Miles de católicos de países exsoviéticos se citan en Kiev en un encuentro del Camino Neocatecumenal

Un año después del encuentro del Camino Neocatecumenal con el Papa Francisco con motivo del 50 aniversario del inicio del Camino en Roma, la capital de Ucrania acogerá un nuevo encuentro en el que participarán los países de la ex Unión Soviética y Polonia.

Se trata de un encuentro vocacional que tendrá lugar en el “Palaz Ucraina”, este mismo sábado 11 de mayo y que estará guiado por el equipo responsable a nivel internacional del Camino, Kiko Argüello, María Ascensión Romero y el P. Mario Pezzi.

Cuna del cristianismo del Oriente europeo

En el encuentro, tras la presentación de la asamblea, Argüello anunciará el Kerigma, la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Cristo. Después, pedirá que el Señor suscite vocaciones al sacerdocio y a la vida contemplativa e invitará a que las familias que sientan la llamada de Dios a ir en misión en cualquier parte del mundo muestren su disponibilidad.

De cara a los horrores del comunismo durante la Unión Soviética, este encuentro será un motivo para dar gracias en esta ciudad “cuna de la cultura cristiana de todo el oriente europeo”, como dijo Juan Pablo II en 2001, por la sangre que han vertido tantos mártires ofreciendo su propia vida por los hombres y el Evangelio.

En el libro “El Kerigma”, Kiko Argüello relata su experiencia y explica el nacimiento del Camino Neocatecumenal. Lo puede adquirir AQUÍ

Será presidido por Monseñor Vitaliy Kryvytskyi, obispo de Kiev-Zhytomyr, y le acompañarán otros 7 obispos de Ucrania. De ellos, 2 pertenecen a las Iglesias Greco-católicas. Asistirá también el primer secretario de la Nunciatura Apostólica en el país, así como 130 sacerdotes, entre ellos también varios de la Iglesia greco-católica. Se unirán además representantes de otras Iglesias como la Ortodoxa o la Protestante.

Entre las autoridades civiles que acudirán al encuentro se encuentran algunos ministros de Ucrania, así como la Embajadora de España.

También está prevista la presencia de los seminarios Redemptoris Mater de Kiev, Vinnytsia, Uzhgorod, Varsovia, Talin y Riga; así como de dos seminarios diocesanos de Ucrania.

En total, se espera la presencia de más de 4.200 personas procedentes de Moldavia, Georgia, Kazajistán, Estonia, Rusia, Letonia, Bielorusia, Lituania, Polonia y por supuesto, de Ucrania.

Resultado de imagen de neocatecumenal tor vergata

El Papa Francisco presidió en 2018 en Tor Vergata la celebración por el medio siglo de existencia de esta realidad eclesial

Papa Francisco: “El Camino es un don de Dios”

En el encuentro celebrado en Tor Vergata (Roma) el 5 de mayo de 2018, el Papa Francisco afirmó que el Camino “es un don de Dios para la Iglesia de nuestro tiempo”.

En numerosas ocasiones, el Santo Padre ha mostrado su apoyo a este carisma, y en concreto a Kiko Argüello, María Ascensión Romero y al P. Mario Pezzi, invitándolos a continuar con su labor evangelizadora alrededor del mundo.

El Camino en Ucrania

El Camino Neocatecumenal en Ucrania comenzó precisamente de la mano del P. Mario Pezzi en 1984, quien fue el primer misionero-itinerante en llevar el carisma a este país junto al P. Janez Bokavsek. Gracias a este pequeño germen del anuncio del Kerigma durante el comunismo, el Camino es en la actualidad una realidad con unos 3.000 hermanos reunidos en 80 comunidades presentes en cada una de las diócesis católicas y algunas greco-católicas de Ucrania. 

En el país hay 8 missio ad gentesasí como varias familias en misiónhermanos y hermanas en misión y 3 seminarios internacionales misioneros Redemptoris Mater, de los cuales han sido ordenados ya 12 presbíteros.

Por primera vez, estarán reunidos los hermanos de todas las comunidades del Camino de Ucrania.

 

Religión En Libertad

Encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal con Kiko Argüello

Encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal con Kiko Argüello en la Iglesia de la Santísima Trinidad de San Pedro del Pinatar

Vocaciones tras JMJ: unos 7 mil jóvenes dicen sí a Dios

IMG-20160801-WA0000

En un encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal que reunió a casi 200.000 jóvenes en Cracovia (Polonia), unos 3.100 chicos, 4.000 chicas y 2.000 familias se mostraron dispuestos a entrar en un seminario, a la vida religiosa o a partir en misión a cualquier lugar del mundo.

El encuentro se celebró con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Cracovia que tuvo lugar estos días en la ciudad polaca y que contó con la presencia del Papa Francisco.

El acto del Camino tuvo lugar en una zona del Campus Mesericordiae, el mismo en el que se celebró la Vigilia y la Misa de clausura de la JMJ.

Al encuentro asistieron 8 cardenales y unos 33 obispos de diversos países, entre ellos el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Stanislaw Dziwisz(Polonia), quien presidió en el encuentro; el Arzobispo de Boston (Estados Unidos), Cardenal Sean O’Malley; el Arzobispo Emérito de Madrid (España), Cardenal Antonio María Rouco Varela; entre otros. También asistieron varias autoridades civiles de Polonia.

El encuentro estuvo guiado por el iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, y el P. Mario Pezzi, responsables a nivel mundial de esta iniciación cristiana de adultos. “Damos un aplauso al Papa Francisco, que no podéis imaginar cómo quiere al Camino”, dijo al inicio Argüello al recordar que el Pontífice los recibió en audiencia hace tan solo unas semanas.

En el encuentro se tuvo un constante recuerdo de Carmen Hernández, co-iniciadora del Camino que falleció el pasado 19 de julio en España. Argüello explicó brevemente cómo ambos iniciaron juntos el Camino entre los pobres de Madrid en los años 60, y recordó algunas de sus aportaciones más destacadas, entre ellas, el redescubrimiento de la “noche Pascual”, es decir, la celebración de la Pascua durante toda la noche.

Después se proclamó un Evangelio y Argüello predicó elKerigma, la Buena Noticia de Cristo muerto y resucitado. “El cristianismo no conquista con la espada ni con la guerra, se propone con el testimonio personal. Lo máximo que podemos decir es: ‘Yo te cuento mi vida’”, indicó.

Por su parte, el P. Mario Pezzi recordó las palabras del Papa Francisco a los jóvenes durante la JMJ y explicó que gracias al Concilio Vaticano IInació el Camino Neocatecumenal, un camino gradual, progresivo que lleva a la fe.

El presbítero pidió a los jóvenes no menospreciar “el don que Dios os ha hecho haciéndonos nacer en una familia cristiana y en el Camino Neocatecumenal”. “Estos días habéis escuchado al Papa Francisco decir que el que cumple todos los deseos de nuestro corazón es Jesucristo, que lo más importante es encontrarse con Jesucristo, pero hay un problema, ¿cómo nos encontramos con Él?”.

“Frente a la situación de la sociedad insegura y cada vez más aterrorizada por los hechos que conocéis, Dios ha suscitado el Concilio Vaticano II, donde hay 3 constituciones dogmáticas que son el fundamento sobre los que crecen la Iglesia y la vida cristiana: la liturgia participada, la celebración de la Palabra de Dios y la Iglesia como cuerpo de Cristo”.

El sacerdote también afirmó que “la Iglesia se rejuvenece siempre en cada época y un ejemplo de estos son las realidades eclesiales nacidas poco antes y después del Concilio” e invitó a los jóvenes a no tener miedo de decir “sí” a la llamada de Dios.

Ahora estos jóvenes iniciarán un proceso de discernimiento en el que catequistas y sacerdotes los ayudarán en su vocación.

 

ACI

Cuarenta mil jóvenes neocatecumenales con Kiko Argüello en Nápoles

Trescientos respondieron a la llamada vocacional para evangelizar en China

Por Salvatore Cernuzio

“Yo vengo a reunir a todas las naciones”, entonaba Kiko Argüello en el canto elegido para abrir el gran encuentro con los jóvenes del Camino Neocatecumenal que tuvo lugar en Nápoles, Italia, el domingo 20 de mayo.

Y justo esto es lo que sucedió en la plaza del Plebiscito: la histórica plaza en el corazón de Nápoles vio a cerca de cuarenta mil chicos y chicas procedentes no sólo de Italia sino también de Francia, Luxemburgo, Alemania, Bélgica, Suiza, Malta, Albania y Yugoslavia, reunirse para escuchar una palabra de Dios y obtener discernimiento sobre su vocación.

El objetivo fue evidentemente logrado, vistas las “alzadas” al término del encuentro: 200 chicos para el presbiterado y cerca de 120 chicas –algunas jovencísimas- para la nueva evangelización en China. Un centenar de jóvenes dió su disponibilidad a rezar diariamente el rosario ante el Santísimo por las missio ad gentes que el Camino desde hace años promueve en las zonas secularizadas de Europa.

En concreto, se entregaron cerca de 60 rosarios a grupos de jóvenes de Campania a quienes se confiaron las missio ad gentes de Niza, Marsella y Lausana; mientras que las misiones de Lyon, Albi y Tolón fueron confiadas a otras regiones de Italia.

La invasión pacífica de los jóvenes neocatecumenales empezó desde la mañana, caracterizada por ese entusiasmo que es ya un rasgo distintivo de todos los pertenecientes a esta realidad de fe y que ni siquiera una ligera e insistente llovizna logró detener.

Cantos y danzas resonaron en las calles napolitanas para luego aquietarse y transformarse en largos aplausos en torno a las 15,30, con la llegada de los iniciadores del Camino, Kiko Argüello y Carmen Hernández, junto al cardenal de Nápoles Crescenzo Sepe, y el padre Mario Pezzi.

Un “encuentro lleno de luz y de fuerza del Espíritu Santo para nosotros y Nápoles”, dijo Kiko en su monición ambiental, antes de acoger a la Virgen del Carmen, transportada a la tribuna por los seminaristas y presbíteros, mientras el canto “Una gran señal” –leit motiv de la JMJ de Madrid– despertaba el ánimo de los jóvenes de la plaza.

Tras dar gracias a la Virgen porque “ha inspirado este Camino y está ayudando a todos”, Kiko comentó una Palabra de la segunda Carta de San Pablo a los Corintios (5,14), invitando a los presentes a acogerla porque ella “tiene el poder de exorcizarnos y cambiar la vida de muchos”. Es el anuncio del Kerygma, la buena noticia de Cristo Resucitado, que Kiko no deja nunca, en sus encuentros, de remarcar con fuerza. “Todos los hombres han nacido con la muerte dentro –afirmó–, es el pecado original entrado en el mundo por envidia del demonio. Por esto se tiene miedo de la muerte, se escapa de ella, convirtiéndose así en esclavos del demonio”.

¿Cómo se supera este miedo?, se preguntó. “¡Venciendo a la muerte! Cristo ya lo ha hecho con la resurrección que es suya y nuestra”, respondió empuñando el crucifijo sobre la tribuna. “Murió para que el hombre no viva ya para sí mismo” y esta, añadió, “es la verdad según la cual todos hoy estamos llamados a vivir”.

La invitación es, por tanto, “a ser como la Madre de Cristo hoy”, a creer en este plan de salvación diciendo nuestro “sí” a Dios, sin tener miedo porque “no estamos solos”. Por ello, concluyó Kiko, “no temáis dar vuestra vida a Cristo, nada nos puede impedir amarlo, incluso los sufrimientos ayudan a estar unidos a El”.

Una fuerte palabra de ánimo, en tal sentido, llegó también del cardenal Sepe, que exhortó a decir el propio sí al Señor e ir a todo el mundo para predicar el Evangelio: “Dios se pone en camino para encontrar el hombre –dijo–. Vosotros del Camino, por tanto, proseguid el camino de Cristo”. “No debéis temer, El os ha elegido y os manda a anunciar la salvación. Id, por tanto, y haceros misioneros de la verdadera vida en este mundo que desprecia a Dios, predica violencia, asesinatos, y no tiene miedo de matar a inocentes de 16 años”, casi gritó el purpurado, refiriéndose a los últimos trágicos sucesos de Brindisi.

Todo concluyó con las llamadas vocacionales para “hacerse obreros de la nueva evangelización” en el Este del mundo, en especial en China y Vietnam. Un río de más de trescientos jóvenes dió su propia respuesta al Señor y, corriendo hacia la tribuna, cada uno recibió la bendición de los obispos y presbíteros presentes.

Al término del encuentro, ZENIT abordó a algunos de estos chicos pidiéndoles que nos cuenten libremente su propia experiencia. El primero es Simón, de 23 años, de Roma, ya en su tercera “alzada”, que a la pregunta sobre qué le ha impulsado a reconfirmar esta llamada, responde: “La gratitud hacia Dios por todo lo que siempre ha hecho. Siento que mi vida no tiene sentido sin El y que todo el resto no me satisface, por tanto quiero de verdad entregarle todo y doy gracias de estar en una realidad como la del Camino Neocatecumenal que me ha iluminado en esta elección”.

Le hace eco Mattia, de Umbria, que dice: “Quiero lanzarme a esta ‘aventura’ maravillosa que Dios quiere llevarme a tener, como ha dicho Kiko. Humanamente, tengo un poco de miedo de tener que dejar casa, familia, etc, pero me ayudan mucho los testimonios de otros hermanos que han abandonado sus seguridades y han recibido el céntuplo. Estoy seguro de que Dios no quiere fastidiarme, sino que quiere solo mi felicidad”.

Nos ofrece su testimonio, por último, Stefano, de 19 años, del Lazio, en su primer encuentro vocacional: “He entrado hace poquísimo tiempo en el Camino Neocatecumenal –dice- pero ya me ha permitido vivir experiencias extraordinarias, como justo la jornada de hoy”.

“El espíritu de Kiko –añade- que tiene más de 70 años tiene la fuerza y el entusiasmo de un muchachito, su catequesis, la comunión que se ha creado enseguida con las otras personas, las llamadas vocacionales, la serenidad que transparenta en modo claro la cara de todos, me han hecho comprender que Dios está verdaderamente en medio de nosotros y que sólo en la Iglesia puedo encontrar la vía para ser feliz”.

Zenit