¿Quieres ayudar a tus hijos?

ASOCIACIÓN CATÓLICA DE MAESTROS DE VALENCIA

Hoy desde ACMVAL os informamos de:

Mañana termina el plazo para presentar las alegaciones que aporten ayuda al ANTEPROYECTO DE LA LEY VALENCIANA PARA LA IGUALDAD DE LAS PERSONAS LGTBI

A continuación os dejamos la explicación del equipo de Valencia Educa en Libertad y más abajo los enlaces al modelo y al texto de la ley.

Paz y alegría

“Muy querido amigo
Como sabrás, la Generalitat Valenciana, está promoviendo leyes que inciden gravemente en la formación moral de nuestros hijos en el ámbito escolar, así como disposiciones que favorecen a determinados colectivos en detrimento de otros, creando así grandes desigualdades e injusticias bajo la apariencia de lucha contra la discriminación.
Como la legislación vigente permite la participación ciudadana a través de la presentación de correcciones al texto de la ley, desde VAEL hemos preparado unos modelos de alegaciones. Puedes participar enviando éstos u otros. Las instrucciones de Consellerías las podéis consultar aquí: http://www.inclusio.gva.es/audiencia-publica-procesos-abiertos/-/asset_publisher/DDd1I2b0wSYD/content/anteproyecto-de-ley-valenciana-para-la-igualdad-de-las-personas-lgtbi/162705074;jsessionid=444B761A9A6E4CB66C3F0B98CA2A5AD8

Si quieres utilizar nuestro modelo de alegaciones, sólo tienes que enviar este correo a la dirección (diversitat_participacio@gva.es), suprimir todas estas indicaciones en azul y luego copiar todo lo que sigue a continuación en letra negrita y al final sustituir la firma de mi nombre (en azul) por el tuyo propio.
Hazlo hoy mismo, EL PLAZO ACABA MAÑANA DÍA  12.
Ánimo, la defensa de nuestros hijos, de los más pequeños, nos urge a movilizarnos con presteza.
Te mandamos adjunto el archivo con las alegaciones y el texto de la ley.
Un cordial saludo
El equipo de Valencia Educa en Libertad”

Aquí os dejamos los enlaces:

ENMIENDAS AL ANTEPROYECTO DE LA LEY VALENCIANA PAR ALA IGUALDAD DE LAS PERSONAS LGTBI

ANTEPROYECTO DE LA LEY VALENCIANA PARA LA IGUALDAD DE LAS PERSONAS LGTBI

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Jóvenes se auto-responden sobre la ideología de género

Somos un grupo que simplemente buscamos hacer reflexionar sobre este tema, basándonos en el vídeo realizado por el Family Policy Institute of Washington. No representamos a ninguna organización política o social.

Carnaval de Las Palmas. Cardenal Antonio Cañizares

Cardenal Antonio Cañizares

9 marzo 2017

Hace unos días, en los carnavales de Las Palmas de Gran Canaria acaecieron unos hechos lamentabilísimos y terribles que me dejan tristísimo y preocupado profundamente por su gravedad. Desde el primer momento, públicamente, durante la Santa Misa en una parroquia de los poblados marítimos de Valencia en la que me encontraba de visita pastoral, expresé mi rechazo y mi estrecha unión y solidaridad con el obispo querido y admirado de Canarias, monseñor Francisco Cases, y con el pueblo cristiano que él sirve con tanta entrega y empeño. Me he unido, me uno, a su dolor y sufrimiento, a su plegaria y acto de desagravio. ¡Qué carta tan preciosa, tan auténtica y verdadera, tan llena de lágrimas sinceras de un padre, pastor y obispo, que ha demostrado cómo quiere de verdad, generosa y hondamente, a su pueblo, también ofendido y vejado, como su obispo, por estos lamentabilísimos y condenables hechos! Reitero, una vez más: me uno a su dolor y sufrimiento, a su plegaria y acto de desagravio.

Pido al Señor Crucificado, como hizo desde la Cruz a quienes lo condenaron y ajusticiaron, que también perdone ahora a quienes han cometido tan grave ofensa –autores materiales desde la carroza, los que aplaudieron y los que premiaron tal ofensa a lo más Santo porque no saben lo que hacen; a los que permitieron tan deleznable acto y a quienes tratan de disculparlo de algún modo amparándose en el derecho a la libertad de expresión, que aquí se ven claramente sus límites–, en el sentido «burlesco, satírico y transgresor», se dice, del Carnaval. En verdad no saben lo que hacen aunque lo hicieren, en un supuesto, conscientemente. Que Dios les perdone y les conceda el don de la conversión. Que Jesucristo, como en la Cruz, les conceda su perdón del que a nadie excluye.

Confieso que no se entiende que a estas alturas y en un país como el nuestro sucedan tales cosas tan impunemente; debería hacernos pensar a todos por qué están sucediendo estas cosas en nuestras sociedades españolas: hoy ha sido Canarias, en otro momento ha sido Navarra, el año pasado fue Valencia; hechos semejantes están ocurriendo con total impunidad. ¿Qué nos está pasando? Han herido duramente, han atacado, sin duda, lo sentimientos de los ciudadanos cristianos, sentimientos religiosos y de conciencia –los míos y los de muchísimos otros más–. Merecedores de todo respeto, inviolable respeto, porque nos asiste tal respeto un derecho primordial entrañado en la dignidad de la persona: nos han ofendido gravemente sin razón alguna.

Pero, en este caso, más allá, incluso, de este debido respeto a sentimientos religiosos que es un derecho fundamental, hay que considerar que con estos hechos han ofendido, herido y atacado objetivamente la Realidad que es centro de todo, la realidad, la persona real de Jesucristo Crucificado, y la de su Santísima Madre, la Virgen María, que junto a la Cruz nos fue dada por madre de todos los hombres –también de los que han cometido tan execrables hechos–. Esto es lo que a mí me duele y debería doler a todos.

Sin duda nuestra sociedad está enferma y hay que detectar cuáles son los orígenes o las causas de esta enfermedad. Desde esta misma página he advertido en no pocas ocasiones que padecemos una quiebra de moralidad, expresión de una honda quiebra de humanidad, en cuyo origen está el olvido de Dios, la ausencia de Dios, vivir como si Dios no existiera. Esto origina un laicismo destructor, que tiene como aliados el relativismo generalizado y radical y el nihilismo, y alimenta ideologías destructivas de gran calado. Y esto origina, también, una sensación –se vive de sensaciones y sentimientos superficiales– de libertad, y crea una mentalidad para la que la libertad es todo y omnímoda, para la que todo es posible y todo vale.

Las repercusiones en el campo educativo y de la familia son muy notables, y en el campo moral y social ahí están a la vista de todos. Ahora que se habla del pacto escolar, que no se olviden estos temas centrales para el futuro del hombre, de la humanidad, y de la sociedad en paz. Lo que «ha sucedido, lo que está sucediendo, constituye una llamada a toda la sociedad a que cambie y gire el rumbo.

Pero, en todo caso, lo que ciertamente está siendo es una llamada a que los cristianos vivamos más honda y auténticamente nuestra fe, bien y sólidamente formada, y a que seamos capaces de ser en medio de los hombres testigos firmes de la verdad que nos hace libres: esa verdad que es Cristo Crucificado, verdad de Dios y del hombre, y de su Santísima Madre, en quienes se nos descubre y desvela el verdadero arte de vivir y ser hombres nuevos que regeneran una humanidad nueva, de lo que andamos tan necesitados. Pedimos y exigimos todo el respeto debido a las Realidades sacratísimas a las que asiente y se confía la fe de los cristianos, el mismo respeto que debemos a convicciones religiosas y humanas diversas, y rechazamos sin paliativos estos hechos tan reprobables y deleznables, actúe o no actúe la ley como debe, estén por medio los intereses –económicos, ideológicos o turísticos– que sean, o las visiones o formas de pensar que se quiera.

Pido a Dios que nos conceda el vigor de la fe vivida y la libertad y la valentía para ofrecerla a todos y defenderla, exigiendo y reclamando de todos su respeto y protección también de los poderes públicos, porque ahí está la salvación y el futuro de la humanidad.

Artículo publicado en La Razón el 7 de marzo de 2017.

Liberta de expresión – Libertad religiosa

Con frecuencia, bien en la práctica, bien en el pensamiento, no es raro que el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la libertad religiosa aparezcan como realidades contrapuestas. Digo más, caso de conflicto entre ambos habría que darle, según la manera de ver de algunos, la prioridad al derecho a la libertad de expresión. Estos días atrás escuchaba en un medio de comunicación en el transcurso de una tertulia política, que la base de la democracia está en el derecho a la libertad de expresión, pues se trata de un derecho supremo al que otros se deben supeditar. Me produjo escalofrío escuchar tal afirmación por las posibles implicaciones que de ahí podrían derivarse. Soy consciente de que lo que acabo de afirmar no es políticamente correcto, pero espero que se me conceda ese derecho y se me respete en su ejercicio. Defiendo este derecho como el que más, pero no me atrevería nunca a decir que es el derecho máximo al que los demás deberían supeditarse en democracia, o que ésta se funda en tal derecho. Que le sea inherente, no quiere decir que no haya otros aspectos, por ejemplo, los valores humanos y morales en que se sustenta y apoya: sin principios morales no hay democracia. Creo, con toda honestidad y con el máximo respeto a la verdad y a la necesidad de la edificación de un mundo en paz y en libertad que considerar el derecho de libertad de expresión un derecho absoluto, prácticamente sin límites, es un error y es origen de muchos dolores y sufrimientos injustos que es necesario evitar.

En una sociedad vertebrada, los derechos humanos fundamentales deben ser respetados todos y por todos, y ser articulados en su unidad y mutua referibilidad por las legislaciones oportunas dentro del bien común y de la persona. La primacía que se está dando a este derecho de libertad de expresión, que sin ningún lugar a duda hay que respetar y salvaguardar, está siendo, con cierta frecuencia, fuente de cercenamiento de derechos fundamentales inviolables correspondientes a la dignidad de la persona humana. Es más, ¿puede prevalecer, me pregunto, el derecho de libertad de expresión sobre la verdad o el derecho a la verdad? Tiene su límite y está por encima el bien común, inseparable de la persona. Cuando se falla a la verdad, cuando se difunde la mentira en un proceso de libertad de expresión, cuando se va en contra del bien común y de la convivencia justa y justa paz, ¿se puede apelar al derecho a la libertad de expresión y poner por encima este derecho? Que conste que no hablo de situaciones hipotéticas, sino desde la propia experiencia, a veces sufrida.

Quiero dejar constancia aquí de mi agradecimiento a aquellos hombres de la transición, tanto del mundo civil como de la Iglesia, que tan grandemente contribuyeron a la democracia, porque en su defensa de la libertad religiosa y de la libertad de expresión, unidas e inseparables, actuaron en favor del entendimiento entre todos y de la difusión de los derechos humanos y del bien, para el establecimiento de libertades en verdadera armonía.

Por otra parte, ¿se puede expresar uno impunemente, sin que pase nada cuando se trata de defender al cristianismo, la Iglesia, o sus representantes, lo más preciado en ella por sus gentes? Sin embargo, ¿qué espacio de defensa legítima se les deja?

Por muchas razones es necesario clarificar la cuestión del derecho de libertad religiosa y el derecho de libertad de expresión. Espero que, conforme a la doctrina social de la Iglesia –que es enteramente conforme a la recta razón–, su fundamentación en que se apoya esta doctrina social sobre los derechos humanos en Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI o Francisco, en apoyo también a la razón que reconoce a la libertad religiosa como base o fundamento del edificio de los derechos humanos fundamentales inviolables. Así podremos contribuir a la vertebración y edificación de esta sociedad nuestra democráticamente genuina, en libertad, en servicio toda ella al bien común y el bien de las personas. En esto todos podemos vernos unidos, encontrarnos y edificar un nuevo y gran futuro.

+ Antonio Cañizares Llovera
Arzobispo de Valencia

Avan

COMUNICADO DEL ARZOBISPADO DE VALENCIA

Ante los hechos producidos tras la ceremonia religiosa presidida por el Cardenal Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, en la Colegiata de Gandía con motivo de la Festividad de su patrón, San Francisco de Borja, y ante la sucesión de reacciones en los días posteriores, el Arzobispado de Valencia quiere realizar las siguientes manifestaciones, y con ello cerrar, esperemos definitivamente, un capítulo de divisiones y ofensas que están desgastando la convivencia del conjunto de la sociedad valenciana.

Esperamos prudencia y poner fin a una siembra de división en la sociedad valenciana que choca con los principios de libertad, tolerancia y conciliación, con los que el Arzobispo rige esta Diócesis.

La reiterada ofensa al Arzobispo Cañizares sólo puede venir de quienes no le conocen o no le quieren conocer. El mejor desmentido son los hechos, de los que damos testimonio, de lo que transmite constantemente a la Curia.

De ahí afirmamos que ya es hora de detener la distorsión de sus palabras. Respecto a los refugiados, a los que jamás ha descalificado sino apoyado más que cualquier institución, no ha escatimado en ayuda tanto personal como institucional en la Diócesis, lo que ha dispuesto en viviendas y alojamientos, medios económicos y gestiones, también en ofrecimiento de colaboración y disponibilidad a las autoridades locales y autonómicas.

Igualmente a las acciones para combatir la pobreza, las normas y criterios que promueve desde Cáritas. De igual modo, la ayuda para combatir la desigualdad social y laboral de las mujeres y, en especial, a las mujeres víctimas de la violencia machista, y a sus familias. Resultan inauditas, pues, las acusaciones de machista a un Arzobispo entregado a defender la igualdad de hombres y mujeres.

Ponemos especial énfasis en que es rotundamente falso que se haya insultado a los colectivos homosexuales; es inconcebible atribuirle tal atrocidad. Lo que no se puede es no querer escuchar que la Iglesia forma parte de la sociedad, y que ésta no haga pública su doctrina de siempre, la suya, desde la libertad religiosa contemplada en la Constitución, y además, sin fisuras, en perfecta comunión con el Papa Francisco. No se puede criticar desde la confusión de términos, desde una simplificación que es muy grave porque que lleva al riesgo de romper la autenticidad de lo dicho.

Si esta ignorancia de lo real procede de representantes públicos, debería haber elementos democráticos que limitaran acciones claramente reprobables para evitar la indefensión de quien es objeto de sus acusaciones.
En consonancia con el Arzobispo de Valencia, que aboga constantemente por los principios de reconciliación y de unidad, simple y sencillamente solicitamos prudencia y esperamos reciprocidad.

Arzobispado
Diócesis de Valencia

Video. Conferencia, “Los monjes jerónimos y la parroquia de San Jerónimo de Valencia”.

Conferencia en la Ermita de San Jerónimo de Valencia.

martes, día 20 de septiembre

a las 18:30 h.

“Los monjes jerónimos y la parroquia de San Jerónimo de Valencia“.

Por D. Francisco Jiménez Ambel. Doctor en Derecho.

Con un propósito, divulgativo, se da a conocer la razón por la que nuestra querida parroquia está dedicada, precisamente, a San Jerónimo, que es una devoción que nos trajeron los “jerónimos” y ya se constataba en la Ermita y Fiesta del santo.