El policía que investigó el chivatazo a ETA se defiende y el SUP pide que intervenga la Guardia Civil

El ministro no tendrá nada que decir, pero el cruce de acusaciones entre policías por el asunto del chivatazo a ETA alcanza niveles desconocidos. Primero ha sido el propio Inspector Jefe que dirigió la investigación el que ha difundido una nota registrada ante notario y en la que afirma que dos policías de manera canallesca y servil colaboraron con los terroristas para reventar aquella operación contra el entramado financiero de ETA en 2006, en pleno proceso de paz.

Bar Faisán, en Irún

 Carlos, este inspector actualmente en la unidad de Asuntos Internos de la Policía, arremete contra el fiscal por haberle recriminado en su escrito que no investigase todo lo que debía de haber investigado para aclarar aquellos hechos. Dice además el inspector que el día del chivatazo él se encontraba reunido con el juez Marlaska, quien dirigía la operación contra ETA. Se defiende así de los que le señalan como uno de los responsables del chivatazo.

 Posteriormente ha salido a la palestra el Sindicato Unificado de la Policia, quien pidió hace dos semanas al juez que investigara al investigador, es decir, a este policía. El SUP propone que se encargue una nueva investigación a la Guardia Civil, no a la Policía, que se haga un careo entre todas las partes afectadas, también a los franceses,  y que se identifiquen los cientos de teléfonos que realzaron ese día llamadas en torno al bar Faisán, lugar del chivatazo. El sindicato asegura que no realiza sus afirmaciones por motivos corporativos, como les acusa el policía Carlos, que de eso y de linchamientos públicos, sabe más el inspector jefe.

 

Caso Gürtel: los sindicatos de la Policía acusan a la Fiscalía de las filtraciones

El SUP dice que las filtraciones pueden venir de la Fiscalía.

El caso Gürtel sigue sacando actores a la palestra, y cada uno se defiende de todas las acusaciones que le llegan o que le pueden llegar. Este lunes ha sido el turno del Sindicato Unificado de Policía (SUP) que ha rechazado que las filtraciones de las investigaciones del ‘caso Gürtel’ provengan de la Policía Judicial.

El portavoz de este sindicato, José María Benito, ha negado que la Policía sea la responsable de las filtraciones porque estaría “entorpeciendo” el curso de las propias investigaciones. Además, ha apuntado hacia la Fiscalía como la responsable de estas filtraciones. “Nuestra opinión es que vienen de la Fiscalía y lógicamente pueden causar indefensión en personas que están siendo investigadas”, ha explicado.

 En esta línea, ha subrayado que “no es serio” que las informaciones provengan de un sumario declarado secreto, al tiempo que advirtió de que la imagen del Cuerpo Nacional de Policía está siendo dañada al “ponerse en cuestión” que sea este órgano el responsable de las filtraciones de conversaciones o información vinculada a la trama.

 Dicho esto, se ha mostrado favorable a que comparezca el titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba -tal y como ha solicitado el PP- para que exponga la “versión policial”. “Y luego que el ministro de Justicia diga lo que tenga que decir”, ha añadifo respecto a las explicaciones que según el principal partido de la oposición también debe dar Francisco Caamaño.

El SUP tacha de “mezquino” la retirada de protección.

Los sindicatos policiales piden que se le restituya la escolta a Alcaraz

Los sindicatos policiales SUP y CEP han coincidido en la necesidad de reestablecer, de forma inmediata, el servicio de escolta al ex presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, por ser un objetivo potencial de la banda terrorista ETA, dada su notoriedad pública en la defensa de las víctimas y su rechazo a cualquier política de concesión o diálogo con los terroristas.

En un comunicado, el Sindicato Unificado de Policía ha advertido de que el ex  presidente de la AVT debe recuperar el escolta porque es objetivo potencial de la banda terrorista ETA. El SUP entiende que Alcaraz reúne el perfil para ser objetivo terrorista no sólo de ETA, sino de cualquier otro grupo residual que quiera atentar contra una  persona de relevancia social. Por contra, cree que sobran cientos de escoltas a viejos políticos y a otros personajillos que sólo llevan protección para evidenciar su posición social.