Cuaresma


La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

40 días

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

 

2 de noviembre. Fieles Difuntos

Los Fieles Difuntos

“Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre
su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios.” 
           -San Agustín

“Cada uno se presentará ante el tribunal de Dios para
darle cuenta de lo que ha hecho, de lo bueno y de lo malo.” 
   – Santa Biblia

VelasLas tres Iglesias: Se llama Iglesia a la asociación de los que creen en Jesucristo. La Iglesia se divide en tres grupos. Iglesia triunfante: los que ya se salvaron y están en el cielo (los que festejamos ayer). Iglesia militante: los que estamos en la tierra luchando por hacer el bien y evitar el mal. E Iglesia sufriente: los que están en el purgatorio purificándose de sus pecados, de las manchas que afean su alma.

El Catecismo de la Iglesia Católica, publicado por el Papa Juan Pablo II en 1992, es un texto de máxima autoridad para todos los católicos del mundo y dice cinco cosas acerca del Purgatorio:

1ª. Los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (1030).

2ª. La Iglesia llama Purgatorio a esa purificación, y ha hablado de ella en el Concilio de Florencia y en el Concilio de Trento. La Iglesia para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: “La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego”. (1Cor. 3, 14).

La Santísima Virgen María3ª. La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º. de los Macabeos en la S. Biblia dice: “Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados” (2Mac. 12, 46).

4ª. La Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos (Cuenta San Agustín que su madre Santa Mónica lo único que les pidió al morir fue esto: “No se olviden de ofrecer oraciones por mi alma”).

5ª. San Gregorio Magno afirma: “Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso”.

De San Gregorio se narran dos hechos interesantes. El primero, que él ofreció 30 misas por el alma de un difunto, y después el muerto se le apareció en sueños a darle las gracias porque por esas misas había logrado salir del purgatorio. Y el segundo, que un día estando celebrando la Misa, elevó San Gregorio la Santa Hostia y se quedó con ella en lo alto por mucho tiempo. Sus ayudantes le preguntaron después por qué se había quedado tanto tiempo con la hostia elevada en sus manos, y les respondió: “Es que vi que mientras ofrecía la Santa Hostia a Dios, descansaban las benditas almas del purgatorio”. Desde tiempos de San Gregorio (año 600) se ha popularizado mucho en la Iglesia Católica la costumbre de ofrecer misas por el descanso de las benditas almas.

La respuesta de San Agustín: a este gran Santo le preguntó uno: “¿Cuánto rezarán por mí cuando yo me haya muerto?”, y él le respondió: “Eso depende de cuánto rezas tú por los difuntos. Porque el evangelio dice que la medida que cada uno emplea para dar a los demás, esa medida se empleará para darle a él”.

¿Vamos a rezar más por los difuntos? ¿Vamos a ofrecer por ellos misas, comuniones, ayudas a los pobres y otras buenas obras? Los muertos nunca jamás vienen a espantar a nadie, pero sí rezan y obtienen favores a favor de los que rezan por ellos.

Por las Benditas Almas
del Purgatorio

MEDITACIÓN

Dios creó los seres humanos para que disfruten de su Creador viéndole en la Gloria. Sin embargo, nada manchado puede entrar en el Cielo; por lo cual, quienes no sean perfectos deberán purificarse antes de ser admitidos en la presencia de Dios. La Iglesia enseña la existencia del Purgatorio, en donde las almas de los justos que mueren con mancha de pecado se purifican expiando sus faltas antes de ser admitidas en el Cielo. Entre tanto pueden recibir ayuda de los fieles que viven en la tierra.

Almas de los justos son aquellas que en le momento de separarse del cuerpo, por la muerte, se hallan en estado de gracia santificante y por eso tiene derecho a entrar en la Gloria. EL juicio particular les fue favorable paro necesitan quedar plenamente limpias para poder ver a Dios “cara a cara”.

“Manchas de pecado” quiere decir el castigo temporal que es debido por los pecados mortales o los veniales, ya perdonados en cuanto a la culpa, pero que en la hora de la muerte no están totalmente libres de castigo correspondiente a la culpa. “Manchas de pecado” puede referirse también a los pecados veniales que, al morir, no habían sido perdonados ni en cuanto a la culpa ni en cuanto a la pena. La Iglesia entiende por Purgatorio el estado o condición bajo el cual los fieles difuntos están sometidos a purificación.

La doctrina de la Iglesia sobre el Purgatorio encuentra fundamento en la Biblia. EL texto de 2 Macabeos 12,46, da por supuesto que existe una purificación después de la muerte. Asimismo, las palabras de nuestro Señor: “El que insulte al Hijo del Hombre podrá ser perdonado; en cambio, el que insulte al Espíritu Santo no será perdonado, ni en este mundo ni en el otro” (Mt 12,32). Se llega a semejante conclusión en el texto de 1 Corinitios 3, 11-15.

En la Iglesia católica la práctica de rezar por las benditas almas del Purgatorio está basada sobre la fe en la Comunión de los Santos. Los miembros del Cuerpo Místico pueden ayudarse unos a otros, mientras estén en la tierra y después de la muerte. Si nos fijamos en las oraciones litúrgicas de la Iglesia vemos claramente que se invoca con frecuencia a los Angeles y a los Santos en favor de la Iglesia sufriente o Purgatorio, pero siempre para que intercedan por ella. Toda persona en estado de gracia puede orar con provecho por las benditas almas; probablemente es necesario, al menos, hallarse en estado de gracia santificante para ganar las indulgencias por los difuntos.

El Concilio Vaticano Segundo hizo profesión de fe en la Iglesia Sufriente diciendo: “Este Sagrado Concilio recibe con gran piedad la venerable fe de nuestros hermanos que se hallan en gloria celeste o que aun están purificándose después de la muerte”.

Aunque no sea doctrina definida, se mantiene como doctrina común que sufrimiento mayor del Purgatorio consiste en la “pena de ausencia”, porque las almas están temporalmente privadas de la visión beatifica. Sin embargo, no hay comparación entre este sufrimiento y las penas del Infierno. Es temporal y por eso lleva consigo la esperanza de ver a Dios algún día cara a cara. Las almas lo llevan con paciencia, pues comprenden que la purificación es necesaria. La aceptan generosamente por amor de Dios y con perfecta sumisión a su voluntad.

Es probable que las penas del Purgatorio van disminuyendo gradualmente de manera que en las etapas finales no podemos comparar los sufrimientos de este mundo con los que padece un alma próxima a la visión de Dios. Pero las almas experimentan también inmensa alegría espiritual. Están totalmente ciertas de su salvación. Tiene fe, esperanza y caridad. Saben que ellas mismas están en amistad con Dios, confirmadas en gracia y sin poder ofenderle.

Aunque las almas en el Purgatorio no pueden merecer, sin embargo pueden orar y obtener el fruto de la oración. El poder de su oración depende del grado de santidad. Es cierto que pueden orar por los que viven en la tierra. Por la Comunión de los Santos entendemos que están unidas a la Iglesia militante. Debemos animarnos a invocar su ayuda con la confianza de que ellas nos escuchan. Entienden perfectamente nuestras necesidades, por que las experimentaron y porque están agradecidas a las oraciones, sacrificios y santas Misas que ofrecemos por ellas.

 

LA PALABRA DE DIOS

Después de haber reunido entre sus hombres cerca de 2.000 dracmas, las mandó a Jerusalén para ofrecer un sacrificio por el pecado, obrando muy hermosa y noblemente, pensando en la resurrección.

Pues de no esperar que los soldados caídos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos; mas si consideraba que una magnífica recompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era un pensamiento santo y piadoso.

Por eso mandó hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado (2 Mc 12, 43-46).

Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro. (Mt 13, 32).

Pues nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, Jesucristo. Y si uno construye sobre este cimiento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada cual quedará al descubierto; la manifestará el Día, que ha de revelarse por el fuego. Y la calidad de la obra de cada cual, la probará el fuego (1 Cor 3, 11-13).

ORACIONES

Oración propia de la novena
Padre Misericordioso, en unión con la Iglesia Triunfante del Cielo, te suplico tengas piedad de las almas del Purgatorio. Recuerda tu eterno amor por ellas y muéstrales los infinitos méritos de tu amado Hijo. Dígnate librarles de penas y dolores para que gocen de paz y felicidad. Dios, Padre celestial, te doy gracias por el don de perseverancia que has concedido a las almas de los fieles difuntos.

Amable Salvador, Jesucristo. Eres el Rey de reyes en el país de la dicha. Te pido que por tu misericordia oigas mi oración y liberes las almas del Purgatorio, en particular, N……..Llévalas de la prisión de las tinieblas a la luz y libertad de los hijos de Dios en el reino de tu gloria. Amable salvador, te doy gracias por haber redimido las pobres almas con tu preciosísima Sangre, salvándolas de la muerte eterna.

Dios Espíritu Santo, enciende en mi el fuego de tu divino amor. Aviva mi fe y confianza, acepta benignamente las oraciones que te ofrezco por las almas que sufren en el Purgatorio. Quiero aplicar los méritos de esta devoción en favor de toda la Iglesia Sufriente y en especial por mis difuntos padres, hermanos, hermanas, bienhechores, parientes y amigos. Atiende mi plegaria para que podamos reunirnos en el Reino de tu gloria.

Dios Espíritu Santo, te doy gracias por todos los beneficios con que has santificado, fortalecido y aliviado a estas benditas almas y en especial por consolarlas en los actuales sufrimientos con la certeza de la felicidad eterna. Que pronto se unan contigo y oigan aquellas benditas palabras que las llaman al hogar del Cielo: “¡Vengan, los Bendecidos por mi Padre! Tomen posesión del Reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo” (Mt 25,34).

Por los padres difuntos
¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre. Por tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre) y no recuerdes sus pecados. Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor. Te lo pido por Cristo nuestro Señor. Amén.

Por la familia
¡Oh buen Jesús! El dolor y sufrimiento de los demás conmovía siempre tu corazón. Mira con piedad las almas de mis queridos familiares del Purgatorio. Oye mi clamor de compasión por ellos y haz que aquellos a quienes separaste de nuestros hogares y corazones disfruten pronto del descanso eterno en el hogar de tu amor en el Cielo.

Oración
¡Oh Dios! Nuestro Creador y Redentor, con tu poder Cristo conquistó la muerte y volvió a Ti glorioso. Que todos tus hijos que nos han precedido en la fe (especialmente N…..) participen de su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria donde Cristo vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.Dales, Señor, el descanso eterno. Brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor.  Amén.

 

PELIGROSA INTROMISIÓN CULTURAL (NO RELIGIOSA) EN ESPAÑA

La noche del 31 de octubre se le llama, en el inglés antiguo, “All hallow’s eve” (víspera de todos los santos). Mas tarde “All hallow´s eve” se abrevió a “Halloween”. Pero, como las celebraciones de un pueblo reflejan su cultura y su fe, Halloween dejó de ser una fiesta cristiana para convertirse en una fantasía de bruja y fantasmas, aprovechada posteriormente por los satánicos como su gran fiesta.

Fiesta satánica

Halloween es una de las celebraciones mas importantes para los satanistas y ocultistas. Esa noche realizan “misas” negras y otras graves ofensas a Dios. Esa noche se registra un aumento de crímenes, por lo que la policía, en muchos lugares, se mantiene en estado de alerta.

El arzobispado de México señaló ya el año pasado que “si buscamos ser fieles a nuestra fe y a los valores del Evangelio, debemos concluir que la fiesta del Hallowen no sólo no tiene nada que ver con la celebración que le dio origen, sino que incluso es nociva y contraria a la fe y la vida cristiana”.

Testimonio sobre halloween de una conversa del satanismo

Tras convertirse al catolicismo luego de practicar durante varios años el satanismo y el esoterismo, Cristina Kneer de Vidal, residente de Hermosillo, México, explicó que la fiesta de Halloween es la más importante para los cultos demoníacos pues además de iniciarse el nuevo año satánico, “es como si se celebrara el cumpleaños del diablo”.

La ex astróloga afirmó que la noche de Halloween no debe celebrarse por ningún católico pues, entre otras cosas, es la fecha en la que los grupos satánicos sacrifican a jóvenes y niños. “No quiero asustar a nadie, todo el mundo es libre de creer lo que quiera, pero mis palabras deben ser tomadas en cuenta, por lo menos pido que me escuchen, razonen y decidan”, afirmó.

“Miles de personas han adoptado sin saberlo una costumbre satánica y con ello están propiciando el crecimiento del satanismo en México y en las grandes urbes”, agregó Kneer y explicó que “son temas poco conocidos, practiqué la meditación y aunque ahora me arrepiento, llegué a abominar a Dios”. “Se eligen preferentemente niños porque son los que aún no han pecado y son los preferidos de Dios”, afirmó.

Cristina Kneer pertenece a un grupo conocido como SAL, que pretende enviar a los satanistas un mensaje de esperanza para que se conviertan y la petición de que no hagan más daño. “Cualquier satánico que lea esta información y que quiera rechazar o abandonar el satanismo puede hacerlo con ayuda de Dios, como ya lo hemos logrado nosotras”, señaló Kneer.

Recomendación a los padres

Los padres, al mismo tiempo que desean que sus hijos se diviertan sanamente con sus amigos, deben estar atentos a las prácticas y creencias dañinas que existen en su ambiente. No se trata de ver al demonio en todas partes pero si deben saber que es un enemigo real, que se mete por cualquier grieta que se le abra. En cuanto a los disfraces, los padres deben supervisar para evitar lo que ofende a Dios o falta a la modestia. ¿Que ideales representa el personaje del disfraz? Los padres no deben tener miedo de investigar e imponer límites, aunque otros padres no lo hagan.

Los padre también deben cuidar que halloween no remplace la Solemnidad de Todos los Santos, fiesta que nos recuerda que son muchos los santos en el cielo, no solo los canonizados. Recordamos la comunión de los santos, que todos somos llamados por Dios a ser santos y un día llegar al cielo. Si tienes el apoyo de otros padre o de la escuela puedes organizar alternativas a Halloween.
Raíces paganas de Halloween

Ya desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del norte de Europa celebraban el fin del año con la fiesta de Samhein (o La Samon), fiesta del sol que comenzaba la noche del 31 de octubre. Marcaba el fin del verano y de las cosechas. El colorido de los campos y el calor del sol desaparecían ante la llegada de los días de frío y oscuridad. Creían que aquella noche, el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra fomentando un ambiente de muerte y terror. La separación entre los vivos y los muertos se disolvía aquella noche y haciendo posible la comunicación entre unos y otros. Según la religión celta, las almas de algunos difuntos estaban atrapadas dentro de animales feroces y podían ser liberadas ofreciéndole a los dioses sacrificios de toda índole, incluso sacrificios humanos.

Aquellos desafortunados también creían que esa noche los espíritus malignos, fantasmas y otros monstruos salían libremente para aterrorizar a los hombres. Para aplacarlos y protegerse se hacían grandes hogueras. Estas hogueras tuvieron su origen en rituales sagrados de la fiesta del sol. Otras formas de evitar el acoso de estos macabros personajes era preparándole alimentos, montando macabras escenografías y disfrazándose para tratar de asemejarse a ellos y así pasar desapercibidos a sus miradas amenazantes. Es el demonio quien en todas las épocas busca implantar la cultura de la muerte.

Al no conocer al verdadero Dios, aquella gente vivía aterrorizados ante las fuerzas de la naturaleza y las realidades del sufrimiento y la muerte. De alguna forma buscaban desahogar su miedo dándole expresión en toda clase de fantasías. Todo lo feo, lo monstruoso y lo amenazante que se puede imaginar en figuras de animales y seres humanos constituye la base para darle riendas libres a la imaginación del terror.

Mezcla con el cristianismo

Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que algunos las mezclaran. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

Algunos inmigrantes Irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde USA, Halloween se ha propagado por todo el mundo.

Algunas costumbres de Halloween

Trick or Treat

Los niños (y no tan niños) se disfrazan (es una verdadera competencia para hacer el disfraz más horrible y temerario) y van de casa en casa exigiendo «trick or treat» (truco o regalo). La idea es que si no se les da alguna golosina le harán alguna maldad al residente del lugar que visitan. Para algunos esto ha sido un gracioso juego de niños. Ultimamente esta práctica se ha convertido en algo peligroso tanto para los residentes (que pueden ser visitados por una ganga violenta), como para los que visitan (Hay residentes que reaccionan con violencia y han habido casos de golosinas envenenadas). En todo caso los comienzos de esta costumbre parece ser que se remonta a la persecución contra los católicos en Inglaterra cuando las residencias de los católicos eran presa de amenazas.

La Calabaza

Según una antigua leyenda irlandesa un hombre llamado Jack había sido muy malo y no podía entrar en el cielo. Tampoco podía ir al infierno porque le había jugado demasiados trucos al demonio. Tuvo por eso que permanecer en la tierra vagando por los caminos, con una linterna a cuesta. Esta linterna primitiva se hace vaciando un vegetal y poniéndole dentro un carbón encendido. Jack entonces se conocía como “Jack of the Lantern” (Jack de la Linterna) o, abreviado, Jack-o-‘Lantern. Para ahuyentar a Jack-o-‘Lantern, la gente supersticiosa ponía una linterna similar en la ventana o frente a la casa. Cuando la tradición se popularizó en USA, el vegetal con que se hace la linterna comenzó a ser una calabaza la cual es parte de las tradiciones supersticiosas de Halloween. Para producir un efecto tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma del rostro de una calavera o bruja.

Fiestas de Disfraces

Una fiesta de disfraces no es algo intrínsecamente malo. Pero si hay que tener cuidado de que el disfraz no tape la conciencia del pudor, del respeto a lo sagrado y de la moral en general.
Jesucristo es victorioso sobre el mal

La cultura moderna, jactándose de ser pragmática y científica, se aparta de Dios considerándolo un mito ya superado. Al mismo tiempo, para llenar el vacío del alma, el hombre de hoy retrocede cada vez más al absurdo de la superstición y del paganismo. Sin la fe, el hombre se arrastra hacia la necesidad de protegerse de fuerzas que no puede dominar. Vive con miedo y necesita expresarlo. Busca de alguna manera con sus ritos exorcizar las fuerzas superiores.

Como católicos, profesamos que solo Jesucristo nos libera de la muerte. Solo Él es la luz que brilla en la oscuridad de los largos inviernos espirituales del hombre. Solo El nos protege de la monstruosidad de Satanás y los demonios. Solo El le da sentido al sufrimiento con su Cruz. Solo El es vencedor sobre el horror y la muerte. Solo Dios basta para quién ha recibido la gracia y vive como discípulo de Cristo. Ante Cristo la cultura de la muerte cede el paso al amor y la vida.

Alternativas al Halloween

Los cristianos debemos no solo desenmascarar el mal sino ser además luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos que comienza en la noche del 31 de octubre. En la liturgia de esa noche, San Pablo nos enseña que los santos están con nosotros:

Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación (Hebreos 12,22-24)

Debemos celebrar gozosamente esta realidad. Se pueden hacer muchas celebraciones en torno a los santos. Los niños se pueden disfrazar de un santo favorito y aprenderse su vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los mayores pueden leer sobre los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.

Tradicionalmente en España y en algunas comunidadse de Latino América, solía irse de puerta en puerta cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para celebrar misas para las ánimas del Purgatorio.

La Fiesta de Todos los Santos es una invitación a ser nosotros también santos. Las vidas maravillosas de los santos nos ayudan a vivir más perfectamente el Evangelio. Encontramos en ellos grandes amigos que intercederán desde el cielo por nuestra salvación.

“El País”, mal aconsejado en religión

Juan Antonio Martínez Camino – Obispo auxiliar de Madrid y secretario general de la CEE   

 

Pocos diarios generalistas dedican tantas páginas a la religión y, en particular, a la Iglesia católica como “El País”. Pero, lamentablemente, se trata casi siempre de informaciones sesgadas o de opiniones basadas en prejuicios, cuando no en manifiestas falsedades. 

            Valga como botón de muestra el artículo titulado “Groserías contra la mujer” que aparece sin firma el sábado 17 de julio de 2010 en la página de opinión, es decir, como reflejo de la postura oficial del diario. Según el editorialista, la Iglesia católica, al publicar las Normas sobre los delitos más graves el día anterior, ponía de manifiesto una vez más su inquina inveterada contra la mujer.

         Pero he aquí que todo el artículo se basa en una lectura falseada de Santo Tomás de Aquino, a quien el consejero religioso de “El País” hace decir exactamente lo contrario de lo que piensa y escribe el gran teólogo medieval: ¡Nada más y nada menos que Dios no debería haber creado a la mujer!

         Es posible que más de un lector asiduo del diario antirreligioso y anticatólico se haya tragado tamaña bola. Al fin y al cabo, los estómagos ayunos de otra cosa han de llegar a acostumbrarse, mal que bien, incluso a ponzoñas hediondas. Pero supongo que también más de un lector se habrá sentido al menos tentado de pensar que eso parece un poco demasiado: que los clérigos que siguen a Santo Tomás no pueden sostener esa inmensa estupidez de que Dios actúo en contra de la razón (divina, supongo) cuando no se sabe por qué acabó creando a la mujer. Pues bien, en especial a estos últimos lectores les brindo la clave de la operación llevada a cabo por el consejero religioso de “El País” que ha sido capaz de poner en guardia su sentido común y les ha llevado a dudar de la veracidad de tal afirmación.

         En su gran obra, la Suma Teológica -a la que “El País” se refiere- Santo Tomás de Aquino procede siempre aduciendo argumentos cuya veracidad él no comparte, pero que podrían parecer verdaderos (videtur quod) por la autoridad de quien los sostiene o por lo que sea. A continuación los rebate con un “pero, en contra de eso…” (sed contra). Y luego remata la faena intelectual respondiendo (respondeo dicendum) uno por uno a los argumentos aparentemente verdaderos con los que había comenzado.

         Pues bien, lo que el consejero religioso de “El País” ha hecho ha sido hacer pasar por pensamiento de Santo Tomás precisamente uno de los argumentos que él rechaza en la cuestión 92 de la primera parte de su Suma Teológica (para los entendidos: 1 q.92 a.1). El argumento rechazado lo expone así el gran teólogo: “Se deben cortar las ocasiones de pecado. Pero Dios sabía de antemano que la mujer se iba convertir en ocasión de pecado para el varón. Por tanto, no debió hacer a la mujer entre sus primeras obras, antes del pecado”. Y añade enseguida que en contra de tal argumento está lo que dice el libro del Génesis (2, 18): “No está bien que el hombre esté solo; hagámosle una ayuda semejante a él”. Y luego responde como sigue al peregrino argumento: “Si Dios hubiera quitado del mundo todo aquello de lo que el hombre toma ocasión para pecar, el universo habría quedado imperfecto. No debió suprimir lo que es un bien general para evitar un mal particular: menos aún, dado que Dios goza de un poder tal, que es capaz de ordenar cualquier mal hacia el bien”.

         Total: que Santo Tomás y, la Iglesia católica con él, piensa que la mujer es “un bien general” tan inmenso que Dios no podía prescindir de él, aun cuando sabía que se iba a convertir ocasionalmente en causa de un “mal particular”. Sin la mujer el universo, la creación de Dios, habría quedado sin terminar.

         “El País” debería buscarse mejores consejeros en materia religiosa. De lo contrario, groserías contra el sentido común como ésta van a acabar por desanimar incluso a sus más fieles aprendices de anticlericales y de ateos.

Avatar o el ecologismo como religión

Dirección: James Cameron
Producción: James Cameron y Jon Landau
Guión: James Cameron
Elenco: Actores principales: Sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi, Joel David Moore

Una de las aventuras épicas más impresionantes jamás llevadas al cine, “Avatar” es la realización del sueño personal de James Cameron,  director de “Titanic”, que escribió el guión de su nueva película 14 años atrás, pero sólo en 2005 tuvo a disposición la sorprendente tecnología cinematográfica que “Avatar” estrena, y que ha establecido un nuevo estándar para el mundo cinematográfico.

 La nueva tecnología gráfica, especialmente cuando puede disfrutarse en 3D, como sucede en las principales plazas del mundo, sirve de vehículo para narrar una conmovedora historia épica que se desarrolla en la imaginaria luna llamada Pandora, donde los seres humanos explotan un extraño y valioso mineral para garantizar la energía a un planeta Tierra completamente devastado y sin recursos vitales.

“Avatar” nos introduce al fascinante y surrealista mundo de Pandora a través de los ojos del personaje principal Jake Sully, un ex infante de marina confinado a una silla de ruedas. Jake recibe la oportunidad de su vida cuando la corporación que explota el mineral de Pandora le ofrece participar del programa “Avatar”.

Debido a la toxicidad de la atmósfera de Pandora, el programa “Avatar” permite que “conductores” humanos  manejen mentalmente cuerpos biológicos artificialmente creados mediante la combinación de ADN humano con el de la raza nativa de Pandora, los Na’vi.

Los Na’vi son casi dos veces más altos que los seres humanos, perfectamente esbeltos, con una piel azulada y algo atigrada y dotados de una agilidad incomparable.

Capaz de desplazarse libremente en su nuevo avatar, Jake recibe la misión de infiltrar a los Na’vi, cuya resistencia a permitir que sus bosques sean destruidos por la corporación de la Tierra se ha convertido en un dolor de cabeza para los desalmados humanos.

Las cosas, sin embargo, no salen según lo planeado: Jake, en su avatar, se extravía en la peligrosa jungla de Pandora, y cuando está a punto de perecer a causa de la hostil fauna local, es salvado por una bella Na’vi, Neytiri, una suerte de princesa de su raza.

Jake comenzará así una doble vida: en su silla de ruedas, como espía informante de la avanzada militar humana, y dentro de su avatar, como un Na’vi cada vez más fascinado con la compleja cultura local, la impresionante naturaleza de Pandora, y la belleza de Neytiri, con quien comienza a desarrollar una relación cada vez más apasionada.

Inicialmente dividido entre ambos mundos,  Jake opta por ocupar su lugar mesiánico entre los Na’vi  y finalmente liderar la épica batalla final contra los explotadores humanos de la que dependerá la subsistencia de Pandora.

Hasta aquí la descripción. Tratándose de una película de Hollywood, no es difícil imaginar el final.

Lo desconcertante de “Avatar”, sin embargo, es la descarada, infantil y hasta ridícula propaganda ecologista, donde cualquiera que no comparte el radicalismo “New Age” de creer en la “madre tierra”, es un asesino sicópata, como el “malo” de la película, un coronel que desde una nave ordena la masacre de una tribu Na’vi mientras degusta indiferentemente una taza de café.

La separación entre  buenos y malos es tan grotesca, que en nada se diferencia al mundo de héroes y villanos de los cartones animados para niños de la Warner, esos del Correcaminos y el Coyote Waly que concluían con el proverbial “eso es todo amigos”.

Los héroes de Avatar, los Na’vi,  son, en efecto, tan “buenos” como “malos” son los explotadores humanos: creen en la “madre tierra”, piden permiso y luego disculpas a cada animal que cazan para subsistir y viven en total, perfecta e idílica conexión con la naturaleza.

Esta conexión no es figurativa: en la película, los Na’vi poseen una trenza dotada de terminaciones nerviosas con las que se literalmente se conectan a similares “tomacorrientes” neurálgicos de animales que corren y vuelan; y es sólo mediante esta conexión, y no la destreza, como pueden desplazarse por tierra o volar montados sobre enormes aves.

Los ritos fúnebres de los Na’vi  son escenas calcadas de los festivales hippies de la década de los 70: sentados en posición “yogui”, entrelazan las manos en alto en círculos concéntricos, mientras cierran los ojos, contonean sus torsos y cantan  mantras a la “madre tierra.”

La única redención posible, la película nos conduce a creer, es convertirse en un Na’vi. La otra alternativa es formar parte de los frívolos, desalmados y codiciosos humanos, que no contentos con haber destruido su propio planeta “convierten en enemigos a cualquiera que esté sentado sobre algo que les  interesa”, como señala uno de los personajes en “Avatar”.

No hay medias tintas. Pero esa “redención” se logra sólo aprendiendo el camino iniciático, porque como dice Jake en uno de sus informes, “nosotros los humanos no tenemos nada que a los Na’vi pueda interesar”; mientras que Neytiri responde a los deseos de Jake de aprender el camino: “no se puede llenar una copa que ya está llena”.

Es decir, hay que “vaciarse” de todo lo humano y “comenzar de nuevo” por el camino de unos pocos iniciados. Pero ¿Cuál camino?  El del gnosticismo ecologista versión siglo XXI; es decir, el que niega que, como sostiene el cristianismo, que la salvación es para todos y está al alcance de todos.

Los críticos de Hollywood suelen ser feroces con lo que califican de “simplismo moralista”  de la mayoría de  películas cristianas. Producciones de trasfondo cristiano como “Fireproof“, “Facing the Giants” o “The Blind Side” con un más que aceptable éxito en la cartelera norteamericana, han sido literalmente aplastadas por los críticos de cine por el supuesto “crimen” de ser “moralistas”.

De esta crítica no se han salvado ni siquiera películas con argumentos ricos y complejos como “Bella” o “Because of Winn Dixie“.

El simplismo moralista y el maniqueísmo de “Avatar” es no sólo risible, sino incluso un insulto a la inteligencia del espectador. Pero ¿Por qué ganará más de un Oscar y por qué  alguna audiencia aplaude enardecida cuando los Na’vi, ayudados por la “madre tierra” comienzan a despedazar a los humanos?

Primero, porque sin duda, la película no puede ser cinematográficamente más espectacular. Pero principalmente, porque representa el dogma oficial de  Hollywood de la religión sin Dios y sin compromisos morales personales. Y Hollywood ensalza a sus “santos” con el mismo fanatismo con el que quema a sus “herejes”. Eres el Correcaminos o eres el Coyote Waly. “Avatar” ha venido a confirmar esa regla.

Santa Sede a la ONU: Defender la religión es promover dignidad y derechos

Intervención del observador vaticano monseñor Migliore.

 El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente vaticano ante Naciones Unidas, intervino en la 64 sesión de la Asamblea General de este organismo sobre el tema “Cultura de paz”. El prelado pidió defender la libertad religiosa, que es igual a promover la dignidad y los derechos humanos.
“El objetivo último de Naciones Unidas, en cuanto a buscar la comprensión y la cooperación interreligiosa, es saber comprometer a los estados y a todos los sectores de la sociedad humana a reconocer, respetar y promover la dignidad y los derechos de toda persona y de toda comunidad del mundo”, dijo el observador vaticano.

El prelado recordó que la cuestión de la religión y de la aportación de las religiones a la paz y al desarrollo se ha hecho en los últimos años “urgente e inevitable”, obteniendo por tanto nueva visibilidad en Naciones Unidas.
“Hace un siglo y medio, al principio de la revolución industrial, la religión se describía como el ‘opio de los pueblos’ –observó–; hoy, en el contexto de la globalización, es cada vez más considerada la ‘vitamina de los pobres’”.
La “aportación única” de las religiones y el diálogo y la cooperación entre ellas subyacen “en su misma razón de ser”, que es servir a la dimensión espiritual y trascendental de la naturaleza humana, explic&oacu te;.

Del mismo modo, las religiones tienden a “elevar al espíritu humano, defender la vida, reforzar al débil, traducir los ideales en acciones, purificar las instituciones, contribuir a resolver desigualdades económicas y no económicas, inspirar a los líderes e ir más allá de la normal llamada al deber, permitir a las poblaciones alcanzar una realización más plena de su potencial natural y superar situaciones de conflicto, a través de la reconciliación, los procesos de construcción de paz y la curación de la memoria herida por la injusticia”.

Monseñor Migliore recordó que es muy sabido que en el curso de la historia individuos y líderes han “manipulado la religión”, y los movimientos ideológicos y nacionalistas han considerado las diferencias religiosas “una oportunidad para aliar un apoyo a la propia causa&rdq uo;.

Recientemente, “la manipulación y el uso incorrecto de la religión con fines políticos ha suscitado debates y deliberaciones de Naciones Unidas sobre el tema, poniéndolo en el contexto de los derechos humanos”.
En este panorama, el prelado recordó cómo es “profundamente sentida” la necesidad de “una visión coherente y un enfoque apropiado” de este fenómeno.

Por esto, ofreció algunas consideraciones para contribuir a “una interacción adecuada y eficaz de la religión y de las religiones con los objetivos y las actividades de Naciones Unidas”.

Como recordó el observador vaticano, “el diálogo interreligioso dirigido a indagar en las bases teológicas y espirituales de diversas religiones, con vistas a una comprensión y una cooperación recíproca, se está convirtiendo cada v ez más en un imperativo, una convicción y un comportamiento efectivo entre las diferentes religiones”.

A este respecto, se mostró feliz de recordar el liderazgo asumido por la Iglesia Católica hace cuarenta años con la promulgación del documento conciliar Nostra Aetate para abrirse a las otras tradiciones religiosas.
Este empeño, reconoció, mira a “promover más respeto, comprensión y cooperación entre los creyentes de las diferentes denominaciones, impulsar el estudio de las religiones y favorecer la formación de personas dedicadas al diálogo”.

Un diálogo teológico y espiritual de este tipo, añadió, debe ser realizado “entre y por los creyentes”, adoptando “una metodología adecuada” y ofreciendo “la premisa y la base indispensable para aquella más amplia cultura del diálogo y de la cooperación que varias instituciones académicas, políticas, económicas e internacionales han lanzado en los últimos decenios”.

En este contexto, concluyó, la responsabilidad “específica y primaria” de las Naciones Unidas respecto a la religión es “debatir, dilucidar y ayudar a los estados a asegurar plenamente, a todo nivel, la implementación del derecho a la libertad religiosa”, como afirman muchos documentos de la ONU que incluyen “el pleno respeto y la promoción no sólo de la fundamental libertad de conciencia, sino de la expresión y de la práctica de la religión de cualquiera, sin restricciones”.

 

Religión en tiempos de globalización: creer sin pertenecer

Entrevista al profesor Joan-Andreu Rocha Scarpetta
Los periodistas que informan sobre las religiones se encuentran a menudo sin fuentes confiables. También se enfrentan a realidades complejas sin disponer de instrumentos para analizarlas y con lenguajes crípticos y difíciles de transmitir al público. El resultado es una información religiosa que no alcanza la calidad suficiente.

Un seminario para periodistas organizado por el Instituto Internacional de Ciencias Sociales (IICS)   en Sao Paolo, Brasil, ha analizado este tema los días 8 y 9 de septiembre. Entrevistamos a uno de los ponentes que ha presentado la “radiografía” de las religiones en el mundo, el profesor Joan-Andreu Rocha Scarpetta, vicedecano de Periodismo de la Universidad Abat Oliba CEU, en Barcelona.

Rocha, que dirige en Roma el Máster en “Iglesia, Ecumenismo y Religiones” en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, subraya la “lightización” de la religión y la tendencia a “creer sin pertenecer”, dos claves para entender las tendencias sociales.

“Las religiones tienen maneras privilegiadas de comunicarse, lo que no significa que sus líderes o representantes tengan que ser expertos mediáticos”, puntualiza Rocha, que trata el vínculo entre comunicación y religiones en el curso “Mass Media, Ecumenismo y Religiones” en la Pontificia Universidad Gregoriana.

–Las religiones se han globalizado. ¿Es positivo?

–Rocha: La globalización religiosa ha producido la desaparición de las fronteras religiosas, y las religiones mundiales hoy están presentes en todos los lugares.

Se ha producido lo que los sociólogos llaman un paso de la religión a la espiritualidad: las formas tradicionales religiosas de adhesión están cambiando, y se pasa, en algunos contextos, de una experiencia religiosa organizada a una forma de fe y de espiritualidad personalizada, lo que se llamaría una “lightización” de la religión, por su aspecto “light”, “ligero”.

–Tan “light” es la religión que se diluye la creencia y la práctica. Vuelve lo de “creyente pero no practicante?

–Rocha: Hoy se hace más ev idente que se cree sin pertenecer, y se pertenece sin creer: la mayoría de religiones afrontan la polarización de tener a gente espiritual que no pertenece a tradiciones religiosas, y miembros culturales que no son creyentes.

Se regresa a las identidades religiosas. Ante un panorama de incertidumbre cultural, las identidades religiosas tienden a definirse de manera extrema: fundamentalismo o trascendentalismo místico.

Comunicativamente se da una tendencia interesante, y es que el ágora mediática se ha convertido en un nuevo espacio para los encuentros religiosos.

Otra característica de las religiones hoy es la tensión entre dos formas de representación religiosa: la institucional y la carismática, no siempre armónicas. Y esto puede confundir a los comunicadores.

–¿Lo hacen muy mal, los periodistas que se ocupan de religión?

–Rocha: Hay excelentes profesionales que cubren la religión de manera ejemplar, pero también hay muchos clichés. Cuando hablo con periodistas que se ocupan de religión les sugiero siempre que cuando hagan informes o artículos sobre temáticas religiosas no olviden el aspecto de pluralidad en las tradiciones religiosas, que contienen una gran multiplicidad de grupos y sensibilidades.

En este sentido un seminario como el de Sao Paolo es muy pertinente, pues a los periodistas les faltan estrategias, datos, contexto… y a los que se lideran las comunidades religiosas les resulta muy útil saber qué es lo que pide un periodista, que no suele ser una homilía completa, sino un titular. Y alguien a quien poder recurrir, que responda al teléfono, que les trate bien y no les rehuya.

–Hay periodistas que consideran a las religiones estáticas y pasadas de moda.

–Rocha: Las tradicione s religiosas están vivas y son cambiantes y dinámicas. Un periodista no debería fijarse bien no sólo en las creencias de los grupos religiosos, sino en cómo estas se ponen en práctica. Y verá como no son estáticas.

Además, verá que contienen en sí elementos de comunicación: un mensaje, muchas veces un profeta, un libro… pero por sí solos estos elementos no se integran en el mundo mediático: hay que buscar la manera de canalizarlo.

Las religiones tienen maneras privilegiadas de comunicarse, lo que no significa que sus líderes o representantes tengan que ser expertos mediáticos. Una esperanza son los informadores que os dedicáis a la religión, tarea que si se hace bien, es un beneficio enorme para la religión y para la calidad en los medios.