Enfrentamiento histórico en Naciones Unidas sobre derechos LGBT

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Los defensores de los derechos LGBT en la ONU se están preparando para el voto más importante en su agenda desde el 2008.

En noviembre, la Asamblea General de la ONU debe decidir si aprueba o no un nuevo puesto controversial en la ONU para imponer nuevos derechos especiales que se basan en la orientación sexual y el comportamiento de los individuos que se identifican como lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero (LGBT).

Literalmente, pavimentaron el camino para la apertura del debate del presente año, el paso de peatones que atraviesa la 1ra avenida de la misión estadounidense en la sede de la ONU fue pintado la semana pasada con una bandera del arco iris para que los líderes mundiales lo crucen en su camino hacia la sede de la ONU para la apertura de la Asamblea general de este año.

El Consejo de Derechos Humanos estableció este mandato sin ningún precedente de “experto independiente sobre la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género” a través de una resolución que apenas fue aprobada en el mes de junio.

El mandato ya ha aumentado la tensión dentro de las Naciones Unidas sobre la promoción de los derechos LGBT en la ONU y se espera que sea desafiado.

“Ustedes no tienen idea de lo mucho que me han criticado y estoy luchando con los Estados Miembros (sobre los derechos LGBT)”, dijo el saliente secretario general, Ban Ki-moon mientras que elogiaba la “difícil victoria” en el Consejo durante un evento promocionado como el evento LGBT de más alto nivel jamás antes celebrado en la sede de la ONU.

El Grupo Africano, que normalmente presenta el trabajo del cuerpo de Ginebra en la Asamblea General, tiene la oportunidad de bloquear la resolución impugnada e impedir el establecimiento del mandato, pero hay varios obstáculos para lograrlo.

Los Estados Unidos, los países europeos y los nórdicos que dirigen millones de dólares cada año a África a través del sistema de la ONU y la asistencia bilateral han estado presionando a los países africanos para evitar el bloqueo del mandato, con el argumento de que el Grupo Africano no puede impugnar la acción del Consejo de Derechos Humanos.

Si la resolución es bloqueada, los países que se oponen al nuevo mandato es probable que argumenten que la Asamblea General tiene la autoridad a través de la Carta de las Naciones Unidas para revisar las decisiones de los órganos inferiores de la ONU. Este argumento puede encontrar un amplio apoyo.

El Consejo de Derechos Humanos, integrada solamente por 47 de los 193 Estados Miembros de la ONU, es un órgano dependiente de la Asamblea General y la Carta de la ONU da la autoridad de la Asamblea General para hacer frente a “cualquier asunto” que implique a la organización.

Existen preocupaciones legítimas sobre la base legal del mandato.

Ningún tratado de la ONU menciona la orientación sexual o identidad de género, o puede interpretarse objetivamente a que los incluya, como afirman los Artículos Familiares (Family Articles), la plataforma oficial de la ONG, Sociedad Civil por la Familia (Civil Society for the Family).

Existe un precedente en la labor de la Asamblea General para poner fin a una resolución del Consejo de Derechos Humanos. Ello ocurrió en el caso de una resolución sobre represalias cuando el consejo intentó crear un nuevo y controvertido mandato de la ONU en el 2014. Los mismos argumentos que se utilizaron en contra del mandato del 2014 que eran demasiados vagos y que no estaban fundamentados en el derecho internacional, se aplican en el caso actual. Los expertos señalan que las preocupaciones de fondo que subyacen en la acción en el 2014 son similares al caso actual, ya que ambos llegaron a un punto focal en el sistema de la ONU para un tema en particular.

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Obama intensifica el activismo LGBTI mundial al término de su mandato – C-Fam

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El gobierno de Obama intensifica el activismo LGBTI mundial al término de su mandato

El gobierno de Obama está diciendo a los países que hagan ruido y estén orgullosos de los asuntos LGBT, particularmente a aquellos que quieren evitar el conflicto internacional sobre este tema.

«Los gobiernos no tienen que elegir entre promover los derechos LGBTI dentro de sus propios países o en el mundo. Podemos y debemos hacer ambas cosas», dijo Samantha Power, embajadora estadounidense ante la ONU, a unos treinta países pertenecientes a la «Coalición por la Igualdad de Derechos» recientemente constituida, que se reunió en Montevideo para una conferencia.

Power instó a la agitación en una sesión estratégica de cuatro días realizada la semana pasada, pese a que algunos países y organizaciones miembro de la coalición temen el conflicto internacional en torno a este tema. Algunas agrupaciones LGBTI incluso afirman que pone en peligro a sus integrantes. El cónclave uruguayo incluyó a organismos de la ONU como la Unesco, el Fondo de Población y el Banco Mundial, junto a un grupo de defensores LGBT de renombre.

Power encomió los esfuerzos del gobierno de Obama por «integrar los derechos LGBTI en el ADN de organizaciones multilaterales como la ONU», aun cuando la Carta de las Naciones Unidas prohíbe que el sistema de la Organización tome directivas de estados individuales o grupos de estados. La naturaleza unilateral de dicho sistema en los asuntos sociales es cada vez más una fuente de conflicto en los círculos internacionales.

Como cuando se dirigió a Human Rights Campaign a comienzos de este año, Power se jactó de la diligencia de los diplomáticos estadounidenses al promover los asuntos LGBT y destacó la importancia de los «primeros» (en este último tiempo, la creación de un nuevo cargo en la ONUpara un «experto independiente» sobre asuntos LGBT).

Con cada pequeño avance, «entrelazamos otra hebra de derechos LGBTI en el tejido de los derechos humanos universales», sostuvo Power.

Pero, ante todo, insistió en que los países «deben estar dispuestos a usar todas las herramientas de nuestro kit» a fin de presionar a los países para que cambien sus leyes y actitudes sociales, incluso cuando esto provoca tensión internacional.

«No solo estamos defendiendo los derechos LGBTI en declaraciones públicas», explicó, citando el ejemplo de los viajes recientes del presidente Obama a África, donde habló sin rodeos e hizo caso omiso de las protestas en contra de la presión que ejerce Estados Unidos por los derechos LGBT a nivel internacional.

Power se refirió de forma directa a las críticas contra el gobierno de Obama por parte de activistas LGBT que afirman que Estados Unidos está poniendo en peligro a quienes se identifican como personas lesbianas, gais, bisexuales, transexuales o de otro modo (LGBT), y, en particular, a sus defensores.

«Reconozco que los obstáculos que nosotros, los gobiernos, debemos superar – y los riesgos que enfrentamos – son insignificantes en comparación con los que encaran muchos activistas aquí. Y ese es precisamente el motivo por el cual los gobiernos presentes en esta conferencia, así como aquellos que no están en esta conferencia, deben hacer mucho más para apoyarles».

Power asimismo reconoció las dificultades que enfrenta la agenda LGBT a nivel internacional, entre ellas, el modo en el que cada avance a su favor es siempre  rebatido.

«Ser defensor de los derechos LGBTI en estos días puede parecer casi esquizofrénico. Mientras que más de cincuenta países en todo el mundo prohíben actualmente la discriminación basada en la orientación sexual, más de setenta penalizan los actos homosexuales consentidos».

Como otros defensores de los asuntos LGBT, Power calificó de manera errónea las leyes que prohíben la conducta homosexual como normas que prohíben la homosexualidad. En este sentido, cerró sus comentarios garantizando que a los Estados Unidos no solo le interesa proteger los derechos humanos, sino fomentar la aceptación social de la homosexualidad.

«Nuestra labor – la labor de los gobiernos y de la sociedad civil – no estará completa hasta que las personas LGBTI sean acogidas en cada nación, cada comunidad y cada familia.

By Stefano Gennarini, J.D.

Traducido por Luciana María Palazzo

 

Ejecutiva de Planned Parenthood obtiene premio ONU por promover «salud reproductiva»

Ejecutiva de Planned Parenthood obtiene premio ONU por promover «salud reproductiva»

Es de lamentar que algunos en los círculos provida de la ONU hayan aceptado el término «salud reproductiva» como aceptable. Insisten en que no tiene nada que ver con el aborto. Raro: Planned Parenthood y el Fondo de Población de la ONU no recibieron esa explicación. El Fondo acaba de otorgar su principal reconocimiento anual a una alta ejecutiva de Planned Parenthood por su promoción de la «salud reproductiva». Durante la ceremonia, de hecho ella exaltó a los que practican abortos ilegales. Informa Stefano Gennarini.

Hace poco, Friday Fax recibió dos premios de la Catholic Press Association por nuestra cobertura del debate sobre el aborto en la ONU. Es algo bien merecido y atribuyo el mérito a quienes realmente hacen el trabajo en esto, y que no soy yo. Son quienes redactan y corrigen: Susan Yoshihara, Lisa Correnti, Stefano Gennarini, Rebecca Oas y Marianna Orlandi. Son simplemente los mejores en lo que hacen. Comprenden estos temas de un modo en el que nadie en el mundo provida puede igualar, y lo digo con profundo respeto por nuestros colegas de otras organizaciones. Felicitaciones, equipo, ustedes se merecen todos los premios.

Nuestros queridos amigos de Human Life International nos enviaron hoy un mensaje cargado de dicha sobre una sentencia de la Corte Suprema relativa al aborto y a favor nuestro esta semana. Stefano Gennarini informa en Turtle Bay and Beyond.
Difunda las noticias. Sea valiente.

Saludos cordiales.

Apoye Nuestro Trabajo
Austin Ruse
Presidente
Carmen-Barroso

Las Naciones Unidas premiaron a Carmen Barroso, quien se desempeñó durante muchos años como ejecutiva de Planned Parenthood, por su tarea de promoción de «la salud y los derechos sexuales y reproductivos» durante una ceremonia celebrada en la sede de la ONU la semana pasada.

La emblemática defensora del aborto dedicó el galardón a los médicos y proveedores de salud que practican abortos ilegales y explicó cómo el móvil de la labor de su vida era personal. Bailando al ritmo de una melodía brasileña mientras recibía el Premio de Población de la ONU, Barroso dijo que esos médicos son «héroes no reconocidos».

El director del Fondo de Población de la ONU, Babtunde Osotimehin, elogió a Barroso por sus cuarenta años defendiendo «la salud y los derechos sexuales y reproductivos, incluyendo el derecho de los adolescentes a la educación sexual integral y a los servicios de salud reproductiva».

Barroso dijo que quedó embarazada al comienzo de su matrimonio. La vida bajo el régimen militar de Brasil era «insoportable», afirmó, y añadió que ella y su esposo querían posponer el hecho de tener familia para buscar «los pequeños placeres de la vida», así como la «libertad y la justicia social».

Ella no se sentía «cómoda con la dosis diaria» de anticonceptivos hormonales, así que pasó a usar un dispositivo intrauterino, que le produjo «períodos abundantes con dolores menstruales». Mientras usaba el DIU, tuvo una falta.

«Quedé paralizada de terror», exclamó con fuerte voz. «El castillo de mi futuro se desmoronaba», y añadió que estaba en tal estado que comenzó a sentir que su marido era un «monstruo inseminador» que había «perdido una malvada esperma» que ahora atacaba sus «indefensos ovarios».

Llegó a la conclusión de que «solo había una salida». «Interrumpir el embarazo».

Barroso dijo que encontró a un médico «muy religioso», pero que «vio que yo estaba en serios problemas». Él le dio un tratamiento y le dijo que fuera al hospital y dijera que era un aborto espontáneo, para evitar preguntas.

El médico le dijo que la medicación era necesaria porque el DIU se había dislocado, pero Barroso cree hasta hoy que él inventó todo eso «para justificarse de hacer algo que era contrario a su creencia».

Barroso dijo que su «supuesto aborto espontáneo» fue «un infierno», pero llegó a la conclusión de que, en general, era necesario. «Estaré eternamente agradecida. Mi esposo y yo pudimos hacer realidad el futuro en el que soñábamos».

El Premio de Población de las Naciones Unidas se otorga cada año a personas u organizaciones en reconocimiento de «su destacada contribución a la sensibilización sobre las cuestiones de población y su solución».

El primer premio, en 1983, fue para Indira Gandhi, Primera Ministra de la India responsable de implementar programas de control demográfico coercitivos en su país, y a Qian Xinzhong, Ministro de Salud de China, creador de la política de hijo único. Más recientemente, Bill y Melinda Gates recibieron la distinción por invertir sumas de dinero sin precedentes en políticas de fertilidad en África y Asia oriental.

Antes de dirigir Planned Parenthood para el hemisferio Oeste, cargo que acaba de dejar, Barroso fue directora de la Fundación MacArthur, donde trabajó para relacionar las agendas de control demográfico y salud reproductiva.

Llegó a decir que «Proveer de planificación familiar a quienes la desean podría proporcionar hasta un 29 % de la reducción necesaria de emisiones de carbono», a pesar de que expertos en población de la ONU han rebatido argumentos similares.

Barroso es miembro de la comisión de The Lancet para la salud adolescente y preside el grupo de evaluación de expertos independientes que pertenece a la Estrategia Mundial de Salud de las Mujeres y los Niños, designada por el Secretario General de la ONU.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

Arrestan nueve a cristianos que celebraban la Navidad

La Asamblea General de la ONU adoptó el 17 de diciembre pasado una resolución condenando la violación a los derechos humanos en Irán

El régimen iraní arrestó el 25 de diciembre a un grupo de nueve cristianos en el día de Navidad, en una casa utilizada como lugar de oración, ubicada en la ciudad de Shiraz, en el sur del país.

Lo indicó el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI) en su web, precisando que los fieles se habían reunido el pasado viernes 25 de diciembre para celebrar la Navidad, cuando los agentes de inteligencia y seguridad allanaron el domicilio.

Los oficiales del MOIS (agencia de inteligencia iraní) armados saquearon el domicilio y confiscaron diferentes artículos.

Los detenidos fueron Mohsen Javadi, Elaheh Izadi, Ahmad Golshani Nia, Reza Mohammadi, Mahmoud Salehi, Moussa Sari Pour, Alireza Ali Qanbari y Mohammad Reza Soltanian. No se reveló la identidad de la novena persona.

Dos días antes, el miércoles 23 de diciembre, agentes de la central ciudad de Isfahan arrestaron al cristiano Meysam Hojjati, en un allanamiento en su domicilio. El hombre fue golpeado y esposado mientras que su casa fue saqueada por cuatro agentes del MOIS. Sus libros, computadora, teléfono móvil e incluso su árbol de Navidad fueron confiscados.

Al conocer la noticia de los cristianos arrestados, Shahin Gobadi, integrante del Comité de Asuntos Exteriores del CNRI declaró: “Ha habido un deterioro constante y abusos contra los derechos humanos en Irán durante el mandato de Hassan Rohani, incluyendo ejecuciones y represión sobre minorías religiosas y étnicas”.

En las Naciones Unidas
De otro lado, el jueves 17 de diciembre pasado, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución condenando firmemente la brutal y sistemática violación a los derechos humanos en Irán, particularmente las ejecuciones masivas y arbitrarias, el aumento en la violencia y la discriminación contra mujeres, minorías étnicas y minorías religiosas. Esta es la resolución número 62 que condena las violaciones a los derechos de parte del régimen.

La Sra. Maryam Rajavi presidenta electa del CNRI celebró la resolución y dijo: “el incremento a las violaciones contra los derechos humanos en Irán y las condenas al régimen de parte del organismo más importante del mundo durante años consecutivos en las últimas tres décadas indican claramente que este régimen no tiene lugar en la comunidad internacional.

Y con motivo del año nuevo, la presidenta del CNRI envió un mensaje en el que recuerda que el nacimiento de Jesucristo, que coincide este año con el cumpleaños del profeta Mahoma. Recuerda además la frase de Jesús ‘amarás al prójimo como a ti mismo’ y la del Corán ‘Os enviamos como muestra de misericordia para la humanidad’.

“Este es el mensaje de todas las religiones y por tanto la coincidencia de estos dos natalicios es una celebración de la hermandad entre naciones” dijo.

“Saludamos también –prosigue el mensaje– a la Virgen María, símbolo de amor y sacrificio descrita en la Biblia como ‘amada por Dios’.

El mensaje concluye invitando “a la comunidad internacional a formar un frente internacional contra la dictadura religiosa en Irán y sus satélites y milicias en Siria e Irak, y para luchar contra el extremismo islámico, enemigo de los verdaderos musulmanes, cristianos y de todos los seguidores de cualquier religión”.

Zenit

Así nos robaron Gibraltar

En 1704 los ingleses obtuvieron el control de Gibraltar

Gran Bretaña robó literalmente el Peñón. ¿Cómo fue? ¿Cómo aquella tierra española pasó a ser ilegalmente inglesa? ¿Cómo nos robaron la Roca?

La reivindicación de Gibraltar ha sido una constante de la política española desde su pérdida en 1704 hasta nuestros días. La propaganda de una clase política bastante inculta ha tratado de imponer la idea de que reivindicar Gibraltar es algo “franquista”. Falso de toda falsedad: durante tres siglos, todos los gobiernos españoles, de derechas o de izquierdas, monárquicos o republicanos, han defendido la soberanía española. He aquí algunos testimonios:

 Francisco Pi y Margall, presidente federalista de la I República: “La patria está encogida porque está cercenada con la exclusión de Gibraltar”. Emilio Castelar, presidente conservador de la I República: “Yo admiro mucho a la nación inglesa. Mas declaro que no puede ser nuestra aliada mientras posea Gibraltar”. Manuel Azaña, presidente del Gobierno de la II República: “Toqué la cuestión del Estrecho haciendo ver la importancia de asegurar su dominio, en caso de guerra. Examiné la cuestión de Gibraltar y dije al Consejo mi propósito de preparar desde el Ministerio de la Guerra los planes necesarios para tener aquel dominio”.

 La traición de Rooke

 Gibraltar es suelo español desde tiempos de los romanos. La captura británica de la roca fue un simple acto de piratería. Pero, ¿cómo sucedió?

 Estamos en 1704. España sufre la Guerra de Sucesión. Carlos II, el último Austria, ha muerto sin descendencia. Los grandes poderes mundiales mueven ficha para que la Corona española quede bajo su área de influencia, porque España ya no es el imperio que fue, pero sigue siendo una potencia descomunal. Por un lado está Francia, que tiene a su favor el testamento real, porque Felipe de Anjou, nieto del rey francés Luis XIV, ha sido designado heredero por Carlos II, de quien era sobrino; Francia sueña con una alianza francoespañola que multiplique el poder de los Borbones y frene en seco a Inglaterra. Por otro lado está la coalición del imperio austriaco y de Inglaterra, el primero porque el Archiduque Carlos, igualmente sobrino de Carlos II, había sido designado sucesor con anterioridad, y los ingleses porque, evidentemente, temían la constitución de un bloque francoespañol. Podemos ahorrarnos el cruce de intrigas palaciegas y diplomáticas. El hecho es que en 1702 comienza la guerra; primero una guerra europea, después una guerra española.

 En ese contexto de la Guerra de Sucesión, el 3 de agosto de 1704 se presenta ante Gibraltar una flota anglo-holandesa al mando del almirante Rooke. No viene en nombre de Inglaterra, sino del Archiduque Carlos; es decir, no es que los ingleses estén invadiendo España, sino que esa fuerza forma parte de los ejércitos de uno de los aspirantes al trono. La fuerza naval es importante: unos 900 cañones amenazan desde el mar. Las defensas de Gibraltar son exiguas: 80 soldados, un centenar de milicianos sin instrucción y 120 cañones de los que un tercio eran inservibles, al mando del sargento mayor Diego de Salinas. Los ingleses instan a la rendición en nombre del Archiduque. No obstante, como la mayor parte de España, incluido Gibraltar, ya habían prestado obediencia a Felipe V de Borbón, la fortaleza decide resistir. La flota anglo-holandesa bombardea a conciencia el peñón: cinco horas de cañoneo, unos 3.600 disparos. Finalmente la plaza se rinde. Es el 4 de agosto de 1704. Salinas no se rinde a los ingleses, sino a Carlos III de Austria, rey de España.

 Pero es entonces cuando los ingleses hacen algo que, en rigor, sólo se puede considerar como un acto de piratería. El almirante Rooke, desobedeciendo las órdenes de su jefe, que es el Príncipe de Hesse Darmstadt, y aparentemente sin instrucciones directas de Londres, decide cambiar las tornas y tomar el peñón para la reina Ana de Inglaterra. Las tropas que habían tomado Gibraltar se entregan al asesinato, la violación y el saqueo. El Santuario de Nuestra Señora de Europa fue ultrajado; las imágenes sagradas, decapitadas. Los civiles, antes que someterse a los ingleses, prefirieron abandonar la ciudad; se refugiaron en la ermita de San Roque, y así nació la ciudad que ahora lleva su nombre. Allí se conservan las llaves de la vieja fortaleza gibraltareña.

 Contra toda legalidad

 Los españoles intentaron recuperar Gibraltar sucesivas veces desde aquel mismo año de 1704. Nunca fue posible. Inglaterra decidió aceptar el regalo del pirata Rooke. Después de todo, los ingleses ambicionaban Gibraltar al menos desde medio siglo antes, cuando Cromwell concibió el plan de tomar el Peñón y convertirlo en base para hacer guerra de corsario contra España. Cromwell no lo logró. Tampoco quienes, antes, habían lanzado sus barcos contra aquella roca española, como el pirata Barbarroja en 1540 o el almirante holandés Heemskerk en 1607. Gibraltar no cayó en una derrota militar, sino en una innoble trampa de trilero.

 Como es sabido, el estatuto de Gibraltar se formalizó en 1713 el Tratado de Utrecht, que ponía fin a aquella gran guerra europea en cuyo interior se había librado la Guerra de Sucesión española. Aquel Tratado, en lo concerniente al Peñón, decía así:

 “El Rey Católico cede por este Tratado a la Corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillos de Gibraltar, (…) dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce con entero derecho y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno. Pero, para evitar cualesquiera abusos y fraudes en la introducción de las mercaderías, quiere el Rey Católico que la dicha propiedad se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra. (…) Y  si se aprehendieran algunas mercaderías introducidas por Gibraltar, ya para permuta de víveres o ya para otro fin, se adjudicarán al fisco y serán castigados severamente los culpados. (…) Si en algún tiempo a la Corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender, enajenar de cualquier modo la propiedad de la dicha Ciudad de Gibraltar, se dará a la Corona de España la primera acción antes que a otros para redimirla.”

 Aquello era, ciertamente, una borbónica bajada de pantalones, pero sólo hasta cierto punto. Primero, España no aceptaba la legitimidad de la captura inglesa de Gibraltar. Además, la cesión quedaba sometida a numerosas condiciones: la supresión del comercio entre la plaza y el territorio vecino, y el respeto por parte de Inglaterra del culto católico en la plaza. Desde entonces, y va ya para tres siglos, los ingleses han incumplido reiteradamente ya no sólo la legalidad, sino sus propios compromisos.

 Tan evidente es que los ingleses no tienen razón, que en la propia Gran Bretaña han abundado los testimonios de gentes muy relevantes a favor de que Gibraltar vuelva a España. El general Sir Robert Gardiner, gobernador de Gibraltar, decía en 1856: “¿Cuáles deben ser los sentimientos de todos los españoles con esta noble Roca a la vista siempre, ocupada por extranjeros?”. John Bright, político liberal británico, denunciaba en 1862: “El Peñón de Gibraltar fue tomado y retenido por Inglaterra cuando no estábamos en guerra con España y su apropiación fue contraria a todas las leyes de la moral y del honor”. William C. Atkinson, hispanista escocés, reconocía en 1954: “La toma de Gibraltar en 1704 fue un acto de piratería”. Arnold J. Toynbee, historiador británico, se preguntaba en 1966: “¿Le agradaría al pueblo británico ver una fortaleza rusa o china en Land’s End o en las islas del Canal?”.

 La ONU definió en 1964 el estatuto de Gibraltar como colonia, lo cual debería haber implicado ya su devolución a España. Hoy se dice que en un entorno político como el de la Unión Europea, la reclamación española sobre Gibraltar ya no tiene sentido. En realidad, lo que no tiene sentido es la pervivencia de una colonia inglesa en suelo español. Porque el Peñón es suelo español… robado por un almirante inglés que traicionó la confianza de un pretendiente del trono de España. Gibraltar no puede ser moneda de cambio con ningún otro territorio. Gibraltar es, sencillamente, España.

Olvidando a los niños producto de la guerra

 

Forgetting Children Born of War [Olvidando a los niños producto de la guerra] muestra cómo estos menores han sido ignorados de forma deliberada debido a la presión de gobiernos y agrupaciones feministas que afirman que los niños son meras consecuencias de la violencia sexual, o lo que es peor, coagresores de las mujeres. Su autora, R. Charli Carpenter, es profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad de Massachusetts, en Amherst.

«Diseminados por todo el mundo», lamenta Carpenter, «los niños nacidos de víctimas de violación luchan por seguridad alimentaria en campos de refugiados… ansían una familia en orfanatos… les preocupa que sus madres los abandonen… buscan madres y padres biológicos del otro lado de los océanos… y anhelan el día en el que el tema pueda ser atendido en los consejos de naciones».

El libro intenta averiguar por qué las agrupaciones de derechos humanos han asumido el papel de espectadoras. La respuesta radica en el modo en el que la agenda de la violencia sexual en época de conflicto ha sido definida: en términos de violencia étnica, pintando a los niños como agentes del enemigo, y por el feminismo, contraponiendo los derechos de los niños a los de sus madres.

Hubo un momento decisivo en 1998, cuando el «embarazo forzado» fue codificado como delito en el Estatuto de Roma que constituyó la Corte Penal Internacional. Anteriormente, la «fecundación forzada» estaba prohibida en el derecho humanitario. Las feministas aseguran que la nueva formulación refleja la idea de que el embarazo es un crimen de guerra diferenciado además del de violación.

La interpretación que las feministas hicieron del «embarazo forzado» fue rechazada de manera explícita en el Estatuto de Roma que da origen a la Corte Penal Internacional. Los funcionarios de la ONU suelen ignorar las decisiones de los Estados Miembros, no obstante, y la interpretación rechazada se encuentra implícita en el reclamo efectuado esta semana por el Secretario General, que afirma que el aborto es un derecho de reparación para las víctimas de la guerra.

Carpenter sostiene que la incidencia masiva de casos de violación durante la guerra en Bosnia fue un acontecimiento decisivo que convirtió la lógica feminista en argumentación jurídica y catapultó la agenda feminista a expensas de los derechos de los niños. Señala que la influyente obra de Beverly Allen titulada Rape Warfare [Guerra de violación] insinúa que el infanticidio podría ser psicológicamente saludable para la madre, y que Allen equipara el embarazo forzado a la guerra biológica. El Centro de Derechos Reproductivos sostuvo que el embarazo «potencia el dolor de la violación» ya que «prolonga el dolor físico y emocional». Otras feministas dijeron que el embarazo es genocida, representa la ocupación extranjera del útero, impide la reproducción de otro y por lo tanto representa una forma de destrucción.

«Mediante esta clase de ejercicio intelectual y semántico», afirma Carpenter, «el embarazo forzado fue construido como un componente de la violación y como delito específico en sí, dentro de la categoría de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio». Se pasó por alto la violación de los derechos de los niños, y, en cambio, se los «invocó como prueba de la atrocidad».

Los medios sensacionalistas y juicios posteriores al conflicto perpetuaron la impresión de que estos niños eran indeseables, dice Carpenter. Los informes de noticias y las preguntas planteadas por los fiscales durante los procesos destacaban de manera deliberada casos de madres que abortaban, abandonaban o asesinaban a sus hijos después de nacer.

Organismos de la ONU e importantes agrupaciones de derechos humanos no solo pasaron por alto la penosa situación de estos niños, descubre Carpenter, sino que consideraron el tema y luego lo rechazaron adrede debido a intereses encontrados. A partir de 1996, sucesivos informes de la ONU sobre violencia sexual no hicieron mención alguna de los niños. Se suprimieron tales referencias en un informe canadiense de una conferencia en Winnipeg. Noruega negó la subvención a una agrupación de defensa de los derechos del niño que intentaba dar inicio a un tratado internacional. Un representante de Unicef retiró su apoyo de una conferencia en 2006 diciendo que «quedaba por ser convencido del mérito de que Unicef tratara a estos niños como grupo específico».

El ejemplo más ilustrativo de Carpenter es su breve labor de asesoría con Unicef en Bosnia en 2005, cuando logró convencer a un representante nacional que subvencionara un estudio sobre niños sobrevivientes. Cuando estuvieron listos los resultados, Unicef se negó a hacer público el informe diciendo que temía la reacción de algunas ONG y gobiernos.

Carpenter llega a la conclusión de que Unicef ha actuado como controlador en este asunto, manteniendo a los niños producto de violaciones durante la guerra fuera de la agenda internacional.

Esta es la segunda obra de Carpenter sobre el asunto, después de un volumen editado y numerosos trabajos que abordan la cuestión. Forgetting Children Born of War muestra su dominio del tema y su capacidad de ponerlo en el contexto mayor del escenario de la agenda internacional.

No obstante, Carpenter se equivoca cuando incluye al Papa entre sus ejemplos de líderes que no defendieron cabalmente a los niños concebidos en la guerra. Menciona a San Juan Pablo II en dos oportunidades y, en ambas, de forma errónea (distorsiona una fuente y basa su análisis en citas fragmentadas de una fuente secundaria en otro caso). Lo que es notable es que la carta (traducción al inglés) que se tergiversa en ambas instancias hace exactamente lo que Carpenter dice que desearía que los líderes del mundo hicieran: declara al niño de la guerra como enteramente humano, indiscutiblemente inocente, y necesitado de protección de forma urgente.

Otro ataque a la libertad religiosa

NOTICIAS GLOBALES, Año XIV. Número 1022, 54/11. Gacetilla n° 1137. Buenos Aires, 29 diciembre 20111137)

 OEA: OTRO ATAQUE A LA LIBERTAD RELIGIOSA.

 Fuentes: Propias; CIDH, Acceso a la información en materia reproductiva desde una perspectiva de derechos humanos, (OEA/Ser.L/V/II. Doc. 61, 22-11-11); Comunicado de prensa 131/11, 21-12-11. Por Juan C. Sanahuja

Con fondos de Finlandia y España la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) profundiza la tiránica reingeniería social anticristiana. Si las recomendaciones se hacen efectivas las instituciones católicas de salud estarían en la disyuntiva de hacer abortos y distribuir abortivos o desaparecer .

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, publicó el 21 de diciembre, el informe Acceso a la Información en Materia Reproductiva desde una Perspectiva de Derechos Humanos, recomendando a los estados americanos mejorar y profundizar la divulgación entre las mujeres de información sobre los servicios de salud sexual y reproductiva: métodos de planificación familiar, anticoncepción oral de emergencia, esterilización y aborto legal.

El informe fue publicado gracias al apoyo financiero de España y Finlandia, según consta en la carátula del mismo.El informe se basa en documentos de la misma CIDH y de los organismos de derechos humanos de la ONU, por ejemplo: del Comité de los Derechos del Niño, Observación General 3, El VIH/SIDA y los derechos del niño, 17-03-2003; Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), Recomendación General n° 24, La Mujer y la Salud; Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, Observación General n° 14, 11-08-2000; Informe del Relator Especial Paul Hunt, El derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, 16-02-2004; etc.

Toda esta bibliografía forma parte de la reinterpretación de los derechos humanos, instrumento para la imposición de la reingeniería social anticristiana.La objeción de concienciaEl informe reafirma la “autonomía reproductiva” de las mujeres, las jóvenes y las niñas, con absoluta independencia de los cónyuges, en el caso de las mujeres casadas, y de los padres, en el caso de las jóvenes y las niñas.

En este contexto el aborto es considerado un derecho, aún a costa de los dictados de la conciencia del personal de los servicios de salud y de los funcionarios del área de la salud pública. Citando el informe del ex-Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la salud, Paul Hunt, dice: “algunas opiniones tradicionales en materia de sexualidad obstaculizan a la prestación de servicios de salud sexual y reproductiva, como el suministro de información fiable, y tienen un efecto especialmente nocivo para los adolescentes”.

Por eso, lo que destaca de este informe como recomendaciones más inicuas son, en primer lugar, la recomendación de obligar al personal médico o farmacéutico objetor de conciencia a derivar (referir) a otros que los provean a las mujeres que demanden servicios de salud reproductiva que ellos no estén dispuestos a dar.

 Dice el informe: “si una mujer requiere información y servicios de planificación familiar y/o sobre otros servicios de salud reproductiva legales, y el profesional de la salud tiene sus propias convicciones respecto de la utilización de dichos servicios, está en la obligación de referir a la paciente a otro proveedor de salud que pueda proveer dicha información y servicios”, es decir, el objetor se convierte en cómplice del aborto, de la esterilización, o de la distribución de abortivos.En segundo lugar, destaca la recomendación que dice: “la objeción de conciencia no es un derecho del cual son titulares las personas jurídicas o el Estado, sólo es posible reconocerlo a personas naturales”, es decir, se niega el derecho a no brindar “servicios” inmorales a hospitales, clínicas, compañías de seguros médicos. Si esta recomendación se hace efectiva las instituciones católicas de salud estarían en la disyuntiva de hacer abortos y distribuir abortivos o desaparecer. La imposición de Obama a los servicios de salud católicos de USA de proveer medios de salud reproductiva (aborto) a partir de 2012, y el cierre de las agencias católicas de adopción en ese país y en el Reino Unido por negarse a entregar niños en adopción a parejas homosexuales, son antecedentes a tener en cuenta.El informe de la CIDH, es una manifestación más del avasallamiento a la libertad religiosa, que desde hace tiempo es objetivo del nuevo orden mundial.

 NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja