Nota de los Obispos de Getafe y Alcalá de Henares sobre la «Ley de protección integral contra la LGTBIfobia y la discriminación por razón de orientación e identidad sexual en la Comunidad de Madrid»

TIEMPO DE SANACIÓN, NO DE LAMENTACIONES

Nota sobre la
«Ley de protección integral contra la LGTBIfobia y la discriminación
por razón de orientación e identidad sexual en la Comunidad de Madrid»

El pasado día 14 de julio, la Asamblea de la Comunidad Autónoma de Madrid aprobó la «Ley de protección integral contra la LGTBIfobia y la discriminación por razón de orientación e identidad sexual en la Comunidad de Madrid». La Ley ha sido publicada, el pasado 21 de julio, en el Boletín Oficial de la Asamblea de Madrid. Ante este hecho, queremos, con todo el respeto hacia los que han promovido esta ley y sus posibles destinatarios, manifestar públicamente las siguientes consideraciones dirigidas a los fieles católicos de nuestras diócesis, sin menoscabo de otras profundizaciones posteriores.

  1. Inspirada por una antropología no adecuada que niega la diferencia sexual varón-mujer y la unidad de la persona cuerpo-espíritu, esta ley se halla en contradicción con la moral natural, acorde con la recta razón, y pretende anular la enseñanza pública de la Biblia (Cf. Carta a los Romanos 1, 24-27; Primera carta a los Corintios 6, 9-10; Primera carta a Timoteo 1, 10, etc.), del Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 2357-2359) y del resto del Magisterio de la Iglesia referido al designio de Dios sobre el varón y la mujer. Más aún, pretende prohibir, incluso, rezar públicamente por las personas que suplican la oración para un cambio de orientación en su vida (Ej: Art. 4-b, Art. 3-o, Art. 70-4-c, Art.72-3).
  2. La mencionada Ley, desde sus presupuestos y normativa, nos parece, sin afrontar exhaustivamente todos sus aspectos:
  3. Un ataque a la libertad religiosa y de conciencia (Ej: Art. 3-o, Art. 70-4-c, Art. 72-3).
  4. Un ataque y censura al derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones. Del mismo modo es un atropello a los idearios que inspiran la libertad de enseñanza (Cf. Capítulo XI, Medidas en el ámbito educativo. Ej: Art. 29-2, Art. 31-9, Art. 32, Art. 34).
  5. Un atentado a la libertad de expresión, a la libertad de cátedra, a la libertad de los científicos y profesionales en la búsqueda de la verdad, y a la libertad de las personas para orientar su vida o para pedir ayuda, incluso religiosa, en aquello que crean necesitar (Cf. Capítulo XI, Medidas en el ámbito educativo; y Capítulo XII, Medidas en el ámbito de la salud. Ej: Art. 3-o, Art. 31, Art. 36, Art. 70-4-c, Art. 72-3). Consideramos, por ello, que se trata, en su esencia, de una ley arbitraria que no contempla ni siquiera la objeción de conciencia.
  6. Los partidos políticos del arco parlamentario, también los grandes sindicatos, la mayoría de los medios de comunicación y muchas de las grandes empresas quieren imponer “ideológicamente” un “pensamiento único” que anule la libertad y el coraje de buscar la verdad de la persona humana, en su unidad cuerpo-espíritu y en su diferencia sexual varón-mujer. Cuando no se busca la Verdad, cuando no se respetan ni siquiera los argumentos de la biología inherente a la genealogía de la persona, se impone por ley la ideología – en este caso la “ideología de género” – y se coacciona la libertad con sanciones y persecución: nada nuevo bajo el sol.
  7. Al recibir el premio Carlomagno, el papa Francisco ha invitado a construir un nuevo humanismo para Europa basado en la capacidad de integrar, de dialogar y de construir, recordando que en esta tarea la Iglesia puede y debe ayudar, cumpliendo su misión: «el anuncio del Evangelio, que hoy más que nunca se traduce principalmente en salir al encuentro de las heridas del hombre, llevando la presencia fuerte y sencilla de Jesús, su misericordia que consuela y anima» (Discurso, 6.5.2016). Entre las víctimas reales de nuestra cultura del relativismo no lo son menos quienes sufren la confusión sobre su propia identidad; una confusión que, con leyes como esta, se verá aún más agravada. El mismo Papa Francisco nos ha pedido no caer «en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo, somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada» (Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris laetitia, 56).
  8. «No es tiempo de lamentaciones, sino de sanación», como ha recordado nuestro hermano el obispo de Lincoln (EEUU), citando a Boecio, ante medidas legislativas similares de la administración Obama (cf. Carta 17.5.2016). Para salir al encuentro de las heridas del corazón, como nos pide el papa Francisco, es necesario y urgente promover una acción conjunta de las familias y de las asociaciones católicas en orden a defender, con todos los medios legítimos y en todas las instancias que corresponda, la libertad religiosa y de conciencia, la libertad de los padres a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones, la libertad de enseñanza y los demás derechos fundamentales que, creemos, se conculcan gravemente en esta Ley. Si nosotros callamos gritarán las piedras (Cf. Lc 19, 40). La sanación de las heridas provocadas por estas medidas legislativas no se logra con la confrontación, que deriva en descalificaciones y amenazas de demandas judiciales. Porque queremos integrar, dialogar y construir, pedimos la colaboración de todas las personas de buena voluntad con verdaderos criterios de comunión, y especialmente a nuestros fieles les pedimos su oración y su participación activa que nazca de auténticos criterios eclesiales.
  9. Ahora, más que nunca, es necesario llevar la misericordia sanadora de Jesucristo a este mundo. Llamamos a los católicos de nuestras diócesis comprometidos en el servicio de la política, de la sanidad y de la educación, así como a los esposos y padres de familia, a las personas consagradas y sacerdotes, a colaborar, cada cual según su propia vocación, en la edificación de una cultura que venza las mentiras de las ideologías y se abra a la verdad de la creación y de la persona humana, garantía ineludible de la libertad. Bien sabemos que en esta tarea, verdaderamente misionera, necesitamos orar con las palabras del mismo Cristo, pidiendo al Padre: líbranos del mal. Luchamos contra el mal ganando para Jesucristo cada corazón, acudiendo a la intercesión de la Santísima Virgen María e invocando a San Miguel Arcángel. Luchamos contra el mal llevando el bálsamo de la misericordia a los que sufren la herida de la confusión y del error: su médico es Cristo y el hospital de campaña donde llevarlos y sanarlos es la posada de la Iglesia. Luchamos contra el mal, llevando a nuestras vidas lo realizado el pasado tres de junio al consagrar nuestras diócesis al Sagrado Corazón de Jesús, fuente de la verdadera misericordia y de la verdadera paz.

Que la Sagrada Familia de Nazaret y Santiago Apóstol, protejan e intercedan por el futuro de nuestras familias y la paz de nuestro pueblo.

Con nuestra bendición,

+ Joaquín Mª López de Andújar y Cánovas del Castillo, Obispo de Getafe
+ José Rico Pavés, Obispo Titular de Mentesa y Auxiliar de Getafe
+ Juan Antonio Reig Pla, Obispo Complutense

7 de agosto de 2016
XIX Domingo del Tiempo Ordinario
Año Jubilar de la Misericordia

Elecciones Generales en España. Nota de los Obispos de la Provincia Eclesiástica Valentina

Nota de los Obispos de la Provincia Eclesiástica Valentina

El próximo domingo, día 26 de junio, hemos sido convocados a ejercer libremente el derecho democrático de elegir nuestros representantes en el Congreso y en el Senado. Del resultado de las Elecciones saldrá un nuevo Gobierno de España. A nadie se le oculta la importancia que tiene esta convocatoria electoral, máxime tras el intento fallido del pasado 20 de diciembre. La situación, lo decimos y lo vemos todos, es complicada y nada fácil. Depende mucho de nuestra responsabilidad. Y esta responsabilidad entraña, en primer lugar, el deber de votar en ejercicio de nuestro derecho a votar y el deber de elegir responsablemente a nuestros representantes conforme a lo que nuestra conciencia nos dicte teniendo en cuenta el bien común para toda España, al tratarse de unas elecciones generales.

Son muchos los cristianos que nos han pedido a los Obispos que, como sus Pastores, les ofrezcamos alguna orientación ante la excepcional importancia del momento que vivimos. Y así lo hacemos en virtud de nuestra responsabilidad de Pastores y en ejercicio de nuestro derecho legítimo e inalienable de Obispos, desde la libertad que proclamamos para todos, nunca para orientarles sobre a qué grupo político concreto deben votar, puesto que la fe cristiana no es una ideología política ni puede ser identificada con ninguna de ellas, sino simple y sencillamente para ayudar a formar sus conciencias a la hora de emitir el voto, y hacerlo libre y responsablemente, en conciencia.

La Iglesia nunca determinará quiénes deben gobernarnos, pero sí debe proyectar la palabra de Dios sobre la sociedad cuando se trata de promover los derechos humanos, y la justicia, con la firme voluntad de que nosotros como hombres de Iglesia y el próximo Gobierno acertemos en las relaciones que respeten la mutua autonomía y libertad, estableciendo la colaboración constante en beneficio de todos.

Todos somos conscientes de nuestra responsabilidad y nuestro deber de votar en estas elecciones. Se trata de un derecho y de un deber. Al emitir el voto nos encontramos ante un acto, que, para ser consciente y maduro, requiere información y discernimiento sobre programas, métodos y personas con referencia siempre al bien común; tenemos la obligación, pues, de informarnos, sin olvidar que ningún partido político es capaz de realizar plena y satisfactoriamente los valores esenciales de la concepción cristiana de la vida y de la sociedad, y que el cristiano es libre para elegir entre los diversos partidos, programas y candidatos, pero siempre en coherencia con la fe cristiana y con los principios morales que le son consubstanciales. No podemos elegir a cualquiera; no da lo mismo uno que otro. No nos podemos contentar con el mal menor, sino que habrá que intentar conseguir el bien posible. Y para ello, entre otras cosas, habrá que tener muy en cuenta los bienes y valores que contiene y promueve la Constitución Española, que habrá de ser respetada y asumida por la formación política que se elija.

En coherencia con nuestra fe y con la Constitución hemos de apoyar a quienes favorezcan el desarrollo de la persona y apoyen el reconocimiento efectivo de los derechos fundamentales de todas las personas y de todos los ciudadanos; entre otros: el derecho a la vida desde su concepción hasta su muerte natural, la dignidad de toda persona, sus derechos inherentes e inalienables, el libre desarrollo de su personalidad, el respeto de los derechos de los demás, el derecho a la libertad religiosa personal y comunitaria y a la objeción de conciencia, el derecho a la educación y el derecho prioritario de los padres a educar a sus hijos y de hacerlo conforme a sus convicciones religiosas y morales, la libertad de enseñanza y el derecho de los padres a elegir el centro que deseen para sus hijos, y el derecho de que estos reciban la formación y religiosas que desean para sus hijos; la libertad de expresión y el derecho a la información.

En consecuencia no podemos apoyar el establecimiento de ningún tipo de totalitarismo, de pensamiento único o de laicismo excluyente. Nuestro voto ha de ayudar a quienes de verdad y efectivamente trabajen por el bien común, por la justicia social y por la desaparición de desigualdades, por la atención prioritaria a los más pobres, a los inmigrantes, a los refugiados y a las periferias existenciales. Los cristianos no podemos colaborar con quienes empleen la violencia, el odio, la mentira, la manipulación o la corrupción para conseguir sus fines: en los proyectos políticos y sociales se ha de buscar siempre favorecer la convivencia y la solidaridad, el diálogo y la cooperación, la unidad y la concordia entre todos los españoles, sin exclusiones. La generosidad y la grandeza de ánimo, y poner la mirada por encima de todo en España debieran ser notas de los dirigentes a elegir. En cualquier caso, habrá que elegir las fuerzas políticas que sean más favorables para la vida moral y justa de nuestra sociedad al servicio siempre del bien común de todos: personas, grupos y familias.

+ Antonio Cardenal Cañizares LLovera, Arzobispo de Valencia
+ Jesús Murgui Soriano, Obispo de Orihuela – Alicante
+ Javier Salinas Viñals, Obispo de Mallorca
+ Casimiro López Llorente, obispo de Segorbe Castellón
+ Vicente Juan Segura, Obispo de Ibiza
+ Esteban Escudero Torres, Obispo Auxiliar de Valencia
Gerard Villalonga Hellín, Administrador Diocesano de Menorca

Los obispos de la Provincia Eclesiástica Valentina

Los obispos de la Provincia Eclesiástica Valentina expresan su apoyo al Cardenal por su “valiente defensa de la fe y de los valores cristianos” En un comunicado, le expresan su solidaridad “por los inmerecidos e injustos ataques que está sufriendo”
Los obispos de la Provincia Eclesiástica Valentina, integrada por las tres diócesis de la Comunitat Valenciana y las tres de las Islas Baleares, han hecho público un comunicado en el que expresan su “comunión” con el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares Llovera, en su “valiente defensa de la fe y de los valores cristianos”.

Igualmente, “queremos mostrarle nuestra solidaridad por los inmerecidos e injustos ataques que está sufriendo desde determinados sectores de la sociedad, que no respetan el derecho a la libertad de expresión, así como el ejercicio de su labor episcopal, basado en el derecho a la libertad religiosa, reconocidos ambos en nuestro ordenamiento constitucional”.

Finalmente, aseguran que “pedimos de nuestros fieles oraciones para que el Señor le fortalezca e ilumine en el ejercicio de su ministerio episcopal”.

 

 AVAN

Jornada de Oración por las elecciones parlamentarias en Venezuela

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), llamó a fieles y sacerdotes a participar este 29 de noviembre en una Jornada de Oración por las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, para que sean expresión de los valores ciudadanos y democráticos de justicia, libertad, honestidad, respeto y equidad, entre otros.

“Pedimos a todos los Párrocos y Rectores de Iglesias, que el domingo 29 de Noviembre, realicen una Jornada de Oración por las elecciones, implorando que el Espíritu Santo nos conceda la sabiduría e inteligencia espiritual que necesitamos para construir una patria donde se conviva pacíficamente en la tolerancia y el respeto mutuo”, expresaron los obispos en su comunicado publicado hoy martes.

La CEV exhortó a los más de 19 millones de votantes a tomar conciencia de que cada voto “tendrá un peso fundamental para la construcción de una sociedad más democrática y pacífica” y por tanto todos están llamados “a ejercer este derecho inalienable”.

Señalaron que las elecciones en donde se elegirán a los nuevos diputados –y la propaganda previa- deben ser “expresión clara de los valores ciudadanos y democráticos en los que aspiramos vivir la inmensa mayoría de los venezolanos”.

“Entre estos valores están: la justicia, que nos exige respetar los derechos de toda persona, aun del que piensa distinto, y establecer relaciones de armonía en la promoción del bien común; la libertad para elegir sin coacción ni restricciones; la participación libre como factor esencial para el fortalecimiento de la democracia”.

También “la honestidad, que implica que los candidatos presenten propuestas reales que respondan a las grandes necesidades e intereses del pueblo, especialmente de los más necesitados y vulnerables, evitando promesas falsas con fines meramente electorales”.

Así como “la tolerancia y el respeto, que exige se condenen como tácticas electorales, la violencia política, el miedo y la descalificación personal; la equidad, por la que se garantiza a todos los aspirantes el acceso igualitario a los medios de comunicación y propaganda; la prudencia, que nos dispone a discernir el verdadero bien y a elegir los medios para realizarlo”.

En ese sentido, recordaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) su deber de ser “supremo responsable y garante de la transparencia del proceso”. “Consideramos que la presencia de observadores internacionales ayudará a fortalecer la confianza y la transparencia del proceso”, indicaron.

Señalaron que “los organismos del Estado deben garantizar el clima de seguridad ciudadana y el equilibrio en el uso de los recursos electorales”. Además, cada Centro Electoral y mesa de sufragio “debe ser un lugar en que se haga patente el valor de la democracia, el ejercicio de  la ciudadanía y la aceptación de la diversidad de opciones y opiniones”.

“Auspiciamos que las elecciones del 6 de diciembre se desarrollen pacíficamente, con amplia libertad, respeto y la mayor participación posible, y que los diputados electos procedan con libertad de conciencia, buscando el bien de sus regiones y de la nación, y no sólo de los partidos políticos que los apoyan”.

“Los resultados –indicaron los obispos- deben contribuir a favorecer el equilibrio democrático, por encima de los intereses particulares y partidistas”.

OEA cuestiona transparencia de elecciones

Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, cuestionó las condiciones en que se desarrollarán las elecciones legislativas de Venezuela, luego que el CNE rechazara recibir una misión de observadores de este organismo.

En una carta abierta de 18 páginas al organismo electoral, Almagro señaló que luego de analizar las condiciones en que se desarrolla la campaña electoral, se ha verificado que “las dificultades solamente alcanzan a los partidos de la oposición”.

Entre estas está la prisión del dirigente opositor Leopoldo López las dificultades de la oposición para acceder a los medios de comunicación, la inhabilitación de candidatos y las trabas para obtener recursos financieros.

Almagro advirtió que todo esto “reviste una enorme gravedad en el funcionamiento del sistema democrático”.

Visita del Papa Francisco a México

Los obispos de México han comenzado este lunes la celebración de su 100º Asamblea Plenaria, que tiene como finalidad “fortalecer los lazos fraternos entre los obispos y buscar caminos de acompañamiento pastoral a nuestros pueblos y comunidades”. La Conferencia Episcopal de México (CEM) se reúne en Asamblea Plenaria dos veces por año: la segunda semana de Pascua y la segunda semana de noviembre.

El tema previsto para esta ocasión eran las elecciones de los nuevos cargos en la CEM, que normalmente se realizan cada tres años. Sin embargo, este tema se va a posponer a raíz del anuncio de la visita del Papa Francisco en febrero próximo.

Por lo tanto, el tema a tratar será la programación de la visita del Papa Francisco a México, su realización y el compromiso de evangelizar que surja en la post-visita de Su Santidad. Así lo ha explicado el arzobispo de Acapulco, monseñor Carlos Garfias Merlos, en una nota publicada en la página web de la CEM.

“Pretendemos que la próxima Visita del Papa a México, sea estimulante y fructífera para nuestra Nación, sobre todo en el tema de la Evangelización y en el compromiso de que impulsemos la Misión Continental y renovemos el compromiso de Construir la paz, ante la realidad de violencia e inseguridad que vivimos en México”, indica el prelado.

Asimismo, precisa que “es importante que podamos contar con su oración para que lo que programemos y decidamos sea en bien de todos nuestros pueblos y contribuya en la solución de los problemas que aquejan a nuestra sociedad”.

Monseñor Carlos Garfias asegura “hay una gran expectativa ante la Visita del Papa. Han surgido infinidad de comentarios positivos entorno a su llegada. Confiamos que la presencia del Papa en México y sus palabras nos den la pauta necesaria para mantenernos firmes en la esperanza y nos fortalecerá en la lucha por construir la paz”.

En lunes, en la Basílica de Guadalupe, los obispos mexicanos pusieron en manos de la Virgen los trabajos de la Asamblea Plenaria y la próxima visita del papa Francisco a este país. Al celebrar la eucaristía el cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, encomendó al papa Francisco al cuidado maternal de Santa María de Guadalupe: “El Santo Padre nos ha llenado de alegría y esperanza al anunciarnos que vendrá el próximo año para confirmarnos en la fe, alentarnos en la esperanza, fortalecernos en el amor e impulsarnos a edificar juntos la Iglesia y la nación mexicana”.

A propósito de la Asamblea Plenaria, el purpurado recordó que el espíritu de servicio es el que ha impulsado al Episcopado Mexicano a comprometerse cada vez más en la Misión Continental permanente, “teniendo presente que la tarea evangelizadora exige una promoción integral de cada ser humano”.

Recientemente visitó México Alberto Gasbarri, responsable de los viajes pontificios, para conocer la propuesta de los obispos mexicanos. Según indica SIAME, el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México, “se puede suponer que en la Ciudad de México celebrará la Santa Misa en la Basílica de Guadalupe, y que tendrá una reunión con el presidente de México en Los Pinos o en Palacio Nacional, y también sostendrá otra reunión con autoridades del Gobierno de la Ciudad de México”. Tal y como indican, “también visitaría Morelia, Michoacán; San Cristóbal Las Casas, en Chiapas; Ciudad Juárez, Chihuahua, y habría un evento multitudinario en Ecatepec, Estado de México”. Pero, recuerdan que estas localidades deberán ser ratificadas o desechadas por la Santa Sede cuando lo considere pertinente.

Guadalupe's Virgin

Obispos de España: Abolir cuanto antes ley del aborto

El Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, pidió que la nueva ley del aborto “Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)”, que fue aprobada definitivamente en el Senado, sea abolida cuanto antes“.

Asimismo, señaló que la Iglesia “da la bienvenida” y “va a apoyar” cualquier movilización en favor de la vida y contra esta ley como las que se van a celebrar el próximo 7 de marzo en Madrid y Bilbao. “Cada vez hay más conciencia social”, agregó.

“Todo lo que se haga para mantener la conciencia de lo que está en juego, que es el derecho a la vida de los inocentes y débiles que va a nacer es bienvenido hágalo quien lo haga”, agregó. Así, añadió que la Iglesia “va a seguir dando voz a los que no tienen voz, y va a apoyar y dar la bienvenida a todos los movimientos que van en esta dirección”.

Preguntado sobre si la firma de Su Majestad el Rey en la ley provocaría que el monarca no pudiese comulgar, doctrina que sí se aplicaría a los políticos que den su voto a la ley, Mons. Martínez Camino señaló que la situación del Rey es “única” y, por ello, “tiene consideraciones diversas”. “No es el mismo acto; el del Rey es único y muy distinto al de un político que da su voto a esta ley pudiendo no darlo“, agregó.

Así, recalcó que la Conferencia Episcopal no tiene un juicio sobre el acto del monarca y reiteró que “es distinto y con una cualificación moral distinta a la de los parlamentarios que dan su sí o su no a una ley”.

Sobre la ley, dijo que es “un grave retroceso en la protección del derecho inviolable a la vida” y que “deja a la mujer sola”. Con todo, calificó al aborto como drama y crimen” y anunció que el próximo 25 de marzo la Iglesia va a realizar una campaña para concienciar a la sociedad.

“No ayuda a la mujer a llevar adelante su maternidad, sino que la deja sola ante sus dificultades”, denunció, al tiempo que lamentó “la instrumentalización del sistema educativo y las restricciones a la objeción de conciencia de los profesionales”. En este sentido, señaló que la Iglesia “no dejará sola a las mujeres”. “Encontrarán en la comunidad católica el hogar de la misericordia y el consuelo”, añadió.

Instrumentaliza la educación

Según Mons. Martínez Camino, uno de los aspectos “más preocupantes” de la nueva ley es “la instrumentalización de la educación al servicio de la ideología abortista“. “La educación encaminada al oscurecimiento de la conciencia acerca del derecho inviolable a la vida de los que van a nacer”, dijo, al tiempo que calificó esta realidad de “triste perspectiva”.

Así, tras decir que el aborto “es un drama que clama al cielo”, recalcó “la voluntad de la Iglesia de seguir defendiendo el derecho de los que van a nacer y ofrecer alternativas al crimen del aborto”

Ataque a la libertad de expresión de los Obispos.

Veamos algunas distorsiones, manipulaciones y silencios sobre la ya célebre entrevista de la SER a Monseñor Munilla
El obispo realizó en esta cadena una llamada de solidaridad con los damnificados del terremoto de Haiti
Anunció que Cáritas Diocesana de Guipúzcoa (Diócesis de San Sebastián) había enviado 100.000 euros al país caribeño.
Además propuso a los ciudadanos que en las próximas fiestas patronales de la ciudad mantengan una austeridad solidaria en favor de los que sufren en ese país. (Quedan invitados los críticos de Munilla a sumarse a esta austeridad).
Se le formuló sobre cómo creer en la existencia de Dios ante esta tragedia, y es en este contexto donde expresó “Existen males mayores que la tragedia de Haití”.
En este sentido, el prelado ha justificado su declaración en el marco del “plano teológico” con la promesa de Dios de “felicidad eterna” tras el mal sufrido: “trataba de explicar que el mal que sufren esos inocentes no tiene la última palabra porque Dios les promete felicidad eterna”,
Por si hubiera alguna duda sobre preocupación por los pobres de quienes están dando de comer a tantos que están en el paro a través de Caritas y otras instituciones de la Iglesia, quisiera traer unas palabras de quien no parece sospechosa de preocuparse por los más desfavorecidos: Teresa de Calcuta, quien  ha estado con jefes de Estado, recibido un Nobel y ha convivido y sufrido con los más pobres de los pobres. Pues, resulta que esta experta de la riqueza y la miseria dice (decía) que “la mayor pobreza de los pueblos es no conocer a Cristo”.
Es decir que tal y como dice el Obispo de San Sebastián, es posible que el orgulloso Occidente, apartado de Dios sea más desgraciado que las víctimas de Haiti.

Cáritas con Haití

 

La red Cáritas en Haití ha puesto en marcha una respuesta de emergencia tras el terremoto ocurrido en Haití el 12 de enero. El seísmo de 7´3 grados en la escalas Richter sacudió la capital haitiana con 3 réplicas destruyendo cientos de edificios. La respuesta de la red Cáritas está siendo para dar apoyo a las víctimas de la catástrofe. Entre las acciones de emergencia se incluyen albergues temporales, distribución de alimentos y kits de higiene y apoyo espiritual. En una segunda fase se contempla la reconstrucción de infraestructuras.
 
 
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LA CAIXA          2100-2208-39-0200227099

CECA                 2000-0002-20-9100382307

BANCAJA           2077-1277-10-3100146740

CAM                   2090-5513-04-0040370409

 

Y EN LAS CUENTAS DE LAS CÁRITAS DIOCESANAS