Benedicto XVI expresa su dolor por atentados contra cristianos en Irak

El Papa Benedicto XVI expresó su dolor por los atentados contra ocho iglesias en Bagdad y Mosul, en Irak, el fin de semana que pasó, que cobraron la vida de cuatro personas y dejaron decenas de heridos.

En un telegrama enviado al Cardenal Emmanuel III Delly, Patriarca de Babilonia de los Caldeos; el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, señala que el Santo Padre “reza por una conversión del corazón de los autores de la violencia y alienta a las autoridades a hacer todo lo posible para promover una convivencia justa y pacífica de todos los sectores de la población iraquí”.

Benedicto XVI, dice el breve texto, “asegura su oración y su cercanía espiritual a las comunidades católica y ortodoxa de la capital iraquí”.

Mosul se queda sin cristianos.

Cristianos expulsados de Mosul

Apenas 500 personas conforman una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo, en la actualidad duramente perseguida.

Mosul se queda sin cristianos.

La comunidad cristiana de Mosul (Irak) ha quedado reducida a cerca de 500 miembros a causa de la persecución que está sufriendo en las últimas semanas. Si los ataques continúan, podría extinguirse una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo. Antes del inicio de la guerra, los cristianos en Mosul alcanzaban el número de 25.000.

Los últimos informes a los que ha tenido acceso Ayuda a la Iglesia Necesitada confirman que los cristianos siguen huyendo de Mosul, en un éxodo que pueden haber protagonizado cerca de diez mil cristianos iraquíes en el último mes. El hostigamiento sobre esta comunidad ha supuesto la muerte de al menos 15 cristianos y la destrucción del hogar de varias familias que se han negado a abandonar la ciudad. La Liga Árabe, institución que agrupa a los Estados Árabes, hizo público un comunicado la pasada semana en la que exigía «poner fin de inmediato» a los ataques producidos en Mosul, yañadía que la Liga se había puesto en contacto con el Patriarcado de Bagdad y con autoridades del país, con el fin de terminar con los ataques y proteger a los perseguidos.

En medio de esta situación, Ayuda a la Iglesia Necesitada suministrará alimentos, mantas y asistencia médica a la población desplazada, especialmente en la zona de Nínive. La acogida que han prestado a los refugiados familias de aldeas y ciudades cristianas próximas a Mosul han evitado una crisis humanitaria aún mayor. También los salones parroquiales, los colegios, centros de pastoral y otras infraestructuras eclesiales se han habilitado como alojamientos de emergencia para los desplazados.

Mons. Rabban Al Qas, obispo caldeo de Arbil, ha hecho llegar a la Agencia Asia News el siguiente llamamiento: “Mediante la Agencia Asia News quiero invitar a todos los hombres de buena voluntad, aquellos que respetan al hombre y todos los creyentes en Dios, a condenar con fuerza los crímenes que se cometen contra los cristianos en Irak, y en especial, los que tienen lugar en Mosul en estos últimos días. Me conforta el llamamiento que el Santo Padre Benedicto XVI ha lanzado ayer en el Ángelus. El Papa es el único que no nos olvida y sus palabras muestran cuán cercanos estamos a su corazón. Su llamamiento de ayer exigía también un compromiso decidido de ‘las autoridades civiles y religiosas’ para restablecer la legalidad y la convivencia. Lo que ocurre hoy en Mosul es fruto precisamente de este inmovilismo estatal junto con una mentalidad errónea, fanática e integrista.

Esta tragedia -que recuerda la situación de los cristianos en los primeros siglos- comenzó justo después de la caída de Saddam Hussein en el 2003. Miles de cristianos y de kurdos musulmanes han sido perseguidos, asesinados, secuestrados, obligados a abandonar Mosul. Ya queda menos de un cuarto de la población cristiana de otros tiempos.

Las amenazas, las sanciones, las discriminaciones, la propaganda islámica en las escuelas, las pintadas en las paredes, han llevado incluso a los musulmanes moderados a no defender ya de la intolerancia a sus hermanos cristianos. Antes abrían sus casas a los cristianos, ahora por miedo al fanatismo y al terrorismo, no se atreven siquiera a mostrarse como amigos o conocidos de cristianos.

Lo que sucede en estos días es fruto de un largo silencio del primer ministro irakí y de su gobierno de Bagdad, incapaz de parar la oleada de violencia contra los cristianos. Lo que sucede en estos días es su responsabilidad, sin olvidar las responsabilidades de las Naciones Unidas. Lo que sucede en Mosul tiene lugar ante sus ojos: los terroristas asesinan, ponen bombas en las casas y en las iglesias, arrojan fuera a los cristianos sin que las autoridades de Mosul hagan el mínimo gesto en defensa de aquellos cuya única culpa es sólo la de ser discípulos de Jesucristo.

Ante este triste y terrible cuadro, renuevo mi llamamiento al premier al-Maliki, que declara a ‘Al Qaeda responsable de todo’. Sin embargo le toca a él, como autoridad, restablecer la paz sin descargarse de sus responsabilidades hacia los cristianos. La constitución debe reconocer y asegurar los derechos de todos, también de los cristianos. Hasta ahora el único asilo seguro de los cristianos irakíes ha sido la zona del Kurdistán. Mi llamamiento se dirige también al mundo musulmán para que denuncien lo que ocurre en Mosul, para que el amor y el respeto al otro pueda hacer a todos los hombres más felices viviendo en la paz”.

Terroristas islámicos contra cristianos iraquíes.

Terroristas islámicos contra cristianos iraquíes

Se despliega la policía para proteger los barrios cristianos de Mosul de una ola de violencia.

Cristianos iraquíes

La violencia contra los cristianos en Irak parece no tener fin, aunque no es un asunto que encuentre mucho eco en la prensa y en la comunidad internacional. Especialmente los cristianos de Mosul (en el norte de Irak) están sufriendo en las últimas semanas una ola de violencias a manos de fundamentalistas ligados a Al Qaeda, que quieren expulsarlos de la ciudad.

Desde el 28 de septiembre al menos once cristianos han sido asesinados por yihadistas islámicos, según el gobernador. Tres casas pertenecientes a cristianos han sido destruidas con explosivos. Varias de las víctimas de los últimos días eran dueños de tiendas y comercios en Mosul, una clara señal de que los terroristas intentan acabar con la actividad económica de los cristianos, forzándoles a huir. Mons. Philip Najim, procurador de la Iglesia caldea ante la Santa Sede, cuenta a Zenit que “son homicidios a sangre fría llevados a cabo a la luz del día y ante decenas de testigos, como si estos grupos quisieran demostrar que pueden obrar impunemente, controlar la ciudad”. “El objetivo –advierte– es, claramente, sembrar el terror para completar la obra, que comenzó hace años, de vaciar la ciudad de su antiquísima población cristiana”.

El gobernador de Mosul mandó desplegar, el domingo día 12, varios centenares de policías para proteger los barrios cristianos de Mosul y las iglesias cristianas.

El número de cristianos en Irak antes de la invasión norteamericana en marzo de 2003 era en torno a 800.000 y se calcula que ahora quedan menos de medio millón. La violencia en Mosul en las últimas semanas ha provocado un aumento del número de personas que dejan la ciudad. Un millar de familias cristianas abandonaron sus domicilios el fin de semana para huir de los atques contra su comunidad. Este éxodo ha vaciado por completo barrios de cristianos.

Según el comandante en jefe de las tropas americanas en el norte de Irak, general Mark Hertling, “Al Qaeda quiere poner un pie en Irak y Mosul es la base de operaciones que ha escogido para lanzar sus ataques”, infiltrando a terroristas desde la frontera siria.

A estos ataques por parte de radicales contra cristianos en Irak, se une el cambio en la ley electoral para las próximas elecciones de los consejos provinciales, que en su anterior redacción reservaba 15 puestos en seis provincias a las minorías, 13 de ellos para los cristianos. El Parlamento aprobó en septiembre la nueva ley electoral sin reservar esta cuota para las minorías, aduciendo que no hay un censo de los miembros de estas religiones en esas provincias. Las elecciones están previstas para comienzos del próximo año, aunque todavía no hay fecha.

Docenas de cristianos protestaron contra esta medida en una manifestación en Bagdad, aduciendo que esto significaría la marginación de su comunidad. “No queremos emigrar a EE.UU. o al Reino Unido. Queremos seguir en Irak y tener nuestros propios representantes en los consejos provinciales y en el parlamento”, declara a Associated Press el sacerdote caldeo de Bagdad Louis al-Shabi. “Queremos ser tratados en pie de igualdad como iraquíes que viven con los musulmanes y con otros iraquíes dentro de una espíritu de fraternidad”.

Por otro lado, durante el Sínodo de Obispos reunido en Roma, los participantes manifestaron la cercanía de la Iglesia universal a los cristianos en Irak. También Benedicto XVI, durante la alocución antes del ángelus el domingo, invitó a rezar para que acabaran las violencias contra los cristianos en Irak y en la India.

Noticias.

MILES DE FAMILIAS HAN ABANDONADO MOSUL

Y siguen muriendo cristianos en Irak

Los cristianos de Mosul viven la “campaña contra ellos más violenta” desde el año 2003. Así lo ha declarado el gobernador de la región de Nínive, Duraid Kashmula, según informó ayer Radio Vaticano.

Siguen muriendo cristianos en Irak

Cerca de mil familias cristianas se han visto obligadas a abandonar la ciudad iraquí de Mosul en las últimas horas para escapar a las represalias anunciadas contra ellas por los extremistas islámicos. Violencia que no comienza aquí, sino que ya se ha cobrado 11 víctimas en una ola de crímenes contra la minoría cristiana que comenzó el 28 de septiembre pasado.

Kashmula, el gobernador de Nínive, hace responsables de los crímenes a los simpatizantes de Al-Qaida, y ha prometido el envío inmediato de dos brigadas de la policía nacional para defender a los cristianos.

Según la agencia Asianews, vehículos con altavoces patrullan las calles de la ciudad con mensajes amenazantes contra los cristianos, ordenándoles que abandonen la ciudad si no quieren “sufrir nuevos ataques”.

Esta campaña para expulsar a los cristianos de Mosul respondería a intereses de tipo político y económico, según los testimonios recogidos por esta agencia, ya que la minoría cristiana podría decidir el destino de la región, dividida entre las comunidades curda y árabe.

En declaraciones telefónicas el pasado 10 de octubre a la asociación Baghdadhope, el patriarca caldeo de Bagdad, monseñor Shleimun Warduni, declaraba que la población cristiana está “angustiada por la masacre que se está realizando contra ella” y pide a todos los ciudadanos, cristianos o no, que recen para que termine esta situación. Warduni ha pedido personalmente al primer ministro y a las autoridades de la zona que hagan “todo lo posible por detener los asesinatos”. “La vida es un don de Dios para todos los creyentes, por lo que derramar sangre inocente es contrario a la voluntad de Dios”.