Mexicanos protestan en contra del matrimonio homosexual

20080710_CFAMLOGOOOO

La semana pasada, 400.000 mexicanos salieron a las calles en la capital de su nación para oponerse al plan del Presidente Enrique Peña Nieto, para imponer el matrimonio homosexual en el país.

El proyecto de reforma constitucional del Presidente extendería a las parejas homosexuales todos los beneficios y derechos que tanto la legislación nacional e internacional siempre han reservado a la familia formada por un hombre y una mujer. Peña Nieto también propuso una enmienda al Código Civil que permite las adopciones homosexuales.

La postura pro-LGBT del Gobierno de México es un cambio radical de las leyes y políticas de México y revela una brecha entre las actitudes de las élites dirigentes y el resto de la población. Bajo la administración de Peña, México se unió a la “Coalición Derechos Iguales” (Equal Rights Coalition), un grupo de treinta países comprometiéndose a promover la agenda de los derechos LGBT alrededor del mundo. Es poco probable, sin embargo, que los propios mexicanos adopten la postura del gobierno.

Los medios mexicanos llevaron a cabo una contra-campaña en las semanas previas a la marcha. Hubo informes de amenazas realizadas por parte del gobierno bajo las cuales los participantes extranjeros en la concentración nacional pudieron ser arrestados. A pesar de ello, los mexicanos inundaron a su capital, la colorearon de blanco y cuadruplicaron la participación esperada. Un par de semanas antes, un millón de mexicanos se reunieron para manifestarse en favor de la familia en 127 ciudades del país.

Las iniciativas fueron organizadas y dirigidas por el “Frente Nacional por la Familia” (FNF), una coalición de más de mil organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la defensa de la vida y la familia.

La Conferencia Episcopal Mexicana aprobó y alentó a las actividades del FNF. El domingo, el propio Papa Francisco habló en favor del movimiento pro-familia de México. El Papa dijo a los miles de personas que se reunieron para el Ángelus en Roma, que él apoya a los obispos mexicanos.

El FNF también está promoviendo una enmienda constitucional para definir explícitamente el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y otro para reafirmar el derecho de los padres a educar a sus hijos,

El Presidente Peña Nieto propuso sus polémicas reformas en mayo pasado, en momentos en que su nivel de aprobación era del 30%, el más bajo para un presidente de México, desde 1995. Ese nivel ha caído y se ha mantenido en un 22%. En un caso similar, la Presidente de Chile, Michelle Bachelet, cuyo índice de aprobación estaba en un mínimo histórico, lanzó una campaña para el reconocimiento del “matrimonio homosexual“. Chile ya reconoce las uniones del mismo sexo. En Argentina, el presidente Kirchner introdujo el matrimonio homosexual como un asunto de derechos humanos como una manera de mejorar su apoyo político y disminuir la popularidad y la autoridad de la Iglesia, dirigida en ese entonces por el Papa Francisco.

En apoyo de las manifestaciones de México, los activistas protestaron frente a las embajadas mexicanas en todo el mundo esta semana. Cecilia, una estudiante mexicana que se encuentra realizando una pasantía en Washington, DC, dijo lo siguiente: “En México, se ha producido una gran cantidad de confrontaciones y malos entendidos en estos últimos días, sin ningún diálogo público serio”, dijo a Friday Fax: “Pero al ver a personas de diferentes países, diferentes creencias, que se unen por la familia, y apoyando a México en este momento histórico es inspirador; y me da esperanza”.

Visita del Papa Francisco a México

Los obispos de México han comenzado este lunes la celebración de su 100º Asamblea Plenaria, que tiene como finalidad “fortalecer los lazos fraternos entre los obispos y buscar caminos de acompañamiento pastoral a nuestros pueblos y comunidades”. La Conferencia Episcopal de México (CEM) se reúne en Asamblea Plenaria dos veces por año: la segunda semana de Pascua y la segunda semana de noviembre.

El tema previsto para esta ocasión eran las elecciones de los nuevos cargos en la CEM, que normalmente se realizan cada tres años. Sin embargo, este tema se va a posponer a raíz del anuncio de la visita del Papa Francisco en febrero próximo.

Por lo tanto, el tema a tratar será la programación de la visita del Papa Francisco a México, su realización y el compromiso de evangelizar que surja en la post-visita de Su Santidad. Así lo ha explicado el arzobispo de Acapulco, monseñor Carlos Garfias Merlos, en una nota publicada en la página web de la CEM.

“Pretendemos que la próxima Visita del Papa a México, sea estimulante y fructífera para nuestra Nación, sobre todo en el tema de la Evangelización y en el compromiso de que impulsemos la Misión Continental y renovemos el compromiso de Construir la paz, ante la realidad de violencia e inseguridad que vivimos en México”, indica el prelado.

Asimismo, precisa que “es importante que podamos contar con su oración para que lo que programemos y decidamos sea en bien de todos nuestros pueblos y contribuya en la solución de los problemas que aquejan a nuestra sociedad”.

Monseñor Carlos Garfias asegura “hay una gran expectativa ante la Visita del Papa. Han surgido infinidad de comentarios positivos entorno a su llegada. Confiamos que la presencia del Papa en México y sus palabras nos den la pauta necesaria para mantenernos firmes en la esperanza y nos fortalecerá en la lucha por construir la paz”.

En lunes, en la Basílica de Guadalupe, los obispos mexicanos pusieron en manos de la Virgen los trabajos de la Asamblea Plenaria y la próxima visita del papa Francisco a este país. Al celebrar la eucaristía el cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, encomendó al papa Francisco al cuidado maternal de Santa María de Guadalupe: “El Santo Padre nos ha llenado de alegría y esperanza al anunciarnos que vendrá el próximo año para confirmarnos en la fe, alentarnos en la esperanza, fortalecernos en el amor e impulsarnos a edificar juntos la Iglesia y la nación mexicana”.

A propósito de la Asamblea Plenaria, el purpurado recordó que el espíritu de servicio es el que ha impulsado al Episcopado Mexicano a comprometerse cada vez más en la Misión Continental permanente, “teniendo presente que la tarea evangelizadora exige una promoción integral de cada ser humano”.

Recientemente visitó México Alberto Gasbarri, responsable de los viajes pontificios, para conocer la propuesta de los obispos mexicanos. Según indica SIAME, el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México, “se puede suponer que en la Ciudad de México celebrará la Santa Misa en la Basílica de Guadalupe, y que tendrá una reunión con el presidente de México en Los Pinos o en Palacio Nacional, y también sostendrá otra reunión con autoridades del Gobierno de la Ciudad de México”. Tal y como indican, “también visitaría Morelia, Michoacán; San Cristóbal Las Casas, en Chiapas; Ciudad Juárez, Chihuahua, y habría un evento multitudinario en Ecatepec, Estado de México”. Pero, recuerdan que estas localidades deberán ser ratificadas o desechadas por la Santa Sede cuando lo considere pertinente.

Guadalupe's Virgin

Nuestra Señora de Guadalupe

image

Un sábado 9 de diciembre, el indio Juan Diego, recién convertido a la fe católica, se dirigió al templo para oir Misa. Al pie de un cerro pequeño llamado Tepeyac vio una nube blanca y resplandeciente y oyó que lo llamaban por su nombre. Vio a una hermosa Señora quien le dijo ser “la siempre Virgen María Madre de Dios” y le pidió que fuera donde el Obispo para pedirle que en aquel lugar se le construyera un templo. Juan Diego se dirigió a la casa del obispo Fray Juan de Zumárraga y le contó todo lo que había sucedido. El obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano.

Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio. Pio X la proclamó como “Patrona de toda la América Latina”, Pio XI de todas las “Américas”, Pio XII la llamó “Emperatriz de las Américas” y Juan XXIII “La Misionera Celeste del Nuevo Mundo” y “la Madre de las Américas”.

Benedicto XVI en su llegada a México

Mesiento muy feliz de estar aquí, y doy gracias a Dios por haberme permitido realizar el deseo, guardado en mi corazón desde hace mucho tiempo, de poder confirmar en la fe al Pueblo de Dios de esta gran nación en su propia tierra.

Es proverbial el fervor del pueblo mexicano con el Sucesor de Pedro, que lo tiene siempre muy presente en su oración. Lo digo en este lugar, considerado el centro geográfico de su territorio, al cual ya quiso venir desde su primer viaje mi venerado predecesor, el beato Juan Pablo II. Al no poder hacerlo, dejó en aquella ocasión un mensaje de aliento y bendición cuando sobrevolaba su espacio aéreo. Hoy me siento dichoso de hacerme eco de sus palabras, en suelo firme y entre ustedes: Agradezco ­ decía en su mensaje ­ el afecto al Papa y la fidelidad al Señor de los fieles del Bajío y de Guanajuato. Que Dios les acompañe siempre (cf. Telegrama, 30 enero 1979).

Con este recuerdo entrañable, le doy las gracias, Señor Presidente, por su cálido recibimiento, y saludo con deferencia a su distinguida esposa y demás autoridades que han querido honrarme con su presencia. Un saludo muy especial a Monseñor José Guadalupe Martín Rábago, Arzobispo de León, así como a Monseñor Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla, y Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y del Consejo Episcopal Latinoamericano. Con esta breve visita, deseo estrechar las manos de todos los mexicanos y abarcar a las naciones y pueblos latinoamericanos, bien representados aquí por tantos obispos, precisamente en este lugar en el que el majestuoso monumento a Cristo Rey, en el cerro del Cubilete, da muestra de la raigambre de la fe católica entre los mexicanos, que se acogen a su constante bendición en todas sus vicisitudes.

México, y la mayoría de los pueblos latinoamericanos, han conmemorado el bicentenario de su independencia, o lo están haciendo en estos años. Muchas han sido las celebraciones religiosas para dar gracias a Dios por este momento tan importante y significativo. Y en ellas, como se hizo en la Santa Misa en la Basílica de San Pedro, en Roma, en la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, se invocó con fervor a María Santísima, que hizo ver con dulzura cómo el Señor ama a todos y se entregó por ellos sin distinciones. Nuestra Madre del cielo ha seguido velando por la fe de sus hijos también en la formación de estas naciones, y lo sigue haciendo hoy ante los nuevos desafíos que se les presentan.

Vengo como peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad. Deseo confirmar en la fe a los creyentes en Cristo, afianzarlos en ella y animarlos a revitalizarla con la escucha de la Palabra de Dios, los sacramentos y la coherencia de vida. Así podrán compartirla con los demás, como misioneros entre sus hermanos, y ser fermento en la sociedad, contribuyendo a una convivencia respetuosa y pacífica, basada en la inigualable dignidad de toda persona humana, creada por Dios, y que ningún poder tiene derecho a olvidar o despreciar. Esta dignidad se expresa de manera eminente en el derecho fundamental a la libertad religiosa, en su genuino sentido y en su plena integridad.

Como peregrino de la esperanza, les digo con san Pablo:«No se entristezcan como los que no tienen esperanza» (1 Ts 4,13). La confianza en Dios ofrece la certeza de encontrarlo, de recibir su gracia, y en ello se basa la esperanza de quien cree. Y, sabiendo esto, se esfuerza en transformar también las estructuras y acontecimientos presentes poco gratos, que parecen inconmovibles e insuperables, ayudando a quien no encuentra en la vida sentido ni porvenir. Sí, la esperanza cambia la existencia concreta de cada hombre y cada mujer de manera real (cf. Spe salvi, 2). La esperanza apunta a «un cielo nuevo y una tierra nueva» (Ap 21,1), tratando de ir haciendo palpable ya ahora algunos de sus reflejos. Además, cuando arraiga en un pueblo, cuando se comparte, se difunde como la luz que despeja las tinieblas que ofuscan y atenazan. Este país, este Continente, está llamado a vivir la esperanza en Dios como una convicción profunda, convirtiéndola en una actitud del corazón y en un compromiso concreto de caminar juntos hacia un mundo mejor. Como ya dije en Roma, «continúen avanzando sin desfallecer en la construcción de una sociedad cimentada en el desarrollo del bien, el triunfo del amor y la difusión de la justicia» (Homilía en la solemnidad de Nuestra Señor de Guadalupe, Roma, 12 diciembre 2011).

Junto a la fe y la esperanza, el creyente en Cristo, y la Iglesia en su conjunto, vive y practica la caridad como elemento esencial de su misión. En su acepción primera, la caridad «es ante todo y simplemente la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación» (Deus caritas est, 31,a), como es socorrer a los que padecen hambre, carecen de cobijo, están enfermos o necesitados en algún aspecto de su existencia. Nadie queda excluido por su origen o creencias de esta misión de la Iglesia, que no entra en competencia con otras iniciativas privadas o públicas, es más, ella colabora gustosa con quienes persiguen estos mismos fines. Tampoco pretende otra cosa que hacer de manera desinteresada y respetuosa el bien al menesteroso, a quien tantas veces lo que más le falta es precisamente una muestra de amor auténtico.

Señor Presidente, amigos todos: en estos días pediré encarecidamente al Señor y a la Virgen de Guadalupe por este pueblo, para que haga honor a la fe recibida y a sus mejores tradiciones; y rezaré especialmente por quienes más lo precisan, particularmente por los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia. Ya sé que estoy en un país orgulloso de su hospitalidad y deseoso de que nadie se sienta extraño en su tierra. Lo sé, lo sabía ya, pero ahora lo veo y lo siento muy dentro del corazón. Espero con toda mi alma que lo sientan también tantos mexicanos que viven fuera de su patria natal, pero que nunca la olvidan y desean verla crecer en la concordia y en un auténtico desarrollo integral.

Muchas gracias.

Conferencia Mundial de la Juventud, juguetes sexuales en exhibición.

 La semana pasada, en la Conferencia Mundial de la Juventud, organizada principalmente por el gobierno mexicano y el Fondo de Población de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés), el acontecimiento más importante para la mayoría de los 5000 «participantes» estimados fue el Foro Interactivo Global, una enorme exposición con cientos de stands y exhibiciones. Un paseo por ellos deja al descubierto lo que pasa por educación sexual «apropiada para la edad» en algunos círculos de la ONU.

 Como la sede de la conferencia contaba con mucho más espacio para exhibiciones que la mayor parte de las reuniones de la ONU de este tipo, era una oportunidad única para que las organizaciones centradas en la juventud mostraran lo mejor de ellas. En el salón de exposiciones había decenas de stands con material y presentaciones pornográficas o sexualmente explícitas.

 En el stand de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (el mayor proveedor de servicios de aborto del mundo), se ofrecía el folleto sexualmente explícito «Healthy, Happy and Hot», que cosechó titulares el pasado mes de marzo al ser distribuido en una reunión de las Niñas Exploradoras durante la sesión de la Comisión de la ONU sobre la Condición de la Mujer.

 En el stand de una organización de nombre «RECREA» había una mesa con un recipiente que contenía preservativos y un falo de madera. Las paredes del local estaban tapizadas de fotografías pornográficas y sexualmente provocativas. Cerca de allí había dos vitrinas que exhibían modelos de goma de genitales femeninos y masculinos, así como también una colorida variedad de preservativos.

 Por su parte, el espacio ocupado por la Fundación Colectivo de Mujeres Jóvenes, atendido por dos hombres de mediana edad, consistía principalmente en una colección de tangas colgadas en todo el stand y un juego de piso de «serpientes y escaleras» con dados inflables.

 Nadie atendía el puesto de la organización Quilombolas e Gays, pero en él había varios afiches oficiales de UNAIDS. Uno de ellos proclamaba: «Crea un mundo… con acceso a la educación sexual integral. Un mundo donde los servicios de salud estén siempre disponibles y sean asequibles. Donde la confidencialidad sea respetada. Donde la gente joven sea celebrada por lo que es».

 Otros puntos destacados de la exposición fueron una demostración en vivo sobre cómo colocar un preservativo en un falo, cuya única «literatura» consistía en postales pornográficas y un stand con una alfombra simulando un Twister con dibujos caricaturescos de genitales humanos en lugar de los círculos de colores que componen el clásico juego.

 El escenario aquí descripto fue documentado en el momento en el que la Primera Dama de México visitaba la expo guiada por Purnima Mane, Directora Ejecutiva Adjunta del UNFPA. Un parte de conferencia del UNFPA afirma: «la reasignación de los recursos existentes, particularmente aquellos utilizados en programas ineficaces como las políticas de “endurecimiento” contra la violencia y los programas de “sólo abstinencia” contra el embarazo de las adolescentes, puede proporcionar fondos suficientes para lograr un impacto positivo». También recomienda al UNFPA «desviar las inversiones que actualmente ponen el acento en el grupo de personas de entre 25 y 60 años y aquellos de 61 y más, y poner un mayor énfasis en quienes tienen entre 6 y 17 años de edad, y también en aquellos de entre 18 y 24».

 NOTA: La mayoría de las fotografías que fueron tomadas para documentar estos stands son demasiado explícitas como para incluirlas en el sitio web de C-FAM, pero pueden ser puestas a disposición de quien las solicite.

 By Terrence McKeegan, J.D.

Defender vida contra aborto no es cuestión de religión

Méjico.

Lourdes Casares de Félix de la Asociación en Defensa de la Familia, experta en temas de familia recordó a los mexicanos que la defensa de la vida no es una cuestión religiosa y recordó que esta se basa en la certeza científica de que un concebido es un nuevo ser humano.

En el artículo “El drama del aborto”, publicado en el Diario de Yucatán, Lourdes Casares de Félix de la Asociación en Defensa de la Familia, explicó que el derecho a la vida no se ha convertido en un derecho religioso. “¿Acaso defender la vida de un ser humano inocente es cuestión de religión? Aceptar que el embrión antes de las 12 semanas y desde su concepción es una persona cuya vida debe respetarse y afirmar que el aborto es un crimen no es cuestión de religión, es un argumento que se basa en la ciencia como podría demostrar el doctor en Medicina y Ciencias y profesor de Genética Fundamental, Jerome Lejeune”, indicó.

“Científicamente se ha probado que hay vida y que es humana. Aquí la pregunta moral o ética sería: ¿Se debe permitir dar muerte a esa vida? La respuesta la puede dar cualquier ateo humanista. Ante la falta de argumentación científica para promover el aborto siempre hay el recurso de culpar a la religión”, agregó.

Casares recordó que “el drama del aborto no sólo radica en despojar al no nacido de derechos, ni en empeñarse en no reconocerlo como la persona que es, ni en aceptar o negar su capacidad de sentir dolor o placer, ni en minimizar su capacidad potencial de razonar y decidir, el drama es la triste deshumanización del ser humano empeñado en destruir la vida de seres indefensos negándoles la oportunidad de vivir”.