Mamá, papá y los niños — Iniciativa Ciudadana Europea para proteger el matrimonio y la familia

Mamá, papá y los niños — Iniciativa Ciudadana Europea para proteger el matrimonio y la familia

Objeto:

Una norma de aplicación horizontal que defina el significado de matrimonio y familia en el Derecho de la UE: el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer, y la base de la familia es el matrimonio y/o la descendencia.

 

Objetivos principales:

La creciente fragmentación de los conceptos de «familia» y «matrimonio» plantea un problema para la UE. La legislación de la UE hace referencia a ambos términos, pero su significado resulta cada vez más confuso, y existen definiciones divergentes en distintas Directivas de la UE. Esta iniciativa propone remediar esta situación mediante la adopción de una definición de ambos términos a escala de la UE que sea compatible con la legislación de todos los Estados miembros. En consonancia con el artículo 9 de la Carta de los Derechos Fundamentales, respeta plenamente las competencias de los Estados miembros para legislar en el ámbito del matrimonio y la familia.

APOYAR 

Dirección de la página web de la iniciativa ciudadana propuesta en el registro de la Comisión Europea:

http://ec.europa.eu/citizens-initiative/public/initiatives/ongoing/details/2015/000006/es

Mexicanos protestan en contra del matrimonio homosexual

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La semana pasada, 400.000 mexicanos salieron a las calles en la capital de su nación para oponerse al plan del Presidente Enrique Peña Nieto, para imponer el matrimonio homosexual en el país.

El proyecto de reforma constitucional del Presidente extendería a las parejas homosexuales todos los beneficios y derechos que tanto la legislación nacional e internacional siempre han reservado a la familia formada por un hombre y una mujer. Peña Nieto también propuso una enmienda al Código Civil que permite las adopciones homosexuales.

La postura pro-LGBT del Gobierno de México es un cambio radical de las leyes y políticas de México y revela una brecha entre las actitudes de las élites dirigentes y el resto de la población. Bajo la administración de Peña, México se unió a la “Coalición Derechos Iguales” (Equal Rights Coalition), un grupo de treinta países comprometiéndose a promover la agenda de los derechos LGBT alrededor del mundo. Es poco probable, sin embargo, que los propios mexicanos adopten la postura del gobierno.

Los medios mexicanos llevaron a cabo una contra-campaña en las semanas previas a la marcha. Hubo informes de amenazas realizadas por parte del gobierno bajo las cuales los participantes extranjeros en la concentración nacional pudieron ser arrestados. A pesar de ello, los mexicanos inundaron a su capital, la colorearon de blanco y cuadruplicaron la participación esperada. Un par de semanas antes, un millón de mexicanos se reunieron para manifestarse en favor de la familia en 127 ciudades del país.

Las iniciativas fueron organizadas y dirigidas por el “Frente Nacional por la Familia” (FNF), una coalición de más de mil organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la defensa de la vida y la familia.

La Conferencia Episcopal Mexicana aprobó y alentó a las actividades del FNF. El domingo, el propio Papa Francisco habló en favor del movimiento pro-familia de México. El Papa dijo a los miles de personas que se reunieron para el Ángelus en Roma, que él apoya a los obispos mexicanos.

El FNF también está promoviendo una enmienda constitucional para definir explícitamente el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y otro para reafirmar el derecho de los padres a educar a sus hijos,

El Presidente Peña Nieto propuso sus polémicas reformas en mayo pasado, en momentos en que su nivel de aprobación era del 30%, el más bajo para un presidente de México, desde 1995. Ese nivel ha caído y se ha mantenido en un 22%. En un caso similar, la Presidente de Chile, Michelle Bachelet, cuyo índice de aprobación estaba en un mínimo histórico, lanzó una campaña para el reconocimiento del “matrimonio homosexual“. Chile ya reconoce las uniones del mismo sexo. En Argentina, el presidente Kirchner introdujo el matrimonio homosexual como un asunto de derechos humanos como una manera de mejorar su apoyo político y disminuir la popularidad y la autoridad de la Iglesia, dirigida en ese entonces por el Papa Francisco.

En apoyo de las manifestaciones de México, los activistas protestaron frente a las embajadas mexicanas en todo el mundo esta semana. Cecilia, una estudiante mexicana que se encuentra realizando una pasantía en Washington, DC, dijo lo siguiente: “En México, se ha producido una gran cantidad de confrontaciones y malos entendidos en estos últimos días, sin ningún diálogo público serio”, dijo a Friday Fax: “Pero al ver a personas de diferentes países, diferentes creencias, que se unen por la familia, y apoyando a México en este momento histórico es inspirador; y me da esperanza”.

Persecución a la Familia Cristiana

Papa Francisco: La familia cristiana, la familia, el matrimonio, nunca fue tan atacado como ahora. Atacado directamente o atacado de hecho. Puede ser que me equivoque. Los historiadores de la Iglesia sabrán decirnos, pero que la familia está golpeada, que a la familia se la golpea, y a la familia se la bastardea como bueno, si es una manera más de asociación, pero se puede llamar familia a todo, no.

Además, cuánta familia herida, cuánto matrimonio deshecho, cuánto relativismo en la concepción del sacramento del matrimonio. En su momento ya sea desde el punto de vista sociológico, que ve, desde el punto de vista de los valores humanos, como desde el punto de vista del sacramento católico, del sacramento cristiano, de una crisis de la familia. Crisis porque le pegan de todos lados y queda muy herida.

Entonces claro, no queda otra que hacer algo. Entonces tu pregunta, ¿qué podemos hacer?: Sí podemos hacer buenos discursos, declaraciones de principios, a veces hay que hacerlo, ¿no cierto?. Las ideas claras. Miren esto que ustedes están proponiendo no es matrimonio. Es una asociación. Pero no es matrimonio. O sea a veces hay que decir cosas muy claras. Y eso hay que decirlo. Pero la pastoral de ayuda solamente en este caso tiene que ser cuerpo a cuerpo. O sea acompañar. Y esto significa perder el tiempo. El gran maestro de perder el tiempo es Jesús, ¿no? Ha perdido el tiempo acompañando, para hacer madurar las conciencias, para curar heridas, para enseñar.

Acompañar ese hacer camino juntos.

Evidentemente que se ha devaluado el sacramento del matrimonio y del sacramento inconscientemente se fue pasando al rito. La reducción del sacramento al rito. Entonces se da que el sacramento bueno es un hecho social, sí con, religioso, no cierto, bautizados, pero lo fuerte es lo social. Cuántas veces yo he encontrado aquí, en la vida pastoral, ¿no? Gente que no, no, y ¿por qué no te casás? Están conviviendo ¿por qué no te casás? No, es que… hacer la fiesta, esto, no tenemos dinero. Entonces lo social cubre lo principal que es la unión con Dios no.En Buenos Aires me acuerdo que unos curas me dieron la idea de hacer el matrimonio a cualquier hora. Porque normalmente se hace un jueves, un viernes, el matrimonio civil, y el sábado el matrimonio sacramental. Y claro no podían hacer frente a los dos actos porque siempre hay algún festejo en el primero. Entonces estos curas muy pastores para ayudar a esto: “a la hora que quieran”. Terminaba la ceremonia civil, pasaban por la parroquia, matrimonio eclesiástico, o sea es un ejemplo de facilitar, facilitar la preparación. No se puede preparar novios al matrimonio con dos encuentros, con dos conferencias. Eso es un pecado de omisión de nosotros, los pastores y los laicos que realmente están interesados en salvar a la familia.

La preparación al matrimonio tiene que venir de muy lejos. Acompañar novios. Acompañar, pero siempre cuerpo a cuerpo y preparar. Saber qué es lo que van a hacer. Muchos no saben lo que hacen y se casan sin saber qué significa. Las condiciones. Qué prometen. Sí, sí, todo está bien pero no han tomado conciencia de que es para siempre. Y esto, ponele encima esta cultura de lo provisorio que estamos viviendo, no sólo en la familia, sino también entre los curas, no.

Me decía un obispo que se le presentó un muchacho excelente, y que quería ser cura pero no más por diez años y después volver… Es la cultura del provisorio. Es a tiempo. El “para siempre” es como que se olvida. Hay que recuperar muchas cosas en la familia herida de hoy día. Muchas cosas. Pero no escandalizarse de nada de lo que sucede en la familia. Los dramas familiares, destrucciones de familias, los chicos, no.

En el Sínodo un obispo se hizo esta pregunta: ¿somos conscientes nosotros los pastores de lo que sufre un chico cuando los papás se separan? Son las primeras víctimas. Entonces cómo acompañar a los chicos. Cómo ayudar a los padres que se separan a que no usen de rehenes a los chicos.

Cuántas psicologías pseudopatológicas de gente que destruye con la lengua a los demás vienen de haber sido educados del papá hablando mal de la mamá y de la mamá hablando mal del papá. Son cosas que hay que acercarse a cada familia, acompañar, o sea que tengan conciencia de lo que hacen y hay situaciones variadas hoy día. ¿No?

No se casan, se quedan en su casa. Tienen su novio o su novia pero no se casan. Una mamá me decía ¿Padre qué puedo hacer para que mi hijo que tiene 32 años se case? Bueno primero que tenga novia, señora. Sí, sí, tiene novia pero no se casa. Y bueno señora si tiene novia y no se casa, no le planche más las camisas, a ver si así se anima ¿no?

Es decir, cuántos hay que no se casan. Conviven totalmente o como yo he visto en mi misma familia, convivencias part-time. De lunes a jueves con mi novia y de viernes a domingo con mi familia. O sea, son nuevas formas totalmente destructivas, limitadoras de la grandeza del amor del matrimonio. ¿No?

Bueno y como eso vemos tanto, convivencias, separaciones, divorcios, por eso la clave que puede ayudar es “cuerpo a cuerpo” acompañando, no haciendo proselitismo, porque eso no resulta. Acompañarlos. Paciencia, paciencia. Y una palabra hoy, una actitud mañana, no sé. Les sugiero eso”.

Nota del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española sobre el matrimonio y el fallo del Tribunal Constitucional

El Tribunal Constitucional ha avanzado anteayer el sentido de una sentencia, que publicará próximamente, en la que resuelve que la actual legislación española sobre el matrimonio es conforme a la Constitución. Ante la trascendencia de este fallo, recordamos brévemente la doctrina católica, sin perjuicio de que, cuando sea conocida la sentencia, sean necesarias más precisiones.

1.

La legislación actualmente vigente en España ha redefinido la figura jurídica del matrimonio de tal modo, que éste ha dejado de ser la unión de un hombre y de una mujer y se ha transformado legalmente en la unión de dos ciudadanos cualesquiera, para los que ahora se reserva en exclusiva el nombre de ”cónyuges” o de “consortes”. De esta manera se establece una insólita definición legal del matrimonio con exclusión de toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer. Los españoles han perdido así el derecho de ser reconocidos expresamente por la ley como “esposo” o “esposa” y han de inscribirse en el Registro Civil como “cónyuge A” o “cónyuge B”.

2.

Por tanto, no podemos dejar de afirmar, con dolor, que las leyes vigentes en España no reconocen ni protegen al matrimonio en su especificidad. Por ello, convencidos de las consecuencias negativas que se derivan para el bien común, alzamos nuestra voz en pro del verdadero matrimonio y de su reconocimiento jurídico. Todos, desde el lugar que ocupamos en la sociedad, hemos de defender y promover el matrimonio y su adecuado tratamiento por las leyes. Es el momento de leer de nuevo la reciente Instrucción Pastoral de la Asamblea Plenaria de nuestra Conferencia Episcopal titulada La verdad del amor humano. Orientaciones sobre la verdad del amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar, aprobada el pasado 26 de abril y publicada el 4 de julio.

3.

No es de nuestra competencia hacer juicios sobre la pertinencia jurídica de las sentencias de los tribunales. Es, en cambio, nuestra obligación ayudar al discernimiento acerca de la justicia y de la moralidad de las leyes. En este sentido, debemos reiterar que la actual legislación española sobre el matrimonio – con independencia de que sea o no conforme a la Constitución – es gravemente injusta, puesto que no reconoce ni protege la realidad del matrimonio en su especificidad. Es, pues, urgente la modificación de la ley con el fin de que sean reconocidos y protegidos los derechos de todos en lo que toca al matrimonio y a la familia. Pensamos, en particular, en el derecho de quienes contraen matrimonio a ser reconocidos expresamente como esposo y esposa; en el derecho de los niños y de los jóvenes a ser educados como esposos y esposas del futuro; y en el derecho de los niños a disfrutar de un padre y de una madre, en virtud de cuyo amor fiel y fecundo son llamados a la vida y acogidos en una familia estable. Ninguno de estos derechos es actualmente reconocido ni protegido por la ley.

Que María Santísima cuide de las familias e interceda por los gobernantes, sobre quienes pesa el deber y a quienes compete el servicio de ordenar con justicia la vida social.

Madrid, 8 de noviembre de 2012

No se puede separar sexo del matrimonio, señala Cardenal Urosa a jóvenes

El Arzobispo de Caracas (Venezuela), Cardenal Jorge Urosa Savino, alentó a los jóvenes a sentirse orgullosos de ser cristianos y los llamó a promover la santidad de la familia y control personal guardando el sexo para el verdadero amor dentro del matrimonio.

“No se puede separar la actividad sexual del verdadero amor, del matrimonio que da protección y estabilidad a los esposos y a los niños, de una familia estable, cariñosa y unida. La práctica sexual debe ser expresión de un amor auténtico, y estar enmarcada en la familia unida para siempre, con respeto, cariño y fidelidad para toda la vida”, señaló durante la Misa de clausura del Encuentro Nacional de Jóvenes celebrado el domingo.

Desde Valencia (Venezuela), el Purpurado dijo que ante el libertinaje afectivo-sexual, que es una de las amenazas del mundo moderno, los jóvenes cristianos deben responder “con el compromiso de promover y fortalecer el amor a la familia y el respeto a las personas”.

“Promovamos la santidad de la familia, y para ello valoremos la unión conyugal cristiana, santificada por el mismo Jesús con el santo sacramento del matrimonio (…), porque el pecado, mis queridos muchachos, lleva a la muerte”, señaló.

El Cardenal Urosa también llamó a los jóvenes a intensificar su práctica religiosa, especialmente asistiendo a la Misa dominical. “Es preciso, por lo tanto, ser firmes en nuestra fe y practicarla, vivir en constante unión con Dios, que está siempre a nuestro lado, y que quiere tener un lugar privilegiado en nuestros corazones”, indicó.

Asimismo, durante la homilía, exhortó a enfrentar el desafío del desprecio a la vida, derecho humano golpeado por el aborto y la violencia.

“Los cristianos sabemos que toda persona ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, que tenemos un alma inmortal, que tenemos unos derechos inalienables. Y el más importante es el derecho a la vida (…). Por eso rechazamos el aborto, que es un crimen abominable”, así como “la droga, el secuestro, el homicidio, el robo, esa violencia criminal que está sesgando cada año más de 15.000 vidas, especialmente de muchachos y jóvenes adultos”, indicó.

Finalmente, el Arzobispo de Caracas invitó a los jóvenes a considerar “la posibilidad de seguir a Jesucristo en la Iglesia como sacerdotes, o religiosos o religiosas”.

“Es una vida hermosísima, la de quien se consagra a Dios para llevar su luz de vida a tanta gente que viven en tinieblas. Es una vida dedicada siempre a hacer el bien, a ser instrumentos de paz, a ser mensajeros y embajadores de Cristo, promotores de la vida y de la felicidad”, aseguró.

EWTN

Ciclo de conferencias del Pontificio Instituto Juan Pablo II en Roma

 El matrimonio es un auténtico camino de santidad, motivo por el cual el Pontificio Instituto Juan Pablo II para los estudios sobre el matrimonio y la familia ha organizado a partir de enero un ciclo de conferencias sobre “Perfiles de santidad conyugal”.
En este ciclo de conferencias se tratarán temas como la fuerza que viene del amor, la fidelidad al amor o testimonios de amor entre otros, acompañados de testimonios de parejas en camino a la santidad.
El ciclo de conferencias se inauguró el 13 de enero bajo el tema “un camino de amor y fe en pareja” tomando como ejemplo a Raissa y Jacques Maritain, dos jóvenes intelectuale s convertidos que se cocieron en 1900 y desde ese momento comenzaron una vida juntos descubriendo el camino de la fe y con la única meta de santificar su matrimonio.
La conversión de la pareja Maritain no fue fácil como reconoció la coordinadora del II ciclo, Ludmila Grygiel: “En general me parece una regla que la conversión de un intelectual es más difícil de cuanto lo sea la de un artesano o un agricultor porque el equipaje cultural del mundo científico de explicar y conocer la realidad hacen más difícil el unirse al simple mensaje evangélico y aceptar los misterios de Dios, por otra parte, la tarea de un intelectual honesto el buscar la verdad”.
Esto es lo que hicieron Raissa y Jacques al inicio de sus estudios, todavía cuando buscaron el sentido de la vida y la verdad en la filosofía corrieron el riesgo de caer en la desesperación, incluso pensaron e n suicidarse.
Cada vez que comenzaban a estudiar el pensamiento de un filósofo crecía su sabiduría cultural, algunas veces incluso les absorbía el entusiasmo del discurso que poco después se convertía en un especie de opio metafísico como recuerda Raissa.
Los Maritain decidieron bautizarse sólo después de haber renunciado a la idea de encontrar la verdad y la felicidad intelectual en la filosofía propuesta en aquellos tiempos. Gracias a la lectura de los místicos entendieron que lo que se sabe de Dios no es nada comparado con aquello que no se conoce de Él.
La sed de verdad de los Maritain fue saciada no por el estudio sino por el amor a la verdad que dona la sabiduría, el amor perfecto que dona la libertad perfecta.
Grygiel destacó que para la pareja Maritain el momento del Bautismo, el inicio de la vida de cristianos, significa “comenza r a realizar su vocación a la santidad”.
Raissa escribió sobre la conversión en su diario, “cada converso experimenta la caída de Pablo en el camino hacia Damasco. El converso se separa del mundo con un duro golpe que le arranca el enlace consigo mismo y con los otros. En un instante, en la hora de la gracia, todos los valores se inclinan hacia Él”.
La profesora Guilia Paola di Nicola y su marido el profesor Attilio Danese relataron la historia del camino recorrido por Raissa y Jacques Maritain hacia Dios.
Por su parte el Cardenal Geoges Cottier, O.P, teólogo de Juan Pablo II y del inicio del pontificado de Benedicto XVI, presidió la conferencia aportando toda su experiencia sobre el tema al haber conocido personalmente a Jacques Maritain en Roma en los años 1946 – 1952.
Su Eminencia trató el tema de la pareja en la crisis de la familia que se vive actualmente: “Estamos ante una grande crisis del matrimonio. Hay que tener en cuenta la idea que el matrimonio ha tenido en las corrientes de nuestra cultura. Recientemente la idea de que el matrimonio dura toda la vida parece una cosa casi imposible. El amor de Jacques y Raissa es otra cosa. Hasta el último momento sigue siendo el mismo amor de cuando tenían 18 años y esto parece una monstruosidad. Una persona se pregunta ¿cómo puedo estar seguro que dentro de diez años tendré los mismos sentimientos que ahora?”.
“Vivimos en el mundo del momento, del instante, en la provisionalidad y esto sería una buena cosa para reflexionar junto con el sacramento como tal. ¿Dónde esta la columna que sostiene todo si no hay Dios?”, se preguntó el purpurado.
“No hay que olvidar el tiempo, que pasa también por el cuerpo que envejece. Cambiamos incluso en este punto de vista. La chica que conocí con veinte años no es la misma con ochenta. Están también las enfermedades… pero el mundo actual no quiere que veamos esto. Todos son jóvenes, gente guapa, sin enfermedades. Es contrario a la experiencia humana cotidiana. A la hora de la verdad sólo hay que atravesar la calle para ver que la realidad es otra. Esto sucede porque hay un materialismo de fondo que estropea el tiempo”.
“Si no existe la interioridad y la relación con Dios sucede esto. La juventud y la obsesión por el cuerpo quieren estar al mismo nivel que lo espiritual . Si el cuerpo marca las reglas del vivir, todo cambia. A esto se le suman las enormes dificultades económicas que las familias sufren, el problema laboral, la desocupación o incluso el hecho de que las parejas llegan a casa cansadísimas de trabajar. Al final del día cada uno ha vivido una experiencia diferente y no es posibl e meterla en común porque la sociedad no lo permite. Todo esto lo paga la familia. Habría que reflexionar sobre los condicionamentos sociales de la vida en familia porque la gente es víctima de esta situación”, concluyó el purpurado suizo.
Di Nicola y Danese como punto final añadieron que “el perdón es una cuestión fundamental en la relación de pareja y que el amor arde. Si se ama se fecunda porque el amor es fecundo. Dos que se aman harán que su amor pase a todos los que les rodean”.
Sobre la cuestión de que Raissa Maritain reconoció que al morir su marido no conocía todo sobre él, la profesora Di Nicola añadió que “hoy en día se defiende el hecho de decirse todo en pareja, vemos a novios jóvenes que se llaman millones de veces para contarse todo, explicarse todo y piensan que retrocediendo a las mismas cosas todo se va a aclarar y en cambio pueden aparecer discusiones. Darse todo, es una cosa y decirse todo es otra”.
“Es un campo delicado porque a veces estar sólo con Dios puede ser una fuga de la propia responsabilidad y del otro. Al mismo tiempo estar siempre juntos se convierte en una dependencia, en un no crecer. El silencio a su vez no significa quitarle algo al otro sino un venerarlo. Venerar el misterio que el otro contiene y contemplarlo en su belleza. Simplemente admirar el misterio que su alma contiene. Y no está fuera de lugar proponer la validez del pudor, tan disperso en la sociedad actual, hecha solo de exhibición -añadieron-. Es el velo del pudor que en el fondo falta en nuestra sociedad, esto nos ayudaría a descubrir con discreción el misterio del otro”.
La segunda conferencia del ciclo tendrá lugar el próximo 3 de marzo a las 17 horas sobre “Gianna Beretta Molla y Pietro Molla – La fuerza que procede del amor”.

El matrimonio ha configurado Europa: ambos están en riesgo, dice el Papa

“Europa ya no sería Europa si esta célula básica de la construcción social desapareciese o fuese sustancialmente transformada”, dijo el Papa en referencia a la institución matrimonial.
Benedicto XVI habló así este jueves al recibir en el Vaticano al nuevo embajador de Hungría ante la Santa Sede, Gábor Győriványi con motivo de la presentación de sus cartas credenciales.
El Papa destacó que “el matrimonio ha dado a Europa su particular aspecto y su humanismo, también y precisamente porque ha debido aprender a conseguir continuamente la característica de fidelidad y de renuncia trazada por él”.
Y constató el riesgo que corre tanto el matrimonio como la familia hoy, “por un lado por la erosión de sus valores más íntimos de estabilidad e indisolubilidad, a causa de una creciente liberalización del derecho de divorcio y de la costumbre, cada vez más difundida, de la convivencia de hombre y mujer sin la forma jurídica y la protección del matrimonio”.
“Por otro lado, por los diversos tipos de unión que no tienen ningún fundamento en la historia de la cultura y del derecho en Europa”.
En este sentido, recordó que “la Iglesia no puede aprobar iniciativas legislativas que impliquen una valoración de modelos alternativos a la vida de pareja y a la familia”.
Explicó que “éstos contribuyen al debilitamiento de los principios del derecho natural y así a la relativización de toda la legislación, además de la conciencia de los valores en la sociedad”.
Y añadió que “el matrimonio y la familia constituyen un fundamento decisivo para un sano desarrollo de la sociedad civil, de los países y de los pueblos”.
En su discurso, el Pontífice indicó que “la Santa Sede toma nota con interés de los esfuerzos de las autoridades políticas de elaborar un cambio en la Constitución”.
En el preámbulo de esta nueva Carta Magna se ha expresado la intención de querer hacer referencia a la herencia del cristianismo.
Según el Papa, “es también deseable que la nueva Constitución esté inspirada por los valores cristianos, de modo particular en lo que concierne a la posición del matrimonio y de la familia en la sociedad y la protección de la vida”.
Mediadora entre Oriente y Occidente
Por otra parte, el Pontífice se refirió al hecho de que, por primera vez, Hungría asumirá la presidencia del Consejo de la Unión Europea a principios del año que viene.
Y afirmó que “Hungría está llamada de modo particular a ser medidadora entre Oriente y Occidente”, indicando que esto se puede entender como un leitmotiv para el país.
“Ya la Sagrada Corona, herencia del rey Esteban, en la unión de la corona graeca circular con la corona latina colocada en arco sobre ella – ambas llevan el rostro de Cristo y están coronadas por la cruz – muestra cómo Oriente y Occidente deberían apoyarse mutuamente y enriquecerse uno a otro a partir del patrimonio espiritual y cultural y de la viva profesión de fe”, explicó.
Iglesia-Estado
Respecto a la función de la Iglesia católica en la sociedad húngara, Benedicto XVI destacó su compromiso “a gran escala” en el campo de la educación escolar y de la cultura, además de la asistencia social y su consiguiente contribución a la construcción moral.
Y auspició “que la colaboración entre Estado e Iglesia católica en este campo crezca también en el futuro y traiga provecho para todos”.
Las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República de Hungría se reanudaron en 1990 tras casi 45 años de gobierno comunista.
La fe católica, sin embargo, “forma sin duda parte de los pilares fundamentales de la historia de Hungría”, destacó el Papa.
En este sentido, se refirió a la figura del rey húngaro Esteban, cuya piedad personal, sentido de justicia y v irtudes humanas “son un alto punto de referencia que sirve de estímulo e imperativo, hoy como entonces, a cuantos se les ha confiado un cargo de gobierno u otra responsabilidad análoga”.
Benedicto XVI recordó que “política y fe cristiana se tocan”, y que el Estado “debería más bien garantizar la libertad de confesar y practicar la fe”.
“No se trata de imponer normas o modos de comportamiento a quienes no comparten la fe -indicó, citando la encíclica Deus caritas est-. Se trata sencillamente de la purificación de la razón, que quiere ayudar a hacer que lo que es bueno y justo pueda, aquí y ahora, ser reconocido y después también realizado”.