Lo que el Consejo de Estado dijo sobre la ley del aborto

El Consejo de Ministros aprobó el pasado 26 de septiembre el Proyecto de la nueva ley del aborto. Pocos días antes se hacía público el dictamen del Consejo de Estado, que tiene un carácter consultivo. Del dictamen solo se ha destacado que el Consejo estima la constitucionalidad de una ley de plazos; pero no es menos cierto que advierte la necesidad de hacer una serie de cambios, que en su mayoría el proyecto aprobado por el gobierno no ha recogido.

Sede del Consejo de Estado

 Es destacable que ha sido la Comisión permanente del Consejo, y no su totalidad, quien ha elaborado el Dictamen –al ser solicitada la ley por trámite de urgencia–; provocándose así un hecho sin precedentes.

 El Consejo dice explícitamente que no pretende hacer ninguna valoración ética ni política, sino meramente jurídica y de oportunidad. Su dictamen recoge la jurisprudencia emitida por el Tribunal Constitucional en la que se afirma que el nasciturus es un bien jurídico que merece la protección del Estado, argumento reiterado en la Sentencia 212/96 del Constitucional. Otras sentencias han mantenido que a pesar de todo el feto humano no es un titular de derechos (Sentencias 212/1996 y 116/1999).

 El Consejo de Estado ha dado finalmente por constitucional –a diferencia del otro dictamen del Consejo Fiscal– la regulación del aborto mediante una ley de plazos, pero al mismo tiempo afirma que no hay un derecho al aborto ni en la legislación europea ni en nuestro marco jurídico. El Tribunal Europeo de derechos humanos ha rehusado pronunciarse al respecto. Por tanto es evidente que el Consejo de Estado rechaza explícitamente la consideración del aborto como un derecho humano de la mujer.

 Reducir el plazo

 El Dictamen considera oportuna una nueva ley del aborto habida cuenta de que la legislación vigente es ampliamente incumplida. Esta regulación puede ser una ley de plazos –tal y como propone esta ley–, pero el Consejo se atreve a afirmar que tal ley no va a solucionar el problema del aborto. La futura ley otorga libertad para practicar el aborto hasta la semana 14 y hasta la 22 en caso de riesgo de la vida o salud de la mujer o graves anomalías en el feto. El Consejo de Estado ha pedido que se redujera el margen de 14 semanas a 12 por ser éste el plazo que reconocen otras legislaciones europeas. Pero el proyecto definitivo del gobierno mantiene el aborto a petición durante las 14 semanas.

 Respecto del aborto en menores, entre 16 y 18 años, el Consejo de Estado recomienda que los padres tengan conocimiento y capacidad de asesoramiento a sus hijas en tan vital decisión. Tampoco se ha atendido a esta demanda del Dictamen.

 En cuanto al derecho a la objeción de conciencia, el Consejo reitera que está tutelado en la Constitución Española como un derecho fundamental: “En relación con el aborto el Tribunal Constitucional ha declarado expresamente que el derecho de objeción de conciencia existe y puede ser ejercido con independencia de que se haya dictado o no tal regulación. La objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa reconocido en el artículo 16.1 de la Constitución”

 El proyecto de ley establece que si después de la semana 22 se detectara una grave anomalía del feto, solo un comité clínico podría autorizar el aborto. El proyecto remitido al Consejo excluía de tal comité a los médicos contrarios a la práctica del aborto. El Consejo de Estado afirma que esto sería una discriminación por razón de opinión.

 Finalmente, el proyecto del gobierno establece que el comité clínico estará formado por un equipo pluridisciplinar de personas expertas en diagnóstico prenatal, y que una vez confirmado el diagnóstico por el comité, será la propia mujer la que decida sobre su intervención.

 En cuanto al procedimiento el Consejo de Estado considera de especial relevancia la falta del Informe del Consejo General del Poder Judicial, y la citada opinión del Consejo Fiscal que considera esta ley inconstitucional por desproteger la vida del nasciturus.

 La futura ley contempla la enseñanza de la educación sexual. El Consejo de Estado reconoce el derecho constitucional de los padres al tipo de educación moral y religiosa de los hijos, pero estima que tal derecho no es incompatible con una educación sexual pública. El Dictamen insiste en que tal educación ha de tratarse desde un punto de vista científico, sin intentos adoctrinadores y sin que se incite a la promiscuidad precoz.

 Información a la gestante

 El Consejo de Estado propone que la información que se dé a la gestante debería fomentar la “opción libre e ilustrada sin promover particularmente el aborto”, como ha aconsejado la Asamblea Consultiva del Consejo de Europa. La información que debe recibir la mujer que se plantea abortar debe contemplar las posibilidades de seguir adelante con el embarazo buscando el bien para ella y para el nasciturus. En la redacción final del proyecto de ley se dice que “se informará a la mujer específicamente sobre las consecuencias médicas, psicológicas y sociales que conlleva continuar el embarazo o su interrupción”.

 El Dictamen critica el uso de expresiones ambiguas como “perspectiva de género”, así como definiciones de “salud” que se extienden semánticamente hasta incluir factores sociales, ajenos al sentido originario del concepto de salud. También ha echado de menos la alusión de referencias jurídicas internacionales como el Convenio de Oviedo, especialmente defensor de la dignidad del embrión humano. Por otra parte, el Consejo habla de la utilización de otras citas referentes al Parlamento Europeo de un modo confuso e impreciso.

Respecto a la punibilidad de actuaciones ilegales, refiere los instrumentos adecuados para que la mujer no sea objeto de sanción, si bien no anula las posibles penas de profesionales de la salud que incumplan con la legalidad.

Lo que no cuentan los medios de información sobre Honduras

Declaraciones de Luis Enrique Marius, director general del CELADIC

Luis Enrique Marius, director general de Centro Latinoamericano para el Desarrollo, la Integración y Cooperación (CELADIC), ha visitado recientemente Tegucigalpa, Honduras, para conocer de cerca la realidad que están viviendo los hondureños tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya el pasado 28 de junio.
 
En declaraciones a ZENIT, destaca ante todo la valentía del cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y su respeto “con la verdad de los hechos y los intereses de la gran mayoría del pueblo hondureño”.
 
Durante sus cuatro días de estadía, a través devar ios dirigentes académicos, sociales y políticos de Honduras, Luis Enrique Marius tuvo la posibilidad de “conocer muchos aspectos que no han sido recogidos por los medios de información internacional”.
 
En primer lugar, subraya que “mas allá de escuchar muchas opiniones sobre la necesidad de reformas a la Carta Constitucional de Honduras, de las personas contactadas nadie desconoce o discute, guste o no, que la misma es ‘la referencia’ que regula el quehacer social y político del país, por encima de cualquier otra consideración u organismo de carácter internacional. Por supuesto que la misma está influenciada (año 1982) por los gobiernos autoritarios que la antecedieron”.
 
Recuerda que el artículo 239 de la Constitución afirma: “El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presiden te o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública”.
 
Marius afirma que pudo apreciar, en términos generales, “una Tegucigalpa en calma, con algunas manifestaciones esporádicas de personas que criticaban al Gobierno actual. Sí, aparecen profusamente ‘pintadas’ en varias partes, especialmente atacando en forma irreverente al cardenal Oscar Rodríguez. Pudimos constatar también la existencia de innumerables anónimos poniendo ‘precio a la cabeza del cardenal’ y amenazándolo de muerte”.
 
Sin embargo, añade, “la imagen que la gran mayoría del pueblo hondureño del arzobispo de Tegucigalpa es la misma que se tiene en casi todos los países de Latinoamérica: un hombre comprometido con los sectores más humildes, gestor de la condonación de la deuda externa en los países más pobres, alguien que difícilmente se puede confundir con lo sectores explotadores de nuestras sociedades”.
 
Alude a dos documentos de especial relevancia: La Memoria del Tercer Taller de Integridad y Desarrollo (2005) y el Plan Nacional de Desarrollo Humano (2007). En ambos documentos de especial significación para el futuro de Honduras, las figuras promotoras e inspiradoras de estos temas centrales fueron el Presidente Zelaya y el Cardenal Oscar Rodríguez.
 
Una pregunta que hizo a los entrevistados fue: “¿Cuáles fueron las causas para un cambio tan radical de actitud del Presidente?”.  “Las respuestas fueron desde las debilidades y confusiones per sonales del señor  Zelaya, hasta la gran influencia (estratégica, logística y financiera) del presidente Hugo Chávez de Venezuela, y esto en forma destacada”.
 
Sobre las posibilidades de solución del conflicto, Marius encontró “muchas dudas y serias preocupaciones, especialmente por la falta de credibilidad de los organismos internacionales que se parcializaron sin verificar los sucedido, pero en términos generales todos coinciden en que el regreso del señor Zelaya sería altamente negativo”.
Y agrega que “cada día que pasa se hace más distante, especialmente porque la verdad no se puede ocultar durante mucho tiempo”.
 
Marius dejó Tegucigalpa cuando se iniciaba la campaña electoral para las elecciones del próximo noviembre. “Todos los partidos y candidatos –relata–, incluyendo a uno del Frente de Resistencia, expresan su confianza en el Tribunal Supremo Electoral, un organismo del Estado autónomo. En los diferentes foros de discusión que oímos, la opinión generalizada del pueblo y las instituciones sociales le dan crédito a las elecciones, considerándolas el mejor camino para superar la crisis, y muy especialmente el derecho inalienable e indiscutible de un pueblo para decidir su destino, y ante el cual, nadie del exterior puede cuestionar o condicionar”.
 
Y hace esta reflexión final: “Honduras hoy representa un momento clave en la historia latinoamericana, donde se hacen visibles y con nitidez: el cambio de parámetros de análisis, sepultando definitivamente criterios que perduraron durante la guerra fría, más allá de algunos efímeros y trasnochados intentos por resucitarlos; una demostración más de la profunda crisis de identidad que padecen los dir igentes y partidos políticos en la región, para no ir más lejos: la existencia de una estrategia que busca un poder regional, hegemonista y autocrático, cuya cabeza se encuentra en La Habana y su operador político y financiero en Caracas; vacilaciones y un claro pragmatismo de la nueva administración de Estados Unidos, nada lejana de la habitual prescindencia hacia nuestra región; la generalizada actitud de ‘equilibrismo’ interesado que practican la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, como clara expresión de pérdida de identidad y valores”.
 
“Sin tener en cuenta estos elementos, se hace difícil comprender la situación que viven nuestros sufridos hermanos hondureños”, concluye el director general del CELADIC.

Al final, la Verdad siempre encuentra al ser humano, dice Benedicto XVI

Tras asistir ayer por la tarde en la Sala de los Suizos del Palacio Apostólico de Castelgandolfo a la proyección de una síntesis del filme “San Agustín”, el Papa Benedicto XVI resaltó que la vida de este Padre de la Iglesia muestra que ” solos no podemos encontrar la Verdad, pero la Verdad, que es Persona, nos encuentra“.

Al final de la proyección, el Papa agradeció a todos los autores del proyecto, las productoras de Italia, Alemania y Polonia; y pronunció unas breves palabras: “me parece que la película es un viaje espiritual en un continente espiritual muy lejano del nuestro y, no obstante, muy cercano a nosotros, porque el drama humano es siempre el mismo“, dijo.

Asimismo señaló que “hemos visto cómo en un contexto muy alejado de nosotros, se representa toda la realidad de la vida humana con sus problemas, tristezas, fracasos y también cómo al final, la Verdad , que es más fuerte que cualquier obstáculo, encuentra al ser humano”.

“Esa es la gran esperanza que queda al final: solos no podemos encontrar la Verdad, pero la Verdad, que es Persona, nos encuentra. Vista desde fuera la vida de San Agustín parece acabar trágicamente: el mundo en el que vivió y para el que vivió es destruido”.

El Papa resaltó que, sin embargo, “como hemos visto afirmar, su mensaje permanece y perdura aunque cambie el mundo porque procede de la Verdad y lleva a la Caridad, que es nuestro destino común”.

Finalmente agradeció nuevamente la producción de la cinta dirigida por Christian Duguay y expresó su deseo de que “muchos, viendo este drama humano, se hagan encontrar por la Verdad y encuentren a su vez la Caridad”.

Los niños gestados en ‘úteros de alquiler’ necesitan explicaciones

Lo que los niños quieren saber es que están en la familia que les corresponde

Asistentes sociales recomiendan dar explicaciones a los niños de forma gradual y a edades muy tempranas.

 En Estados Unidos ya han nacido muchos niños gestados en un útero de alquiler. Aunque no se lleva registro, la American Society for Reproductive Medicine (ASRM) calcula que han sido de 400 a 600 anuales entre 2003 y 2007. Otras organizaciones interesadas en el asunto dicen que son muchos más. En todo caso, son ya un número considerable y ha pasado bastante tiempo para que el problema de cómo descubrirles la verdad haya alcanzado dimensiones de fenómeno social. La periodista Sara Rimer, que le ha dedicado al tema un breve reportaje en The New York Times, ha encontrado una asistente social especializada en asesorar a los padres implicados. La recomendación de la asistente social, Judith Kottick, es revelar la verdad gradualmente, empezando muy pronto.

 Que hay algo raro es evidente para los hijos nacidos así y que luego ven llegar un hermanito concebido del mismo modo. Pero aun los hijos únicos pueden darse cuenta. El reportaje refiere el caso de una niña de 6 años que estaba viendo una película con su madre en la televisión. La protagonista espera un hijo, y la niña preguntó a su madre: “¿Cómo es que eres la única mamá que no puede quedarse embarazada?”. “Hablaremos de esto luego”, respondió la madre. Si la mujer que prestó el útero es a la vez la donante del óvulo, el niño puede notar que no se parece a su madre y a raíz de ello plantear preguntas incómodas.

 Derecho a conocer

 Según Kottick, los padres implicados han de tener en cuenta que “lo que los niños quieren saber es que están en la familia que les corresponde: que son de su mamá y su papá”. El problema es darles esa seguridad si, como tienen que llegar a saber, la fecundación artificial ha debilitado y hecho indirecto el vínculo natural con los padres.

 Algunas madres subrogadas tienen preparada la explicación con mucho tiempo de adelanto. Una lo dijo así a su hija de pocos años: “El doctor tomó un pedacito de papá y un pedacito de mamá y los puso dentro de otra persona porque mi tripita estaba rota”. Otra inventó una metáfora: “Es como si no pudiéramos hacer magdalenas en nuestro horno porque se nos ha estropeado. Entonces usamos el horno del vecino”. Hay quien prefiere ser más claro y directo: “El doctor te hizo en un platillo”.

 Hay quienes no mantienen en secreto la identidad de la madre sustituta, sino que la consideran parte de la familia. La de Sarah, de 5 años, y de su hermana Rachel, de 3, vive cerca y las visita con regularidad. Cuando llega, es anunciada por la madre con una forma familiar del término surrogate mother (madre sustituta): “Sarah, your surro’s here”. El reportaje describe el problema y cómo lo afrontan algunos padres, pero no dice qué consecuencias experimentan los niños. Pese a los intentos de presentar la subrogación como normal, la periodista Rimer da alguna indicación de las dificultades que pueden surgir.

 De todas formas, pese a los intentos de presentar la subrogación como normal, la periodista Rimer da alguna indicación de las dificultades que pueden surgir. Lily, otra chica nacida de esta forma, está acostumbrada desde pequeña a tratar a Natalie, la mujer que aportó el vientre y el óvulo, y algunos de cuyos rasgos heredó. Un día, cuando Lily contaba 9 años, dijo a su madre: “Mamá, me he dado cuenta de que no vengo de tus óvulos. Y creo que papá y Natalie forman muy buena pareja”. “Mira, Lily —contestó entonces la madre—, Natalie y papá nunca fueron pareja. Es sólo que fuiste creada en la consulta del doctor porque yo iba a ser tu madre. ¿Te gustaría ver tu certificado de nacimiento? Porque yo seré tu madre para siempre”.

Exclusiva: Las imágenes que los medios quieren ocultar de lo que está sucediendo en Honduras

Estas son las imágenes que los medios quieren ocultar de lo que está sucediendo en las calles de Honduras. Miles y miles de hondureños pidiendo a la comunidad internacional que no permitan que su país se convierta en una república socialista bolicariana chavista y apoye el mal denominado golpe. En estas horas, Honduras vive en la incertidumbre política y social y en la tensión generada por los acontecimientos de los últimos días. Los países occidentales con EEUU a la cabeza, la ONU y la OEA,  así como  los hispanoamericanos  y la práctica totalidad de la comunidad internacional se han apresurado a condenar la actitud de las Fuerza Armadas hondureñas, y exigir la inmediata vuelta a la democracia y al orden constitucional, así mismo numerosos países, entre ellos España han llamado a consultas a sus embajadores, el banco mundial a suspendido las lineas de crédito a Honduras mientras no vuelva Zelaya al poder incluso Hugo Chavez ha llegado a amenazar con el uso de la fuerza, contra un país extranjero en uno de los democráticos arrebatos a los que el histriónico líder nos tiene acostumbrados. Parece que existe unanimidad internacional tanto a nivel político como mediático y sin embargo, tras analizar los hechos, parece necesaria una reflexión de lo sucedido antes de emitir precipitados o malintencionados juicios que mas parecen destinados a crear una corriente de opinión al margen de la verdad, que ha defender la ley y el orden constitucional en la República hermana de Honduras. Para el pasado domingo estaba prevista la celebración de un referéndum impulsado por el depuesto presidente Zelaya por el que este pretendía modificar la constitución, entre otras cosas, para poder perpetuarse en el poder, formula esta, ya utilizada por otros líderes bolivarianos de la órbita de Hugo Chavez, incluso por el mismo. La estrategia es clara. Mediante un discurso populista y la utilización de sectores indígenas junto a revueltas sociales y huelgas (recuerden la crisis provocada por Evo Morales antes de llegar al poder) y aprovechando la corrupción que asola Hispanoamérica, los neomarxistas alcanzan el poder para después y en nombre de la democracia o directamente de la revolución, cambiar las leyes necesarias para perpetuarse en el “ad infinitum”, para por último instaurar sus dictaduras revestidas con un bárniz democrático. Pues bien, en el caso que nos ocupa, las estructuras democráticas hondureñas han funcionado a la perfección, haciendo cumplir la ley sin ningún complejo y evitando el intento ilegal del ya ex presidente Zelaya de modificar las leyes para perpetuarse en el poder.  La Corte Suprema, es decir el Poder Judicial falló en contra del proyecto de Manuel Zelaya y ordeno a las Fuerzas Armadas, responsables de la logística electoral, que no colaborasen en el proceso. Así mismo el poder legislativo, las Cortes hondureñas, también fallaron en contra del referéndum. Ante el empecinamiento de Manuel Zelaya por llevar a cabo el plebiscito pasando por encima de la resolución judicial y de la voluntad popular expresada en la decisión de los representantes de la Nación Hondureña, las Fuerzas Armadas han cumplido con su obligación de preservar el orden constitucional y han depuesto al aspirante a dictador.   No ha tomado el poder ningún general. No se han tomado las Cortes. El nuevo Presidente es el que hasta ahora era Presidente del Congreso, por cierto, del mismo partido que Manuel Zelaya.   Ocurre que algunos olvidan que los ejércitos están no solo para garantizar la seguridad frente a ataques externos o para apagar incendios en verano o para acudir a las mal llamadas misiones de paz, sino también para preservar el orden y la unidad de la Nación a la que sirven frente a las agresiones externas o internas, aunque estás vengan desde el poder ejecutivo.  Ocurre que algunos, quedan en evidencia ante el funcionamiento de las instituciones cuando la división de poderes existe, y el Ejecutivo no controla al Judicial y al Legislativo.  Ocurre que algunos que dicen defender la neutralidad de la noticia, omiten y silencian las masivas manifestaciones en defensa del orden democrático en Honduras y por tanto en apoyo a la deposición de Mel Zelaya, acusado de más de 18 delitos entre ellos el de traición a la Patria, delito este que a ciertos políticos españoles les provoca una tremenda carcajada.  Ocurre que a algunos se les ha olvidado que el Estado tiene derecho al uso legítimo de la fuerza para salvaguardar el bien común, y en su buenismo infinito prefieren la cesión al chantaje o a la  presión o al miedo al que dirán, antes que el uso legítimo de la fuerza. Por tanto, lo que ha ocurrido en Honduras, a la luz de los hechos, es que las instituciones democráticas hondureñas han logrado preservar el Estado de Derecho frente a una amenaza golpista, aunque esta proviniese de la mismísima presidencia del gobierno y esto no parece gustar a aquellos que desde el uso de los resortes del poder, han acabado con la división de poderes, han sometido a las Fuerzas Armadas reduciéndolas a un elemento al servicio del poder, que no de la Patria, y legislan día a día pensando en intereses políticos, cada vez mas alejados de los intereses reales de los ciudadanos.

El profesor Romero Samper analiza el “barco de la muerte”

En un interesante artículo, ofrece algunas claves hasta ahora desconocidas.

El profesor Romero Samper analiza el

“barco de la muerte”

El pasado 16 de octubre, el barco abortista de la organización “Women on waves” arribó al puerto de Valencia, desde donde haría dos salidas a aguas internacionales (a dos horas de tierra) con objeto de practicar abortos farmacológicos. Se sabe que, al menos, indujeron cuatro interrupciones de embarazos, pero es difícil saber el número total. En el 2003 este “mortuorio flotante” visitó Polonia, país donde la legislación es más estricta frente al aborto, y, a pesar de que la policía precintó el “botiquín de la muerte” y registró el número de píldoras abortivas, en cada regreso a puerto siempre faltaban pastillas. Es muy posible que, en Valencia, las mujeres que se embarcaron actuaran, al desembarcar, como distribuidoras de las píldoras. Entre esas cuatro mujeres figura, según reconoció la propia organización, una menor de edad que se sometió al tratamiento sin el consentimiento de sus padres, requisito exigido por la legislación española, que no por la holandesa.

En la página web de esta siniestra organización se describe y publicita el método farmacológico empleado para provocar abortos hasta la novena semana del embarazo. Se trata de dos genéricos: mifepristona (RU486, myfegyn, mifeprex) y misoprostol (cytotec, arthrotec, oxaprost, cyprostol, mibetec o misotrol). Nada se dice del carácter lucrativo de este grupo de mujeres, capitaneadas por la ¿médico? Rebecca Gomperts. De hecho, se financian por donativos que son deducibles en la declaración de la renta, puesto que, en Holanda, “Women on waves” está registrada como una ONG “caritativa”. Arguyen que sus fines filantrópicos se orientan en favor de la salud reproductiva, y cabría preguntarse: ¿Es salud provocar la muerte del no nacido?, ¿es salud inducir en la madre un síndrome post aborto? y, finalmente, ¿puede adjetivarse como “reproductiva”, o más bien como “post-reproductiva”? Las “doctoras muerte” argumentan, en su favor, que cada año mueren ochenta mil mujeres como consecuencia de prácticas abortivas clandestinas e insalubres, pero nada dicen de los millones de niños que mueren a manos de esas y otras “madres”.

Lo verdaderamente preocupante, que no lo más grave del asunto, es la impunidad jurídica con la que “Women on waves” ha actuado en Valencia. Ya hemos mencionado el caso de Polonia, donde las garantías jurisdiccionales fueron, aunque finalmente burladas, estrechamente vigiladas. En el 2004, cuando el funesto buque pretendía alcanzar costas portuguesas, el mismísimo Ministerio de Defensa luso estudió todas las medidas jurídicas posibles para evitar que cruzara sus aguas. Así, Portugal adoptó la más lógica y eficaz de las posturas: si no dejas entrar al que va a cometer un delito, no podrá entrar y cometerlo fuera de tu jurisdicción. Extrapolando y jugando a futuribles no muy improbables, en breve nuestros puertos se verán abordados por “barcos-eutanasia”. No creo, realmente, que exista un vacío jurídico que permita practicar abortos ilegales so pretexto de realizarlos bajo pabellón holandés en aguas internacionales. Portugal fue el ejemplo. Resulta inadmisible que, a sabiendas y en territorio español, se permita el embarque de mujeres que van a cometer un delito en breves horas, aunque sea fuera de nuestra jurisdicción marítima. Y más incomprensible que, cometido el crimen, a las responsables todas no se las detenga al desembarcar. Lo cierto es que, una vez más, la Justicia en España brilla por su ausencia: no es que sea ciega, es que nació sin ojos.

Hay, finalmente, un serio agravante. Y es que este crimen organizado, esta hecatombe a lo largo de los mares y de los años (desde 1999), ha contado con el apoyo mediático oficial u oficioso, en su sentido más progre y amplio entendible. No nos sorprende, a estas alturas, que Pilar Bardem esperase alborozada en el muelle la llegada del “abortorio”. Tampoco que el ¿ginecólogo? José Luis Carbonell se refiriera a estas prácticas propias de Herodes como: “las primeras de la historia de la España reciente al margen de la ley española”. Bien, ¿no? Pero dijo más: “ninguna mujer le tenga que pedir permiso a nadie para abortar”,… “no pedimos nada del otro mundo, sólo ser europeos”. Televisión Española retransmitió, en exclusiva, el periplo. La Junta del Puerto de Valencia nada hizo por impedir esos asesinatos, ni tampoco el Gobierno Central, ni la Fiscalía. ¿Es eso Europa?

Me quedo con aquella Europa taumatúrgica donde las sirenas (παρθηνικοι κοραι: parthenikoi korai), mixtificaciones de las “mujeres sobre las olas”, vivían en un mar fuente de vida, no en un sumidero de muertes. Al menos mientras nos preocupe más la muerte del alga Posidonia en el Mediterráneo, que el homicidio de nuestros niños en las mismas aguas.

Prof. Dr. Jesús Romero-Samper

Instituto de Humanidades Ángel Ayala / Grupo Interdisciplinar de Bioética / CEU Universidad San Pablo