La evangelización del Camino Neocatecumental en todas las plazas del mundo

 

Kiko Argüello cuenta la “Gran Misión” que saldrá el próximo domingo contemporáneamente en la capital de Italia y en todo el mundo. Una iniciativa que papa Francisco ha definido “estupenda”…

“Dios ha salvado el mundo a través de la locura de la predicación”. Conscientes de esta frase del apóstol Pablo, los iniciadores del Camino Neocatecumental, Kiko Argüello y Carmen Hernández, a la petición de organizar alguna iniciativa específica por el Año de la Fe, pensaron que sólo una cosa era necesaria: llevar el Evangelio al hombre de hoy. En los cinco domingos de Pascua, por tanto, las comunidades de todo el mundo mantendrán contemporáneamente encuentros temáticos en las plazas de las ciudad cercanas a las parroquias de pertenencia.

En Roma serán cien las plazas ‘invadidas’ pacíficamente por los miembros de este itinerario de iniciación cristiana. Las modalidades serán las normales que el Camino utiliza, desde hace años, en sus misiones a cielo abierto, un escenario, un icono, un ambón, una cruz y grandes grupos de jóvenes con guitarras, panderetas y tambores, y sobre todo el espíritu para testimoniar a los que pasean las maravillas que el Señor ha realizado en sus vidas. El programa ha sido establecido por los iniciadores del Camino y el cardenal vicario de Roma Agostino Vallini, que el sábado 6 de abril, celebrará, en la basílica de San Pablo Extramuros, una liturgia en la que enviará, con su bendición, a todas las comunidades de Roma a la gran misión.

Con este motivo, ZENIT ha entrevistado al fundador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello.

Kiko, desde hace años las comunidades neocatecumenales anuncian la Buena Noticia por calles y ciudades. ¿Cómo surgió la idea de estos grandes encuentros en cien plazas de Roma?

–Kiko Argüello: Dice san Pablo que “dios ha querido salvar el mundo a través de la locura de la predicación”. Esta carta se ha escrito en griego y en el lugar de la palabra “predicación” san Pablo usa kerygma, que significa Buena Noticia. Podemos decir, por tanto, que fundamentalmente el cristianismo antes de ser una filosofía, una moral o un doctrina, es una “noticia” que debe ser proclamada y que salva a quien la acoge. Es la noticia que Dios ha enviado a su único Hijo para que de la vida por cada hombre. Y si el hombre acepta esta vida que se le ofrece recibe la salvación, la victoria sobre la muerte, porque Cristo se ha ofrecido a sí mismo por cada uno de nosotros para que cada uno de nuestros pecados pueda ser perdonado y podamos recibir al Espíritu Santo que nos hace nuevas criaturas.

En el Año de Fe en curso, pero también en un periodo de nueva Evangelización, y al mismo tiempo de secularización, ¿cómo es de importante anunciar a Jesucristo, a través también de nuevas modalidades?

–Kiko Argüello: En el Camino es fundamental proclamar esta “noticia”. El problema es entender que hoy hay mucha gente que tiene el oído cerrado a cualquier tipo de información, sobre todo de tipo religioso, a causa de prejuicios, conflictos personales o experiencias pasadas. Por esto, antes de proclamar el kerigma es necesario predisponer a las personas a la escucha, como dijo Jesucristo. Pero, ¿cómo es posible hacerlo? Como se lee en los Hechos de los Apóstoles, antes del anuncio del kerigma, Dios hace un milagro, realiza un evento extraordinario que pone al hombre en condición de abrir el oído. Pero estos milagros cesan cuando aparece otro milagro aún más grande: la Iglesia como comunidad de los que se aman.

¿Cuál es el objetivo de estas grandes misiones?

–Kiko Argüello: Salir a las plazas significa para nosotros dar un gran testimonio de tantos jóvenes que con la propia experiencia atraen a la gente que pasa, quizá solo por curiosidad, atraída sobre todo por los cantos, a escuchar la Buena Noticia de Cristo resucitado. Esto es lo que pretende el Camino Neocatecumental y que, entre otras cosas, hacemos desde hace años con las missio ad gentes. Gracias a este tipo de misiones hemos visto muchas conversiones, sobre todo de gente atea o totalmente lejana a la Iglesia, conmocionada y atraída por los cantos, la cordialidad entre los hermanos, las experiencias y la escucha del kerigma, que toca profundamente el espíritu del hombre, desde el momento en que, dice san Pablo, “es el espíritu de Cristo el que da testimonio a nuestro espíritu”

¿Por qué precisamente en las plazas?

–Kiko Argüello: No olvidemos que estamos en un momento histórico de transición. En todas las épocas, los hombres han tratado de encontrar en lo ‘sagrado’ un refugio, algo que les defienda de las catástrofes naturales, de las enfermedades y demás. Hoy, sin embargo, el hombre ya no tiene necesidad de la religión, porque tiene a la tecnología a su lado, los descubrimientos científicos, etc. Así como la Iglesia ha usado la religiosidad, una “catequesis del tiempo”, hoy debemos buscar nuevos métodos que puedan alcanzar al hombre contemporáneo. Algunos dicen que hoy se han abandonado los “templos”, por tanto las instituciones, las iglesias, etc, y sin embargo se llenan las plazas. Precisamente por esto creemos que puede ser un acontecimiento mostrar justo en esos lugares una nueva forma de diálogo con las personas, sobre todo a través de las palabras de los jóvenes.

El pontificado del papa Francisco se ha caracterizado hasta ahora por la continua exhortación a salir, seguir a Cristo, evangelizar. Partiendo precisamente de Roma. Parece que esta iniciativa siga la invitación del santo padre. ¿El papa tiene conocimiento de la iniciativa?

–Kiko Argüello: Después de que Benedicto XVI anunciara el Año de la Fe, en el Camino Neocatecumental pensamos una propuesta para este tiempo tan especial para la Iglesia, podía ser el anuncio del Evangelio en las calles. Cuando después fue elegido el nuevo papa nos sorprendimos al escuchar en sus homilías, en las audiencias, esta invitación constante a “salir” de sí mismos, de las parroquias, de las casas, a ir por las calles y a las periferias a evangelizar. Ha sido por tanto una confirmación. De hecho, cuando hemos propuesto al santo padre la idea de evangelizar en las plazas ha dicho que era una misión “estupenda” y nos ha animado mucho.

¿Cuál es la relación del papa Francisco con el Camino Neocatecumenal?

–Kiko Argüello: Ha sido siempre un padre y un buen pastor con nosotros. El equipo itinerante responsable del Camino en Argentina ha contado que cuando tuvimos problemas en algunas parroquias, él mismo intervino hablando con el párroco, o incluso invitándonos a cambiar de parroquia.

La iniciativa de las cien plazas recuerda un poco a las distintas misiones que los neocatecumenales realizan en las peregrinaciones de la Jornada Mundial de la Juventud. ¿Qué está preparando el Camino para la JMJ de Río de Janeiro?

–Kiko Argüello: Después del encuentro con el santo padre confirmamos el encuentro con todos lo jóvenes del mundo. También el encuentro de Río, como en la plaza Cibeles de Madrid, habrá una llamada vocacional, esta vez dirigida sobre todo a la evangelización en Asia. Invitaremos a chicos y chicas a ser generosos con el Señor, que les está llamando a ayudarle, a llevar la Buena Noticia a todos los rincones de la tierra.

Traducido de la edición italiana de ZENIT por Rocío Lancho García

“La familia cristiana es la esperanza para hoy”

Fiesta de las Familias 2012
Un año más, con motivo de la Navidad, Madrid celebrará la fiesta de la Sagrada Familia en la Plaza de Colón. Se ha convertido en una tradición en la que participan además muchas familias de diferentes países de Europa.

Este año, el lema elegido ha sido sacado de una frase de Benedicto XVI. Con él, “La familia cristiana es la esperanza para hoy “, se quiere transmitir un mensaje alegre y positivo sobre la familia, consecuencia de la fe en Dios y del plan divino sobre la institución familiar. En estos momentos difíciles que atraviesa la sociedad, la familia cristiana brilla con la luz de Dios, como auténtica esperanza ante la crisis actual.

La Fiesta se celebrará el domingo día 30 de diciembre. A las 12,00 horas habrá una conexión con Roma para escuchar el mensaje del Santo Padre, y a continuación dará comienzo la Eucaristía, presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Mª. Rouco Varela. La Santa Misa será concelebrada por los obispos de la Provincia Eclesiástica, y numerosos obispos españoles y de otros países.

Previamente, y como preparación a la Misa, Kiko Arguello, iniciador del Camino Neocatecumenal, proclamará el Kerigma a partir de las 10,30 horas. También hablará Mons. Vicenzo Paglia, presidente del Pontificio Consejo de la Familia en el Vaticano.

Fiesta de las Familias
Como es sabido, este año se celebra en todo el mundo el Año de la Fe, convocado por el Santo Padre Benedicto XVI. En este contexto, toda la comunidad diocesana se ha implicado en la celebración de este día. Y, por deseo del Cardenal de Madrid, la Misión Madrid se ha encargado de organizar importantes novedades que ayudarán a prepararse para vivir con más sentido católico esta Fiesta.

Los días previos a la Fiesta de la Sagrada Familia, el viernes día 28, el sábado 29 y el domingo 30 hasta el inicio de la Santa Misa en la Plaza de Colón, en los Jardines del Descubrimiento tendrán lugar unos actos de preparación para celebrar la gran fiesta de la familia.

Así, en los Jardines habrá un lugar en el que toda la familia -abuelos, hijos y nietos- podrá rezar unida ante el Santísimo Sacramento expuesto en la Custodia. El motivo es pedir a Dios por la institución familiar, por las familias que pasan dificultad, por las familias pobres, por los niños sin hogar, por las madres en apuros en su gestación y por tantas personas maltratadas. También se pedirá para que se respete el derecho a la vida incondicionalmente, y por las intenciones que cada familia lleve en su corazón.

Además, se instalarán unos confesionarios para que, quien lo desee, pueda recibir el Sacramento de la Reconciliación que tanto ayudó en la JMJ.

Junto a esto, se explicarán las actividades que la Iglesia diocesana realiza en Madrid en pro de las familias y personas afectadas por la crisis. Se ofrecerá la información necesaria sobre cómo se puede ayudar a esas personas a través de las instituciones de la Iglesia: colaborando como voluntarios, realizando una aportación económica, y de cualquiera de las maneras al alcance de cada uno.
Todo se desarrollará en un ambiente festivo y alegre. Vendrán los pajes de los Reyes Magos para recoger las cartas de las niñas y niños, así como los donativos de las personas mayores para entregárselos a Sus Majestades los Reyes, que los emplearán en favor de niños pobres y familias muy necesitadas.

Con estos actos se hará visible en Madrid la transcendencia de las familias cristianas y su carácter colaborador en la consecución del bien de toda la sociedad.

Visítanos y amplia información en: http://www.porlafamiliacristiana.es

Entrevista de Zenit a Kiko Argüello

Con “gran alegría”, ayer, Benedicto XVI inauguró el Año de la Fe. Entre los asistentes al Sínodo de la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana, Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, cuyo carisma, desde hace más de cuarenta años, es hacer madurar una fe adulta en medio de la “desertización espiritual” que ha caracterizado los últimos decenios de la humanidad.

Al término de la Santa Misa, Francisco José Gómez Argüello Wirtz, auditor nombrado por el papa para asistir a este Sínodo, más familiarmente conocido como Kiko, ha concedido una breve entrevista a ZENIT.

En la primera congregación del Sínodo, se ha prestado gran atención a los movimientos y realidades eclesiales, señalados como gracia del Espíritu Santo que dan nueva energía a la Iglesia. El cardenal Wuerl, entre ellos, ha citado a Comunión y Liberación, el Opus Dei y el Camino Neocatecumenal. ¿Qué efecto le han hecho estas palabras?

–Kiko Argüello: ¡Ha sido bellísimo! Surgimos tras el Concilio Vaticano II para ayudar a la Iglesia y me siento contento de que esto se reconozca. Hemos querido introducir en la Iglesia un camino de fe, porque solo una fe adulta puede responder a las situaciones actuales de secularización que se dan en muchas partes del mundo. También ayer, durante los trabajos de los Círculos Menores del Sínodo, durante la quinta Congregación, uno de los relatores, monseñor Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid, habló del Camino Neocatecumental, y dijo estar convencido de que sea una de las respuestas, tras el Concilio, a los problemas de la Iglesia.

Esto no significa que queramos sustituir a la Iglesia o que seamos la única expresión eclesial y religiosa válida. Más bien somos solo servidores humildes que se ponen al servicio de la Iglesia, para ayudar a las personas a descubrir la belleza de ser cristianos. Porque es algo enorme: ser hijos de Dios, unidos, que se aman los unos a los otros. ¡Es fantástico de verdad!

¿Se puede afirmar por tanto que, en cierto sentido, el Camino Neocatecumenal ha hecho realidad las promesas del Concilio Vaticano II?

–Kiko Argüello: Sí, las está haciendo realidad, a pesar de nosotros y de nuestros pecados. Laicos que evangelizan, familias en misión, miles de vocaciones. Este año hemos abierto diez nuevos seminarios, entre ellos uno en India y otro en Río de Janeiro. Nosotros mismos estamos verdaderamente sorprendidos de los frutos que seguimos viendo, porque no es absolutamente obra nuestra.

Cuando pido familias para ir en misión por el mundo, no es ciertamente poder mío que se levanten tres mil. O como sucedió el pasado verano en Madrid, que pedí sacerdotes para China y cinco mil jóvenes se sintieron dispuestos… Es algo hermosísimo. Somos de verdad espectadores de las obras del Espíritu Santo.

Últimamente se habla de una publicación suya que está apunto de salir. ¿Es verdad?

–Kiko Argüello: Sí. Es un pequeño volumen que saldrá quizá con motivo de la clausura de los trabajos sinodales, donde hemos tratado de poner por escrito el kerygma anunciado en los encuentros de Nápoles, Budapest, Milán y Trieste de este año. Es el kerygma de los tres ángeles que, en mi opinión, es una catequesis muy importante para la antropología de hoy, que ha perdido su contenido profundo. Se puede decir que es un libro para la Nueva Evangelización, y creemos importante transmitir este anuncio que vuelve a dar sentido a la pregunta “¿por qué evangelizar?”.

El Santo Padre ha abierto, hace poco, un tiempo de gracia para la Iglesia de hoy: el Año de la Fe. ¿Que augura para este año?

–Kiko Argüello: Espero que se pueda redescubrir la belleza de la Fe. Aquella Fe que nos da la naturaleza de Dios y cura profundamente el ser del hombre que ha sido herido por el pecado original. El hombre, separándose de Dios, se hace esclavo del no ser, las consecuencias son evidentes: la cantidad de mujeres que son asesinadas, los suicidios continuos en todas partes, y podría seguir. Cuando un hombre descubre que “no es”, decide matarse. La Iglesia, por tanto, en este año debe hacer redescubrir la palabra de salvación para los hombres: que Cristo ha venido para darles vida, para dar “el ser del Espíritu Santo”.

Salvatore Cernuzio

Zenit

Cuarenta mil jóvenes neocatecumenales con Kiko Argüello en Nápoles

Trescientos respondieron a la llamada vocacional para evangelizar en China

Por Salvatore Cernuzio

“Yo vengo a reunir a todas las naciones”, entonaba Kiko Argüello en el canto elegido para abrir el gran encuentro con los jóvenes del Camino Neocatecumenal que tuvo lugar en Nápoles, Italia, el domingo 20 de mayo.

Y justo esto es lo que sucedió en la plaza del Plebiscito: la histórica plaza en el corazón de Nápoles vio a cerca de cuarenta mil chicos y chicas procedentes no sólo de Italia sino también de Francia, Luxemburgo, Alemania, Bélgica, Suiza, Malta, Albania y Yugoslavia, reunirse para escuchar una palabra de Dios y obtener discernimiento sobre su vocación.

El objetivo fue evidentemente logrado, vistas las “alzadas” al término del encuentro: 200 chicos para el presbiterado y cerca de 120 chicas –algunas jovencísimas- para la nueva evangelización en China. Un centenar de jóvenes dió su disponibilidad a rezar diariamente el rosario ante el Santísimo por las missio ad gentes que el Camino desde hace años promueve en las zonas secularizadas de Europa.

En concreto, se entregaron cerca de 60 rosarios a grupos de jóvenes de Campania a quienes se confiaron las missio ad gentes de Niza, Marsella y Lausana; mientras que las misiones de Lyon, Albi y Tolón fueron confiadas a otras regiones de Italia.

La invasión pacífica de los jóvenes neocatecumenales empezó desde la mañana, caracterizada por ese entusiasmo que es ya un rasgo distintivo de todos los pertenecientes a esta realidad de fe y que ni siquiera una ligera e insistente llovizna logró detener.

Cantos y danzas resonaron en las calles napolitanas para luego aquietarse y transformarse en largos aplausos en torno a las 15,30, con la llegada de los iniciadores del Camino, Kiko Argüello y Carmen Hernández, junto al cardenal de Nápoles Crescenzo Sepe, y el padre Mario Pezzi.

Un “encuentro lleno de luz y de fuerza del Espíritu Santo para nosotros y Nápoles”, dijo Kiko en su monición ambiental, antes de acoger a la Virgen del Carmen, transportada a la tribuna por los seminaristas y presbíteros, mientras el canto “Una gran señal” –leit motiv de la JMJ de Madrid– despertaba el ánimo de los jóvenes de la plaza.

Tras dar gracias a la Virgen porque “ha inspirado este Camino y está ayudando a todos”, Kiko comentó una Palabra de la segunda Carta de San Pablo a los Corintios (5,14), invitando a los presentes a acogerla porque ella “tiene el poder de exorcizarnos y cambiar la vida de muchos”. Es el anuncio del Kerygma, la buena noticia de Cristo Resucitado, que Kiko no deja nunca, en sus encuentros, de remarcar con fuerza. “Todos los hombres han nacido con la muerte dentro –afirmó–, es el pecado original entrado en el mundo por envidia del demonio. Por esto se tiene miedo de la muerte, se escapa de ella, convirtiéndose así en esclavos del demonio”.

¿Cómo se supera este miedo?, se preguntó. “¡Venciendo a la muerte! Cristo ya lo ha hecho con la resurrección que es suya y nuestra”, respondió empuñando el crucifijo sobre la tribuna. “Murió para que el hombre no viva ya para sí mismo” y esta, añadió, “es la verdad según la cual todos hoy estamos llamados a vivir”.

La invitación es, por tanto, “a ser como la Madre de Cristo hoy”, a creer en este plan de salvación diciendo nuestro “sí” a Dios, sin tener miedo porque “no estamos solos”. Por ello, concluyó Kiko, “no temáis dar vuestra vida a Cristo, nada nos puede impedir amarlo, incluso los sufrimientos ayudan a estar unidos a El”.

Una fuerte palabra de ánimo, en tal sentido, llegó también del cardenal Sepe, que exhortó a decir el propio sí al Señor e ir a todo el mundo para predicar el Evangelio: “Dios se pone en camino para encontrar el hombre –dijo–. Vosotros del Camino, por tanto, proseguid el camino de Cristo”. “No debéis temer, El os ha elegido y os manda a anunciar la salvación. Id, por tanto, y haceros misioneros de la verdadera vida en este mundo que desprecia a Dios, predica violencia, asesinatos, y no tiene miedo de matar a inocentes de 16 años”, casi gritó el purpurado, refiriéndose a los últimos trágicos sucesos de Brindisi.

Todo concluyó con las llamadas vocacionales para “hacerse obreros de la nueva evangelización” en el Este del mundo, en especial en China y Vietnam. Un río de más de trescientos jóvenes dió su propia respuesta al Señor y, corriendo hacia la tribuna, cada uno recibió la bendición de los obispos y presbíteros presentes.

Al término del encuentro, ZENIT abordó a algunos de estos chicos pidiéndoles que nos cuenten libremente su propia experiencia. El primero es Simón, de 23 años, de Roma, ya en su tercera “alzada”, que a la pregunta sobre qué le ha impulsado a reconfirmar esta llamada, responde: “La gratitud hacia Dios por todo lo que siempre ha hecho. Siento que mi vida no tiene sentido sin El y que todo el resto no me satisface, por tanto quiero de verdad entregarle todo y doy gracias de estar en una realidad como la del Camino Neocatecumenal que me ha iluminado en esta elección”.

Le hace eco Mattia, de Umbria, que dice: “Quiero lanzarme a esta ‘aventura’ maravillosa que Dios quiere llevarme a tener, como ha dicho Kiko. Humanamente, tengo un poco de miedo de tener que dejar casa, familia, etc, pero me ayudan mucho los testimonios de otros hermanos que han abandonado sus seguridades y han recibido el céntuplo. Estoy seguro de que Dios no quiere fastidiarme, sino que quiere solo mi felicidad”.

Nos ofrece su testimonio, por último, Stefano, de 19 años, del Lazio, en su primer encuentro vocacional: “He entrado hace poquísimo tiempo en el Camino Neocatecumenal –dice- pero ya me ha permitido vivir experiencias extraordinarias, como justo la jornada de hoy”.

“El espíritu de Kiko –añade- que tiene más de 70 años tiene la fuerza y el entusiasmo de un muchachito, su catequesis, la comunión que se ha creado enseguida con las otras personas, las llamadas vocacionales, la serenidad que transparenta en modo claro la cara de todos, me han hecho comprender que Dios está verdaderamente en medio de nosotros y que sólo en la Iglesia puedo encontrar la vía para ser feliz”.

Zenit