¿Cómo neutralizar la ley de Violencia de Género, con políticas de Género?

Hecha la ley, hecha la trampa. Y la de violencia de género es tramposa de raíz. ¿Qué pasa si, sirviéndose de sus mismas armas, un varón se registra como género femenino? Un vecino de Burgos solicita al Ayuntamiento ser registrado como persona de sexo varón y género femenino. ¿Y ahora qué?

Ciudadanos no quiere que haya una
La ley contra la violencia de género consagra la asimetría penal y el fin de la presunción de inocencia para el varón.

No sabían en el lío que se metían Zapatero y María Teresa Fernández de la Vega al poner en marcha la Ley de Violencia de Género, injusta de raíz al convertir al varón en culpable por el mero hecho de serlo, y además fraudulenta al dar pie al negocio de las denuncias falsas. 

Doce años después de iniciar su andadura se ha revelado ineficaz, porque no ha conseguido reducir ni los malos tratos ni los asesinatos, pero además lleva en su raíz tal cúmulo de contradicciones, al basarse en un postulado falso -que la violencia tiene género-, que puede convertirse en un arma de dos filos.

Si, de acuerdo con los postulados de la Ideología de Género, el Estado protege a quien tenga género femenino, independientemente de su sexo biológico, y criminaliza a quien tenga género masculino, bastará con que los nacidos varones se registren como personas de género femenino para burlar la ley y poner frente a sus contradicciones a la Ideología de Género.

Existe el primer precedente en España: Un ciudadano de Burgos se ha dirigido al consistorio de su ciudad solicitando ser registrado como “persona de sexo varón y género femenino”

Ya tenemos un precedente. Un ciudadano de Burgos se ha dirigido al consistorio de su ciudad solicitando ser incluido a todos los efectos en los registros municipales como “persona de sexo varón y género femenino”, tal como ha podido saber Actuall.

Y el consistorio podría verse ante un problema  si no da respuesta a este ciudadano, ya que toda la legislación LGTB española está aplicando las políticas de género emanadas por Naciones Unidas a todos sus Estados miembros en los principios de Yogyakarta (2006). De hecho, todas las leyes LGTB de comunidades autónomas apuestan por la identidad de género.

Instancia para modificar los datos a propia petición en virtud de la autopercepción de género expresada. /Actuall
Instancia para modificar los datos a propia petición en virtud de la autopercepción de género expresada. /Actuall

La propia comunidad autónoma de Castilla-León tiene en marcha un proyecto de ley muy similar a la Ley de Protección Integral contra la Discriminación por Diversidad Sexual y de Género, aprobada en la Comunidad de Madrid en 2016.

Esos principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación a la orientación sexual e identidad de género, señalan  que “la identidad de género se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento”. Textualmente.

Y eso es lo que alega el ciudadano burgalés. Cita además la declaración del experto para la protección contra la discriminación por orientación sexual, Vitit  Muntarbhorn, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, del 30 de noviembre de 2016, instando a “dar a todas las personas el derecho a que se reconozca su identidad de género en documentos oficiales”.

Algo no muy distinto de lo que preconizan diversas leyes LGTB aprobadas en comunidades autónomas como la mencionada Ley de Madrid (Ley de Protección Integral contra la Discriminación por Diversidad Sexual y de Género).

La ley contra la discriminación por diversidad sexual de Madrid define la identidad de género como el sexo autopercibido por cada persona

Esta define así la identidad de género en su artículo 3: “Identidad sexual o de género: el sexo autopercibido por cada persona, sin que deba ser acreditado ni determinado mediante informe psicológico o médico, pudiendo corresponder o no con el sexo asignado en el momento del nacimiento, y pudiendo o no involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, atendiendo a la voluntad de la persona”.

En virtud de la cual, cualquiera pueda elegir la identidad de género autopercibido, independientemente de su sexo biológico, y puede exigir que se le trate tal como se sienta (hombre o mujer), sin necesidad de someterse a cirugía o tratamiento hormonal para cambiar de sexo.

Sexo varón género femenino Burgos

El ciudadano burgalés dispone de distintos documentos en el que ya aparece su condición de género femenino y -a la vez- sexo varón. Y exige en un escrito al Ayuntamiento que acabe con la discriminación que supone no garantizar a todos el “derecho a la identidad de género” (concepto distinto del sexo); y le echa en cara que no disponga de “impresos físicos o digitales donde se recabe el dato del género del administrado, impidiéndole tácitamente el ejercicio a la identidad de género”.

Pide, en consecuencia, que el consistorio de Burgos “incluya el apartado género, en casilla perfectamente diferenciada del de sexo en todos sus registros” con el fin de que toda persona ejerza el derecho a ser identificada indubitablemente no sólo por su sexo sino también por su género.

El Ayuntamiento tendrá que dar una respuesta al escrito presentado por aquel  vecino (con fecha de entrada en el registro consistorial de 30 de marzo de 2017). Y si no lo hace, el ciudadano acudirá al Tribunal Constitucional pidiendo amparo a su legítimo derecho a ser considerado de género femenino.

El precedente sentado por este vecino de Burgos, primer caso que se produce en España, puede tener importantes consecuencias. Y si otros muchos varones siguen sus pasos -ateniéndose estrictamente a la legalidad y a los derechos humanos de género-  la ley de violencia de género podría quedar desactivada o sería francamente complicado aplicarla.

Si una mujer denuncia al varón, pero éste es de género femenino, el juez no puede aplicar el tipo penal correspondiente de la ley de violencia de género

Así, si la mujer denuncia al varón por malos tratos, pero éste es de género femenino, el juez no  puede aplicar el tipo penal correspondiente de la ley de violencia de género, porque tanto la mujer como el hombre son del mismo género. Podrá aplicar, en todo caso, otros tipos penales, pero ya no estará recurriendo a la ley de violencia de género, que quedará así vacía de contenido.

Pero no termina aquí la cosa. Porque si aplicamos al pie de la letra la teoría de género y el derecho a la identidad del género de acuerdo con lo que cada uno sienta en cada momento, una misma persona puede cambiárselo varias veces… lo cual puede producir un galimatías registral y judicial de imprevisibles consecuencias.

Sexo varón género femenino Burgos

El propio ciudadano burgalés le insta al ayuntamiento castellano a que elabore una descripción actualizada de géneros reconocidos, advirtiendo que “parece obvio no limitar la opción a los géneros dominantes, masculino y femenino, lo que conllevaría la consecuente  discriminación de géneros minoritarios”.

Y en un anexo pide que se le indique al ciudadano “el derecho que le asiste a cambiar en todo momento de género cuantas veces precise”, de acuerdo a su autodefinición y autopercepción del mismo sin que persista “la obligación a declararlo en el futuro, con independencia del género manifestado en una fecha y hora señaladas”.

ACTUALL

Jóvenes se auto-responden sobre la ideología de género

Somos un grupo que simplemente buscamos hacer reflexionar sobre este tema, basándonos en el vídeo realizado por el Family Policy Institute of Washington. No representamos a ninguna organización política o social.

La ideología de género hace daño a los niños.

Asociación Americana de Pediatría sobre la ideología de género

Traducido al español, el texto completo de la declaración de la Asociación Americana de Pediatría sobre la ideología de género. Se trata, advierten, de “una declaración temporal con referencias”. Incluimos al final la relación completa de las referencias científicas citadas por los autores en respaldo de sus afirmaciones.

La ideología de género hace daño a los niños
El Colegio Americano de Pediatras urge a los educadores y legisladores a rechazar todas las políticas que condicionen a los niños para aceptar como normal una vida de suplantación química o quirúrgica de su sexo por el sexo opuesto. Son los hechos, y no la ideología, quienes determinan la realidad.

  1. La sexualidad humana es un rasgo biológico objetivo binario: XY y XX son marcadores genéticos saludables, no los marcadores genéticos de un trastorno. La norma del diseño humano es ser concebido como hombre o como mujer. La sexualidad humana es binaria por definición, siendo su finalidad obvia la reproducción y crecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo. Los extraordinariamente raros trastornos del desarrollo sexual, entre ellos la feminización testicular [o síndrome de insensibilidad de los andrógenos, n.n.] y la hiperplasia suprarrenal congénita, son desviaciones de la norma sexual binaria, todas ellas médicamente identificables y directamente admitidas como trastornos del diseño humano. Los individuos con trastornos del desarrollo sexual no constituyen un tercer sexo{1}.
  2. Nadie nace con un género. Todos nacemos con un sexo biológico. El género (la conciencia y sentimiento de uno mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y psicológico, no un concepto biológico objetivo. Nadie nace con conciencia de sí mismo como hombre o mujer; esta conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos de desarrollo, puede desviarse a consecuencia de las percepciones subjetivas del niño, de sus relaciones y de sus experiencias adversas desde la infancia. Quienes se identifican como “sintiéndose del sexo opuesto” o como “algo intermedio” no con forman un tercer sexo. Siguen siendo hombres biológicos o mujeres biológicas{2},{3},{4}.
  3. La creencia de una persona de que él o ella es algo que no es constituye, en el mejor de los casos, un signo de pensamiento confuso. Cuando un niño biológicamente sano cree que es una niña, o una niña biológicamente sana cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo en la mente, no en el cuerpo, y debe ser tratado como tal.

Estos niños padecen disforia de género. La disforia de género, antes denominada trastorno de identidad de género, es un trastorno mental así reconocido en la más reciente edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V){5}. Las teorías psicodinámicas y de aprendizaje social sobre la disforia de género o trastorno de identidad de género nunca han sido refutadas{2},{4},{5}.

4. La pubertad no es una enfermedad, y los bloqueadores hormonales pueden ser peligrosos. Reversibles o no, los bloqueadores hormonales inducen un estado de enfermedad -la ausencia de pubertad- e inhiben el crecimiento y la fertilidad en un niño que antes era biológicamente sano{6}.

  1. Según el DSM-V, hasta un 98% de niños con género confuso y hasta un 88% de niñas con género confuso aceptan finalmente su sexo biológico tras pasar la pubertad de forma natural{5}.
  2. Los niños que utilizan bloqueadores hormonales para reasignación de sexo necesitarán hormonas cruzadas al final de la adolescencia. Las hormonas cruzadas (testosterona y estrógenos) se asocian con riesgos para la salud, entre ellos hipertensión, coágulos de sangre, derrame cerebral y cáncer{7},{8},{9},{10}.
  3. Las tasas de suicidio son veinte veces mayores entre los adultos que utilizan hormonas cruzadas y sufren cirugía de reasignación de sexo, incluso en Suecia, que se encuentra entre los países con mayor respaldo LGBT{11}. ¿Qué persona compasiva y razonable condenaría a ese destino a chicos jóvenes sabiendo que tras la pubertad hasta un 88% de las chicas y un 98% de los chicos aceptarán la realidad y alcanzarán un estado de salud física y mental?

    8. Condicionar a los niños a creer que es normal estar toda la vida sustituyendo química y quirúrgicamente su propio sexo por el opuesto constituye un abuso infantil. Respaldar la discordancia de género como algo normal a través de la educación pública y de las políticas legales confundirá a hijos y padres, llevando a muchos niños a acudir a “clínicas de género” donde les administren fármacos bloqueadores hormonales. Esto, a su vez, virtualmente asegura que ellos “elegirán” recibir hormonas cruzadas cancerígenas o de un modo u otro tóxicas, y probablemente considerarán innecesariamente, cuando sean adultos jóvenes, la mutilación quirúrgica de sus órganos sanos.

Referencias:
{1} Consortium on the Management of Disorders of Sex Development, Clinical Guidelines for the Management of Disorders of Sex Development in Childhood, Intersex Society of North America, 25-3-2006.

{2} Kenneth J. Zucker y Susan J. Bradley, “Gender Identity and Psychosexual Disorders”, en Focus. The Journal of Lifelong Learning in Psychiatry, vol. III, nº 4, otoño de 2005 (págs. 598-617).

{3} Neil W. Whitehead, “Is Transsexuality biologically determined?”, en Triple Helix, otoño de 2000, págs. 6-8; véase también Neil W. Whitehead, “Twin Studies of Transsexuals” (descubre discordancias).

{4} Sheila Jeffreys, Gender Hurts: A Feminist Analysis of the Politics of Transgenderism, Routledge, Nueva York, 2014, págs.1-35.

{5} American Psychiatric Association, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5ª edición, Arlington (Virginia), American Psychiatric Association, 2013 (págs. 451-459). Véase a partir de la página 455 los índices de persistencia de la disforia de género. [La cita se refiere a la edición norteamericana. Para la edición española, pincha aquí.]

{6} Wylie C. Hembree et al, “Endocrine treatment of transsexual persons: an Endocrine Society clinical practice guideline“, en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 2009 (94), 9, págs. 3132-3154.

{7} Michelle Forcier y Johanna Olson-Kennedy, “Overview of the management of gender nonconformity in children and adolescents”, en UpToDate, 4 de noviembre de 2015.

{8} Eva Moore, Amy Wisniewski y Adrian Dobs, “Endocrine treatment of transsexual people: A review of treatment regimens, outcomes, and adverse effects”, en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 2003; 88(9), págs.3467-3473.

{9} FDA (Federal and Drug Administration), comunicación sobre la seguridad de productos de la testosterona.

{10} Organización Mundial de la Salud, clasificación de los estrógenos como cancerígenos.

{11} Cecilia Dhejne et al, “Long-Term Follow-Up of Transsexual Persons Undergoing Sex Reassignment Surgery: Cohort Study in Sweden”, en PLoS ONE, 2011, 6(2). Trabajo del departamento de Neurociencia Clínica, división de Psiquiatría, Instituto Karolinska, Estocolmo.

Gender Ideology Harms Children.

La ideología de género hace daño a los niños.

A LOS CATÓLICOS DE VALENCIA – Consejo de Gobierno de la Archidiócesis

En relación con las graves acusaciones vertidas durante estos días contra el Arzobispo de Valencia, Cardenal Antonio Cañizares, con motivo de una homilía con el título “En defensa y apoyo de la familia”, cuyo texto completo puede verse en la página web del arzobispado http://www.archivalencia.org, los católicos valencianos deben saber lo siguiente:

1º- La postura de la Iglesia Católica ante la llamada “Ideología de género” puede encontrarse, entre otro lugares, en el número 56 de la reciente Exhortación Apostólica del Papa Francisco `Amoris Laetitia´, cuando dice: “otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que `niega la diferencia y reciprocidad natural de hombre y mujer´. Ésta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia”.

2º. Cuando se lee el texto completo de la homilía se constata que su objetivo es la defensa de la familia, frente a los desafíos de los que habla el Papa. El derecho del Cardenal a opinar sobre estos temas está amparado por la Constitución Española en su artículo 20, que entre otras cosas afirma lo siguiente: “Se reconocen y protegen los derechos: a) a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”.

3º. Nos consta que el Cardenal en ningún momento tuvo la intención de ofender a ninguna persona. Por ello, la acusación de “homofobia” de la que el Cardenal ha sido objeto, debe ser probada razonadamente ante un juez. De lo contrario, no pasa de ser una afirmación subjetiva y gratuita.

4º El Obispo auxiliar y el Consejo de Gobierno de la archidiócesis muestran su comunión con el Arzobispo en su defensa de la familia y se unen a su dolor y preocupación por la propagación de ideologías que destruyen la persona humana.

El Consejo de Gobierno
Archidiócesis de Valencia

Ideología de género es “presentación siniestra” de sexualidad humana

El Arzobispo de París y Presidente de la Conferencia Episcopal Francesa (CEF), Cardenal André Vingt-Trois, advirtió que la llamada “ideología de género” de moda en algunos ambientes, es una representación “oscura y siniestra” de la sexualidad humana.

En una entrevista concedida a la Radio católica Notre Dame, el Cardenal comentó sobre la inclusión de la ideología de género en los manuales de asuntos sociales de todas las clases de première (que corresponde al penúltimo año de la secundaria donde la edad promedio es de 16 años) obligatorias a partir del año escolar 2011-2012.

Esta ideología, explicó el Cardenal, no tiene ninguna valoración del aspecto afectivo de la sexualidad humana, en cambio “aborda la experiencia humana en este campo de manera puramente mecánica, con la premisa de que la orientación sexual es una construcción puramente cultural”.

El diario vaticano L’Osservatore Romano (LOR), que recoge en su edición del martes 21 de junio las declaraciones del Cardenal, explica que la ideología de género nació en Estados Unidos hace unos 30 años, se desarrolló luego en Europa siguiendo “líneas particulares del feminismo primero y luego del pensamiento homosexual”.

Esta ideología, según LOR, “pretende afirmar que en el mundo moderno la diferencia entre hombre y mujer es un hecho social (una ‘construcción’) antes que algo biológico. De esa forma la orientación sexual –y con ello la identidad de género y el papel del género– contaría más que el sexo biológico”.

El Arzobispo de París dijo también que con la ideología de género incluida en la educación de los jóvenes franceses se propone “una sexualidad que se reduce a las relaciones sexuales, sin considerar cómo éstas están articuladas en el desarrollo de una persona”.

“Las autoridades buscan una educación sexual “centrada exclusivamente en las enfermedades sexualmente transmisibles, en dar consejos sobre como evitarlas, en la interrupción del embarazo (aborto), que representa la ‘llave maestra’” del programa.

Este es uno de los aspectos más “tristes” de los manuales, continuó, porque “cuando los educadores no logran generar una verdadera introducción a la vida afectiva, son reducidos a hacer de ella un tema de ciencias naturales”.

El Cardenal subrayó finalmente la importancia de ayudar a los jóvenes a comprender que su sexualidad y energía afectiva no constituyen simplemente un fenómeno hormonal sino que es algo constitutivo de la persona que debe crecer armoniosamente “y siempre al interior de una auténtica relación humana”.