Cardenal Urosa reitera críticas a Gobierno de Chávez ante Asamblea

La Oficina de Información del Arzobispado de Caracas dio a conocer la versión oficial del mensaje leído ayer ante la Asamblea Nacional por parte del Cardenal Jorge Urosa Savino quien acudió a responder algunas preguntas sobre sus declaraciones críticas respecto al gobierno de Venezuela. En ese recinto, el Purpurado sustentó sus afirmaciones y explicó que da su opinión como ciudadano y obispo; en el marco de la democracia, lo establecido por la Constitución que exige a todo venezolano participar activamente en la vida pública del país, el respeto debido a las autoridades y sin mentir.

En la exposición ante la presidenta diputada Cilia Flores y otros más ante quienes declaró durante varias horas en una sesión a la que no tuvieron acceso los periodistas y que no fue transmitida en directo por televisión, el Cardenal explicó que su proceder está en consonancia con la misión a él encomendada por Jesucristo, y muy lejos de la política partidista de la que es ajena; y recordó que en ningún momento ha dicho mentiras.

Al referirse luego a sus declaraciones sobre el socialismo marxista en Venezuela, el Cardenal Urosa señaló que no ha dicho nada nuevo ya que el mismo presidente Chávez es quien afirma seguir esta corriente, y expuso los peligros de esta ideología para la nación.

También reiteró su crítica a diversas leyes que considera inconstitucionales y que constituyen una gran preocupación para el pueblo, un atentado contra la democracia y el pluralismo político, como por ejemplo la referida a la educación y la de los procesos electorales, sobre las que los obispos ya se han pronunciado oportunamente.

A continuación, el texto íntegro de la exposición del Arzobispo de Caracas y Primado de Venezuela, Cardenal Jorge Urosa Savino:

“Ciudadana Presidenta y demás diputadas y diputados de la Comisión Coordinadora de la Asamblea Nacional:

Con la mejor buena voluntad y en espíritu de diálogo abierto, sereno y respetuoso, acudo ante ustedes atendiendo la cordial invitación de la Cdna. Diputada Cilia Flores, Presidenta de este Cuerpo Legislativo. Agradezco también la garantía ofrecida por la Cdna Presidenta con relación a mi seguridad y respeto a mi dignidad y condición humana,

Con el respeto y reconocimiento debidos a este cuerpo que representa el Poder Legislativo del Estado Venezolano, vengo con Dios y con la Virgen como Arzobispo de Caracas, es decir, líder religioso y Pastor de los 5 millones de católicos de Caracas, sin distinción de simpatías políticas; Cardenal de la Iglesia en Venezuela y Presidente de honor de la Conferencia Episcopal Venezolana, integrada por 45 Obispos estrechamente unidos en nuestro servicio religioso al pueblo de Venezuela.

En mi tarea pastoral en Caracas me acompañan los Obispos Auxiliares y más de 500 sacerdotes y diáconos, y 1.100 religiosas y religiosos que sirven permanentemente las necesidades pastorales de los caraqueños. También miles de laicos comprometidos que trabajan en las actividades pastorales de la Iglesia. Viviendo la opción por los pobres como sacerdote caraqueño, además de mis labores como formador de sacerdotes en los Seminarios eclesiásticos de Caracas, trabajé durante 11 años en un barrio popular, el barrio Casa de Tabla, conocido ahora como “Cecilio Acosta”, en Maca, Petare.

Soy un Obispo, Pastor de la Iglesia, servidor de Jesucristo y del pueblo venezolano todo. En esa condición he actuado y hablado sobre las cuestiones sociales. No me considero ni me he considerado nunca, y no he actuado en ningún momento como actor u operador político. Soy vocero de Jesucristo y de las inquietudes y del interés del pueblo venezolano por la paz, el encuentro, la inclusión, y por el respeto a los derechos humanos civiles, sociales, y políticos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. No soy vocero de ninguna parcialidad política.

Misión de la Iglesia y derechos de los obispos

En los debates de estos días se ha hablado mucho sobre la misión de la Iglesia, más específicamente sobre la competencia y participación los Obispos en la vida nacional. Antes de hacer algunas consideraciones de carácter religioso o teológico sobre el tema, quisiera destacar que el art. 62 de la Constitución claramente afirma el derecho de todos los ciudadanos venezolanos a participar activamente en la vida pública. Cito: “Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas”.

Y el art. 132 va más allá: “Toda persona tiene el deber de cumplir sus responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, social y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”. En cumplimiento de esta disposición constitucional, la participación en la vida pública de los Obispos, Pastores de la Iglesia en Venezuela, va en la línea del relacionamiento y convivencia de los ciudadanos con el libre ejercicio de sus derechos; no como búsqueda o ejercicio del poder político, ni mucho menos como expresión de la legítima participación de los ciudadanos en partidos políticos. Repito, no somos operadores políticos.

De manera que, cuando los Obispos, desde nuestra misión pastoral, religiosa y espiritual, expresamos opiniones sobre aspectos de la vida social o política del país, lo hacemos con pleno derecho como ciudadanos venezolanos, y cumpliendo el deber que nos impone la Constitución Nacional de promover y defender los derechos humanos para el logro de la convivencia democrática y de la paz social.

Pero es que, además, nuestra condición cristiana y nuestra misma misión pastoral de constructores de la paz, nos impone la opción por los pobres y el deber de velar por la vigencia de los derechos humanos. Cristo nos dice que seremos juzgados por el amor. El nos dice que entraremos al Reino de los Cielos “porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, preso y enfermo, y me visitaste”, etc. (Mt, 25)

La Misión Pastoral de la Iglesia no es solamente celebrar actos de culto, sino anunciar a Jesucristo y su Evangelio del amor a Dios y del amor fraterno, del respeto a la vida y los derechos de los seres humanos; es promover la convivencia social en el marco de la libertad y la justicia. Los Mandamientos de la Ley de Dios son un llamado a una convivencia social libre, justa, fraterna. Y eso es lo que nos mueve a los Obispos venezolanos a pronunciarnos sobre la vida social y pública del país.

Al respecto quiero destacar que no es ahora, en los últimos años, cuando los Obispos hemos hecho llamados a la conversión moral en lo social y a la renovación del corazón en la vida política, económica y social de Venezuela según la Doctrina Social de la Iglesia. Quiero recordar aquí, entre muchos, algunos documentos de aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia publicados a lo largo de estos años, durante diversos gobiernos: el documento “Iglesia y política”, de 1973″; “La Situación social del País, de enero de 1974” en el cual se habla de la necesidad de que se promueva un progreso más efectivo, dirigido al beneficio de todos, pero especialmente a los sectores menos favorecidos, y particularmente a los marginados.

El documento sobre Las Misiones y los Indígenas, de julio de 1977, en el cual se rechazan abiertamente las violaciones a los derechos humanos de los indígenas; la Carta pastoral de Cuaresma de 1980, profética en su diagnóstico y en sus propuestas, en la cual, al hacer un apremiante llamado a la conversión moral, se afirma que la situación social de Venezuela configuraba una situación personal, colectiva y estructural de pecado; el documento sobre la vivienda, de enero de 1986, y el documento sobre el desempleo, de julio de 1987; el documento publicado en enero de 1988 con motivo de los 25 años del 23 de enero de 1958. Especial relieve merece la Exhortación “La recuperación del país” publicada luego del Caracazo, el 8 de abril de 1989, en la cual se hace un diagnóstico severo y muy claro sobre la situación política, económica y social de Venezuela, y se condena la masacre de El Amparo.

Otro documento de especial significación es el titulado “Constructores de la Paz”, publicado el 10 de enero de 1992, donde se alude, entre otras cosas, a los asesinatos cometidos por funcionarios de los cuerpos de seguridad del estado. Allí advertíamos: “Sin una respuesta pronta y efectiva a esas urgencias, no habrá paz social con los consiguientes peligros de anarquía o de tentaciones a soluciones de fuerza” Tres semanas después sucedieron los hechos del 4 de febrero.

De manera que no ha sido solamente en estos últimos 11 años y medio cuando los Obispos venezolanos, en cumplimiento de nuestra misión religiosa y pastoral al servicio del pueblo de Venezuela, y en el ejercicio de nuestros derechos constitucionales hemos hecho apremiantes llamados al diálogo, a la atención de las necesidades del pueblo, a la defensa de los derechos humanos, a la inclusión y a la convivencia social, a la justicia como base de la paz. No nos encerramos en las sacristías, ni nos escondemos tras el incienso de las ceremonias. Somos Obispos de una Iglesia viva y activa, comprometida con el pueblo venezolano.

Y esto lo hacemos como respuesta al llamado del Concilio Vaticano. II que nos dice:

“Es de justicia que pueda la Iglesia en todo momento y en todas partes predicar la fe con auténtica libertad, enseñar su doctrina social, ejercer su misión entre los hombres sin traba alguna y dar su juicio moral, incluso sobre materias referentes al orden político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, utilizando todos y solos aquellos medios que sean conformes al Evangelio y para bien de todos según la diversidad de tiempos y de situaciones” (GS. 76)

Y al Documento de la Vª Conferencia General de los Obispos latinoamericanos y del Caribe, Aparecida, que afirma:

504 “Consciente de la distinción entre comunidad política y comunidad religiosa, base de sana laicidad, la Iglesia no dejará de preocuparse por el bien común de los pueblos y, en especial, por la defensa de principios éticos no negociables porque están arraigados en la naturaleza humana”.

Pero sobre todo, los Obispos hablamos en respuesta al evangelio de Nuestro Señor Jesucristo que nos llama a ser misericordiosos y a atender las necesidades de nuestros hermanos: Recordemos la parábola del buen samaritano. El modelo que nos presenta Jesús es el samaritano que ayuda a un desconocido en desgracia. (Lc, 10,33 ss).Y el apóstol Santiago, recalcando la necesidad de la caridad concreta hacia los demás nos dice: “La religión pura e intachable ante Dios Padre es esta: visitar a los huérfanos y viudas en su tribulación”… (St. 1, 27)

En el cumplimiento de nuestra Misión pastoral con respecto a la vida concreta de los venezolanos, los Obispos actuamos siempre como ministros de Jesucristo y como pastores del Pueblo de Dios, no buscando el poder, sino como servidores y constructores de la paz. Por eso cuando hablamos en cuestiones de orden social siempre apelamos a la conversión moral, a la necesidad de modificar las conductas, a la rectificación de políticas que consideremos equivocadas, a la necesidad de que todos nos consideremos hermanos en una casa común, una familia, miembros de un solo pueblo, el pueblo venezolano, sin exclusiones de ningún tipo. Permanentemente invitamos al diálogo entre los diversos sectores, a la convivencia, a la búsqueda de soluciones para los diversos problemas del país. Valores como justicia, paz, diálogo y reconciliación son los que guían nuestro ánimo y nuestros documentos en materia social.

Mis declaraciones

Ustedes me han invitado para que, explique las razones que sustentan las denuncias que presuntamente habría realizado, “en contra del Comandante Hugo Chávez, Presidente Constitucional de Venezuela y de las Instituciones del Estado Venezolano” en recientes declaraciones.

Un punto previo: suelo declarar muy poco. Y en mis actuaciones litúrgicas evito el tema político partidista, y así lo exijo a todos los sacerdotes de la Iglesia en Caracas. Mi predicación es religiosa, y de moral tanto individual como social; no es una predicación partidista.

Ahora bien: quiero decir respetuosamente que en mis declaraciones sí he emitido opiniones, pero no he formulado “acusaciones ni denuncias”. No es mi ánimo o intención. He emitido mis opiniones amparado por los valores consagrados en nuestra Constitución, tales como la democracia, la preeminencia de los derechos humanos y el pluralismo político, consagrados en el art. 2 de nuestra Carta Magna, y el deber del Estado de garantizar el cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución.

He emitido mis apreciaciones como ciudadano venezolano en pleno goce de los derechos que me otorga la Constitución, a la cual me acojo, teniendo en cuenta que, – como dice el Art. 19 – “El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable… de los derechos humanos…Su respeto y garantía son obligatorios para los órganos del Poder Público, de conformidad con esta Constitución, con los tratados sobre derechos humanos suscritos y ratificados por la República y con las leyes que los desarrollen”. Como ciudadano venezolano también reivindico, a tenor del art. 39, mi titularidad de derechos políticos de acuerdo con la Constitución, y en particular mi derecho a mi integridad física, psíquica o y moral, consagrado en el art. 46. También reivindico el derecho consagrado en el art. 60 que reza: “Toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad, propia imagen confidencialidad y reputación”. Por eso exijo que cesen los ataques que contra mi persona se difunden en algunos programas de medios de comunicación del Gobierno.

He emitido opiniones con seriedad, expuesto a equivocarme, pero no he dicho mentiras

He emitido opiniones acogiéndome al art. 57 de la Constitución que reza: “Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecerse censura. Quien haga uso de este derecho asume plena responsabilidad por lo expresado”.

Y es bueno recordar que, a tenor del art. 141 de la Constitución, la Administración Pública, se fundamenta “en los principios de honestidad, participación, eficacia… rendición de cuentas y responsabilidad en el ejercicio de la función pública”. ¿No implica esto que en su gestión los funcionarios están sujetos al escrutinio, opinión y crítica de los ciudadanos? Yo he expresado mis opiniones en ejercicio del legítimo derecho a la crítica sobre la actuación de funcionarios en asuntos de naturaleza pública e interés colectivo.

En este marco, y en concreto, quiero decir dos cosas:

En primer lugar he opinado que el Presidente Chávez quiere llevar al país por el camino del socialismo marxista. Pues bien: no he dicho nada nuevo, pues el Presidente en varias ocasiones ha afirmado ser marxista, como lo hizo, por ejemplo en esta Asamblea el 15 de enero de 2010, y está decidido, lo dice permanentemente, a convertir a Venezuela en un estado socialista. Opino que llevarnos por este camino implicaría dejar a un lado importantes principios consagrados en la actual Constitución.

El Estado socialista marxista es totalitario, pues copa todos los espacios, tal como sucedió en los países sometidos al régimen socialista o comunista, como los de Europa Central, la Unión Soviética en el pasado, y Cuba todavía en el presente.

En segundo lugar quiero aclarar que en ningún momento he opinado negativamente en contra – y mucho menos he atacado– a la Asamblea Nacional, al Tribunal Supremo de Justicia o a la Fiscalía General de la Nación. Respeto todas las Instituciones del Estado y nunca me he referido a ellas de manera negativa en los medios de comunicación. Respeto igualmente y nunca he ofendido al Ciudadano Presidente de la Republica.

Mis opiniones no van en contra de las instituciones. Simplemente expreso mis apreciaciones sobre algunas actuaciones. Al opinar que algunas leyes me parecen inconstitucionales no ataco, ni desconozco, ni actúo en contra de la Asamblea, sino que me parece que esas leyes van al margen o contrarían el espíritu y en algunos casos la letra de la Constitución. Ejerzo así mi derecho a participar en la vida pública del país, en el marco del pluralismo consagrado por la Carta Magna, y en uso de la libertad de expresión, tan querida por todos los venezolanos. De hecho se han dado muchos casos, antes y ahora, de que personas o instituciones acudan legítimamente al Tribunal Supremo a cuestionar la constitucionalidad de algunas leyes.

Mi opinión de que algunas leyes contrarían el espíritu o el texto constitucional es sostenida también por algunas instituciones de gran prestigio, tales como la Asociación Venezolana de Derecho Constitucional (15 de dic. de 2009), la declaración de Decanos de Facultades de Ciencias Jurídicas y Políticas de algunas Universidades; El Consejo Superior de la Federación de Colegios de Abogados, entre otros. Esa opinión también ha sido manifestada públicamente en la Asamblea por algunos diputados.

Algunas leyes preocupantes

En concreto, algunas leyes que me, en mi opinión, parecen estar en contradicción con la Constitución en algunos aspectos, son:

la Ley del Consejo Federal de Gobierno,
la Ley de reforma de la Ley Orgánica de descentralización, delimitación y transferencia de competencias del Poder Público;
La Ley Orgánica de Educación;
la Ley de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana;
la Ley sobre la Organización y régimen del Distrito Capital;
La Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Ley del Indepabis),
La Ley Orgánica de Procesos Electorales.
Y el actual Proyecto de Ley de Comunas.

En general, esas leyes afectan el pluralismo político

Todas estas leyes van en la línea de darle más poder al Gobierno central y a la Presidencia de la República, en detrimento de las capacidades y el poder del pueblo, de la gente, de de las regiones, de la familia, del ciudadano, y consagran un Estado y un Gobierno cada vez más poderoso por encima de la acción e iniciativa de la gente, de los ciudadanos comunes.

Conclusión

Ciudadana Presidenta; Ciudadanas diputadas, ciudadanos diputados:

Al concluir esta exposición quiero reafirmar, junto con mis hermanos los Obispos de la Iglesia Católica en Venezuela, nuestra opción por los pobres, nuestra actitud de disposición al diálogo, de servicio al pueblo venezolano, de participación en el marco de los derechos que nos otorga la Constitución, y en cumplimiento de nuestro deber como pastores al servicio del Pueblo de Dios sin discriminaciones políticas ni de ninguna clase, que vive en concreto en condiciones históricas sociales, económicas y políticas que todos hemos de procurar mejorar.

Reafirmo mi condición de Pastor de la Iglesia, a la cual sirvo en nombre de Jesucristo

, con el propósito de que su “Reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz”, se haga realidad en el corazón de los venezolanos, a través de la fe en Dios, y a través de la convivencia fraterna y solidaria. Pido a Dios Nuestro Señor que bendiga a nuestra querida Venezuela, a Ustedes, a todo nuestro pueblo y que nos acompañe siempre la maternal intercesión de la Virgen María, Nuestra Señora de Coromoto. Amén, fundamental para la vida democrática, pues incorporan la concepción socialista, para implantar una Patria socialista, lo cual consagra como obligatoria para todos los venezolanos una ideología, un sistema y un partido, lo cual es ajeno al espíritu y a la letra de la Constitución, que habla de Estado social de Derecho y de Justicia, y propugna como uno de los valores fundamentales el pluralismo político. Van en una línea de centralización del poder, en contra del federalismo y la descentralización, lo cual vulnera las capacidades de acción de los venezolanos de la provincia. . Mentir es decir algo que uno sabe falso como si fuera verdad. Opinar es emitir una apreciación con algún margen de error. Con humildad pero con dignidad afirmo que no soy mentiroso.

Muchas gracias.
Caracas, 27 de julio de 2010

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Cardenal Urosa: Chávez no tiene licencia para insultar a ningún venezolano

Desde Roma, en donde se encuentra en estos días en una reunión convocada hace varios meses, el Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, respondió a las agresiones que el presidente Hugo Chávez hiciera contra él y el Episcopado de Venezuela el pasado 5 de julio señalando que el mandatario “no tiene licencia para insultar, difamar ni injuriar a ningún venezolano“.

En una declaración con fecha de hoy dada a conocer por la Oficina de Información de la Arquidiócesis de Caracas, el Cardenal Urosa señaló que Chávez “en varias ocasiones me ha agredido verbalmente, exponiéndome injustamente al escarnio público. Rechazo totalmente dichas agresiones, que desdicen de quien las realiza“.

El Cardenal prosigue su declaración precisando que “más que rechazar ofensas se trata de denunciar el peligro que se cierne sobre nuestra querida Patria. Sin presiones de ningún sector, y sin que nadie me mande a decir nada, sino obedeciendo sólo a la voz de mi conciencia como venezolano y como Arzobispo de Caracas ante la realidad que estamos viviendo, he emitido algunas declaraciones recogidas en algunos medios de comunicación social. Lamentablemente el Presidente, en lugar de reflexionar y ponderar los argumentos expuestos, y rectificar su línea de conducta, se limita a descalificar y ofender”.

“Pasando por encima de la Constitución Nacional, el Presidente y su gobierno quieren llevar al País por el camino del socialismo marxista, que copa todos los espacios, es totalitario, y conduce a una dictadura, ni siquiera del proletariado, sino de la cúpula que gobierna. Contrariando la voluntad popular, que el 2 de diciembre de 2007 rechazó la propuesta de reforma estatizante y socialista de la Constitución nacional, a través de leyes inconstitucionales se pretende implantar en Venezuela un régimen marxista, como abiertamente lo ha proclamado en repetidas ocasiones el Presidente”.

“Tal conducta es inconstitucional e ilegal, pero sobre todo, atenta contra los derechos humanos, civiles y políticos de los venezolanos. El fracaso del socialismo marxista en otros países es más que evidente“, añade.

El Arzobispo de Caracas señala también que “la pretensión de copar todas las actividades productivas a través, por ejemplo, del progresivo acaparamiento de la importación, distribución y comercialización de alimentos, va en la línea de desmontar el aparato productivo nacional para que todos dependamos del gobierno hasta para comer. Eso ¿a quién beneficia? No a productores, campesinos y obreros venezolanos, sino de otros países, y, junto con el progresivo endeudamiento del país, conduce a la ruina de nuestra economía así como a una dependencia foránea, totalmente contraria a la necesaria soberanía alimentaria”.

“Preocupado por instaurar el sistema socialista marxista, el gobierno descuida sus tareas constitucionales primarias: proteger la seguridad del pueblo golpeado especialmente en los sectores más pobres por la violencia y la delincuencia; promover una mejor asistencia en el campo de la salud, construir y mantener la infraestructura de carreteras y medios de transporte, etc.”, continúa.

Facultad para nombrar obispos

Por otra parte, y tocando otro tema aludido por el Presidente, “el nombramiento de todos los obispos de Venezuela y del mundo está en manos de la Iglesia, y concretamente, en manos del Santo Padre, luego de serias consultas a la comunidad eclesial. Gracias a Dios no está en manos de los políticos. Así fue mi nombramiento como Arzobispo de Caracas, y luego, como Cardenal de la Santa Iglesia Romana. Además, los Obispos venezolanos estamos solidamente unidos en la tarea de servir al pueblo como testigos y embajadores de Jesucristo, y pastores del pueblo de Dios en Venezuela”.

Los Obispos, al igual que todos los cristianos, dice luego el Cardenal, “somos constructores de la paz. Por ello, sin pretender asumir cuotas de poder ni convertirnos en operadores políticos, reivindicamos nuestro derecho a pronunciarnos sobre todo lo que tenga que ver con la vida y el futuro del pueblo venezolano. Queremos el bien, la convivencia y el progreso de Venezuela, con oportunidades para todos, sin exclusiones ni injusticias e intolerancia, con anhelos de unidad, bienestar, progreso y paz. Para eso trabajamos desde el punto de vista social, y por ello mantenemos una mano tendida para el diálogo y el encuentro”.

Finalmente el Purpurado agradece “al episcopado venezolano, al Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Caracas, y a todas las personas y sectores que en este momento difícil me han manifestado su solidaridad. Y animo a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a trabajar sin descanso y sin miedo, en el marco de la Constitución Nacional, porque en Venezuela reinen la fraternidad y la solidaridad, la libertad, la justicia y la paz”.

Ahora Chávez pide telenovelas revolucionarias

El venezolano dijo que las telenovelas del capitalismo son para “envenenar a nuestros niños, para incitarlos al consumo de drogas, al tabaquismo, a fumar, a la droga, a la delincuencia”.

Hugo Chávez

El presidente de Venezuela Hugo Chávez llamó a los realizadores venezolanos a elaborar telenovelas con “carácter social” para ser emitidas por los canales estatales. “Las películas del capitalismo nos meten en la cabeza veneno, el consumismo. Hacen telenovelas para envenenar a nuestros niños, para incitarlos al consumo de drogas, al tabaquismo, a fumar, a la droga, a la delincuencia. Esto son estrategias de guerra psicológica diseñadas por el capitalismo y sus lacayos“.En su programa “Aló Presidente” 347, afirma El Universal, el mandatario conminó a los realizadores cinematográficos Román Chalbaud y Luis Brito ponerse manos a las obra para realizar estas telenovelas las cuales deben difundir, según el presidente, valores sociales y revolucionarios. 

Chávez denuncia presencia de aviones espías colombianos y ordena derribarlos

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha denunciado que aviones no tripulados colombianos han entrado en territorio venezolano en tareas de espionaje y que ha ordenado derribarlos.

Hugo Chávez

En su dominical programa de radio y televisión “Aló Presidente”. Chávez ha denunciado que “hace pocos días, a medianoche, un avión de estos sin tripulantes penetró hasta el Fuerte Mara -frontera occidental-, los soldados lo vieron, llamaron al oficial de guardia, vino, pero se fue, desapareció el avión”.

Así, según ha explicado, se trataba de “un pequeño avión, de dos o tres metros, lo manejan a control remoto, pero van filmando todo, incluso tiran bombas. Esa es la tecnología yanqui”. “Anoche ordené: ¡avioncito de esos que aparezcan, túmbelo!”, ha añadido.

Chávez ha vuelto a denunciar que Estados Unidos “prepara una agresión” contra su revolución bolivariana, utilizando a Colombia y ha afirmado que la comunidad internacional quedaba advertida.

Chávez acusa ahora a los medios de manipular su “reflexión” sobre la guerra

El presidente venezolano, Hugo Chávez, atribuyó hoy a una “manipulación mediática” el que sus “reflexiones” sobre la crisis con Colombia fueran presentadas como un llamamiento a la guerra y reiteró que su objetivo es “asegurar la paz” Cabe recordar que el pasado domingo, en el programa que el propio dictador presenta: “¡Aló Presidente!”.Chávez concluyó de manera contundente su alocución instando: “¡A formar los cuerpos de milicianos, adiestrarlos, los estudiantes revolucionarios, que son la mayoría, los trabajadores, las mujeres, todos listos a defender esta patria sagrada que se llama Venezuela!”.

Chávez dice ahora que los medios han manipulado sus palabras

“Los militares venezolanos somos pacifistas y nos preparamos para la guerra para asegurar la paz, eso es lo que dije el domingo”,”pero lo que dio la vuelta al mundo es que Chávez está llamando a la guerra“, subrayó el mandatario en un acto con deportistas. “Fíjense ustedes cómo es la manipulación mediática”, señaló.

Lo cierto es que Chávez concluyó el pasado domingo de manera contundente su alocución: “¡A formar los cuerpos de milicianos, adiestrarlos, los estudiantes revolucionarios, que son la mayoría, los trabajadores, las mujeres, todos listos a defender esta patria sagrada que se llama Venezuela!”.
  
En este sentido Chávez recalcó que su llamamiento del domingo, que ha provocado más críticas que adhesiones, era a “prepararse más para defender” a Venezuela de la “amenaza” que a su juicio supone el acuerdo para quemilitares estadounidenses usen bases en territorio colombiano.“¿Qué país no se prepara para defender su territorio? Todos. Si no, no existirían ni los ejércitos, ni la aviación ni la marina“, dijo Chávez, quien ayer ya aclaró sus declaraciones del domingo.
   
Esas aclaraciones fueron recibidas por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, como un mensaje de “tranquilidad“, según dijeron hoy los senadores Manuel Guillermo Mora y Armando Benedetti, deluribista Partido Social de la Unidad Nacional.“El presidente considera que más que una rectificación, es (la expresión de) lo que se siente en las zonas de frontera, quequeremos la paz, que queremos la concordia y que espera que podamos llegar a esos climas de paz“, señaló Mora.
  
Benedetti, por su parte, indicó que Uribe y su partido sienten que “el clima ha cambiado, que Chávez tiene otra actitud, que esa premonición de guerra se debería quitar”. Pese a las precisiones hechas ayer y hoy por Chávez, el eco de la alerta bélica transmitida el pasado domingo a través de su programa “Aló Presidente” sigue resonando.
 
Por su parte, el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias ha expresado hoy en Madrid su confianza en que Uribe y Chávez se sienten a dialogar para resolver sus diferencias y dijo que espera que la Cumbre Iberoamericana que comienza el 29 de noviembre en Estoril (Portugal) ayude en ese sentido.
   
Antes de Estoril, los dos mandatarios tienen otra oportunidad para dialogar el 26 de noviembre en Manaus, donde se celebrará unacumbre de países amazónicos a propuesta de Brasil, recordó Iglesias.”Creo en el diálogo entre las partes. Confío en que tendrá lugaresa conversación“, dijo el secretario general iberoamericano. El cambio de actitud de Chávez no ha gustado a todo el mundo. El alcalde de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, señaló hoy que llamar a la guerra por la mañana y a la paz por la noche es propio de un modo de actuar “irresponsable”. Ledezma señaló que el mandatario venezolano “juega con la fragilidad de los espíritus” de los pueblos latinoamericanos y desata “angustias colectivas”. Lo ha hecho en una entrevista en Caracol Radio.
  
El alcalde de Caracas, al que Chávez incluyó hoy entre “los engañadores de todas las horas“, añadió que los venezolanos son pacifistas y no quieren armarse de fusiles o tanques de guerra, sino solucionar los problemas de escasez de agua, electricidad y desabastecimiento de alimentos que les agobian.
   
El cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, criticó en una entrevista televisiva el “discurso belicista” del presidente venezolano contra Colombia, porque, a su juicio, puede “provocar un enfrentamiento con un pequeño incidente“.Urosa reconoció que las relaciones con Colombia “se han deteriorado“, aunque agregó que “eso no justifica que se llame a los venezolanos (…) a embarcarse en una aventura loca de guerra”.Agregó que “en lo personalno le gusta el acuerdo entre Colombia y Estados Unidos, pero subrayó que “es necesario trabajar para superar los problemas“, porque, según las palabras del papa Pablo VI, todo se pierde con la guerra y todo se gana con la paz.
  
El acuerdo Colombia-EEUU será debatido en una cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que se celebrará en Cuba el 14 y 15 de diciembre, según el canciller de Bolivia, David Choquehuanca.El canciller anunció, además, que es posible que antes se celebre una reunión extraordinaria del bloque “por la gravedad del tema“, y que también se espera que Ecuador, que ejerce la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), convoque a una reunión de ese bloque para tratar el tema.

 

 

Venezuela: carta del Capitán del Ejército y preso político Otto Gebauer entregada a su esposa Ana Mercedes Peteh de Gebauer

Ramo Verde 10 de Noviembre de 2009.
DIGNIDAD PARA LA PATRIA

Hoy 10 de noviembre, cumplo 5 años de estar tras las rejas por una sentencia a 12 años, 06 meses, 22 días y 12 horas de presidio. De los delitos imputados, me calificaron como “COMPLICE”, en cuyo presunto hecho punible “EL AUTOR, CULPABLE y RESPONSABLE”, según el tribunal que nos juzgó, fue sentenciado a 03 años y 02 meses.
Pero el presente escrito, no tiene como objeto comentar mi indignación con los miembros del sistema de justicia militar, quienes hicieron posible una aberración jurídica de tal magnitud. Tampoco tiene como fin hacer una narrativa sobre las aciagas vivencias de un preso político ante un inoperante sistema judicial. Mucho menos, persigue comentarles el sufrimiento tanto físico como psicológico, al que han estado expuestas mi esposa y pequeña hija, cuando posterior a los sucesos del 11 de abril de 2002 caí en desgracia con “EL YO-SUPREMO de MIRAFLORES” por el sólo hecho de mantener mi apego a la verdad de lo ocurrido esos días.
El motivo de la presente, es llamar la atención de ustedes “MIEMBROS DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL” Por todos es bien sabido que en la actualidad nuestra patria está sumida en la barbarie, la inmoralidad, el saqueo y el atropello judicial y policial de un régimen cuyo presidente llegó al poder por la vía democrática., pero qué en la práctica ha perdido su legitimidad de origen.
Gracias a su perversión dictatorial, en complicidad de connacionales y grupos foráneos de oscuros intereses, destruyó nuestro sistema republicano. Secuestró los poderes y sus instituciones para instaurar un modelo CASTRO-COMUNISTA que le permita mantenerse en el poder y doblegar nuestra voluntad de lucha, hasta convertirnos en una masa genuflexa y servil, incapaz de reclamar nuestros más elementales derechos humanos.
¡MILITARES DE VENEZUELA! Hoy cuando la patria de Bolívar es saqueada y nuestro suelo mancillado por guerrilleros, paramilitares, castristas y terroristas que someten a nuestro pueblo, los insto a que reaccionen contra el oprobio, la corrupción y la traición.
¡LA DIGNIDAD DE NUESTRA PATRIA DEBE SER RESCATADA!
Como garantes de nuestra seguridad y defensa están en el sagrado deber de unirse a la sociedad civil organizada y, siguiendo el digno ejemplo de nuestros estudiantes, deben empuñar la constitución nacional para rescatar nuestra soberanía, reestablecer la democracia y defender la felicidad de nuestros hijos.

“JUSTICIA, LIBERTAD Y DEMOCRACIA”
OTTO GEBAUER
Capitán del Ejército
Preso Político

 

Colombia llevará las “amenazas de guerra” de Venezuela ante la ONU y la OEA

El Gobierno de Colombia anunció hoy que llevará las “amenazas de guerra” lanzadas por el presidente venezolano, Hugo Chávez, ante el Consejo de Seguridad de la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA).

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe Colombiano ha hecho ni hará un solo gesto de guerra a la comunidad internacional, menos a países hermanos“, dice un comunicado difundido por la Presidencia, que agrega que el Gobierno “mantiene su disposición al diálogo franco” para salir de la crisis con Venezuela.

“El único interés que nos mueve es la superación del narcoterrorismo que durante tantos años ha maltratado a los colombianos“, continúa el comunicado del Gobierno, que insiste en abogar en el conflicto con el país vecino por “las vías del entendimiento y de las normas del derecho internacional”.
  
El texto afirma por último que, ante las “amenazas de guerra pronunciadas por el Gobierno de Venezuela, el Gobierno de Colombia se propone acudir a la Organización de Estados Americanos y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas“.
  
Chávez volvió hoy a subir el tono en la crisis con Colombia al hablar de “prepararse para la guerra” ante una eventual agresión que, en su opinión, podría gestarse desde Estados Unidos contra su país.En su programa dominical “Aló Presidente“, Chávez hizo un llamado a los militares y a los civiles venezolanos a “prepararse para la guerra“, en una advertencia a los Gobiernos de Colombia y EEUU.“No se vayan a equivocar porque nosotros (los venezolanos) estamos dispuestos a todo“, dijo el mandatario, quien se dirigió a su colega estadounidense, Barack Obama, para manifestarle: “No se vaya a equivocar y vaya a ordenar usted una agresión abierta contra Venezuela utilizando a Colombia“.
  
Las relaciones entre Colombia y Venezuela atraviesan otro período de tensión derivado del convenio militar entre Bogotá y Washington que prevé el uso de hasta siete bases colombianas por las fuerzas de EEUU y que Chávez considera una “amenaza” para la seguridad regional.El Gobierno de Colombia “se transfirió a Estados Unidos. Esto hay que saberlo, lamentablemente esto es así, es triste y doloroso, pero es así”, insistió Chávez.En rechazo al convenio militar entre Bogotá y Washington, el presidente venezolano ordenó el pasado agosto “congelar” los lazos con Colombia, lo que ha supuesto el colapso del comercio bilateral.
 
Además, los incidentes y cierres en varios pasos fronterizos han sido constantes en las últimas semanas, a lo que se han unido las acusaciones de Caracas sobre un supuesto espionaje del Gobierno colombiano en Venezuela, Ecuador y Cuba