PELIGROSA INTROMISIÓN CULTURAL (NO RELIGIOSA) EN ESPAÑA

La noche del 31 de octubre se le llama, en el inglés antiguo, “All hallow’s eve” (víspera de todos los santos). Mas tarde “All hallow´s eve” se abrevió a “Halloween”. Pero, como las celebraciones de un pueblo reflejan su cultura y su fe, Halloween dejó de ser una fiesta cristiana para convertirse en una fantasía de bruja y fantasmas, aprovechada posteriormente por los satánicos como su gran fiesta.

Fiesta satánica

Halloween es una de las celebraciones mas importantes para los satanistas y ocultistas. Esa noche realizan “misas” negras y otras graves ofensas a Dios. Esa noche se registra un aumento de crímenes, por lo que la policía, en muchos lugares, se mantiene en estado de alerta.

El arzobispado de México señaló ya el año pasado que “si buscamos ser fieles a nuestra fe y a los valores del Evangelio, debemos concluir que la fiesta del Hallowen no sólo no tiene nada que ver con la celebración que le dio origen, sino que incluso es nociva y contraria a la fe y la vida cristiana”.

Testimonio sobre halloween de una conversa del satanismo

Tras convertirse al catolicismo luego de practicar durante varios años el satanismo y el esoterismo, Cristina Kneer de Vidal, residente de Hermosillo, México, explicó que la fiesta de Halloween es la más importante para los cultos demoníacos pues además de iniciarse el nuevo año satánico, “es como si se celebrara el cumpleaños del diablo”.

La ex astróloga afirmó que la noche de Halloween no debe celebrarse por ningún católico pues, entre otras cosas, es la fecha en la que los grupos satánicos sacrifican a jóvenes y niños. “No quiero asustar a nadie, todo el mundo es libre de creer lo que quiera, pero mis palabras deben ser tomadas en cuenta, por lo menos pido que me escuchen, razonen y decidan”, afirmó.

“Miles de personas han adoptado sin saberlo una costumbre satánica y con ello están propiciando el crecimiento del satanismo en México y en las grandes urbes”, agregó Kneer y explicó que “son temas poco conocidos, practiqué la meditación y aunque ahora me arrepiento, llegué a abominar a Dios”. “Se eligen preferentemente niños porque son los que aún no han pecado y son los preferidos de Dios”, afirmó.

Cristina Kneer pertenece a un grupo conocido como SAL, que pretende enviar a los satanistas un mensaje de esperanza para que se conviertan y la petición de que no hagan más daño. “Cualquier satánico que lea esta información y que quiera rechazar o abandonar el satanismo puede hacerlo con ayuda de Dios, como ya lo hemos logrado nosotras”, señaló Kneer.

Recomendación a los padres

Los padres, al mismo tiempo que desean que sus hijos se diviertan sanamente con sus amigos, deben estar atentos a las prácticas y creencias dañinas que existen en su ambiente. No se trata de ver al demonio en todas partes pero si deben saber que es un enemigo real, que se mete por cualquier grieta que se le abra. En cuanto a los disfraces, los padres deben supervisar para evitar lo que ofende a Dios o falta a la modestia. ¿Que ideales representa el personaje del disfraz? Los padres no deben tener miedo de investigar e imponer límites, aunque otros padres no lo hagan.

Los padre también deben cuidar que halloween no remplace la Solemnidad de Todos los Santos, fiesta que nos recuerda que son muchos los santos en el cielo, no solo los canonizados. Recordamos la comunión de los santos, que todos somos llamados por Dios a ser santos y un día llegar al cielo. Si tienes el apoyo de otros padre o de la escuela puedes organizar alternativas a Halloween.
Raíces paganas de Halloween

Ya desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del norte de Europa celebraban el fin del año con la fiesta de Samhein (o La Samon), fiesta del sol que comenzaba la noche del 31 de octubre. Marcaba el fin del verano y de las cosechas. El colorido de los campos y el calor del sol desaparecían ante la llegada de los días de frío y oscuridad. Creían que aquella noche, el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra fomentando un ambiente de muerte y terror. La separación entre los vivos y los muertos se disolvía aquella noche y haciendo posible la comunicación entre unos y otros. Según la religión celta, las almas de algunos difuntos estaban atrapadas dentro de animales feroces y podían ser liberadas ofreciéndole a los dioses sacrificios de toda índole, incluso sacrificios humanos.

Aquellos desafortunados también creían que esa noche los espíritus malignos, fantasmas y otros monstruos salían libremente para aterrorizar a los hombres. Para aplacarlos y protegerse se hacían grandes hogueras. Estas hogueras tuvieron su origen en rituales sagrados de la fiesta del sol. Otras formas de evitar el acoso de estos macabros personajes era preparándole alimentos, montando macabras escenografías y disfrazándose para tratar de asemejarse a ellos y así pasar desapercibidos a sus miradas amenazantes. Es el demonio quien en todas las épocas busca implantar la cultura de la muerte.

Al no conocer al verdadero Dios, aquella gente vivía aterrorizados ante las fuerzas de la naturaleza y las realidades del sufrimiento y la muerte. De alguna forma buscaban desahogar su miedo dándole expresión en toda clase de fantasías. Todo lo feo, lo monstruoso y lo amenazante que se puede imaginar en figuras de animales y seres humanos constituye la base para darle riendas libres a la imaginación del terror.

Mezcla con el cristianismo

Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que algunos las mezclaran. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

Algunos inmigrantes Irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde USA, Halloween se ha propagado por todo el mundo.

Algunas costumbres de Halloween

Trick or Treat

Los niños (y no tan niños) se disfrazan (es una verdadera competencia para hacer el disfraz más horrible y temerario) y van de casa en casa exigiendo «trick or treat» (truco o regalo). La idea es que si no se les da alguna golosina le harán alguna maldad al residente del lugar que visitan. Para algunos esto ha sido un gracioso juego de niños. Ultimamente esta práctica se ha convertido en algo peligroso tanto para los residentes (que pueden ser visitados por una ganga violenta), como para los que visitan (Hay residentes que reaccionan con violencia y han habido casos de golosinas envenenadas). En todo caso los comienzos de esta costumbre parece ser que se remonta a la persecución contra los católicos en Inglaterra cuando las residencias de los católicos eran presa de amenazas.

La Calabaza

Según una antigua leyenda irlandesa un hombre llamado Jack había sido muy malo y no podía entrar en el cielo. Tampoco podía ir al infierno porque le había jugado demasiados trucos al demonio. Tuvo por eso que permanecer en la tierra vagando por los caminos, con una linterna a cuesta. Esta linterna primitiva se hace vaciando un vegetal y poniéndole dentro un carbón encendido. Jack entonces se conocía como “Jack of the Lantern” (Jack de la Linterna) o, abreviado, Jack-o-‘Lantern. Para ahuyentar a Jack-o-‘Lantern, la gente supersticiosa ponía una linterna similar en la ventana o frente a la casa. Cuando la tradición se popularizó en USA, el vegetal con que se hace la linterna comenzó a ser una calabaza la cual es parte de las tradiciones supersticiosas de Halloween. Para producir un efecto tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma del rostro de una calavera o bruja.

Fiestas de Disfraces

Una fiesta de disfraces no es algo intrínsecamente malo. Pero si hay que tener cuidado de que el disfraz no tape la conciencia del pudor, del respeto a lo sagrado y de la moral en general.
Jesucristo es victorioso sobre el mal

La cultura moderna, jactándose de ser pragmática y científica, se aparta de Dios considerándolo un mito ya superado. Al mismo tiempo, para llenar el vacío del alma, el hombre de hoy retrocede cada vez más al absurdo de la superstición y del paganismo. Sin la fe, el hombre se arrastra hacia la necesidad de protegerse de fuerzas que no puede dominar. Vive con miedo y necesita expresarlo. Busca de alguna manera con sus ritos exorcizar las fuerzas superiores.

Como católicos, profesamos que solo Jesucristo nos libera de la muerte. Solo Él es la luz que brilla en la oscuridad de los largos inviernos espirituales del hombre. Solo El nos protege de la monstruosidad de Satanás y los demonios. Solo El le da sentido al sufrimiento con su Cruz. Solo El es vencedor sobre el horror y la muerte. Solo Dios basta para quién ha recibido la gracia y vive como discípulo de Cristo. Ante Cristo la cultura de la muerte cede el paso al amor y la vida.

Alternativas al Halloween

Los cristianos debemos no solo desenmascarar el mal sino ser además luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos que comienza en la noche del 31 de octubre. En la liturgia de esa noche, San Pablo nos enseña que los santos están con nosotros:

Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación (Hebreos 12,22-24)

Debemos celebrar gozosamente esta realidad. Se pueden hacer muchas celebraciones en torno a los santos. Los niños se pueden disfrazar de un santo favorito y aprenderse su vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los mayores pueden leer sobre los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.

Tradicionalmente en España y en algunas comunidadse de Latino América, solía irse de puerta en puerta cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para celebrar misas para las ánimas del Purgatorio.

La Fiesta de Todos los Santos es una invitación a ser nosotros también santos. Las vidas maravillosas de los santos nos ayudan a vivir más perfectamente el Evangelio. Encontramos en ellos grandes amigos que intercederán desde el cielo por nuestra salvación.

Cardenal Bertone: escuelas europeas sin crucifijos y con calabazas

El secretario de Estado comenta la sentencia del tribunal europeo

En las escuelas europeas se prohíben los crucifijos pero se promueven las calabazas de Halloween, constata el secretario de Estado de Benedicto XVI comentando con algo de ironía la sentencia del Tribunal europeo de Derechos Humanos, que exige la retirada del símbolo cristiano de las aulas.
“Esta Europa del tercer milenio sólo nos deja las calabazas de las fiestas repetidamente celebradas y nos quita los símbolos más queridos”, afirma el cardenal Tarcisio Bertone SDB., en un comentario recogido por la edición del 5 de noviembre de “L’Osservatore Romano”.
“Se trata verdaderamente de una pérdida. Tenemos que tratar con todas las fuerzas de conservar los signos de nuestra fe para quien cree y para quien no cree”, asegura el purpurado italiano.
Tras manifestar su “aprecio” por la iniciativa del gobierno italiano de presentar un recurso contra la decisión de los jueces europeos, el purpurado recordó que el crucifijo es “símbolo de amor universal, no de exclusión, sino de acogida”.
“Me pregunto –concluyó– si esta sentencia es un signo razonable o no”.

 

¿De verdad estamos obligados a celebrar Halloween?

Un año más y de de manera cada vez más agresiva, vemos por estas fechas en todos los centros comerciales calabazas narajas, brujas y vampiros. Nuestros hijos nos piden disfraces de monstruos y nos reclaman una fiesta con caramelos y velas. ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿se puede jugar inocentemente con la muerte? La iglesia Católica nos recuerda en estos días que a los niños hay que educarlos con una hipótesis positiva y buena de la vida, que la muerte es muy seria como para reirse de ella y que el bien siempre “gana”, como dan prueba de ello tantos y tantos santos en nuestra historia.

Típica decoración de Halloween

Celebrar Halloween es «contradictorio» con la fiesta católica del día de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos. Así lo ha explicado el director de la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el padre Joan María Canals, quien señaló además que celebrar Halloween «no es muy pedagógico» para los niños. «Una cosa es la realidad y otra el juego, y en medio están los niños. La muerte no es un juego ni una fiesta para divertirse un día al año. ¿Qué idea de la muerte queda en el corazón del niño que se ha disfrazado de calavera y ha estado jugando?», se pregunta el padre Canals. «Por una parte, los colegios y los propios padres instan a sus hijos a disfrazarse en Halloween y, por otra, cuando llega la muerte de un ser querido, ¿qué pasa?».Por tanto, hay que dar a Halloween «un sentido cristiano», ya que en esta fiesta de origen irlandés «no se ve el sentido de muerte como lo vemos los cristianos, ya que nosotros vemos más allá. Para el cristiano no termina todo aquí», explicó. Así, en la fiesta de Todos los Santos la Iglesia católica «hace memoria de todos los que gozan en el cielo contemplando al Señor». «Es un día para mirar al cielo y contemplar que hay una multitud de personas que han vivido en la tierra y han muerto en gracia del Señor», añadió el sacerdote.El prelado alcarreño alerta clara y abiertamente sobre el “riesgo” de que costumbres “paganas” e “importadas” como la fiesta de Halloween prevalezcan hasta hacer desaparecer nuestras propias costumbres cristianas “arraigadas y beneficiosas” como la devoción a los santos y el recuerdo a los difuntos.El día 1 de noviembre, la Iglesia Católica celebra la festividad de Todos los santos, es decir “la santidad de Dios en los santos”, como explica el padre Canals. Tanto es así que el Evangelio para esta festividad es el texto del sermón de las Bienaventuranzas, “el programa de vida presentado por Jesús a todos los que le quieran seguir”.Al día siguiente -domingo 2 de noviembre-, la Iglesia Católica hace memoria de los Fieles Difuntos desde la oración y el recuerdo de los seres queridos “para que el Señor en su bondad les conceda la felicidad eterna“, dice Canals. Y añade: “Se trata de una fiesta que estimula a la vida, y no a la muerte. La piedad cristiana recomienda la visita al cementerio para orar por ellos y por los familiares que experimentan el dolor de la separación humana”.
Y tras la explicación religioso-teológica, el representante de la Conferencia episcopal extrae las conclusiones oportunas: “Por sentido pedagógico, es necesario que los niños descubran el valor de la vida y de la bondad, y no fomentar la muerte. Los menores se abren a la vida y no a la muerte. Los padres deben ser conscientes y encauzar el sentido de fiesta hacia lo bueno y a la belleza, en vez del terror, el miedo y la misma muerte”. La vida es la festividad cristiana de Todos los Santos e incluso de Fieles Difuntos. La muerte, Halloween. Porque en ésta última “los niños se disfrazan de brujas, vampiros, fantasmas, con máscaras de cadáveres, esqueletos, etc. Y los padres favorecen este tipo de fiesta y que jueguen con elementos de muerte. Pero ellos mismos son los que, cuando muere un familiar, los apartan para que no vean al familiar muerto. Está claro que la pedagogía se resiente por falta de lógica“.
Y es que, como indica monseñor Sánchez, “si todo quedara en juego de niños, con sus regalos y travesuras…”. El peligro radica, según el obispo de Sigüenza, en que “a impulsos del comercio, del consumo y de la moda, costumbres como ésta, paganas, importadas, prevalezcan y hasta desplacen costumbres cristianas como la devoción a los santos y la oración por los difuntos”. 

“No te lamentes por el Haloween, ¡organiza Holyween!”

Una iniciativa que nace en Italia para conocer e imitar a los Santos en su día.

 En lugar de lamentarse por los monstruos, las calaveras o las máscaras irreverentes propias de las fiestas de Halloween, en varias parroquias y diócesis de Italia se está difundiendo la idea de descubrir y contar historias y virtudes de los santos de preferencia de cada quien festejando Holyween.
Se trata de una la propuesta que realiza el proyecto “Centinelas de la mañana” el cual se está difundiendo en diferentes diócesis de todo el país.
En el afiche promocional, elaborado por jóvenes presentes en otras 35 diócesis, est& aacute; la calabaza y el rostro de Santa Teresita con la frase “Holyween, un santo en cada iglesia”.

Una noche llena de luz
“Pon el rostro de un santo en una iglesia y en tu balcón en las vísperas del día de todos los santos”, piden los centinelas.
“En una noche donde los jóvenes aman vestirse horriblemente, Holyween quisiera mostrar el encanto y la actualidad de los santos, inmortalizados en una foto o en el arte”.
“Nos hace bien recordar sus rostros que nos dicen cómo hoy la santidad es posible, en personas concretas de carne y hueso”, aseguran los Centinelas de la mañana.
No obstante, el padre Andrea Brugnoli, creador de esta fiesta precisa: “No queremos ir en contra de nadie. Simplemente queremos llenar la ciudad no de monstruos sino de rostros bellos: los de los santos”.
Se espera que centenares de jóvenes bajen por las calles y entren a los bares para anunciar la llegada de la fiesta de Todos los Santos. Para ellos “Halloween” se ha transformado en “Holyween”, que llega este año a su tercera edición.
El slogan habla claro: los santos se toman de nuevo su fiesta y para hacer ahora más evidente la antigua tradición. No tienen nada que temer de las modas del momento, rostros de santos aparecerán en los balcones y en las ventanas de su ciudad.

“Si ves un esplendor en la ventana, pon tu nariz hacia arriba y verás el rostro sonriente de un santo italiano, preferiblemente joven”, recomiendan los Centinelas de la mañana.
En las ciudades donde se festeja el Holyween los jóvenes vinculados a este proyecto vivirán una velada llamada “Una luz en la noche”.
Las iglesias permanecerán abiertas desde las 10 de la noche hasta las 2 de la mañana. El encuentr o se ha hecho ya 350 veces en 50 ciudades italianas.
Hasta ahora centenares de miles de jóvenes han participado en las ediciones pasadas. La prensa y a la televisión han estado presentes para registrar el acontecimiento, atraídos por este fenómeno han registrado el flujo continuo de personas.

En un país como Italia, en el cual el 35 % de los católicos va a misa cada semana (según datos suministrados por Doxa en octubre de 2009) Holyween representa un reto particular.
La celebración incluye el concurso de los santos más destacados. El año pasado ganó la Madre Teresa de Calcuta y el Padre Pío ocupó el segundo lugar. Este año, según los organizadores ganará Juan Pablo II “no es santo pero para los centinelas es su campeón”, dicen.

“Los centinelas de la mañana” es un proyecto que busca que los jóvenes sean responsables en primera persona de la pastoral juvenil de cada diócesis. Pertenecen a diferentes diócesis y realidades sociales y eclesiales dentro de Italia.
En la localidad de Desenzano hay un centro que suministra material, ideas y propuestas formativas para ayudar a las diferentes diócesis en la tarea evangelizadora de los jóvenes.

 

EL VERDADERO HALLOWEEN: AÑO NUEVO DE LOS CELTAS

 

El 31 de octubre es el día más importante en el año satánico. Marca el Año Nuevo de los Celtas, antiguo pueblo de Gran Bretaña. En esta fecha terminaba la época de las cosechas. Ellos tenían las siguientes creencias: hasta el 31 de octubre reinaba Beltane, dios celta de la primavera y el verano. Desde el 1º de Noviembre reinaba Samhain, el dios de la muerte. El 31 de octubre de noche, era un intervalo entre los dos reinados. Las barreras entre lo natural y lo sobrenatural dejaban de existir y los muertos aprovechaban para deambular por el mundo de los vivos, a veces interfiriendo violentamente sus asuntos. Por este motivo el festival del 31 de octubre era considerado el “Festival de la Muerte”.
           De ahí también los colores de esta festividad: el naranja representa al otoño, y el negro, representa a la muerte. En este día, el dios de los celtas llamaba a los espíritus de los malvados que habían muerto en ese año. Al mismo tiempo, otros espíritus recorrían los campos atacando a las personas. La noche del 31 de Octubre, era una noche de horror para el pueblo celta: podían ser atacados por fantasmas, malos espíritus y demonios, y por los mismos sacerdotes druidas. Era el momento de los sacrificios humanos. Hombres, mujeres, ancianos y niños eran llevados a la fuerza y encerrados en grandes cajones de madera y paja. Allí los sacerdotes les prendían fuego. Luego de estos sacrificios, los sacerdotes tenían una comida de acción de gracias, junto a las cenizas.

LOS DRUIDAS
       Los celtas tenían sacerdotes satánicos, llamados Druidas. Los druidas existían en Gran Bretaña, Roma y Grecia. El 31 de Octubre los Druidas iban de casa en casa, demandando ciertas comidas, y aquellos que se las negaban eran maldecidos. Se atormentaba a la gente mediante la práctica de magias. En sus recorridas, los Druidas llevaban grandes nabos que habían sido previamente vaciados y tallados con formas de caras y emblemas satánicos. Se creía que cada nabo contenía al espíritu del demonio que dirigía o guiaba personalmente al sacerdote, era su pequeño dios. Se usaban vestimentas para ocultar la identidad del druida que amenazaba a la gente con maldiciones, si no le daban la comida que requería.

ADIVINACIÓN
       Los que practicaban la adivinación sabían que esta era la noche en que tenían más éxito. Invocaban a Satanás para que los ayudara en sus esfuerzos. Una de las formas de adivinación era poner manzanas en un tubo y lograr hacerlas entrar en sus bocas, sin morderlas. El primero que lo lograba, tendría buena suerte ese año. Luego pelaban la manzana y tiraban la cáscara por sobre el hombro y se daban vuelta enseguida para mirar alrededor. Esperaban ver una visión o la aparición de la persona con quien se iban a casar.

SACRIFICIOS
       Estas cosas ocurrían ya varios siglos antes de Cristo. Se hacían sacrificios a los dioses, especialmente al dios de la muerte. Los sacrificios eran de todo tipo, desde vegetales hasta de seres humanos. Esto se siguió practicando durante siglos, en algunos lugares hasta el día de hoy.

EL SIGLO OCTAVO
        En el siglo octavo el Papa Gregorio III en un esfuerzo por que la gente dejara de realizar este festival al dios de la muerte, trasladó el Día de Todos los Santos del 13 de Mayo al 1º de Noviembre. El Día de Todos los Santos honraba a los mártires de la persecución de Roma. Pero no funcionó. Nunca sirve cristianizar una festividad pagana. ¡Lo santo y lo pagano no se mezclan!

EL NOMBRE
      El nombre Halloween proviene del hecho mencionado anteriormente. Todos los Santos en inglés era “All Hallow”, o “all holy”. Con el tiempo se le agregó la terminación “en”, una abreviatura de “evening”, que significa anochecer, momento en que comienza la festividad. De allí el nombre “Halloween”.

LA EDAD MEDIA
     En la Edad Media hubo un gran resurgimiento de prácticas satánicas, brujerías y magia, tal como está ocurriendo hoy en día. Durante este tiempo surgió la creencia de que las brujas viajaban en escobas a los “sábados negros” (el aporte de las brujas cada 31 de Octubre), a adorar a Satanás. Eran guiadas por espíritus, muchas veces en forma de gatos negros. Los Druidas adoraban a los gatos, en la creencia que eran la encarnación de seres humanos malos.

LA FESTIVIDAD LLEGA A AMÉRICA
    América del Norte desde su colonización fue declarada una tierra donde se respetaría todas las creencias religiosas. Esto abría las puertas para que las fiestas de los druidas fueran implantadas allí. Sin embargo no fue hasta 1848, cuando debido a una gran hambruna que sobrevino en Irlanda, y millones de irlandeses emigraron a Norteamérica, que esta costumbre se implantó en el Nuevo Mundo. Los irlandeses trajeron con ellos las festividades Druidas. En América encontraron un elemento que no tenían en el Viejo Mundo y lo incorporaron a las festividades: las calabazas. Las vaciaban y convertían en linternas, con velas adentro, con las que iluminaban sus reuniones. Una práctica que sigue hasta hoy.

LA IGLESIA SE INVOLUCRA
     Este festival de muerte ha sobrevivido a todos los esfuerzos cristianos de desterrarla. Es una festividad que siempre fue de naturaleza satánica. Satanás ha seducido a los cristianos a unirse en esta celebración. Hoy está tan difundida y encubierto su verdadero origen, que los padres no se dan cuenta de lo que simboliza que sus hijos salgan a pedir comida (golosinas), y los disfraces, las calabazas talladas y todos los demás adornos de esta celebración pagana. El 31 de Octubre es el día que esperan todos los satanistas y ocultistas del mundo entero para dar honor a Satanás y para orarle a él pidiendo la caída de la Iglesia de Cristo Jesús y la destrucción de las familias. Es la noche del sacrificio humano a Satanás. Es el mejor día del año para Satanás. ¡No es un día de una celebración inofensiva!

HALLOWEEN MODERNO
   Veamos ahora a la celebración actual del Halloween. ¿No es toda una temática de tinieblas, muerte, miedo, amenazas, destrucción y mal? Hay brujas, palos de escoba, murciélagos, lechuzas, esqueletos, muerte y monstruos. Hay países (cada vez más) en que a los niños se los disfrazan de demonios, brujas, fantasmas y salen a la calle cuando ya está oscuro, a repetir lo que hacían los Druidas: pedir comida, sólo que ahora piden golosinas y en vez de maldiciones, amenazan con travesuras. En Halloween habrá adivinación, casas encantadas, velas prendidas e invocación a los espíritus. Habrá sacrificio de perros, gatos, ratas, gallinas, cabras y hasta seres humanos! Podemos pensar: ” no es para tomarlo tan en serio”. Pero el maligno lo hace y también Dios lo toma en serio.

¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA?
   En Jeremías 10:2 leemos: “No aprendáis el camino de las gentes”. ¿Debería una persona que desea agradar a Dios dedicar su tiempo y apoyo a celebraciones como esta? ¿Debería permitir que sus hijos participen en las actividades populares relacionadas con este festival pagano? ¿Dónde está el énfasis? ¿Estamos desarrollando los frutos del espíritu o permitimos que ocasiones como esta nos hagan desarrollar una tendencia a la idolatría, enemistad, lucha, celos, enojos y egoísmo (Gál. 5:19-23).? ¿Promueven el amor a Dios y a su Hijo, Jesús, o nos involucra con demonios, brujerías, y una cantidad de otras actividades que están específicamente condenadas en la Biblia?
           Halloween nunca ha sido una festividad cristiana y no tiene lugar en la vida de un creyente que ha nacido de nuevo en Cristo Jesús. En realidad, es una abominación al Señor, y debemos tomar una posición firme en contra de la fiesta y todo lo que ella encierra. Vemos que su historia es netamente pagana, y la expresión moderna también lo es.