Estado Islámico, está reclutando a niños

El autodenominado Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe) en Afganistán está reclutando a niños para utilizarlos en ataques suicidas, así como para combatir a las fuerzas que se oponen a su presencia en el país.

Unos 70 terroristas han viajado a Afganistán desde los bastiones de la banda takfirí, y ahora estos elementos forman el núcleo duro de los actos terroristas en el país, según un informe del Equipo de Supervisión de Al Qaeda de la Organización de las Naciones Unidas.

Los miembros de Daesh que operan en la zona están afiliados al llamado Califato de Khorasan, término creado porAl Qaeda para referirse al Este del mundo musulmán, que engloba los territorios de Pakistán, Afganistán e Irán y que a día de hoy se ha convertido en una plataforma para agrupar a los yihadistas en la región afiliados al líder del grupo terrorista en Siria e Irak, Abu Bakr al-Baghdadi.

Hace meses que los combatientes del Califato de Khorasan mantienen una guerra abierta con los talibán para conseguir la supremacía y afianzarse en las provincias afganas donde las fuerzas de seguridad de Kabul han perdido el control, especialmente en Kunar, Faryab, los distritos exteriores de Nangarhar y en Badakhshan, al noreste del país.

La cadena Al Yazira ha mostrado el pasado 1 de noviembre las imágenes de un miembro de Daesh entrenando a varios menores en el uso de rifles de asalto AK-47 y pistolas. Además, ha difundido las declaraciones de dos de sus milicianos de 13 y 17 años que afirman no tener miedo a dar su vida por la causa, y señalan que han sido entrenados por militantes extranjeros establecidos en la provincia para convertirse en ‘mártires’ a través de ataques suicidas.

El número de grupos e individuos que están declarando abiertamente lealtad a Daesh sigue creciendo en varias provincias de Afganistán. Las campañas de reclutamiento al este, muy provechosas en la provincia de Nangarhar, y al noreste están comenzando a dar sus frutos, según reconocen los analistas consultados.

En este sentido, se está dibujando un escenario cada vez más preocupante. La Administración del presidente afgano, Ashraf Ghani, y las fuerzas de seguridad tendrán que enfrentarse a dos nuevos grupos insurgentes. Por un lado, al Estado Islámico, y por otro, al nuevo grupo talibán, el Consejo Superior del Emirato Islámico, que este lunes ha anunciado su escisión del Emirato Islámico de Afganistán con sede en la provincia paquistaní de Baluchistán.

http://www.aljazeera.com/news/2015/11/isil-afghanistan-151101060057329.html

Injusticia, hambre, guerra. Algo hacemos mal.

Ante esta situación actual de egoísmo del hombre por satisfacer “sus necesidades” sean cuales sean tanto materiales, como personales. Las consecuencias son que, existen guerras, hambre, odio, rencor, ambición, avaricia, etc. Todo ellas esta derivadas de esta, nuestra actitud.

Aquí esta la solución, para el que quiera leer, sea católico o no. Es una realidad.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 5-16a

Hermanos:

Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros.

Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la profecía, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con generosidad; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado.

Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.

Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.

En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.

Servid constantemente al Señor, Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.

Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.

 

Y el evangelio apostilla. ¿Donde estamos cuando se nos requiere?.

Perder la Vida por los demás. 

 

Olvidando a los niños producto de la guerra

 

Forgetting Children Born of War [Olvidando a los niños producto de la guerra] muestra cómo estos menores han sido ignorados de forma deliberada debido a la presión de gobiernos y agrupaciones feministas que afirman que los niños son meras consecuencias de la violencia sexual, o lo que es peor, coagresores de las mujeres. Su autora, R. Charli Carpenter, es profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad de Massachusetts, en Amherst.

«Diseminados por todo el mundo», lamenta Carpenter, «los niños nacidos de víctimas de violación luchan por seguridad alimentaria en campos de refugiados… ansían una familia en orfanatos… les preocupa que sus madres los abandonen… buscan madres y padres biológicos del otro lado de los océanos… y anhelan el día en el que el tema pueda ser atendido en los consejos de naciones».

El libro intenta averiguar por qué las agrupaciones de derechos humanos han asumido el papel de espectadoras. La respuesta radica en el modo en el que la agenda de la violencia sexual en época de conflicto ha sido definida: en términos de violencia étnica, pintando a los niños como agentes del enemigo, y por el feminismo, contraponiendo los derechos de los niños a los de sus madres.

Hubo un momento decisivo en 1998, cuando el «embarazo forzado» fue codificado como delito en el Estatuto de Roma que constituyó la Corte Penal Internacional. Anteriormente, la «fecundación forzada» estaba prohibida en el derecho humanitario. Las feministas aseguran que la nueva formulación refleja la idea de que el embarazo es un crimen de guerra diferenciado además del de violación.

La interpretación que las feministas hicieron del «embarazo forzado» fue rechazada de manera explícita en el Estatuto de Roma que da origen a la Corte Penal Internacional. Los funcionarios de la ONU suelen ignorar las decisiones de los Estados Miembros, no obstante, y la interpretación rechazada se encuentra implícita en el reclamo efectuado esta semana por el Secretario General, que afirma que el aborto es un derecho de reparación para las víctimas de la guerra.

Carpenter sostiene que la incidencia masiva de casos de violación durante la guerra en Bosnia fue un acontecimiento decisivo que convirtió la lógica feminista en argumentación jurídica y catapultó la agenda feminista a expensas de los derechos de los niños. Señala que la influyente obra de Beverly Allen titulada Rape Warfare [Guerra de violación] insinúa que el infanticidio podría ser psicológicamente saludable para la madre, y que Allen equipara el embarazo forzado a la guerra biológica. El Centro de Derechos Reproductivos sostuvo que el embarazo «potencia el dolor de la violación» ya que «prolonga el dolor físico y emocional». Otras feministas dijeron que el embarazo es genocida, representa la ocupación extranjera del útero, impide la reproducción de otro y por lo tanto representa una forma de destrucción.

«Mediante esta clase de ejercicio intelectual y semántico», afirma Carpenter, «el embarazo forzado fue construido como un componente de la violación y como delito específico en sí, dentro de la categoría de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio». Se pasó por alto la violación de los derechos de los niños, y, en cambio, se los «invocó como prueba de la atrocidad».

Los medios sensacionalistas y juicios posteriores al conflicto perpetuaron la impresión de que estos niños eran indeseables, dice Carpenter. Los informes de noticias y las preguntas planteadas por los fiscales durante los procesos destacaban de manera deliberada casos de madres que abortaban, abandonaban o asesinaban a sus hijos después de nacer.

Organismos de la ONU e importantes agrupaciones de derechos humanos no solo pasaron por alto la penosa situación de estos niños, descubre Carpenter, sino que consideraron el tema y luego lo rechazaron adrede debido a intereses encontrados. A partir de 1996, sucesivos informes de la ONU sobre violencia sexual no hicieron mención alguna de los niños. Se suprimieron tales referencias en un informe canadiense de una conferencia en Winnipeg. Noruega negó la subvención a una agrupación de defensa de los derechos del niño que intentaba dar inicio a un tratado internacional. Un representante de Unicef retiró su apoyo de una conferencia en 2006 diciendo que «quedaba por ser convencido del mérito de que Unicef tratara a estos niños como grupo específico».

El ejemplo más ilustrativo de Carpenter es su breve labor de asesoría con Unicef en Bosnia en 2005, cuando logró convencer a un representante nacional que subvencionara un estudio sobre niños sobrevivientes. Cuando estuvieron listos los resultados, Unicef se negó a hacer público el informe diciendo que temía la reacción de algunas ONG y gobiernos.

Carpenter llega a la conclusión de que Unicef ha actuado como controlador en este asunto, manteniendo a los niños producto de violaciones durante la guerra fuera de la agenda internacional.

Esta es la segunda obra de Carpenter sobre el asunto, después de un volumen editado y numerosos trabajos que abordan la cuestión. Forgetting Children Born of War muestra su dominio del tema y su capacidad de ponerlo en el contexto mayor del escenario de la agenda internacional.

No obstante, Carpenter se equivoca cuando incluye al Papa entre sus ejemplos de líderes que no defendieron cabalmente a los niños concebidos en la guerra. Menciona a San Juan Pablo II en dos oportunidades y, en ambas, de forma errónea (distorsiona una fuente y basa su análisis en citas fragmentadas de una fuente secundaria en otro caso). Lo que es notable es que la carta (traducción al inglés) que se tergiversa en ambas instancias hace exactamente lo que Carpenter dice que desearía que los líderes del mundo hicieran: declara al niño de la guerra como enteramente humano, indiscutiblemente inocente, y necesitado de protección de forma urgente.

La guerra contra los cristianos no es noticia

Denuncian un “genocidio sistemático” en medio del silencio mediático


“Cada día, siete personas de cada diez, en el mundo, ven violada su propia libertad religiosa. Y de cada cien muertos, por motivos relacionados con su credo, cincuenta y siete son cristianos”.
Quien desgrana estos datos es Giuseppe Dalla Torre, rector de la LUMSA (Libera Università Maria Santissima Assunta), el centro académico que organizó, en noviembre pasado, la mesa redonda “Guerra a los cristianos. Testimonios de una tragedia del siglo XXI”.

El título de la mesa redonda de la LUMSA remite al libro del europarlamentario Mario Mauro, representante personal de la OSCE (Organización para la Se guridad y Cooperación en Europa) para la lucha contra el racismo y la persecución a los cristianos, que también intervino en el encuentro para narrar la tragedia de las persecuciones que los fieles de Cristo sufren cada día en uno de los lugares más martirizados de la tierra.

“Hoy es fácil perder la vida si se cree en Jesús y, sin embargo, la libertad religiosa en general, como diría Juan Pablo II es el ‘papel tornasol’ que indica la existencia del resto de libertades, porque –explica Mauro- pone al descubierto la visión que tiene el poder de la persona humana y su dimensión espiritual”.

Quien profesa una fe es portador de una fuerza interior que nadie puede sustraerle. Y por ello acepta con dificultad las limitaciones impuestas al propio credo por las esferas políticas. “Dios nace, el poder tiembla”, escribía el filósofo polaco J&oacute ;zef Tischner.
Es así para los cristianos que, humillados y perseguidos, dejan a millares el país en el que han nacido. Huyen hacia el norte de Iraq o se refugian en los países vecinos, con Jordania a la cabeza.

El motivo que hace a los cristianos peligrosos a los ojos de los extremistas musulmanes es su peculiar capacidad de comprender la realidad. Además, “los cristianos son una fuerza integradora –aclaró el padre Bernardo Cervellera, director de la agencia informativa Asianews–, mediadores entre los diversos grupos étnicos. Gracias a ellos se mantiene viva la esperanza de una convivencia pacífica. Esta es, para los musulmanes,  la última oportunidad para abrirse a la modernidad”.

El rector de la LUMSA mostró su convicción de que el silencio parece encubrir esta tragedia, en primer lugar humana. Mauro concretó sus acusaciones en las autoridades europ eas, en especial el Parlamento: “Ha tardado nada menos que diez años en aprobar un mecanismo de protección a los cristianos en Iraq”. Y denuncia que no existe un pronunciamiento de la ONU al respecto.

La resolución europea aludida por el europarlamentario fue votada el 25 de noviembre pasado, y condiciona la concesión de ayudas al respeto de las distintas libertades, entre ellas la de culto.
Y, para no olvidar a los sesenta iraquíes asesinados el 31 de octubre pasado en la catedral sirocatólica de Bagdad, dedicada a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, las embajadas iraquíes ante Italia y la Santa Sede tenían prevista una conmemoración este jueves 9 de diciembre en Roma.

Como saben los letores de ZENIT, uno de los últimos episodios que supuso un ulterior sufrimiento a las comunidades católicas presentes en Iraq es la condena a muerte del ministro del régimen de Saddam Hussein, el católico caldeo Tarek Aziz.
La ejecución de la sentencia podría ser otro motivo de violencia entre seguidores de diversos credos. Aziz fue un defensor de sus correligionarios y un incansable mediador, ante la Santa Sede y diversos países, para llegar a un diálogo que llevara la paz a Iraq.

En el país medioriental, se ha puesto en marcha una comisión especial para afrontar la nueva emergencia del recrudecimiento de atentados contra cristianos, presidida por el cristiano Yunadem Kanna. Entre las propuestas que ha recibido, está la creación de un único cuerpo especial de inteligencia que se ocupe de la defensa de los cristianos. Se trataría de instituir un cuartel militar específico en Nínive.

Además, para detener el éxodo de los fieles, se aprobó el bloqueo de ventas inmmobiliarias y propiedades de los cristianos. Para favorecer la recuperación del tejido social, se pidió la creación de un fondo para resarcir a las víctimas de los atentados, para que puedan reconstruir casas e iglesias dañadas.

Pero también han surgido quienes tratan de oponerse con la fuerza militar a la violencia de los extremistas islámicos. En Karamlis, los católicos asediados intentan organizar la autodefensa. El cuartel general de los milicianos está justamente frente a la gran iglesia de Sant’Adday.

El inmueble pasó, de ser oficina de correos, a ser el puesto de un comando, desde el que Shaker Banjamin y Latif Issa, dos ex oficiales de 48 años del ejército de Saddam, que quedaron en paro a la caída del régimen, y sin paga, organizan la defensa de los cinco mil cristianos en riesgo. Una verdadera milicia “cruzada” compuesta de 243 hombres, mandados por diez oficiales provenientes de los cuadros del antiguo ejército iraquí. Los combatientes son todos voluntarios y se contentan con una pequeña aportación extraída de la cuestación de la iglesia.

Zenit

Chávez denuncia presencia de aviones espías colombianos y ordena derribarlos

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha denunciado que aviones no tripulados colombianos han entrado en territorio venezolano en tareas de espionaje y que ha ordenado derribarlos.

Hugo Chávez

En su dominical programa de radio y televisión “Aló Presidente”. Chávez ha denunciado que “hace pocos días, a medianoche, un avión de estos sin tripulantes penetró hasta el Fuerte Mara -frontera occidental-, los soldados lo vieron, llamaron al oficial de guardia, vino, pero se fue, desapareció el avión”.

Así, según ha explicado, se trataba de “un pequeño avión, de dos o tres metros, lo manejan a control remoto, pero van filmando todo, incluso tiran bombas. Esa es la tecnología yanqui”. “Anoche ordené: ¡avioncito de esos que aparezcan, túmbelo!”, ha añadido.

Chávez ha vuelto a denunciar que Estados Unidos “prepara una agresión” contra su revolución bolivariana, utilizando a Colombia y ha afirmado que la comunidad internacional quedaba advertida.

Chávez pide a los venezolanos que se preparen para la guerra

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sigue con sus manifestaciones altisonantes. El dictador venezolano ha pedido a los militares de su país y a los civiles que lo apoyan que se preparen para la guerra. No contento con esto ha advertido a los gobiernos de EEUU y Colombia de que los venezolanos “estamos dispuestos a todo”. Por su parte, el Gobierno colombiano anunció que llevará las “amenazas de guerra” lanzadas por el presidente venezolano ante el Chávez ha efectuado esta advertencia después de hacer suya la sentencia del ex presidente cubano Fidel Castro de que Estados Unidos se ha anexionado Colombia con el tratado que le permite a sus soldados usar bases militares del país suramericano. Antes de gritar “patria, socialismo o muerte“, Chávez ha ordenado a los miembros de la Fuerza Armada Bolivariana “prepararse para la guerra como la mejor forma para evitarla“.

Aunque Chávez no ha aludido explícitamente al anhelo de Lula de reunirlo con Uribe, ha destacado que el presidente brasileño ha dicho recientemente en el Reino Unido que “lo único que se ha visto de Obama es el golpe de Estado en Honduras y las siete bases militares” colombianas que podrán ser utilizadas por soldados estadounidenses. Chávez cree que ese tratado entre Bogotá y Washington convierte “de hecho” a Colombia como “un estado más de la Unión” norteamericana y que “sin duda es un acuerdo violatorio de la Constitución de Colombia, de las leyes colombianas y del derecho internacional y el primer culpable está allá, en Estados Unidos“.Chávez ha concluido su alocución de manera contundente: “¡A formar los cuerpos de milicianos, adiestrarlos, los estudiantes revolucionarios, que son la mayoría, los trabajadores, las mujeres, todos listos a defender esta patria sagrada que se llama Venezuela!”.

 

 

Encontradas películas que documentan la ayuda de Pío XII en la guerra

Revelaciones de la delegada de la Filmoteca Vaticana


La enorme actividad de ayuda que Pío XII desplegó durante la segunda guerra mundial a favor de todas las víctimas, independientemente de su religión, puede ahora verse en películas cinematográficas que han sido redescubiertas.

El hallazgo más sorprendente es el filme “Guerra a la guerra”, una película realizada en 1948 por una productora italiana, “Orbis”, dirigida por Romolo Marcellini, quien también dirigió “Pastor Angelicus” de 1942, y Giorgio Simonelli.
La película ha sido descubierta en la Cineteca Nacional Italiana, en un estado bastante deteriorado, y al constatar el carácter extraordinario de las imágenes entró en contacto con la Filmoteca Vaticana.

La doctora Claudia Di Giovanni, delegada de esta Filmoteca, ha confesado la emoción experimentada cuando recibió la invitación de la Cineteca para poder ver estas imágenes de las que se desconocía su existencia.
Su testimonio ha sido expuesto en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, que el Papa clausurará este jueves.
En el documental, que en algunos pasajes presenta también una historia cinematográfica, se pueden ver “imágenes extraordinarias de la segunda guerra mundial, particularmente duras, pero sumamente eficaces para subrayar el drama del conflicto” , explica Di Giovanni.

“Con el trasfondo de la guerra, las palabras y la obra de Pío XII, en ayuda de todas las víctimas, co n las imágenes de los comedores, creados por el Papa, y la residencia de Castel Gandolfo, abierta a los refugiados”.
El espectador puede ver cómo el Papa convirtió las grandes salas del palacio apostólico en dormitorios para mujeres y niños refugiados.
En otro momento, se ven las imágenes de la plaza de San Pedro y de la Basílica de San Juan de Letrán, donde por indicación del Papa se crearon comedores para dar de comer a la población que atravesaba la penuria de la guerra.

“La película es particularmente importante pues representa el intento de del catolicismo de comunicar a través del arte cinematográfico su ‘no’ a la guerra. La película prácticamente no pudo distribuirse en el período postbélico, pero es un testimonio fundamental del compromiso del Papa Pío XII a favor de la paz”, explica la delegada de la Filmo teca Vaticana.
“La restauración de la película fue presentada en el festival de cine de Venecia, en septiembre pasado, impresionando tanto a la crítica como al público, con un estilo narrativo inspirado en el neorrealismo, sencillo pero eficaz, que no oculta el horror, pero lo representa en toda su realidad más que explícita, sobre todo si consideramos que se trata de una película de 1948”, afirma la delegada.
La Filmoteca Vaticana ha colaborado con la Cineteca Nacional Italiana al restauro del film, y ahora cuenta con una copia para poder proyectarla en circunstancias no comerciales.

Otros documentos audiovisuales
Pero no es el único testimonio audiovisual que narra la ayuda de Pío XII a los necesitados, entre los que había también judíos.
La Filmoteca Vaticana ha recibido recientemente 70 películas que documentan la actividad de l a Pontificia Obra de Asistencia (POA), creada por el Papa Pío XII para ayudar a las víctimas de la segunda guerra mundial, informa Claudia di Giovanni.
Fue instituida en 1944 con el nombre de Pontificia Comisión de Asistencia a los Refugiados (PCA), luego se llamó POA, y ofreció su servicio hasta 1970, asistiendo a los pobres, los enfermos, encarcelados y víctimas de los desastres naturales.
Ahora le corresponde a la Filmoteca Vaticana visionar con detalle estas películas y conservarlas para que puedan ser un patrimonio de la historia.