Obama: “Santidad, es un honor para mí estar aquí”

Obama a su llegada al Vaticano

El presidente de EEUU, Barack Obama, ha transmitido a Benedicto XVI los resultados que se han logrado en la última cumbre del G8 en L´Aquila. Obama ha trasmitido a su Santidad la satisfacción por los acuerdos llegados en una cumbre que ha calificado de muy productiva.

Benedicto XVI ha recibido al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Obama le ha asegurado a Su Santidad que la cumbre del G8 celebrada ha sido “muy productiva” y en ella se han decidido “ayudas para los países pobres“.
    
Santidad, es un honor para mí estar aquí“, dijo Obama, tras ser recibido con un cordial apretón de manos por el Pontífice en la sala del Tronetto, anexa a la Biblioteca Privada, lugar de la entrevista.

Zapatero no se plantea la entrada de España en el G-8

Berlusconi abre la puerta del G-8 a Zapatero

El Gobierno no se plantea pedir la entrada formal de España en el G-8 y expone como principal razón que el grupo que reúne a la principales potencias económicas, no cuenta con un procedimiento establecido para integrar nuevos miembros. Pero no todas las voces opinan lo mismo, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aboga por la importancia de España y la necesidad de su entrada.

El presidente del Gobierno, José Luis Zapatero ha asegurado que no se plantea pedir la entrada de España en el G-8, a cuya próxima reunión si que acudirá el presidente español la próxima semana en la ciudad italiana de L´Aquila, para la que ha sido invitado junto a otros treinta países. Fuentes del ejecutivo han asegurado que los motivos por los que no se plantea esa petición de entrada es que dicho organismo no cuenta con ningún reglamento que planteé acceso de nuevos miembros.

 Los miembros del G-8 (Canadá, Francia, Alemania, Japón, Italia, Reino Unido, EE.UU. y Rusia), lo que si que cuentan es con la posibilidad de de invitar a otros países con los que quieren tratar asuntos de interés, y en el caso español, ha sido el propio Silvio Berlusconi, presidente de turno, quién ha decidido que España esté presente.

 Zapatero será el encargado de inaugurar el viernes junto al secretario general de Naciones Unidas , Ban Ki-moon, la sesión de trabajo que se dedicará a la seguridad alimentaria, la agricultura y la nutrición. También se reunirá con el primer ministro canadiense, Stephen Harper, sobre el que recaerá la próxima presidencia.

 Desde el Gobierno, aplauden la participación de España en esta reunión y lo ven como un reconocimiento del “liderazgo” del Presidente en la lucha contra el hambre y a sus gestiones para lograr una Alianza Mundial. La siguiente cita del G-8 será en Canadá, cita para la que España no tiene previsto pedir invitación, “será Canadá quien decida si nos invita o no“, y en caso de no asistir aseguran que “no sé podrá decir que el Gobierno ha fracasado porque no hemos podido acceder”.

 Otras visiones

 Mientras que desde el Gobierno, ven claro que la entrada de España en el G-8 no es algo que dependa de ellos, otras voces que la inclusión de España en el grupo es algo necesario, y este es el caso de José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, que ha reiterado su apoyo a la presidencia permanente de España . Barroso ha defendido la utilidad de estas reuniones y defiende esa entrada señalando que sólo uno de los tres días que va a durar la misma, se reunen exclusivamente los países que conforman el G-8, mientras que el resto de días se amplía ese cupo. ” Esto me parece razonable, me parece que es la mejor actitud”, asegura el presidente de la Comisión.

 “España va a estar representada también en estas reuniones del G-8 `plus’. Y pienso que es normal, por causa no solamente del peso económico de España sino también de su influencia en estos debates internacionales”, explica Barroso. También recordó que la UE ha sido la que se ha encargado de dar un nuevo impulso al G-20 desde otoño del año pasado como mejor instrumento para reaccionar a la crisis financiera internacional.

Nicolas Sarkozy, deja fuera a España.

“Ya hablaremos”, responde Zapatero tras la exclusión de Sarkozy en la cumbre financiera.

Zapatero antes de su último encuentro con Sarkozy

“Ya hablaremos”. Ha sido la repuesta de Zapatero a las preguntas de los periodistas en los pasillos del Congreso sobre la idea del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de dejar fuera a España en la próxima cumbre financiera internacional. El Gobierno considera que España debe estar presente en esa cumbre mientras Solbes ha restado importancia al asunto: “No es un tema mayor”.

“No hemos estado nunca y si es una reunión del G8, sería una noticia estupenda que estuviéramos, pero el tema tampoco es un tema mayor”, señaló Solbes a los medios tras su comparecencia en el Congreso de los Diputados para defender los Presupuestos para 2009.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy, aseguró hoy que los participantes de esta cumbre deberían ser únicamente los países del G-8 y las potencias emergentes del G-5 (China, India, Brasil, Sudáfrica y México), lo que excluiría al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha pedido estar en la reunión.

Por otro lado, fuentes del Palacio de la Moncloa abogan por esperar a que se defina cual será el formato de la Cumbre, cuándo se celebrará, quien ejercerá de anfitrión y quién cursará las invitaciones -si la UE, Estados Unidos o algún organismo financiero-. Así, el Gobierno interpreta las palabras de Sarkozy como una aportación “desde el punto de vista práctico”, en la que el dirigente francés se limitó a apuntar cuál sería una forma sencilla de organizar la cita.

En Moncloa recuerdan que el primer ministro británico, Gordon Brown, uno de los miembros del G8, sí ha pedido la participación de España en la cumbre.