Rector de Javeriana justifica a sacerdote colombiano que apoya aborto

El rector de la Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá), Padre Joaquín Emilio Sánchez García, justificó la “posición personal” del Padre Carlos Novoa, el polémico catedrático jesuita que defiende el aborto en Colombia, e incluso consideró razonable que no se penalice a quienes lo practiquen.

El sacerdote jesuita P. Novoa, ha expresado su apoyo al aborto incluso manipulando documentos magisteriales como la encíclica Evangelium Vitae de Juan Pablo II.

El P. Sánchez dijo que “las declaraciones que ha dado el Padre (Novoa) son declaraciones de él, no es una posición de la universidad” (Javeriana) que por ser pontificia sigue las disposiciones de la Iglesia.

“Yo he hablado con el padre sobre las declaraciones que ha dado y él sostiene que no es propiamente una posición en contra de la Iglesia sino que está motivada por unos principios que también hay que tener en consideración desde una posición ética que no necesariamente tiene que seguir los lineamientos de las posiciones de la Iglesia sobre todo para los ciudadanos que no son creyentes”, afirmó.

El rector de la Javeriana defendió al P. Novoa como una persona “muy querida y muy apreciada como sacerdote” y pidió que no sea rechazado por su postura o sus declaraciones.

El P. Sánchez consideró que en la historia de la Iglesia no existe unanimidad total entre todos los sacerdotes, “ni siquiera incluso entre todos los prelados (obispos) sobre algunos asuntos que son propios de la vida de la Iglesia. Igual podemos decir de todos los católicos. Hay gente en la fe católica, excelentes cristianos, que pueden tener algunas posiciones divergentes”.

“Procurar que todo el mundo tenga que pensar exactamente (lo mismo) es una pretensión un poco difícil de buscar”, añadió el sacerdote jesuita quien además avaló posturas como las del P. Novoa. “La penalización del aborto no es conveniente para las personas que han incurrido en esta falta, digámoslo así, delito también”, señaló y consideró que “hay muchos aspectos por debatir porque hay muchas posiciones diferentes”.

Diversas organizaciones como Vida Humana Internacional y Derecho a Vivir (España) han reaccionado ante la actitud del P. Novoa, recordando que el aborto nunca es un bien porque implica la eliminación de un ser humano inocente.

El Presidente del Tribunal Eclesiástico Nacional, Mons. Libardo Ramírez, el experto canonista P. Luis Gaspar; y el sacerdote dominico Fray Nelson Medina han reiterado que la vida es un valor no negociable para los católicos y que el aborto es un asesinato.

Actualmente, un nutrido grupo de universitarios católicos colombianos ha manifestado públicamente su oposición a las declaraciones del P. Novoa y han dirigido una carta a los superiores de la Compañía de Jesús y los obispos de Colombia para exigirles se pronuncien sobre este caso en http://www.unidosporlavida.com/blogsite/

EWTN

El aborto nunca es un bien, dice Derecho a Vivir a P. Novoa

MADRID, 23 Nov. 11 (ACI/EWTN Noticias) .- La plataforma pro-vida española Derecho a Vivir (DAV) también respondió al sacerdote jesuita Carlos Novoa de la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) quien en distintas ocasiones ha expresado públicamente su apoyo al aborto y le recordó que “no hay circunstancia que nos haga llegar a la conclusión de que el aborto puede ser un bien”.

En una declaración enviada el 22 de noviembre a ACI Prensa, DAV contesta así al reiterado apoyo al aborto que el P. Novoa ha expresado en diversos medios de comunicación tergiversando la enseñanza de la Iglesia Católica, manipulando incluso la encíclica Evangelium Vitae de Juan Pablo II.

DAV señala que “como hemos venido reiterando desde hace años, nada justifica que un ser humano sea eliminado de manera deliberada” y precisa que “los pseudo argumentos que esgrime Carlos Novoa son los mismos que los defendidos por los grupos de presión del feminismo radical y conocemos tanto su debilidad como sus respuestas”.

El P. Novoa ha dicho, entre otras cosas, que el aborto terapéutico es ético y que como ciudadano es “respetuoso” de la decisión de la Corte Constitucional de Colombia que en 2006 despenalizó el aborto en tres casos, lo que la valido el aplauso de la famosa abortista Mónica Roa quien lo presenta como “un cura a favor del aborto”.

DAV afirma luego que la falacia del aborto clandestino que también defiende el sacerdote colombiano jesuita es “una más de tantas que esgrimen aquellos que se dicen defensores de la mujer y al tiempo no hacen nada por impedir que sufran en sus carnes la tragedia del aborto”.

“La solución a una situación de dificultad para una mujer embarazada nunca pasa por matar a su hijo. Si no por ofrecerle ayuda, por darle motivos de esperanza”, advierte.

La plataforma pro-vida señala también que “el pueblo de Colombia debe aprender de la trágica experiencia española, donde la legislación ha llevado a una población crecientemente en vejecida cercana a 45 millones de personas a soportar más de 120.000 abortos anuales”.

“Esta es una de las claves fundamentales del suicidio demográfico que se cierne sobre una Europa en crisis. La vida es prosperidad. A mayor número de nacimientos, mejor se sostiene el estado de bienestar, más riqueza se produce, más futuro se anuncia para la sociedad”.

Finalmente DAV resalta que “Colombia y los otros países hermanos de la América hispana están en grave riesgo. En España lo hemos experimentado y tratamos de salir adelante. No caigan en la misma trampa, que además es una trampa mortal”.

El pronunciamiento de DAV se suma al de Vida Humana Internacional que el 17 de noviembre recordó al P. Novoa que “no existe ninguna justificación para el aborto”, al del Presidente del Tribunal Eclesiástico de Colombia, Mons. Libardo Ramírez, al del sacerdote dominico colombiano Fray Nelson Medina, a las críticas del experto canonista P. Luis Gaspar y del líder pro-vida latinoamericano Carlos Polo.

Entre quienes han protestado por el apoyo al aborto del P. Novoa, está también un grupo de jóvenes en Bogotá que se manifestaron en la Pontificia Universidad Javeriana donde solicitaron a los obispos y a la Compañía de Jesús que se pronuncien sobre este caso.