Encuentro con Kiko Argüello en Venezuela 23 de marzo 2017

Encuentro con Kiko Argüello en Venezuela 23 de marzo 2017

Fesser se defiende, difamando al Opus Dei.

El director no desmiente las acusaciones de manipulación.
Fesser se defiende de las críticas a su película “Camino” difamando al Opus Dei.

El cineasta español Javier Fesser se ha defendido de las críticas a su más reciente película, ‘Camino’, y ha acusado al Opus Dei de “enredar” a miles de personas en un “viscoso entramado pseudoespiritual” que en sus palabras no conduce a nada. En una carta abierta hecha pública este jueves en Madrid, el director afirma que lo que seguramente más desconcierte al Opus Dei de la película sea “el tratamiento objetivo e inusualmente nítido de su modus operandi”.

Además, asegura Fesser, la organización estará irritada sobremanera por comprobar “que hasta el último detalle de lo que en ‘Camino’ se muestra es un reflejo bastante exacto de la realidad, de sus contradicciones y de su insostenible discurso”.

“La han pillado (comprendido) tan bien y se reconocen de tal manera en el retrato que de ellos se hace, que no podrían aceptarlo sin echar el cierre al tinglado”, escribe.

El tercer largometraje de Fesser, estrenado en España el 17 de octubre, cuenta la historia de Camino (Nerea Camacho), una niña de 11 años educada en el seno de una familia del Opus Dei que sufre una enfermedad terminal (un tumor cancerígeno en la vértebra) y que se ve obligada a enfrentar de forma repentina y simultánea dos hechos nuevos en su vida: la cercanía de la muerte y el descubrimiento del amor.

Su historia está inspirada en un hecho real, la vida de Alexia González-Barros, una joven de 14 años fallecida en 1985 por una enfermedad terminal en honor de santidad, y que se encuentra en proceso de beatificación.

La similitud de los casos generó las críticas de la familia de Alexia, que denunció como falsas algunas escenas de la cinta, y del propio Opus Dei, que acusó a Fesser de haber hecho con su película una “radiografía falsa y manipulada”, a lo que el cineasta replica que “esta película no es una frivolidad más sobre las exóticas costumbres (del Opus) sino que va directa a su corazón y les muestra tal y como son. Qué curioso que en esta película el Opus Dei salga mal parado y Dios no. ¿No eran la misma cosa?”.

En palabras de Fesser (autor de ‘El milagro de P. Tinto’ o ‘La gran aventura de Mortadelo y Filemón’), lo que más duele de su nuevo largometraje es que “muestra que el camino que proponen e imponen a miles de inocentes personas que por una cosa o por otra han terminado enredados en su viscoso entramado pseudoespiritual es un camino a ninguna parte”.

Asimismo, acusa al Opus Dei de haber utilizado para sus fines “el calvario de una pobre niña adolescente, en clara y desconcertante connivencia” con su familia. “Como artistas que son de la contrapropaganda y del anonimato, han utilizado una vez más a Alexia y a su familia para desviar inútilmente la atención”.

“Quizás algún día los hermanos, tías y sobrinos de Alexia, que me envían dardos envenenados en forma de cartas al director, comprendan esta película y sientan la vergüenza de haberme maltratado ellos a mí. Porque es muy injusto aceptar que un tumor cancerígeno en la vértebra de Alexia fue voluntad de Dios y sin embargo esta película, que por cierto no es su biografía, no lo sea”, concluye Fesser.

La verdadera historia de Alexia González Barros

Escucha la entrevista en “La Tarde”

La verdadera historia de Alexia González Barros

En “La Tarde con Cristina” han hablado sobre la verdadera historia de Alexia González Barros, la niña de 14 años que padecía una enfermedad que la llevó a la muerte. Alexia está de actualidad por el estreno de “Camino”, película dirigida por Javier Fesser, “que deforma la realidad de la vida de Alexia”, según ha comentado la presentadora de “La Tarde”, Cristina López Schlichting ya que “a través de datos inventados, insulta a quienes más quisieron a esta niña, es decir, a su familia”.

No ofende quien quiere, sino quien puede. Fesser no puede.

Cartel de la película “Camino”, de Fesser

Escucha la entrevista en “La Tarde”

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En “La Tarde” han desmontado las falacias que aparecen en esta película con la colaboración en el estudio de invitados como Ninfa Watt, periodista y filóloga, Isabel Olmedo, tutora de Alexia en el colegio Jesús Maestro en el año en que murió, Begoña Aguirre, una de las amigas íntimas de Alexia y los testimonios de los hermanos de la pequeña.

Alexia murió de cáncer en 1985 a los 14 años y está en proceso de canonización desde el año 1993 por su visión sobrenatural de la enfermedad, su entereza y la alegría con la que afrontó esa circunstancia tan difícil.

Cada vez hay más gente indignada por la manipulación en “Camino”.

Cada vez hay más gente indignada por la manipulación en “Camino”
Se multiplican las cartas y artículos de protesta por la última película de Fesser

La manipulación realizada en la película “Camino” del caso de la niña Alexia González-Barros, ha provocado una catarata de protestas, especialmente dirigidas contra el director del film, Javier Fesser. El hermano de Alexia expresó en una carta dirigida a Fesser la indignación de la familia después de que el director dijese en rueda de prensa que la niña murió realmente entre aplausos de sus familiares –como refleja la película– lo que es falso. Además, se había comprometido a no utilizar la historia real de la niña para promocionar la película. La útima protesta, por parte del entorno familiar de Alexia, apareció ayer en el diario Abc, en la sección de cartas al director

En la carta publicada en Abc y que reproducimos a continuación, Gonzalo Medina denuncia el sufrimiento que para la familia de Alexia ha supuesto la película:

Estimado señor Fesser: soy alumno de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Acaba de estrenar su última película, que lleva por título «Camino». Como evidentemente conocerá, días antes del estreno su película fue proyectada en mi facultad, siguiendo a continuación un coloquio en el que participaron algunos de los actores del filme. Debe saber que soy sobrino de uno de los hermanos de Alexia González-Barros, a quien usted deseaba mantener en la memoria, como expone al finalizar la película: «A la memoria de Alexia González-Barros, fallecida…». Como le decía, acudí a verla, pero, desgraciada o afortunadamente, no pude quedarme al coloquio posterior. Sólo me gustaría, me encantaría, desearía decirle que si se hubiese interesado, al menos un poco, por conocer a la familia, saber cómo eran sus padres, cómo murieron…

¿Sabe usted que el padre de Alexia murió varios años más tarde que ella y no precisamente en un accidente de coche? ¿Sabe usted que la madre de Alexia no arrancaba nada más que sonrisas a diestro y siniestro y que no era una bruja reprimida, como usted la representa en su película? He conocido a pocas personas como ella, se lo aseguro. ¿Sabe usted que esa familia ya sufrió y sigue sufriendo lo bastante como para que personas como usted sigan metiendo el dedo en la llaga y les azote con su «exitosa» película, señor Fesser? No, no lo sabe ni nunca lo sabrá. Pero, Gracias a Dios, Paco y Moncha ya no están para ver su «exitosa» película. Se ríen no sólo de usted, sino también de todos nosotros desde el Cielo. ¡Menudo éxito el de su película!

El otro tema latente de su película es el Opus Dei. Mejor dicho, la manera de atacar y tergiversar la naturaleza y el espíritu del Opus Dei. La grandeza del Opus Dei, señor Fesser, no se reduce a meterse tres piedras en el zapato, como afirma en su «exitosa» película, ni a separar a los hombres de las mujeres, como mantiene en su «exitosa» película, ni mucho menos es obligación y represión, como defiende su «exitosa» película, sino que el Opus Dei se limita única y exclusivamente a aspirar a la Santidad en lo cotidiano de cada día, viviendo en el mundo, dándose a los demás con alegría y voluntariedad.

¡Ah! por cierto, yo no soy del Opus Dei, como tampoco lo fue Alexia González-Barros.

Atacan a la Iglesia, Los girasoles ciegos y Camino.

Cartel promocional de Los girasoles ciegos.

CinemaNet denuncia los ataques a la Iglesia en Los girasoles ciegos y Camino.

El reciente estreno de dos películas que están siendo aplaudidas por un sector de la crítica, Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda, y Camino, de Javier Freser, no pasan de ser una muestra más de lo gratis que le salen al laicismo excluyente sus ataques a la Iglesia.

Así lo cree el vicepresidente de CinemaNet, José María Caparrós, quien denuncia que en ambos filmes se pone de manifiesto de forma maniquea la descalificación de la Iglesia o la tergiversación y caricaturización de la fe cristiana.

“Observo un nuevo fenómeno en el cine español de nuestros amores (y dolores): la corriente laicista que parece haberse instaurado al rebufo de la controvertida Ley de la Memoria Histórica”, afirma en un artículo publicado en CinemaNet.

Caparrós siempre ha “defendido el arte cinematográfico como testimonio de la sociedad, fuente instrumental de la ciencia histórica y medio didáctico para estudiar Historia”. Es por eso que lamenta el tratamiento que José Luis Cuerda y Javier Freser dan a sus películas.

Cabe recordar que Los girasoles ciegos está producida por Sogecable, del Grupo Prisa, mientras que la producción de Camino corre a cargo de Mediapro (La Sexta), que dirige el empresario catalán Jaume Roures. Ni que decir tiene que ambos grupos de comunicación apoyan las tesis laicistas de los socialistas.

Cuerda: objetivo, descalificar a la Iglesia

En el caso del filme de Cuerda, se trata de la adaptación de una novela del desaparecido Alberto Méndez , que recupera la memoria de los vencidos de la Guerra Civil española.

El filme se centra en un tema muy concreto de la inmediata posguerra, “hurgando en las miserias evidentes que también cometieron los vencedores  e intentando generalizar y sacar de contexto en una visión francamente sectaria”, explica Caparrós.

“El guión, lleno de tópicos, parece no tener otro interés que descalificar a la Iglesia a través de las debilidades de uno de sus miembros”, denuncia el crítico de cine.

“La escenificación de la represión aúna en estrecho maridaje Iglesia y Estado en una caricatura intencionalmente maniquea con una desproporcionada tragedia final. Se asegura así la respuesta emocional del espectador perpetrando una burda manipulación afectiva”, añade.

Hay que añadir que los miembros de la Academia Española han seleccionado esta cinta para optar a los Oscar de Hollywood, “acaso como muestra del mito de la España eterna”.

Fesser, “tergiversador desde su ateísmo”

En cuanto a la película de Fesser, que pretende estar inspirada en hechos reales, “manipula la vida de una niña que murió heroicamente en el seno de una familia cristiana”, explica Caparrós.

También “arremete contra su madre –ya fallecida, como el padre (por tanto, no pueden defenderse)– y contra las dos instituciones de la Iglesia Católica que frecuentaba y donde había recibido su formación”, sigue.

“En el fondo, Javier Fesser, desde su ateísmo, tergiversa el sentido cristiano del dolor y de la muerte, tachando de fanáticos y manipuladores a quienes creen en el Más allá”, denuncia el vicepresidente de CinemaNet.

En el transcurso de la película, “se oculta la dedicación y el afecto del que estuvo rodeada la niña durante su enfermedad; en contra, crea una atmósfera opresiva alrededor de la protagonista donde su libertad queda asfixiada, afirmando –a base de pequeños detalles siempre equívocos y hábilmente tergiversados– la falacia de la santidad y la mentira de cuantos intentan fabricarla”.

Como ya es conocido, la familia de Alexia, la niña que se pretende representar en el filme, ha pedido a Fesser rectificaciones, ya que, por ejemplo, nunca aplaudieron ante el doloroso fallecimiento de su hermana, y también le han pedido que retire su explícita dedicatoria en los títulos de crédito.

“Parece que todo vale con tal de vapulear lo trascendente; poco importa que una familia sufra la mentira infamante de un director carente de rigor. Sin embargo, Camino, que aspiraba a ganar un premio en el pasado Festival de San Sebastián, se ha ido de vacío. Supongo que está predestinada a más de un Goya”, manifiesta Caparrós.

“Subvencionados por el Estado”

Por otra parte, tanto Camino como Los girasoles ciegos “están subvencionados por el Estado, TVE y Televisió de Catalunya”, denuncia el experto en cine; o sea con el dinero de todos los españoles.

Parece obvio, por tanto, que “el Gobierno socialista de Zapatero, en su conocida política de instaurar la laicización –no legítima laicidad– como la nueva ‘religión’ del pueblo, está apoyando películas, series y programas televisivos que desacreditan a la Iglesia. Y para muestra, un botón cinematográfico. O dos, de momento; aunque intuyo que esto no ha hecho más que empezar”.

“Una respuesta positiva sería agudizar el sentido crítico ante un fenómeno omnipresente hoy en los mass-media”, concluye Caparrós.

Alexia, digna de admiración.

La pequeña Alexia escribió una carta en el YA denunciando el aborto.

Alexia escribió una carta a Ya con apenas 12 años, contra el aborto.

Ocurrió en marzo de 1983, y hoy reproducimos el documento. Alexia González Barros, la niña cuya causa está en proceso de beatificación y que ha adquirido actualidad por la película “Camino” de Javier Fesser, donde ha sido brutalemente desvirtuada y ofendida, escribió una carta al antiguo YA en papel pidiendo a las madres que estuvieran pensando en abortar que no lo hicieran. El texto es emotivo y revela la tremenda bondad y la indudable santidad de la pequeña. Ahora, diarioya.es, la ha rescatado.

La carta, que fue publicada el 28 de marzo de 1.983 (dos años antes de su muerte), dice lo siguiente:
“Tengo doce años y soy la séptima de mis hermanos. Doy muchas gracias a Dios de haber nacido en una familia donde todos se pusieron muy contentos cuando yo nací. Si mi madre hubiera sido una de esas que quieren matar a sus niños antes de nacer, yo no habría nacido. Me gustaría decirles que no los maten, por favor, porque seguro que alguien adoptaría a esos niños. En nuestra casa seguro que recibiríamos encantados a uno de esos niños que no los quieren”. Alexia González Barros. Madrid.
El caso de Alexia ha vuelto a cobrar actualidad por la película “Camino”, en la que su director, Javier Fesser, hace una interpretación muy “personal” de lo que fue la vida de la pequeña.
Alexia era una niña normal hasta que el día 4 de febrero de 1985, cuando aún no había cumplido los 14 años, se le diagnostica un tumor maligno que, en poco tiempo, la deja paralítica. Sufre cuatro largas operaciones y una ininterrumpida cadena de dolorosos tratamientos que hacen de los diez meses de enfermedad una dura prueba.
Alexia desde el primer momento, aceptó plenamente su enfermedad, y dio sentido a su dolor ofreciendo su sufrimiento y sus limitaciones físicas por la Iglesia, por el Papa y por los demás, con total generosidad: “Jesús, yo quiero ponerme buena, quiero curarme, pero si Tú no quieres, yo quiero lo que Tú quieras”, decía la enferma.

Como narran desde distintos ángulos sus distintos biógrafos, su fortaleza, paz y alegría fueron constantes a lo largo de la enfermedad, como resultado de su fe, esperanza y amor, virtudes vividas ejemplarmente hasta el final de su vida. Mª Victoria Molins describe en su biografía la primera de las operaciones y el inicio de los tratamientos médicos de Alexia, entonces con 13 años:

“Pasó días y noches sin dormir. Cuando el cansancio la rendía, lograba, ya de madrugada, conciliar el sueño, pero sólo a ratos. Fue aquí cuando empezó a mostrarse su fortaleza de ánimo y su conformidad. Nunca se quejó y obedecía absolutamente en todo haciendo los ejercicios de recuperación que le decían. Aunque la cansaban en extremo, nunca se negó a hacerlos”.

La causa de beatificación de Alexia fue introducida en Madrid el 14 de abril de 1993 y clausurada solemnemente el 1 de junio de 1994. La fase de Roma comenzó el 30 de junio de ese mismo año. El Decreto de validez fue otorgado por la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos el 11 de noviembre de 1994.