La retirada de símbolos religiosos dependerá de las peticiones de los padres

Según sentencia de hoy del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León

EFE 

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha resuelto mediante una sentencia que la permanencia o retirada de los símbolos religiosos en el Colegio Público Macías Picavea de Valladolid depende de la existencia o inexistencia de peticiones de retirada.

 Expone que, en el caso de los padres que solicitaron la retirada de los crucifijos (respecto de tres alumnos), procede su retirada sólo en las aulas donde los padres entienden que perturba a sus hijos, una decisión que se extiende también a los espacios comunes, han informado hoy fuentes del gabinete de prensa del TSJCyL.

 De esta manera, se aplica a los padres recurrentes “la misma doctrina constitucional que la que se empleó para reconocer a otros padres el derecho a la objeción de conciencia respecto a la asignatura de Educación para la Ciudadanía”.

 En concreto, es el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación conforme a sus convicciones junto con la libertad religiosa y de creencias “lo que el Alto Tribunal decide proteger en este caso”, han precisado dichas fuentes.

 Argumenta que, si la presencia de crucifijos se estima, puede perturbar a los alumnos en formación, permitiendo considerar a los católicos más cerca del Estado que a los no católicos, lo que supondría que la vulneración de los derechos constitucionales existe y debe ser corregida.

 “Sin embargo, la solicitud de retirada de símbolos religiosos, como minoritaria que es, impide al tribunal ordenar una retirada generalizada de aquellos, pues ante la falta de oposición a los mismos no puede afirmarse que haya un conflicto”, agrega.

 La resolución judicial, de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJCyL, tiene en cuenta la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Caso Lautsi vs. Italia de 3 de noviembre de 2009) “asumiendo su doctrina, aunque no de un modo absoluto”, ya que ni las circunstancias ni el ordenamiento jurídico establecido son las mismas.

 “De no procederse a una recíproca ponderación y renuncia de derechos la posibilidad de aparición de conflictos sería casi ilimitada”, considera la sentencia.

 Agrega en este sentido que la Constitución Española sitúa como límites de los Derechos Fundamentales, entre otros, los derechos de los demás, y ordena a los poderes públicos tener “en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española”.

 La sentencia del TSJCyL estima así parcialmente el recurso de apelación planteado por la Junta de Castilla y León y por la asociación E-Cristians contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Valladolid que declaró “la obligación” del centro público Macías Picavea de retirar los símbolos religiosos de las aulas y espacios comunes.

 El fallo establece “la conformidad parcial a derecho” del acuerdo del Consejo Escolar de Colegio Macías Picavea adoptado el 17 de marzo de 2008 de no retirar los símbolos religiosos respecto a los existentes en aquellas aulas en las que no cursen estudios alumnos cuyos padres hayan solicitado la retirada de todo símbolo religioso.

De forma correlativa, fija la “la disconformidad a derecho” del Acuerdo del Consejo Escolar del mismo colegio adoptado el 17 de marzo del año pasado de no retirar los símbolos religiosos respecto a los existentes en aquellas aulas en la que cursen estudios alumnos cuyos padres solicitaron la retirada de todo símbolo religioso, así como los espacios comunes de general uso de los alumnos, condenando a la administración a su retirada.

La propuesta de retirada del crucifijo provoca reacciones en Polonia y España

El Parlamento polaco, a favor del crucifijo por aplastante mayoría; en España, el gobierno socialista quita hierro a una iniciativa que su grupo apoyó en el Congreso.

Zapatero aseguró que la retirada de crucifijos no está en la agenda del gobierno en este momento.

El Parlamento polaco ha aprobado el día 3, por aplastante mayoría, una declaración “en defensa de la libertad de confesión y de promoción de valores que son patrimonio común de las naciones de Europa”. La declaración critica la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a propósito de la retirada del crucifijo en la escuela pública italiana.357 diputados de distintos partidos han votado a favor, 40 en contra y 5 se abstuvieron. Ludwik Dorn, jefe de la agrupación Polska Plus, iniciadora del proyecto, comunicó que la declaración del Congreso no está dirigida contra nadie, sino que pretende defender valores que se han visto amenazados.En cambio, en España, la decisión del Tribunal de Estrasburgo ha motivado una iniciativa parlamentaria de signo opuesto a la polaca. El pasado día 2, a propuesta de ERC (Esquerra Republicana de Catalunya), y con apoyo del Partido Socialista, se aprobó en la Comisión de Educación una proposición no de ley en la que se insta al gobierno a que traslade a la legislación española la doctrina de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Se trata, dice la proposición, de aplicar “el principio de neutralidad ideológica y religiosa del Estado y, especialmente en lo relativo a los centros escolares”.La alusión a los centros escolares, sin especificar si se refiere solo a los públicos, despertó especial alarma. De hecho, políticos de la izquierda más radical han propuesto en diversas ocasiones la retirada de símbolos religiosos también en los centros privados concertados, financiados con dinero público.El gobierno socialista, que ya se ha enfrentado con buena parte de los católicos por la reforma que consagra el aborto libre, actualmente en trámite parlamentario, no quiere abrir un nuevo frente, que da más munición a la oposición.Ante la polémica desatada, el propio presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo que salir a echar agua al fuego. Zapatero aseguró que la retirada de crucifijos “no está en la agenda del gobierno en este momento”, y remitió el problema a la próxima reforma de la Ley de Libertad Religiosa.El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, insistió en la misma línea apaciguadora: “Estudiaremos la sentencia, veremos también qué precedentes tiene la doctrina del propio tribunal, la valoraremos con la doctrina de nuestros tribunales y, en su caso, si la tenemos que incorporar al proyecto de ley de libertad religiosa, buscaremos siempre el máximo consenso posible”.Los titulares de los centros concertados consideran que la exigencia de retirar los crucifijos de los colegios para tener financiación pública sería legalmente inviable. 

Tres de cada cuatro españoles, contrario a la prohibición del crucifijo en los colegios

La reciente aprobación del PSOE de una iniciativa de ERC para quitar los crucifijos de los centros escolares es recibida con un rechazo mayoritario de la sociedad. Tres de cada cuatro españoles están en contra de que se prohíba por ley la presencia de crucifijos y otros símbolos cristianos en las aulas de los centros escolares. El resto tampoco está a favor: sólo uno de cada diez españoles se declara a favor de la prohibición del crucifijo.

El Crucifijo en las aulas garantiza la libertad

La amplia mayoría favorable al crucifijo se convierte en práctica unanimidad cuando se trata de rechazar la posibilidad de prohibir las manifestaciones cristianas de la Navidad en los colegios. Casi nueve de cada diez ciudadanos están en contra de que se prohibieran los belenes y las representaciones navideñas que se realizan en los centros escolares

Fiestas de familia, tradiciones y sentido cristiano  

La práctica totalidad de los españoles celebra las fiestas navideñas en familia (95% ), aunque son minoría los que “vuelven a casa por Navidad” (42% ). Entre las diversas formas de celebrar la Navidad destacan las costumbres cristianas como poner el árbol (68% ), colocar el Belén (60% ), dedicar algún tiempo a meditar o rezar (55% ) y acudir a la Iglesia (53% ). La Navidad también estimula los sentimientos de solidaridad para uno de cada dos españoles, que aprovechan estos días para realizar alguna acción solidaria. En estas fechas se producen los dos hábitos que mayor arraigo tienen en la población: la costumbre de tomar las uvas para despedir el año –en nueve de cada diez casos- y comprar Lotería –en ocho de cada diez-. Otra de las tradiciones navideñas que mantienen un mayor arraigo entre los españoles, son los regalos. Estas navidades los Reyes Magos llegarán a 7 de cada 10 hogares españoles, mientras Santa Claus lo hará en más de un tercio de los hogares. A juzgar por las respuestas del Barómetro COPE, los niños españoles se han portado muy bien este año: ningún hogar con menores se quedará sin regalo: incluso en uno de cada cinco hogares con niños habrá regalos los dos días.      

El Congreso pide al Gobierno suprimir el crucifijo de los colegios públicos

El debate y aprobación ha correspondido a la Comisión de Educación y Deporte del Congreso, con los votos favorables del PSOE.

 El Congreso de los Diputados ha aprobado hoy una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a aplicar en todos los centros escolares la jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que asegura que los crucifijos en las aulas son “una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones” y de “la libertad de religión de los alumnos”.

 La sentencia, hecha pública a principios del pasado mes, respondía al recurso presentado por Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que en 2002 había pedido al instituto estatal italiano en el que estudiaban sus dos hijos que quitara los crucifijos de las clases.

 El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo asegura que los crucifijos en las aulas son «una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones»

 La iniciativa aprobada esta tarde en la Comisión de Educación y Deporte del Congreso surgió de un texto propuesto por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que posteriormente fue modificado y pactado con el PSOE. La proposición no de ley acordada entre socialistas y republicanos contó con el apoyo del BNG y el rechazo del PP y CiU. El resultado de la votación fue 20 votos a favor y 16 en contra.

 El texto inicial de ERC pedía al Gobierno que llevara a cabo “las modificaciones oportunas para impulsar y garantizar” la retirada de los crucifijos de las escuelas públicas. Sin embargo, el documento aprobado pide al Ejecutivo que “traslade la jurisprudencia establecida por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo” sobre libertad de pensamiento, de conciencia y de religión “especialmente en lo relativo a centros escolares”.

 Finalmente, el PSOE ofreció a Esquerra un acuerdo donde no hay un llamamiento expreso a retirar la simbología religiosa, pero sí reclama al Gobierno que “traslade la jurisprudencia establecida por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo” sobre libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, “especialmente en lo relativo a centros escolares”, sin especificar la titularidad de los centros.

Sí a los crucifijos en la escuela: es cuestión de libertad

¿Neutralidad del estado significa prohibición? ¿laicidad significa abolición? Preguntas como estas surgen a partir de la sentencia dictaminada este martes por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra el crucifijo en las aulas. Este fallo puede acarrear un serio peligro para la libertad religiosa en Europa y la censura de su espacio en la esfera pública. Lo que está en juego es la libertad. Así lo explica a cope.es Rafael Navarro Valls, catedrático de Derecho Eclesiástico de la Universidad Complutense de Madrid.

El crucifijo no ofende a nadie

Por primera vez en su historia, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se declara contrario al crucifijo en las aulas. En una sentencia a partir de un caso muy particular y en nombre de una supuesta “neutralidad” del estado, Estrasburgo toma parte activa para prohibir los crucifijos. Se trata de una sentencia a la que se ha opuesto el Gobierno italiano, la oposición de centroizquierda y el Vaticano. ¿Qué es lo que está en juego? Europa se juega desde hoy uno de los pilares esenciales de su identidad: la libertad. En nombre de la libertad de conciencia, que los padres no cristianos no quieran que en las clases de sus hijos haya un crucifijo, se da a pie a la abolición de la libertad religiosa y, en consecuencia la reducción de la fe al ámbito privado y su eliminación total de la esfera y el debate público. Esta es la primera consecuencia de la histórica sentencia del Tribunal de Estrasburgo, a juicio de Navarro Valls.¿Ofende un crucifijo en un aula? La cruz, añade Navarro Valls, no es un símbolo religioso que provoque proselitismo e intente influir en la mentalidad de los estudiantes, y así lo consideraron sentencias anteriores de distintos tribunales italianos. El crucifijo es un símbolo cultural e histórico más que forma parte de la identidad italiana y europea. Puede tener  el mismo significado que una bandera, por ejemplo. Un estado que verdaderamente esté preocupado por una sana laicidad debería respetar éste y todos los símbolos que representen el humus donde el mismo estado tiene su origen, al considerarlos una garantía de su identidad no una ofensa.Los peligros de esta sentencia. Rafael Navarro Valls considera que lo más preocupante de este fallo es que supone ser una “bomba de relogería en todos los estados” porque puede estimular políticas encaminadas al recorte de la posición de la religión en la esfera pública. Es decir, amparándose en este fallo, muchos gobiernos intentarán axfisicar la presencia pública de las distintas religiones. En este sentido, cabe recordar que no sólo el Gobierno italiano de Berlusconi se ha pronunciado totalmente en contra de la sentencia y ha anunciado un recurso. También la oposición del centroizquierda. Incluído el nuevo líder del Partido Demócrata, Pier Luigi Bersani. “Una antigua tradición como el crucifijo, no pude ser ofensiva para nadie” aseguraba.Cuando en estos momentos el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tiene entre manos los borradores de la nueva ley de libertad religiosa y de conciencia, una sentencia de estas características puede suponer, según Navarro Valls, un claro estímulo para un recorte de las expresiones públicas de la fe en este sentido: crucifijos en las escuelas, funerales de estado, derecho a objeción de conciencia…. Aviso a navegantes.Para hablar de la decisión de Estrasburgo sobre los crucifijos en las escuelas ha estado en la tertulia de La Tarde con Cristina el director de la revista italiana ‘Tempi’, Rodolfo Cassadei.

 

 

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo avala retirar el Crucifijo de la escuela pública

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos considera una “violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones” la presencia de los crucifijos en las aulas. La sentencia responde al recurso presentado por Soile Lautsi, una madre italiana que reivindicaba desde 2002 la retirada del Crucifijo del Instituto en el que estudian sus hijos.

Estrasburgo, contra el crucifijo La noticia pone una vez más en entredicho las raíces cristianas de Occidente. De hecho, el portavoz del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, Pablo Rodríguez, ha salido a la palestra para denunciar lo que considera una imposición de una minoría y para reclamar lo que hoy es una “cuestión de libertad“. La religión, lejos de ser algo negativo, constituye un factor positivo para la sociedad, en la medida en que construye, no destruye. Y en este sentido, el crucifijo es la mayor expresión de libertad, la mayor historia de amor jamás contada.
Un reconocido portavoz de la Conferencia Episcopal italiana, monseñor Vincenzo Paglia, ha calificado la sentencia de “irresponsable y miope“, en cuanto hay de intento por eliminar una dimensión educativa y cultural tan reconocida como la católica. El Vaticano, en cambio, asegura por boca de su director de prensa, Federico Lombardi, que “es necesario reflexionar antes de comentar“.  Por su parte, el Partido Popular opina que “no es oportuno resucitar una guerra de crucifijos a raíz de esta sentencia, de la que entiende que hay que “pasar página“. El PP reduce la cuestión a un caso concreto y está contento mientras no se generalice.Ahora, el Gobierno italiano deberá pagar a Lautsi una indemnización de 5.000 euros por los daños morales sufridos, aunque también hemos conocido que va a recurrir la sentencia. En todo caso, exigir la retirada del crucifijo es una manera de negar el derecho de todo ser humano a tener una creencias y a sustentarse sobre un pilar tan básico como es el de la libertad religiosa.

El Gobierno italiano dice que va a recurrir la sentencia. El Gobierno Español…. ya los ha quitado.

El crucifijo no es una factor de exclusión, sino de unión; aclara el Vaticano

El portavoz comenta la sentencia del Tribuna europeo sobre símbolos religiosos en las escuelas

La sentencia del Tribunal europeo de Derechos Humanos, que define la presencia del crucifijo en las escuelas como una violación de la libertad religiosa de los alumnos “ha sido acogida en el Vaticano con sorpresa y pesar”.

Lo ha afirmado este martes el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, en declaraciones a medios de comunicación con las que ha comentado la sentencia de condena europea al sistema vigente actualmente en Italia de exposición del símbolo religioso en las aulas.

“El crucifijo siempre ha sido un sig no de ofrenda de amor de Dios y de unión y acogida para toda la humanidad –considera el portavoz vaticano–. Es una pena que sea considerado como un signo de división, de exclusión o de limitación de la libertad. No es esto, y no lo es para el sentimiento común de nuestra gente”.

En particular, el padre Lombardi considera que “es grave marginar del mundo educativo un signo fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y en al cultura italiana”.

Según el portavoz, “la religión ofrece una contribución preciosa a la formación y crecimiento moral de las personas, y es un componente esencial de nuestra civilización”. Por este motivo, “es equivocado y miope querer excluirla de la realidad educativa”.

“Sorprende, además, que un Tribunal europeo intervenga con tanto peso en una materia tan profundamente ligada a la identidad histórica, cultural, espiritual del pueblo italiano”, reconoce.

“Por este camino uno no se siente atraído a amar y compartir más profundamente esa idea europea, que como católicos italianos hemos apoyado fuertemente desde sus orígenes”.

“Parece que no se quiere reconocer el papel del cristianismo en la formación de la identidad europea, que sin embargo ha sido y sigue siendo esencial”, concluye el portavoz vaticano.

El caso sobre el que se ha pronunciado el Tribunal de Estrasburgo fue presentado por una ciudadana italiana de origen finlandés, que en año 2002 había pedido a la escuela estatal “Vittorino da Feltre” de Abano Terme (Padua), en la que estudiaban sus dos hijos, que quitara los crucifijos de las aulas. La dirección de la escuela se negó por considerar que el crucifijo forma parte del patrimonio cultural italiano, y posteriormente los tribunales italianos dieron razón a este argumento.