Visita del Papa Francisco a México

Los obispos de México han comenzado este lunes la celebración de su 100º Asamblea Plenaria, que tiene como finalidad “fortalecer los lazos fraternos entre los obispos y buscar caminos de acompañamiento pastoral a nuestros pueblos y comunidades”. La Conferencia Episcopal de México (CEM) se reúne en Asamblea Plenaria dos veces por año: la segunda semana de Pascua y la segunda semana de noviembre.

El tema previsto para esta ocasión eran las elecciones de los nuevos cargos en la CEM, que normalmente se realizan cada tres años. Sin embargo, este tema se va a posponer a raíz del anuncio de la visita del Papa Francisco en febrero próximo.

Por lo tanto, el tema a tratar será la programación de la visita del Papa Francisco a México, su realización y el compromiso de evangelizar que surja en la post-visita de Su Santidad. Así lo ha explicado el arzobispo de Acapulco, monseñor Carlos Garfias Merlos, en una nota publicada en la página web de la CEM.

“Pretendemos que la próxima Visita del Papa a México, sea estimulante y fructífera para nuestra Nación, sobre todo en el tema de la Evangelización y en el compromiso de que impulsemos la Misión Continental y renovemos el compromiso de Construir la paz, ante la realidad de violencia e inseguridad que vivimos en México”, indica el prelado.

Asimismo, precisa que “es importante que podamos contar con su oración para que lo que programemos y decidamos sea en bien de todos nuestros pueblos y contribuya en la solución de los problemas que aquejan a nuestra sociedad”.

Monseñor Carlos Garfias asegura “hay una gran expectativa ante la Visita del Papa. Han surgido infinidad de comentarios positivos entorno a su llegada. Confiamos que la presencia del Papa en México y sus palabras nos den la pauta necesaria para mantenernos firmes en la esperanza y nos fortalecerá en la lucha por construir la paz”.

En lunes, en la Basílica de Guadalupe, los obispos mexicanos pusieron en manos de la Virgen los trabajos de la Asamblea Plenaria y la próxima visita del papa Francisco a este país. Al celebrar la eucaristía el cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, encomendó al papa Francisco al cuidado maternal de Santa María de Guadalupe: “El Santo Padre nos ha llenado de alegría y esperanza al anunciarnos que vendrá el próximo año para confirmarnos en la fe, alentarnos en la esperanza, fortalecernos en el amor e impulsarnos a edificar juntos la Iglesia y la nación mexicana”.

A propósito de la Asamblea Plenaria, el purpurado recordó que el espíritu de servicio es el que ha impulsado al Episcopado Mexicano a comprometerse cada vez más en la Misión Continental permanente, “teniendo presente que la tarea evangelizadora exige una promoción integral de cada ser humano”.

Recientemente visitó México Alberto Gasbarri, responsable de los viajes pontificios, para conocer la propuesta de los obispos mexicanos. Según indica SIAME, el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México, “se puede suponer que en la Ciudad de México celebrará la Santa Misa en la Basílica de Guadalupe, y que tendrá una reunión con el presidente de México en Los Pinos o en Palacio Nacional, y también sostendrá otra reunión con autoridades del Gobierno de la Ciudad de México”. Tal y como indican, “también visitaría Morelia, Michoacán; San Cristóbal Las Casas, en Chiapas; Ciudad Juárez, Chihuahua, y habría un evento multitudinario en Ecatepec, Estado de México”. Pero, recuerdan que estas localidades deberán ser ratificadas o desechadas por la Santa Sede cuando lo considere pertinente.

Guadalupe's Virgin

Sobre el Proyecto de “Ley del aborto” en España

Mensaje de los obispos tras la XCIV Asamblea Plenaria de la CEE

Extracto de la nota final de la XCIV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, hecha pública el pasado viernes 27, en la que los obispos españoles manifiestan su postura ante la reforma de la Ley del Aborto actualmente en curso.

La Asamblea concluye cuando el Congreso de los Diputados ha comenzado el debate sobre el Proyecto de Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. Ante un asunto de tanta trascendencia para la sociedad español a, los obispos quieren hacer las siguientes consideraciones:

1. La Asamblea Plenaria hace expresamente suya la Declaración del pasado 17 de junio de la Comisión permanente titulada Sobre el anteproyecto de ley del aborto: atentar contra la vida de los que van a nacer convertido en “derecho”. Los obispos recomiendan encarecidamente su lectura.

2. Según decía la Declaración de la Comisión Permanente, este Proyecto de Ley “constituye un serio retroceso respecto de la actual legislación despenalizadora, ya de por sí injusta”. Nadie que atienda a los imperativos de la recta razón puede aprobar ni dar su voto a este proyecto de ley. En particular, los católicos deben recordar que si lo hacen, se ponen a sí mismos públicamente en una situación objetiva de pecado y, mientras dure esta situación, no podrán ser admitidos a la Sagrada Comuni&oacu te;n (Cf. Carta del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de junio de 2004, al Presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos de América).

3. Los católicos estamos por el “sí” a la vida de los seres humanos inocentes e indefensos que tienen derecho a nacer; por el “sí” a una adecuada educación afectivo-sexual que capacite para el amor verdadero; por el “sí”  a la mujer gestante, que ha de ser eficazmente apoyada en su derecho a la maternidad; por el “sí”  a leyes justas que favorezcan el bien común y no confundan la injusticia con el derecho.

Los obispos invitan a proseguir sin descanso el trabajo a favor de estas nobles metas y exhortan a no desfallecer en la plegaria, especialmente durante este año dedicado a la oración por la vida.

Se analiza la redacción de un documento pastoral sobre comunicación

En la asamblea del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales

 La asamblea plenaria del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales analiza del 26 al 29 de octubre la redacción de un “documento pastoral” que afronte la revolución surgida con la era de la comunicación.
Se trata de la primera asamblea presidida por el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo vaticano, con la cual se busca promover el diálogo con ese nuevo fenómeno que Benedicto XVI define la “cultura digital”.
Los miembros y consultores del Consejo, cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos, profesores de comunicación y profesionales de la comunicación de los diferentes continentes debaten en estos días sobre el borrador de un primer documento que debe actualizar la pastoral de la Iglesia católica en la comunicación.
El documento debería tomar el relevo de la instrucción pastoral “Aetatis Novae”, publicada por el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, el 22 de febrero de 1992, pues como ha explicado monseñor Celli, en estos años, la comunicación “no sólo ha cambiado de ritmo, sino en algunos casos también de naturaleza”.
El borrador presentado por el Consejo Pontificio se ha redactado con la ayuda de “diferentes expertos académicos en el arte de la comunicación”, explicó en la plenaria el prelado italiano.
El borr ador “afronta sólo algunos aspectos. No hemos querido enunciar las perspectivas pastorales para el futuro pues éstas deberían surgir de los trabajos de esta asamblea plenaria”.
“Nos corresponde individuar y precisar las perspectivas a nivel pastoral que podrían ser de ayuda para las diferentes iglesias particulares en este campo”, aclaró el arzobispo a los miembros y consultores del Consejo al explicar la tarea que tienen que afrontar en esta asamblea.
En nuestra programación pastoral, se debería ofrecer “una clara disponibilidad a un diálogo franco y abierto con la ‘cultura digital'”.

Balance
La asamblea está sirviendo para hacer un balance de la actividad del Consejo desde que fue nombrado como presidente del mismo el arzobispo Celli, el 27 de julio de 2007.
En este balance se ha constatado la importancia que ha dado el Consejo a la formaci&oa cute;n de comunicadores católicos, emprendiendo una red de relaciones tanto con las tres facultades de comunicación de las universidades pontificias de Roma como con las facultades de comunicación que hay en el mundo, con quienes se ha reflexionado sobre la identidad católica de estas instituciones. Con estas facultades el Consejo celebró un congreso internacional del 22 al 24 de mayo de 2008.
Una atención particular se ha dedicado a las radios católicas, motivo por el cual el Consejo convocó el congreso internacional del 19 al 21 de junio de 2008, en el que participaron representantes de 41 países.

“También en este campo la pregunta era: ¿cuál es la identidad y la misión de las radios católicas en el contexto actual?”, ha explicado monseñor Celli en la plenaria.
Otra de las prioridades de este Consejo en estos dos años ha sido la de ayud ar a los obispos a comprender la importancia de las comunicaciones sociales, motivo por el cual monseñor Celli y sus colaboradores han viajado por el mundo para mantener encuentros con los episcopados.
En este contexto, organizó un Seminario en Roma del 9 al 13 marzo 2009 para obispos que representaban a 80 países, es decir casi el 75% de la Iglesia.
Para promover el mensaje de Benedicto XVI con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, dirigido en particular a los jóvenes de la era digital, el Consejo Pontificio ha promovido en enero pasado el servicio “www.pope2you.net“, que en sus primeros quince días de actividad recibió cinco millones de accesos.

Obispos venezolanos defienden enérgicamente vida, familia y libertad de expresión

Al finalizar su Asamblea Plenaria, la Conferencia Episcopal de Venezuela, emitió distintos pronunciamiento en el que resaltan la urgente necesidad de respetar la libertad de expresión, especialmente en los medios de comunicación; y denunció algunos ataques que se pretende institucionalizar en el país contra la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer.

En su comunicado emitido ante “el proyecto de Ley Orgánica para la equidad e igualdad de género”, los prelados precisan que aún cuando esta iniciativa “plantea entre sus objetivos desarrollar principios de igualdad y solidaridad y fortalecer el respeto a los derechos humanos de hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes”, se puede constatar que en ella “se cometen graves violaciones y daños irreparables a derechos y estructuras fundamentales de la sociedad venezolana reconocidos y garantizados en nuestro texto Constitucional”.

“Frente a los graves daños que ya ha estado sufriendo el matrimonio y la familia por el deterioro económico, social y moral y por el impacto de una cultura pan sexual que atenta contra su estructura social y jurídica, se suma este nuevo intento legislativo de la Asamblea Nacional, que la Iglesia Católica, lo mismo que otras iglesias cristianas hermanas y otros credos, ve con suma preocupación“, advierten, ya que legitima a las “uniones del mismo sexo, otorgándoles los mismos efectos jurídicos y patrimoniales que a los del matrimonio; en el proyecto de la nueva ley estos derechos quedan jurídicamente vulnerados. Igualmente desconoce la protección constitucional al derecho a la inviolabilidad de la vida humana, sea por medios anticonceptivos o por el aborto“.

Por esto, los prelados explican que “cuando la institución del Matrimonio y de la familia, que son los pilares de una sociedad, están amenazados por situaciones sociales, económicas, ideológicas o jurídicas, las diversas instituciones de la sociedad deben ponerse en movimiento para su defensa. En consecuencia es legítima la reacción y el rechazo de la sociedad cuando se pone en peligro la dignidad de la persona humana y los derechos que le son inherentes, como el de gozar de una estructura familiar constituida por un hombre y una mujer y sus hijos”.

De ese modo, “todos los hombres y mujeres de Venezuela” deben asumir “una actitud vigilante de estudio y discusión de este nuevo proyecto de Ley que de ser aprobado comprometería gravemente el futuro de nuestra sociedad; e invitamos a trabajar y hacer proposiciones que contribuyan a la dignificación de la persona humana y rechacen cuanto contribuya al debilitamiento de derechos tan fundamentales como: dignidad y respeto a la persona humana y la estructura natural del matrimonio y la familia”.

Ley de medios

Ante el proyecto de ley que pretende limitar o suprimir la libertad de expresión en los medios de comunicación, el Episcopado venezolano explica que este derecho fundamental está amparado en la Constitución de Venezuela, y lamenta que “en ocasiones las instituciones que detentan el poder, por motivos políticos o económicos, entre otros, coartan la libertad de expresión, amedrentando, interviniendo, manipulando las políticas comunicacionales, estableciendo normas y reglamentos limitantes, controlando los medios y creando legislaciones coercitivas que ahogan la libertad de expresión y violan el derecho a la información”.

“Hay que estar alerta ante estas situaciones, que debilitan el estado de derecho“, precisan.

Asimismo, deploran “el uso irresponsable de la libertad que lleva al libertinaje de expresión y lesiona los derechos humanos, sin tener en cuenta sus límites que le son dados por la dignidad de la persona humana y el bien común. No hay libertad cuando los medios, estén en manos privadas o en manos del gobierno, informan sólo lo que les interesa, ocultando noticias, tergiversando sucesos y no permitiendo el acceso a la opinión pública a quienes no están alineados con ellos”.

Finalmente expresan su “preocupación que decretos y legislaciones sin suficiente consulta y sin consenso en esta materia pretenden imponer hegemónicamente una determinada visión de la vida y de la sociedad”.