Asaltantes gay: «¿Interrumpir la misa con voces, insultos, qué es, flores y pájaros?»

El pasado viernes 5 de abril, en la rueda de prensa ante muchos periodistas interesados en la asamblea plenaria de los obispos, el portavoz del episcopado español, Luis Argüello García, obispo auxiliar en Valladolid, respondió a una pregunta de La Sexta que proponía “una terapia espiritual contra la homofobia”.

“Estupendo”, respondió el obispo. “Todo lo que sea terapia contra el odio… nosotros somos especialistas en predicar el amor, aunque luego lo vivamos medianamente”.

Pero inmediatamente el obispo aprovechó para denunciar, sin especificarlo, el asalto de activistas LGTB a la catedral de Alcalá de Henares producido dos días antes, el 3 de abril, cuando varias docenas de activistas con banderas LGTB entraron en la catedral, gritaron e interrumpieron el culto con consignas y actos provocativos.

“Lo que a mí me sorprende es que personas que nos denuncian por delito de odio tengan un gesto tan poco amable como entrar en un templo cuando se está disponiendo la gente para comenzar la celebración de la eucaristía, a entrar dando voces, insultando e interrumpiendo este acto. ¿Esto cómo lo llamamos? ¿Flores y pájaros? ¿Amor? ¿O liturgiofobia? ¿O eucaristiofobia? ¿Por qué no buscamos juntos cómo hacer mejor las cosas?”, planteó el obispo.

La doctrina católica sobre la homosexualidad y los homosexuales se puede consultar en el Catecismo de la Iglesia Católica, en sus párrafos 2357, 2358 y 2359.

 

Ahí se puede leer: “Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”.

El Catecismo prosigue: “Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana”.

La ley española castiga asaltar iglesias e interrumpir el culto: ¡incluso en la República!

La ley española recoge con bastante detalle en los artículos 523 y 524 del código penal que se castiga la alteración de ceremonias religiosas y la ofensa de sentimientos religiosos en lugares de culto. Según la ley española, no es lo mismo insultar a los católicos en la calle que irrumpir con gritos en una iglesia, y más durante la misa.

El artículo 523 del Código Penal dice: quien, “con violencia, amenaza, tumulto o vías de hecho, impidiere, interrumpiere o perturbare los actos, funciones, ceremonias o manifestaciones de las confesiones religiosas, será castigado con la pena de prisión de seis meses a seis años, si el hecho se ha cometido en lugar destinado al culto”.

Así entraron unos activistas LGTB interrumpiendo el culto en la catedral de Alcalá el 3 de abril de 2019

Varias de las frases de las leyes actuales españolas sobre protección del culto y de los sentimientos religiosos se tomaron de las leyes de 1932 de la Segunda República: la protección de los sentimientos religiosos, el castigo a la interrupción del culto, el respeto a los “dogmas, rituales”, “imágenes, objetos de devoción”… Puede verse en este PDF con la ley de 1932.

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Incluso la ley de 1932 la muy laicista Segunda República española castigaba el escándalo en lugares religiosos ofendiendo el sentimiento religioso

Otros precedentes de asaltos anticatólicos a iglesias

En marzo de 2019 la Audiencia de Madrid condenó a las dos extremistas de Femen que asaltaron la catedral de la Almudena de Madrid en junio de 2014 por un delito de profanación, por lo que cada una tendrá que pagar una multa que asciende a 2.190 euros.

En diciembre de 2017 el Tribunal Supremo confirmó la condena de un año de prisión impuesta por la Audiencia de Baleares contra cinco jóvenes extremistas que interrumpieron la Misa con gritos a favor del aborto en la iglesia de Sant Miquel, Mallorca, rechazando el recurso de casación interpuesto por los condenados.

En enero y febrero de 2014, y en el diciembre de 2013, durante el debate sobre la Ley del Aborto del ministro Gallardón, abundaron los ataques a iglesias en distintos formatos:

1) Irrumpir en medio de misa con gritos y pancartas (como en Sant Miquel en Mallorca y en Navidad en Sabadell, Barcelona)

2) Amenazar con pintadas en iglesias que impedirán el culto (como en la basílica de Yecla, Murcia)

3) Encadenándose en la entrada del templo (como en la catedral de Terrassa)

4) Directamente intentando quemar la iglesia (como en Santa Marina, en Sevilla)

Más allá de las actividades delictivas cristianófobas de grupos abortistas, LGTB o anarquistas, se da la circunstancia de que en España la mayoría de actos públicos de cristianofobia (exactamente dos de cada tres) no los protagonizan marginales ni inadaptados, sino que los realizan políticos y cargos electos, como analizaba el informe 2013 del Observatorio de la Libertad Religiosa en España.

Religión en Libertad

Cardenal Cañizares: En el amor no cabe la desigualdad

Ante las informaciones aparecidas hoy quiero manifestar que en mi labor dentro de la Iglesia he conocido de manera directa la opresión que sufren las mujeres y las graves las injusticias ante la desigualdad. Cómo no luchar con ellas, más aún, junto a ellas, porque sufren la desigualdad social y laboral y son víctimas de todo tipo de violencia, ante una sociedad injusta.

Como hombre de Iglesia no se hacen públicos todos los hechos, no se presume de ellos, se hace desde la sencillez, aunque formen parte de nuestro día a día visitar a esas mujeres, interesarse profundamente para junto a ellas, buscar soluciones y mantener un apoyo constante.

No, no se cuenta, porque se encomienda, porque esa labor es silenciosa, pero es una revolución imparable por el cambio social.

A veces la sociedad avanza más que los gobiernos y la Iglesia participa de ese movimiento de cambio social imparable, siempre desde el amor, porque no basta con aplaudir las mejoras sino mantenerlas y luchar por su avance.

En esa lucha contra la injusticia, que conozco bien de cerca, me encontraré siempre. No existe un sentido cristiano sin la lucha por los oprimidos.

Injusticia, hambre, guerra. Algo hacemos mal.

Ante esta situación actual de egoísmo del hombre por satisfacer “sus necesidades” sean cuales sean tanto materiales, como personales. Las consecuencias son que, existen guerras, hambre, odio, rencor, ambición, avaricia, etc. Todo ellas esta derivadas de esta, nuestra actitud.

Aquí esta la solución, para el que quiera leer, sea católico o no. Es una realidad.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 5-16a

Hermanos:

Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros.

Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la profecía, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con generosidad; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado.

Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.

Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.

En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.

Servid constantemente al Señor, Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.

Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.

 

Y el evangelio apostilla. ¿Donde estamos cuando se nos requiere?.

Perder la Vida por los demás. 

 

No se puede separar sexo del matrimonio, señala Cardenal Urosa a jóvenes

El Arzobispo de Caracas (Venezuela), Cardenal Jorge Urosa Savino, alentó a los jóvenes a sentirse orgullosos de ser cristianos y los llamó a promover la santidad de la familia y control personal guardando el sexo para el verdadero amor dentro del matrimonio.

“No se puede separar la actividad sexual del verdadero amor, del matrimonio que da protección y estabilidad a los esposos y a los niños, de una familia estable, cariñosa y unida. La práctica sexual debe ser expresión de un amor auténtico, y estar enmarcada en la familia unida para siempre, con respeto, cariño y fidelidad para toda la vida”, señaló durante la Misa de clausura del Encuentro Nacional de Jóvenes celebrado el domingo.

Desde Valencia (Venezuela), el Purpurado dijo que ante el libertinaje afectivo-sexual, que es una de las amenazas del mundo moderno, los jóvenes cristianos deben responder “con el compromiso de promover y fortalecer el amor a la familia y el respeto a las personas”.

“Promovamos la santidad de la familia, y para ello valoremos la unión conyugal cristiana, santificada por el mismo Jesús con el santo sacramento del matrimonio (…), porque el pecado, mis queridos muchachos, lleva a la muerte”, señaló.

El Cardenal Urosa también llamó a los jóvenes a intensificar su práctica religiosa, especialmente asistiendo a la Misa dominical. “Es preciso, por lo tanto, ser firmes en nuestra fe y practicarla, vivir en constante unión con Dios, que está siempre a nuestro lado, y que quiere tener un lugar privilegiado en nuestros corazones”, indicó.

Asimismo, durante la homilía, exhortó a enfrentar el desafío del desprecio a la vida, derecho humano golpeado por el aborto y la violencia.

“Los cristianos sabemos que toda persona ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, que tenemos un alma inmortal, que tenemos unos derechos inalienables. Y el más importante es el derecho a la vida (…). Por eso rechazamos el aborto, que es un crimen abominable”, así como “la droga, el secuestro, el homicidio, el robo, esa violencia criminal que está sesgando cada año más de 15.000 vidas, especialmente de muchachos y jóvenes adultos”, indicó.

Finalmente, el Arzobispo de Caracas invitó a los jóvenes a considerar “la posibilidad de seguir a Jesucristo en la Iglesia como sacerdotes, o religiosos o religiosas”.

“Es una vida hermosísima, la de quien se consagra a Dios para llevar su luz de vida a tanta gente que viven en tinieblas. Es una vida dedicada siempre a hacer el bien, a ser instrumentos de paz, a ser mensajeros y embajadores de Cristo, promotores de la vida y de la felicidad”, aseguró.

EWTN