DERECHO A VIVIR – VALENCIA, en facebook

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3 Respuestas a “DERECHO A VIVIR – VALENCIA, en facebook

  1. EN SU FONDO SE ENCUENTRA LA ULTIMA CENA PERO HAY UN DETALLE LOS DOCE APOSTOLES LLEVAN LA AUREOLA LO CUAL NO SERIA CORRECTO YA QUE JUDAS ESCARIOTE NO FIGURA COMO SANTO

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  2. ICONO DE PENTECOSTES:
    El icono muestra el colegio de los doce apóstoles, signo de las doce tribus de Israel. A la derecha de la Virgen está San Pedro y a la izquierda San Pablo que, por la magnitud e importancia de su obra de evangelización, es siempre incluido por la tradición entre los apóstoles. Cada apóstol tiene en su mano un rollo, símbolo de la predicación de la Buena Noticia. En la tradición occidental iconográfica, la Virgen aparece en el centro de los apóstoles. Su presencia recuerda las palabras de los Hechos: “Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres y de María la madre de Jesús” (Hch 1, 14). No era, de hecho, posible que Aquella que había recibido el Espíritu Santo en el momento de la concepción, no estuviese presente cuando el Espíritu Santo bajó sobre los apóstoles.

    Pentecostés transforma al hombre de pecador en santo: los apóstoles, que habían abandonado Jesús en la hora de la pasión y todavía estaban llenos de miedo a pesar de las apariciones de Jesús resucitado, reciben un nuevo espiritu que los trasforma en testigos. Los apóstoles sentados forman un arco. Todos están en el mismo plano y son del mismo tamaño, es la armonía de la unidad, don del Espíritu Santo. El icono subraya el relato de los Hechos. Cada apóstol recibe “personalmente” una lengua de fuego. El Espíritu Santo se da en modo único y personal a cada uno.

    Es la fiesta del nacimiento de la Iglesia, comunión entre los hombres. El Espíritu Santo hace aparecer sobre la tierra la revelación de la comunión celestial de las tres personas divinas.
    El milagro de las lenguas en el primer discurso de San Pedro lo atestigua. Las lenguas, que en un tiempo habían sido confundidas, como recuerda el episodio de la torre de Babel, ahora se unen en el conocimiento misterioso de la Trinidad. La comunión alcanza tal intensidad que no se trata ya de un conocimiento a través de la lengua, sino de un hablar de espíritu a espíritu.

    SAN MATÍAS:
    A la muerte de Jesús, y a los pocos días de la Ascensión, San Pedro reunido con la comunidad cristiana (unas 120 almas) en Jerusalén explicó que, según estaba previsto en las Escrituras (Salmos 69:25), uno de los Apóstoles había prevaricado (Hechos 1:17-25), y que otro había de reemplazarle: “Sean sus días pocos, tome otro su oficio” (Salmos 109:8); por tanto, se imponía una elección. Se propusieron dos nombres: «José, por sobrenombre Barsaba, llamado Justo, y Matías». Se pronunció una oración dirigida al Señor para que manifestase su voluntad acerca de elección del nuevo Apóstol, lo mismo que antaño con la de los Doce primeros (Mc 3,13-19, par.), y se dejó al procedimiento de las suertes, corriente ya en el Antiguo Testamento (cfr. los 7,14.16; 14,2; lo 1,7), la manifestación de dicha voluntad. Ésta fue que la vacante de Judas la cubriese Matías.

    ¿Por qué «era necesario» nombrar uno para el puesto de Judas? Cuando Santiago el Mayor murió hacia el a. 44 (Hechos 12,2) no se nombró otro en su lugar, ni Pablo de Tarso fue nunca considerado su sustituto. Los «Doce Apóstoles» elegidos por Jesús lo son para el presente y para el futuro, cuando «juzguen (como nuevos «doce» patriarcas) a las doce tribus de Israel» (Mt 19,28; Le 22,31); y por su número ellos expresan una plenitud que, en este caso, representa la plenitud del Pueblo de Dios. Por la primera razón, Santiago al morir no dejó ninguna vacante, no terminó su apostolado; mientras que la traición de Judas y su muerte sin arrepentimiento eficaz fueron interpretadas como una deserción, un «apartarse» (parabáinein; Hechos 1,25), un «dejar su lugar desierto» (Hechos 1,20); la necesidad de un nuevo Apóstol nacía no de la muerte de Judas sino de su deserción. Por la segunda razón, era necesario completar el número de «doce».

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  3. GRACIAS POR LA ACLARACION SE VE QUE ME FALTA MUCHO POR CONOCER TAL VEZ MUERA Y NO LLEGARE A SABER TODA LA VERDAD DE MI FE GRACIAS NUEVAMENTE

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