LA JUSTICIA FRANCESA, FALLA EN CONTRA DE LA FEDERACIÓN CATALANA DE RUGBY.

La Justicia Francesa impide a la Federación Catalana de Rugby formar parte de la Internacional

El Tribunal de Primera Instancia de París ha fallado en contra de la demanda presentada por la Federació Catalana de Rugby (FCR) de ser admitida dentro de la Federación Internacional de este deporte, la FIRA, a pesar de que en su alegato contemplan que fueron un miembro fundador.

En el fallo se condena a la FCR a asumir los costes del juicio, 6.000 euros, aunque la Federación “no se da por vencida” y ha asegurado que recurrirá la sentencia.

Además ha sido desestimada la demanda de la Federación Española de Rugby contra la FCR para que ésta última fuera condenada a pagar la cantidad de 10.000 euros por “daños morales”, a publicar la sentencia en dos periódicos españoles y a una condena de 35.000 euros en concepto de costes.

En este sentido, el fallo tampoco contempla la demanda de la FIRA contra la federación catalana en la que pedía que se declarara que la FCR no fue miembro fundador de la federación internacional del Rugby.

Según la FCR, cuando se creó el organismo internacional del Rugby en 1934 la Federación catalana fue uno de los 13 miembros constituyentes que, posteriormente, aceptó a la Federación Española de Rugby “sin ningún problema”. En 1941, bajo la dictadura franquista, se prohibió a todas las federaciones deportivas no españolas y la de rugby no fue una excepción.

Kelme tendrá que pagar al separatista Oleguer Redacción Madrid. 16 de diciembre.

Campaña de diario ya en apoyo a la empresa alicantina

Kelme tendrá que pagar al separatista Oleguer

Olegario Presas se ha hecho un nombre en el mundo del fútbol no precisamente por su calidad técnica, ni por sus logros deportivos, sino por sus ideas políticas. El catalán, que de talento futbolístico no anda sobrado pero sí de polémica, encima va a tener suerte de ser indemnizado por la marca deportiva Kelme al rescindir su contrato unilateralmente, pues el jugador se manifestó a favor del etarra De Juana Chaos, informa Periodista Digital.

Kelme canceló ese acuerdo de patrocinio después de que Olegario, actualmente en las filas del Ajax holandés porque en el Barcelona no salía del banquillo ni para calentar, escribiera un artículo como poco “comprensivo” con la situación vivida por el terrorista De Juana Chaos, en el diario vasco Berria.

Olegario Presas demandó a Kelme y ahora los tribunales condenan a la empresa alicantina a una ejecución provisional de la sentencia que incluye el pago de 86.000 euros de indemnización, además de los intereses y las costas del proceso.

Si desea hacer llegar a Kelme una carta de apoyo adhesión, pueden enviarlas a la dirección redaccion@diarioya.es, con el título de CARTA APOYO KELME.

“Euskal Herria”, esa invención

“Euskal Herria”, esa invención

Uno de los dramas de la España actual es que los ciudadanos hemos renunciado a nuestros derechos políticos y a ser representados adecuadamente por los dirigentes. Hemos hecho “mutis” acerca de nuestra historia común, de los valores tradicionales que siempre han llevado a España a ser una nación fuerte. Hemos desistido de ser parte activa del edificio democrático, y nos hemos conformado con ser el eterno convidado de piedra. Y así nos va.

Porque, en general, el político español sólo reacciona a base de puyazos. Si Vd. quiere que el ministro de tal ramo se corrija y retire su globo sonda número 7.239 de la legislatura, sólo tiene que convocar una concentración que sea numerosa a las puertas del Congreso, y llamar a los medios de comunicación de Polanco y Roures para que lo cubran. Al día siguiente, el cabizbajo politicucho retirará la medida asegurando que era solamente una hipótesis de trabajo. Y tan fresco, oiga.

Decimos esto porque, según parece, un nutrido grupo de tuercebotas vascos que llevan algunos años viviendo como marajás gracias al Estado Español, ahora dicen que no jugarán el partido de Navidad contra Irán (el partido de las selecciones autonómicas) si en la camiseta no pone “Euskal Herria” en lugar de “Euskadi”, como hasta ahora. Dicen los maradonitas euskaldunes que “se utilizan jugadores de Vizcaya, Guipúzcoa, Álava, Navarra, y las provincias vasco-francesas de Behe Nafarroa, Lapurdi y Zuberoa, y que por tanto la cosa no puede llamarse “Euskadi”, sino “Euskal Herria”.

Y claro, el problema de ese simulacro de razonamiento es que esa cosa a la que ellos llaman así, “Euskal Herria” no ha sido nunca otra cosa que un ejercicio esforzado y continuado de imaginación colectiva, pero jamás ha tenido el menor apego a la realidad. Nunca ha tenido entidad política, ni jurídica, ni geográfica, ni seguramente tampoco cultural, ya que en cada una de esas zonas existe su propia cultura autóctona, sin que ello suponga ningún argumento de peso para establecer nacionalismo alguno.

Sin embargo, la protesta de estos futbolistas que, insistimos, viven muy bien gracias a lo que cobran de España (en una Liga donde jugasen contra el Bermeo, el Baracaldo o el Elgoibar lo tendrían complicado para mantener su tren de vida), será seguramente aceptada, y el día 23 de diciembre saldrán al campo con un enorme “Euskal Herria” en la chepa. Y aquí todos a callar: los políticos, para no variar, y los ciudadanos.