PELIGROSA INTROMISIÓN CULTURAL (NO RELIGIOSA) EN ESPAÑA

La noche del 31 de octubre se le llama, en el inglés antiguo, “All hallow’s eve” (víspera de todos los santos). Mas tarde “All hallow´s eve” se abrevió a “Halloween”. Pero, como las celebraciones de un pueblo reflejan su cultura y su fe, Halloween dejó de ser una fiesta cristiana para convertirse en una fantasía de bruja y fantasmas, aprovechada posteriormente por los satánicos como su gran fiesta.

Fiesta satánica

Halloween es una de las celebraciones mas importantes para los satanistas y ocultistas. Esa noche realizan “misas” negras y otras graves ofensas a Dios. Esa noche se registra un aumento de crímenes, por lo que la policía, en muchos lugares, se mantiene en estado de alerta.

El arzobispado de México señaló ya el año pasado que “si buscamos ser fieles a nuestra fe y a los valores del Evangelio, debemos concluir que la fiesta del Hallowen no sólo no tiene nada que ver con la celebración que le dio origen, sino que incluso es nociva y contraria a la fe y la vida cristiana”.

Testimonio sobre halloween de una conversa del satanismo

Tras convertirse al catolicismo luego de practicar durante varios años el satanismo y el esoterismo, Cristina Kneer de Vidal, residente de Hermosillo, México, explicó que la fiesta de Halloween es la más importante para los cultos demoníacos pues además de iniciarse el nuevo año satánico, “es como si se celebrara el cumpleaños del diablo”.

La ex astróloga afirmó que la noche de Halloween no debe celebrarse por ningún católico pues, entre otras cosas, es la fecha en la que los grupos satánicos sacrifican a jóvenes y niños. “No quiero asustar a nadie, todo el mundo es libre de creer lo que quiera, pero mis palabras deben ser tomadas en cuenta, por lo menos pido que me escuchen, razonen y decidan”, afirmó.

“Miles de personas han adoptado sin saberlo una costumbre satánica y con ello están propiciando el crecimiento del satanismo en México y en las grandes urbes”, agregó Kneer y explicó que “son temas poco conocidos, practiqué la meditación y aunque ahora me arrepiento, llegué a abominar a Dios”. “Se eligen preferentemente niños porque son los que aún no han pecado y son los preferidos de Dios”, afirmó.

Cristina Kneer pertenece a un grupo conocido como SAL, que pretende enviar a los satanistas un mensaje de esperanza para que se conviertan y la petición de que no hagan más daño. “Cualquier satánico que lea esta información y que quiera rechazar o abandonar el satanismo puede hacerlo con ayuda de Dios, como ya lo hemos logrado nosotras”, señaló Kneer.

Recomendación a los padres

Los padres, al mismo tiempo que desean que sus hijos se diviertan sanamente con sus amigos, deben estar atentos a las prácticas y creencias dañinas que existen en su ambiente. No se trata de ver al demonio en todas partes pero si deben saber que es un enemigo real, que se mete por cualquier grieta que se le abra. En cuanto a los disfraces, los padres deben supervisar para evitar lo que ofende a Dios o falta a la modestia. ¿Que ideales representa el personaje del disfraz? Los padres no deben tener miedo de investigar e imponer límites, aunque otros padres no lo hagan.

Los padre también deben cuidar que halloween no remplace la Solemnidad de Todos los Santos, fiesta que nos recuerda que son muchos los santos en el cielo, no solo los canonizados. Recordamos la comunión de los santos, que todos somos llamados por Dios a ser santos y un día llegar al cielo. Si tienes el apoyo de otros padre o de la escuela puedes organizar alternativas a Halloween.
Raíces paganas de Halloween

Ya desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del norte de Europa celebraban el fin del año con la fiesta de Samhein (o La Samon), fiesta del sol que comenzaba la noche del 31 de octubre. Marcaba el fin del verano y de las cosechas. El colorido de los campos y el calor del sol desaparecían ante la llegada de los días de frío y oscuridad. Creían que aquella noche, el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra fomentando un ambiente de muerte y terror. La separación entre los vivos y los muertos se disolvía aquella noche y haciendo posible la comunicación entre unos y otros. Según la religión celta, las almas de algunos difuntos estaban atrapadas dentro de animales feroces y podían ser liberadas ofreciéndole a los dioses sacrificios de toda índole, incluso sacrificios humanos.

Aquellos desafortunados también creían que esa noche los espíritus malignos, fantasmas y otros monstruos salían libremente para aterrorizar a los hombres. Para aplacarlos y protegerse se hacían grandes hogueras. Estas hogueras tuvieron su origen en rituales sagrados de la fiesta del sol. Otras formas de evitar el acoso de estos macabros personajes era preparándole alimentos, montando macabras escenografías y disfrazándose para tratar de asemejarse a ellos y así pasar desapercibidos a sus miradas amenazantes. Es el demonio quien en todas las épocas busca implantar la cultura de la muerte.

Al no conocer al verdadero Dios, aquella gente vivía aterrorizados ante las fuerzas de la naturaleza y las realidades del sufrimiento y la muerte. De alguna forma buscaban desahogar su miedo dándole expresión en toda clase de fantasías. Todo lo feo, lo monstruoso y lo amenazante que se puede imaginar en figuras de animales y seres humanos constituye la base para darle riendas libres a la imaginación del terror.

Mezcla con el cristianismo

Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que algunos las mezclaran. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

Algunos inmigrantes Irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde USA, Halloween se ha propagado por todo el mundo.

Algunas costumbres de Halloween

Trick or Treat

Los niños (y no tan niños) se disfrazan (es una verdadera competencia para hacer el disfraz más horrible y temerario) y van de casa en casa exigiendo «trick or treat» (truco o regalo). La idea es que si no se les da alguna golosina le harán alguna maldad al residente del lugar que visitan. Para algunos esto ha sido un gracioso juego de niños. Ultimamente esta práctica se ha convertido en algo peligroso tanto para los residentes (que pueden ser visitados por una ganga violenta), como para los que visitan (Hay residentes que reaccionan con violencia y han habido casos de golosinas envenenadas). En todo caso los comienzos de esta costumbre parece ser que se remonta a la persecución contra los católicos en Inglaterra cuando las residencias de los católicos eran presa de amenazas.

La Calabaza

Según una antigua leyenda irlandesa un hombre llamado Jack había sido muy malo y no podía entrar en el cielo. Tampoco podía ir al infierno porque le había jugado demasiados trucos al demonio. Tuvo por eso que permanecer en la tierra vagando por los caminos, con una linterna a cuesta. Esta linterna primitiva se hace vaciando un vegetal y poniéndole dentro un carbón encendido. Jack entonces se conocía como “Jack of the Lantern” (Jack de la Linterna) o, abreviado, Jack-o-‘Lantern. Para ahuyentar a Jack-o-‘Lantern, la gente supersticiosa ponía una linterna similar en la ventana o frente a la casa. Cuando la tradición se popularizó en USA, el vegetal con que se hace la linterna comenzó a ser una calabaza la cual es parte de las tradiciones supersticiosas de Halloween. Para producir un efecto tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma del rostro de una calavera o bruja.

Fiestas de Disfraces

Una fiesta de disfraces no es algo intrínsecamente malo. Pero si hay que tener cuidado de que el disfraz no tape la conciencia del pudor, del respeto a lo sagrado y de la moral en general.
Jesucristo es victorioso sobre el mal

La cultura moderna, jactándose de ser pragmática y científica, se aparta de Dios considerándolo un mito ya superado. Al mismo tiempo, para llenar el vacío del alma, el hombre de hoy retrocede cada vez más al absurdo de la superstición y del paganismo. Sin la fe, el hombre se arrastra hacia la necesidad de protegerse de fuerzas que no puede dominar. Vive con miedo y necesita expresarlo. Busca de alguna manera con sus ritos exorcizar las fuerzas superiores.

Como católicos, profesamos que solo Jesucristo nos libera de la muerte. Solo Él es la luz que brilla en la oscuridad de los largos inviernos espirituales del hombre. Solo El nos protege de la monstruosidad de Satanás y los demonios. Solo El le da sentido al sufrimiento con su Cruz. Solo El es vencedor sobre el horror y la muerte. Solo Dios basta para quién ha recibido la gracia y vive como discípulo de Cristo. Ante Cristo la cultura de la muerte cede el paso al amor y la vida.

Alternativas al Halloween

Los cristianos debemos no solo desenmascarar el mal sino ser además luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos que comienza en la noche del 31 de octubre. En la liturgia de esa noche, San Pablo nos enseña que los santos están con nosotros:

Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación (Hebreos 12,22-24)

Debemos celebrar gozosamente esta realidad. Se pueden hacer muchas celebraciones en torno a los santos. Los niños se pueden disfrazar de un santo favorito y aprenderse su vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los mayores pueden leer sobre los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.

Tradicionalmente en España y en algunas comunidadse de Latino América, solía irse de puerta en puerta cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para celebrar misas para las ánimas del Purgatorio.

La Fiesta de Todos los Santos es una invitación a ser nosotros también santos. Las vidas maravillosas de los santos nos ayudan a vivir más perfectamente el Evangelio. Encontramos en ellos grandes amigos que intercederán desde el cielo por nuestra salvación.

Sacerdote sobreviviente relata dramática situación de seminario en Haití

El P. Augustin Almy, sacerdote diocesano que se encontraba en el Seminario de Puerto Príncipe cuando ocurrió el terremoto del 12 de enero pasado, relató la dramática situación en la que se encuentran actualmente los sacerdotes y seminaristas de este centro.

P. Augustin Almy

Desde el mismo lugar en donde están ahora los restos del seminario en Puerto Príncipe, el P. Almy contó a ACI Prensa que al momento del terremoto se encontraba en su cuarto “viendo televisión en el segundo piso. De pronto oí un ruido que no pude identificar como un terremoto. Vi luego que las paredes se caían y que la casa también se venía abajo”.

“Luego de unos cinco o siete minutos hubo silencio. Salí y vi el seminario completamente destruido. Quise abrir luego las ventanas de mi oficina y no pude. Traté de entrar y tampoco me fue posible. Los seminaristas estaban asustados. Y me di cuenta que me había salvado de morir“, dijo el sacerdote.

Al hablar de la situación actual del seminario, el P. Almy resaltó que todavía “hay algunos seminaristas que no podemos identificar, pero podemos sentir el olor que nos indican que han fallecido. Tampoco podemos encontrar a un profesor de derecho canónico y no hemos podido tener acceso a su cuarto para ver si es que está vivo o muerto”.

“La capilla –continuó– ha quedado totalmente destruida y no podemos celebrar Misa allí. Tenemos que celebrar aquí a campo abierto”.

Al hablar luego de las necesidades urgentes que tienen, el sacerdote indicó que es imperativo “asegurar los pocos bienes que quedan. De todos lados vienen a robar y no se dan cuenta que el seminario no está acabado, tenemos que continuar pese a la catástrofe“.

“Necesitamos también recuperar los cuerpos de los fallecidos por respeto y para evitar enfermedades. Algunos amigos nos están ayudando con algo de comida y agua” pero también está el problema de la “energía eléctrica que no tenemos“, concluyó.

Cáritas con Haití

Cuentas Bancarias:

SANTANDER      0049-1892-64-2110527931

BBVA                 0182-2000-21-0201509050

POPULAR          0075-0001-81-0606839307

BANESTO          0030-1001-38-0007698271

CAJA MADRID   2038-1028-15-6000969697

LA CAIXA          2100-2208-39-0200227099

CECA                 2000-0002-20-9100382307

BANCAJA           2077-1277-10-3100146740

CAM                   2090-5513-04-0040370409

 

Y EN LAS CUENTAS DE LAS CÁRITAS DIOCESANAS

 

Teléfono información y donaciones: 902 33 99 99 

Testimonio de un sacerdote ante la enfermedad

Carta enviada por Gabriel, 21 años, estudiante.
Jesús Muñoz murió el día 11 de septiembre en Coria, en su cama, acompañado de su familia. Tuve la suerte de conocerle los dos últimos años de su vida, soy amigo personal de su hermano, Javier, y visito de vez en cuando a sus padres. La muerte de Jesús, su sufrimiento y sus dolores fueron y son, para los que le conocimos, una gran esperanza y un gran apoyo. Su testimonio nos ha marcado para el resto de nuestras vidas y jamás podremos olvidarle. Tengo 21 años y estudio en la universidad, y llevo una copia de su carta en mi carpeta a todas partes.
 
Testimonio de un sacerdote ante la enfermedad
Este testimonio lo dedica Apologetica.org a todos los evangélicos y católicos,
que por un motivo u otro ven en el dolor y el sufrimiento un escándalo para la fe.
“En primer lugar, permitidme que me presente: me llamo Jesús Muñoz 32 años y soy sacerdote católico de la diócesis de Toledo, España. En el año 1996 estuve de misionero en Bolivia como catequista itinerante de la Comunidades Neocatecumenales.
Al volver a España para descansar y tener unas vacaciones me diagnosticaron un cáncer colo-rectal con metástasis hepática.
He sido sometido a varias operaciones: me extirparon el ano, el recto y 30 cm. del colon, y me hicieron un ano artificial. Posteriormente me quitaron una cuarta parte del hígado. También he sido sometido a otras operaciones de menor consideración. He sido sometido a tratamiento de radioterapia y actualmente estoy en tratamiento con quimioterapia.
Llevo ya tanto tiempo que el cuerpo se deteriora y por esta razón no puedo viajar, ni muchas veces salir de casa. Bueno, aunque es aceptable mi calidad de vida, varía mucho de mes en mes e incluso de día a día. Nunca es igual, es imprevisible cómo me voy a encontrar a la mañana siguiente. Es un misterio.
El sufrimiento es un misterio que solamente desde la fe se ilumina.
El tiempo pasado en Bolivia fue fantástico. De niño siempre quise ir a las misiones y el Señor me lo ha concedido. Fue un tiempo de renovación sacerdotal, pues yo era un “burgués”. No me preocupaba de nada, salvo de mí mismo. Sin santidad, sin intimidad con el Señor ni con su Palabra, sin oración asidua. Muy despreocupado por la liturgia y por quien me tocaba pastorear. No era capaz de morir por nadie. Pero, aparecía ante los feligreses como muy trabajador, preocupado por las cosas, buen cura, humilde… Mentira todo. Pues soy un egoísta y un orgulloso, que sólo me busco a mí en lo que hago. Un cura de pueblo que sólo hace cosas; pero no lleva el evangelio a su pueblo. Y apegado al dinero, pues lo último que hice antes de salir para Bolivia fue dar clases en un instituto de enseñanza secundaria y tener una nómina abultada. Pues, el mayor peligro para un cura es el dinero -también para cualquier cristiano-. “Por que la raíz de todos los males es el afán de dinero” (1Tm 6,10)
  Pero los milagros que he visto en la evangelización y sobre todo mi equipo de evangelización me ayudaron mucho. Me corrigieron a tiempo. Siempre con cariño o, mejor aún, con amor evangélico. No siempre recibía las correcciones con agrado: mi egoísmo y el ser educado para ser el primero en todo, y un líder como cura, se manifestaba con toda claridad.
Ciertamente que les estoy muy agradecido, ha sido un segundo seminario de formación. Una regeneración sacerdotal.
En definitiva tener que pasar por la puerta de la humildad, la cual yo rehusaba. Ver mis pecados con una claridad que antes me estaba velada. Y rezaba al Señor que si yo era un lastre para la evangelización, que si iba a añadir problemas a los que ya había en la misión que me retirase de ella. ¡Y cómo lo hizo! El Señor, también me lo concedió.
  El Señor siempre me ha concedido lo que le he pedido de todo corazón. El siempre se abaja para escuchar al afligido y al atribulado, y a la oveja perdida siempre la trata con mayores entrañas de misericordia.
Dios siempre provee, no deja solo al desvalido, siempre abre puertas allí donde parece que se cierran.
La experiencia del sufrimiento es un misterio. En el postoperatorio, aunque estaba sedado con morfina, recuerdo que en una ocasión desperté y miré el crucifijo que tenía delante, miré a Jesucristo y le decía que estábamos iguales: con el cuerpo abierto, con los huesos doloridos, solos ante el sufrimiento, abandonados, en la cruz… Yo me fijé en mí y me revelé. No lo entendía. Dios me había abandonado. No me quería. Y de pronto recordé las palabras que desde el cielo Dios-Padre pronuncia refiriéndose a Jesucristo el día del bautismo y posteriormente en el Tabor: “Este es mi Hijo amado”, “mi Predilecto”. Y el Hijo amado de Dios estaba colgado frente a mí en la cruz. El amor de Dios, crucificado. El Hijo en medio de un sufrimiento inhumano.
  Entonces reflexioné: Si me encuentro en la misma situación que Él, entonces yo también soy el hijo amado y predilecto de Dios. Y dejé de revelarme. Y entré en el descanso. Y vi El Amor de Dios.
La razón humana no encuentra sentido al sufrimiento, no tiene lógica. Solo mirando al Crucificado el hombre entra en la paz que el sufrimiento le ha robado. Pues, con el dolor y el sufrimiento el hombre pierde la capacidad de razonar y la voluntad. Y ya está perdido, le han vencido. Ha dejado de ser hombre; pero el sufrimiento y la resurrección de Cristo nos ha hecho hombres nuevos.
Y, también, cuánto me han consolado las palabras del Siervo de Yahvé: Varón de dolores, Conocedor de todos los quebrantos. ¡NO! No estoy solo en la cruz. Doy gracias a la Iglesia por el don tan inmenso de la fe. Sólo la fe tiene respuestas a los interrogantes del hombre.
  Recuerdo igualmente algunas frases de los salmos que he meditado y qué bien me han hecho: “me estuvo bien el sufrir”; “hasta que no sufrí estuve perdido”.
Aunque también es cierto que, ¡cuántas veces he llorado en el silencio de la cama cuando llegan los dolores y el sufrimiento, y al ver que llega el final de los días!. Y aparece como una desesperanza; aunque yo rápidamente digo “todo sea por la evangelización”. ¡Por la evangelización!. Aunque, a veces, ese “todo” resulta una carga dura y pesada.
Al igual que en la clínica he colocado un icono de la Virgen enfrente de mi cama, pues quiero morir mirándola a ella. Y quiero morir sin agonía, sin lucha, sino entregándome como ella me ha entregado a su Hijo.
Actualmente mi enfermedad se agrava: tengo tumores en el hígado y en el hueso sacro. Es decir, la metástasis comienza a extenderse; aunque con la quimioterapia parece que la retienen un poco. De todos modos los médicos me han pronosticado que no viviré más de un año, dos a lo sumo; Pido a Dios tener una calidad de vida lo suficientemente aceptable como para evangelizar desde mi situación.
Me siento como una barca varada en la orilla del lago de Tiberiades. Ya no saldrá más a pescar; pero tengo la esperanza de que Cristo también suba a ella para proclamar desde allí la Buena Nueva a la muchedumbre. Esta es ahora mi misión: ser barca varada, púlpito de Jesucristo.
  Veo que este tiempo es un Adviento particular que el Señor me regala para prepararme al encuentro con el “Novio” y tener las lámparas preparadas con un aceite nuevo, y así poder entrar al banquete de bodas. Es un don el poseer el aceite de Jesucristo, que fortifica mis miembros para la dura lucha de la fe en el sufrimiento, me ilumina la historia que está haciendo conmigo, y me asegura poseer el Espíritu Santo, como arras del Reino de los Cielos.
Ciertamente nadie sabe ni el día ni la hora de la muerte. Es vivir de la esperanza. De esto se reflexionará en toda la Iglesia: sobre la virtud de la esperanza. Y sobre el espíritu que nos hace decir ¡Abba! (Padre).
Pero, a veces, creo que pierdo el tiempo, que podría hacer más cosas, orar más, tener más intimidad con el Señor, y otras veces la enfermedad no me deja hacer más. ¿Será que sólo tengo que sufrir: purificarme, convertirme, evangelizar desde el silencio?. A esto me está ayudando la lectura de las obras de Sta. Teresita del Niño Jesús y he vuelto a releer la “Salvifici Doloris” del Papa Juan Pablo II.
Lo más importante, es esta fe, vivida en régimen de pequeñas comunidades, en donde la lectura de la Palabra de Dios, ilumina el sentido de mi vida, en donde se dan signos de unidad y amor

Ha muerto José María Javierre

Image   Sacerdote, periodista, escritor y el último Premio Bravo Especial.  

 Hoy día 17 de diciembre de 2009 ha muerto José María Javierre. El sacerdote José María Javierre Ortas fue galardonado el pasado 21 de octubre con el Premio ¡Bravo! que concede anualmente la Comisión de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española, en su categoría de “Premio Especial”.

José María Javierre nace en Lanaja (Huesca) en 1924. Sacerdote desde 1947, es doctor en Teología, periodista y escritor de numerosas biografías relacionadas con personajes de la Iglesia. En su faceta periodística destacan sus años como corresponsal en Roma y Vaticano, la dirección de revistas y publicaciones escritas, entre ellas el diario El Correo de Andalucía. Tamién ha sido responsable de la Gran Enciclopedia de Andalucía y de la vesión española de la monumental Historia de la Iglesia Fliche Martin.

 Su presencia en los medios de comunicación ha sido prolija, y destaca la dirección de programas religioso-culturales en televisión, entre ellos “Últimas preguntas” en TVE,  y “Testigos hoy” en Canal Sur TV (espacio éste que acaba de emitir su programa número 1.000). Sus obras denotan una especialización en tres áreas de la investigación histórica: místicos españoles del siglo de Oro, relaciones diplomáticas de la Santa Sede con los Estados europeos ante la primera guerra mundial y personajes pontificios contemporáneos.

 Aunque él nunca ha renegado de su origen oscense, está afincado en Sevilla desde que llegara por primera vez para escribir la biografía del cardenal Marcelo Spínola. Hermano del fallecido cardenal Antonio María Javierre, pertenece a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos y, entre otros galardones, es hijo adoptivo de Sevilla, ciudad que cuenta con una calle rotulada con su nombre. El cardenal arzobispo de Sevilla, mons. Carlos Amigo Vallejo, le nombró canónigo del Cabildo Catedral.

España: Los obispos premian al sacerdote y escritor José María Javierre

El sacerdote y escritor José María Javierre, el semanario Alfa y Omega y la radiofórmula informativa Radio 5 son algunos de los galardonados este año por la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).
La Conferencia Episcopal Española hizo público este miércoles el fallo del jurado de los Premios ¡Bravo! del año 2009.
Se trata de unos premios otorgados anualmente por la CEMCS con los que la Iglesia reconoce “la labor meritoria de todos aquellos profesionales de la comunicación en los diversos medios, que se hayan distinguido por el servicio a la dignidad del hombre, los derechos humanos y los valores evangélicos”.

El veterano sacerdote operario diocesano José María Javierre, periodista y escritor, ha recibido el Premio Bravo Especial.
En la categoría de prensa, ha sido el semanario Alfa y Omega, de una fundación del arzobispado de Madrid, el galardonado.
Radio 5 Todo Noticias ha recibido el Premio Bravo 2009 de Radio; el programa “Madrid opina” de Telemadrid, dirigido y presentado por Ernesto Sáenz de Buruaga, el Premio Bravo de Televisión; y “Pantalla grande” de Popular TV, sobre los estrenos semanales de la cartelera, el de Cine.

La Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social ha otorgado el Premio Bravo de música a la directora de orquesta Inma Shara, y el de Nuevas Tecnologías, a l a página web www.clerus.org, de la Congregación vaticana para el Clero.
Respecto al premio que reconoce el trabajo diocesano en medios de comunicación, la galardonada ha sido la diócesis de Córdoba, y el Premio Bravo de Publicidad ha sido para el anuncio sobre la maternidad del Metro de Madrid.
El Jurado para la concesión de estos premios ha estado compuesto por el periodista y director del Secretariado de la CEMCS José María Gil, y la decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca, Ana Lucía Echeverri.

También por el presidente de la Unión de Informadores y Periodistas de España (UCIP-E) Rafael Ortega; el director de la revista “Ecclesia” Jesús de las Heras, el director de la Biblioteca de Autores Cristianos, Jorge Juan Fernández Sangrador.
Completaban el jurado el director general de contenidos de la Cadena COPE José Luis Restán; el director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española, Isidro Catela, y el crítico de Cine y director del Departamento de Cine de la CEMCS, Juan Orellana.

El sacerdote es el “hombre del futuro”, afirma el Papa

Benedicto XVI se dirige “de una forma más personal” a cada sacerdote
CIUDAD DEL VATICANO, martes 29 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- “El sacerdote es el hombre del futuro” porque “se ha tomado en serio el buscar las cosas de arriba”. Así lo afirma el Papa en un afectuoso mensaje a los sacerdotes, que fue transmitido en diferido en el Encuentro Internacional Sacerdotal que se celebra actualmente en Ars (Francia).
El Papa lamenta “no poder estar presente” con ellos, y espera que con este mensaje “a cada uno de vosotros os hable de la manera más personal posible”.
El Encuentro, con motivo del Año sacerdotal, convocado en el 150 aniversario de la muerte de san Juan María Vianney se celebra desde ayer hasta el próximo 4 de octubre precisamente en Ars, presidido por el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena.
En su mensaje, Benedicto XVI habla sobre la figura del sacerdote, y recuerda, con palabras del santo Cura de Ars, que “un buen pastor, un pastor según el corazón de Dios, este es el mayor tesoro que Dios puede conceder a una parroquia”.
Para el Papa, el mayor desafío de los sacerdotes de hoy es “ser más que nunca un hombre de alegría y de esperanza”.
“A los hombres que ya no pueden concebir que Dios sea Amor puro, él afirmará siempre que la vida vale la pena ser vivida, y que Cristo le da todo su sentido porque ama a los hombres, a todos los hombres”.
“La religión del Cura de Ars es una religión de la alegría, no una búsqueda morbosa de la mortificación, como a veces se ha creido”, añadió el Papa, citando de nuevo al santo: “Nuestra felicidad es demasiado grande, no, no, nunca podremos comprenderla”.
La Eucaristía es el futuro
El Papa quiso centrarse especialmente en la importancia de la Eucaristía, y ayudar a los sacerdotes a “ser conscientes” de la profundidad de este misterio.
“Las frases sencillas pero densas del santo Cura sobre la Eucaristía nos ayudan a percibir mejor la riqueza de ese momento único de la jornada en el que vivimos un cara a cara vivificante para nosotros mismos y para cada uno de los fieles: La felicidad que hay en el decir la misa se comprenderá sólo en el cielo”, citó.
Así, añadió, “lo que se haga en la tierra está en el orden de los medios ordenados al Fin último. La misa es el único punto de unión entre los medios y el Fin, porque nos deja ya contemplar a Aquel que adoraremos en la eternidad”.
“Agradeciéndoos lo que sois y por lo que hacéis, os repito: Nada reemplazará nunca el ministerio de los sacerdotes en la vida de la Iglesia”
“Pensad en las innumerables absoluciones que habéis dado y que daréis, permitiendo a un pecador ser perdonado. Vuestras manos, vuestros labios, se convierten, en el espacio de un instante, en las manos y en los labios de Dios”, afirmó el Papa.
Como decía el santo Cura: “Si uno tuviera fe, vería a Dios escondido en el sacerdote como una luz detrás de un vidrio, como un vino mezclado con el agua”.
Palabras de ánimo
Benedicto XVI quiso ante todo animar a los sacerdotes y asegurarles la cercanía de la Iglesia, así como su interés personal por su situació n.
En especial, quiso mostrar su afecto “a aquellos de vosotros que tienen la carga pastoral de varias iglesias y que se desgastan sin llevar cuentas por mantener una vida sacramental en sus diferentes comunidades”.
“¡El reconocimiento de la Iglesia es inmenso hacia todos vosotros! No perdáis el valor, sino seguid rezando para que numerosos jóvenes acepten responder a la llamada de Cristo”, exhortó.
Afirmó también que el sacerdote “lleva la Gracia en vaso de barro”, pero precisamente, “la conciencia de esta debilidad nos abre a la intimidad de Dios, que nos da fuerza y alegría”.
“Cuanto más persevere el sacerdote en la amistad de Dios, más continuará la obra del Redentor en la tierra”, concluyó.

San pío de Pietrelcina, modelo para el año sacerdotal

Un referente para este Año Sacerdotal es el Padre Pío de Pietrelcina, al que rindió un profundo homenaje el Papa Benedicto XVI el pasado mes de junio.

 A los dos días de la apertura del Año Sacerdotal 2009-2010, contextualizado en el 150 aniversario de la muerte de San Juan María Bautista Vianney, el Santo Cura de Ars –sobre quien hablaré próximamente-, el Papa Benedicto XVI viajó hasta la pequeña localidad italiana de San Giovanni Rotondo, a rendir un sentido y multitudinario homenaje a otro de los más extraordinarios sacerdotes de toda la historia de la Iglesia: el fraile capuchino y presbítero San Pío de Pietrelcina (1887-1968), quizás el santo contemporáneo más popular de Italia y unos de los populares y “emergentes” de todo la Iglesia.

 Llamado fraile de los estigmas, crucificado de Gárgano, sacerdote de oración y de penitencia, confesor y director espiritual de primera magnitud, el capuchino Pío de Pietrelcina presenta además grandes paralelismos con el Santo Cura Ars, y se convierte, de este modo, en otro ejemplo admirable, en otra referencia inexcusable para iluminar y guiar el Año Sacerdotal.

 Su ministerio sacerdotal consistió en la dirección espiritual –en persona o a través de cartas-, en la administración del sacramento de la Confesión –llegaban hasta San Giovanni Rotondo cientos de penitentes que hacían largas colas para poder confesarse-, en la promoción de la caridad a través, sobre todo, del Hospital por él fundado “Casa Alivio del Sufrimiento” y en el apostolado de la oración, fundando los llamados grupos de oración del Padre Pío. Asimismo su sacerdocio se realizó, de modo eminente, a través del sufrimiento -tanto físico como consecuencia de los estigmas, como moral, pues en varias ocasiones fue suspendido temporalmente del ejercicio público del ministerio ante la fama y la contradicción aparente de sus estigmas- y de la piedad mariana.

 Rodeado de la admiración de millones de fieles y en olor de santidad, el Papa Pío falleció el 23 de septiembre de 1968. Su santuario en San Giovanni Rotondo, ya hasta entonces muy visitado, se ha convertido con el paso de los años en uno de los lugares más visitados de la cristiandad. Hasta allí acuden cada año varios millones de fieles. Y hasta San Giovanni Rotondo, peregrino entre peregrinos, acaba de acudir el Papa Benedicto XVI, nada más inaugurar el Año Sacerdotal.

 Y en su visita, Benedicto XVI definió al Padre Pío como admirable testigo y fecundo instrumento del poder de la cruz. Mañana hablaré de los contenidos de esta visita papal tras las huelas del San Pío Pietrelcina. Ahora, en el alba de este jueves –como todos los jueves día sacerdotal- oremos por los sacerdotes y por las vocaciones y demos gracias a Dios por el inmenso don del ministerio sacerdotal.