Atacan a la Iglesia, Los girasoles ciegos y Camino.

Cartel promocional de Los girasoles ciegos.

CinemaNet denuncia los ataques a la Iglesia en Los girasoles ciegos y Camino.

El reciente estreno de dos películas que están siendo aplaudidas por un sector de la crítica, Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda, y Camino, de Javier Freser, no pasan de ser una muestra más de lo gratis que le salen al laicismo excluyente sus ataques a la Iglesia.

Así lo cree el vicepresidente de CinemaNet, José María Caparrós, quien denuncia que en ambos filmes se pone de manifiesto de forma maniquea la descalificación de la Iglesia o la tergiversación y caricaturización de la fe cristiana.

“Observo un nuevo fenómeno en el cine español de nuestros amores (y dolores): la corriente laicista que parece haberse instaurado al rebufo de la controvertida Ley de la Memoria Histórica”, afirma en un artículo publicado en CinemaNet.

Caparrós siempre ha “defendido el arte cinematográfico como testimonio de la sociedad, fuente instrumental de la ciencia histórica y medio didáctico para estudiar Historia”. Es por eso que lamenta el tratamiento que José Luis Cuerda y Javier Freser dan a sus películas.

Cabe recordar que Los girasoles ciegos está producida por Sogecable, del Grupo Prisa, mientras que la producción de Camino corre a cargo de Mediapro (La Sexta), que dirige el empresario catalán Jaume Roures. Ni que decir tiene que ambos grupos de comunicación apoyan las tesis laicistas de los socialistas.

Cuerda: objetivo, descalificar a la Iglesia

En el caso del filme de Cuerda, se trata de la adaptación de una novela del desaparecido Alberto Méndez , que recupera la memoria de los vencidos de la Guerra Civil española.

El filme se centra en un tema muy concreto de la inmediata posguerra, “hurgando en las miserias evidentes que también cometieron los vencedores  e intentando generalizar y sacar de contexto en una visión francamente sectaria”, explica Caparrós.

“El guión, lleno de tópicos, parece no tener otro interés que descalificar a la Iglesia a través de las debilidades de uno de sus miembros”, denuncia el crítico de cine.

“La escenificación de la represión aúna en estrecho maridaje Iglesia y Estado en una caricatura intencionalmente maniquea con una desproporcionada tragedia final. Se asegura así la respuesta emocional del espectador perpetrando una burda manipulación afectiva”, añade.

Hay que añadir que los miembros de la Academia Española han seleccionado esta cinta para optar a los Oscar de Hollywood, “acaso como muestra del mito de la España eterna”.

Fesser, “tergiversador desde su ateísmo”

En cuanto a la película de Fesser, que pretende estar inspirada en hechos reales, “manipula la vida de una niña que murió heroicamente en el seno de una familia cristiana”, explica Caparrós.

También “arremete contra su madre –ya fallecida, como el padre (por tanto, no pueden defenderse)– y contra las dos instituciones de la Iglesia Católica que frecuentaba y donde había recibido su formación”, sigue.

“En el fondo, Javier Fesser, desde su ateísmo, tergiversa el sentido cristiano del dolor y de la muerte, tachando de fanáticos y manipuladores a quienes creen en el Más allá”, denuncia el vicepresidente de CinemaNet.

En el transcurso de la película, “se oculta la dedicación y el afecto del que estuvo rodeada la niña durante su enfermedad; en contra, crea una atmósfera opresiva alrededor de la protagonista donde su libertad queda asfixiada, afirmando –a base de pequeños detalles siempre equívocos y hábilmente tergiversados– la falacia de la santidad y la mentira de cuantos intentan fabricarla”.

Como ya es conocido, la familia de Alexia, la niña que se pretende representar en el filme, ha pedido a Fesser rectificaciones, ya que, por ejemplo, nunca aplaudieron ante el doloroso fallecimiento de su hermana, y también le han pedido que retire su explícita dedicatoria en los títulos de crédito.

“Parece que todo vale con tal de vapulear lo trascendente; poco importa que una familia sufra la mentira infamante de un director carente de rigor. Sin embargo, Camino, que aspiraba a ganar un premio en el pasado Festival de San Sebastián, se ha ido de vacío. Supongo que está predestinada a más de un Goya”, manifiesta Caparrós.

“Subvencionados por el Estado”

Por otra parte, tanto Camino como Los girasoles ciegos “están subvencionados por el Estado, TVE y Televisió de Catalunya”, denuncia el experto en cine; o sea con el dinero de todos los españoles.

Parece obvio, por tanto, que “el Gobierno socialista de Zapatero, en su conocida política de instaurar la laicización –no legítima laicidad– como la nueva ‘religión’ del pueblo, está apoyando películas, series y programas televisivos que desacreditan a la Iglesia. Y para muestra, un botón cinematográfico. O dos, de momento; aunque intuyo que esto no ha hecho más que empezar”.

“Una respuesta positiva sería agudizar el sentido crítico ante un fenómeno omnipresente hoy en los mass-media”, concluye Caparrós.