La respuesta de la Conferencia Episcopal a Bono. Publicado en el diario El Mundo.

Señor Director,

Respecto a las declaraciones del Presidente del Congreso de los Diputados, D. José Bono, en la entrevista publicada por su periódico el domingo, 3 de enero, deseamos hacer las siguientes puntualizaciones:

1. La Conferencia Episcopal, en su detallada Declaración sobre el Proyecto de Ley del Aborto, publicada el 17 de junio por la Comisión Permanente y hecha expresamente suya por la Asamblea Plenaria el 27 de noviembre, explica que dicho Proyecto supone un serio retroceso en la protección de la vida de los que van a nacer. Ante todo, porque el aborto pasa a ser tratado como un derecho de la mujer; pero también, porque entiende la salud -cuya puesta en peligro sería razón para abortar- como “bienestar social”, además de “físico y psíquico”; y porque impone en el sistema educativo la propaganda del aborto.

Por todo ello, los obispos han recordado que nadie que se atenga a los imperativos de la recta razón puede dar su apoyo a esta ley; los católicos, además, tampoco pueden hacerlo en virtud de la coherencia con la propia fe. En este caso, no es posible invocar ‘Evangelium Vitae’, según la cual un católico sólo puede votar una ley abortista cuando se trate de una norma que restrinja la injusticia de la legislación vigente, supuesto siempre que no se pueda hacer otra cosa y que conste públicamente que quien se ve obligado a actuar de esa forma es contrario a toda ley que no proteja adecuadamente el derecho inviolable a la vida de los que van a nacer.

2. La carta de junio de 2004, que el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe envió a la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos de América, recogía la doctrina de ‘Evangelium Vitae’ y la del Código de Derecho Canónico. Aquella Conferencia Episcopal actuó de modo semejante a como lo ha hecho la Conferencia Episcopal Española, recordando la doctrina que cada obispo, como corresponde, aplica en su diócesis. De hecho, en varias ocasiones no fueron admitidas a la Sagrada Comunión personas que públicamente habían dado su apoyo o su voto a una ley que no protegía de forma adecuada el derecho a la vida de los que van a nacer.

3. La Conferencia Episcopal, según su deber y como era de esperar, ha explicado la doctrina de la Iglesia sobre estas materias, válida en todo el mundo para cualquier católico con independencia de filiaciones políticas y sin mencionar, en ningún caso, a nadie en particular.

Madrid, 3 de enero de 2010 

Nota : el diario El Mundo, en su edición de 4 de enero de 2010, con llamada en portada, publica la carta que acabamos de transcribir como carta, nota o mensaje episcopal, omitiendo la firma y autoría de la misma. Este texto es del Director de la Oficina de Información de la CEE, Isidro Catela Marcos. En él se puntualizan unas declaraciones de José Bono publicadas en el diario El Mundo el domingo 3 de enero.

Carta del director de la Oficina de Información de la CEE, Isidro Catela Marcos al director del diario EL MUNDO Señor director:

 Respecto a las declaraciones del Presidente del Congreso de los Diputados, D. José Bono, en la entrevista publicada por su periódico el domingo, 3 de enero, deseamos hacer las siguientes puntualizaciones:

 1. La Conferencia Episcopal, en su detallada Declaración sobre el Proyecto de Ley del Aborto, publicada el 17 de junio por la Comisión Permanente y hecha expresamente suya por la Asamblea Plenaria el 27 de noviembre, explica que dicho Proyecto supone un serio retroceso en la protección de la vida de los que van a nacer. Ante todo, porque el aborto pasa a ser tratado como un derecho de la mujer; pero también, porque entiende la salud -cuya puesta en peligro sería razón para abortar- como “bienestar social”, además de “físico y psíquico”; y porque impone en el sistema educativo la propaganda del aborto.

 Por todo ello, los obispos han recordado que nadie que se atenga a los imperativos de la recta razón puede dar su apoyo a esta ley; los católicos, además, tampoco pueden hacerlo en virtud de la coherencia con la propia fe. En este caso, no es posible invocar Evangelium vitae, según la cual un católico sólo puede votar una ley abortista cuando se trate de una norma que restrinja la injusticia de la legislación vigente, supuesto siempre que no se pueda hacer otra cosa y que conste públicamente que quien se ve obligado a actuar de esa forma es contrario a toda ley que no proteja adecuadamente el derecho inviolable a la vida de los que van a nacer.

 2. La carta de junio de 2004, que el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe envió a la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos de América, recogía la doctrina de Evangelium vitae y la del Código de Derecho Canónico. Aquella Conferencia Episcopal actuó de modo semejante a como lo ha hecho la Conferencia Episcopal Española, recordando la doctrina que cada obispo, como corresponde, aplica en su diócesis. De hecho, en varias ocasiones no fueron admitidas a la Sagrada Comunión personas que públicamente habían dado su apoyo o su voto a una ley que no protegía de forma adecuada el derecho a la vida de los que van a nacer.

 3. La Conferencia Episcopal, según su deber y como era de esperar, ha explicado la doctrina de la Iglesia sobre estas materias, válida en todo el mundo para cualquier católico con independencia de filiaciones políticas y sin mencionar, en ningún caso, a nadie en particular.

 Madrid, 3 de enero de 2010

Bono se muestra muy dolido con la Conferencia Episcopal y pide que no le condene por ser socialista

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono ha dicho tener la conciencia muy tranquila respecto a su voto a favor de la nueva Ley del Aborto, porque a su juicio es lo que hay que hacer para reducir el número de abortos. En este sentido, ha pedido a la Conferencia Episcopal que reflexione y que no le excomulguen por ser socialista. “He recibido la solidaridad de otros muchos religiosos y me agradaría que reflexionaran y que no me condenaran por ser socialista”, ha señalado.

José Bono se ha mostrado muy dolido con la Conferencia Episcopal y les ha pedido que reflexionen y que no le condenen por ser socialista.

Llevo 40 años afiliado al PSOE, y no he ocultado que soy cristiano, que quiero acomodar mi vida al evangelio de Jesús y  me duele la declaración que ha hecho la Conferencia Episcopal Española“, ha explicado el presidente del Congreso.

Además, Bono ha asegurado que tiene “la conciencia tranquila” porque ha votado lo que cree que “es mejor para reducir el numero de abortos.

“Sino fuera socialista, aunque hubiera actuado del mismo modo, no me hubieran condenado”, ha dicho Bono.

Tras clausurar el Congreso de Escuelas Católicas en Toledo, José Bono ha dicho también que no puede dejar de ver la imagen de Pinochet comulgando, refiriéndose a que él no es un asesino ni tampoco un pecador público, como el dictador chileno.

Además, Bono ha afirmado que no conoce condenas similares cuando gobernó el Partido Popular, que implantaron una ley, que a su juicio, era mucho peor que la de ahora, con más de 115 mil abortos al año y que hasta el Consejo de Estado lo ha denominado paraíso del aborto.