Día de la Caridad: Cáritas española invita a «vivir sencillamente»

Un millón de personas acompañadas en 2011 en la red de Acogida de Cáritas

Las 68 Cáritas Diocesanas rinden 
cuentas de sus respuestas
a los efectos sociales de la crisis

En 2011, la red confederal de Acogida
y Atención primaria de Cáritas acompañó
en toda España a más de un millón de personas

Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir. Los mejores regalos se hacen con las manos”. Este es el mensaje elegido por Cáritas con motivo del Día de Caridad, que este año se celebra el domingo 10 de junio, fiesta del Corpus Christi.

Construir una sociedad nueva Con esta invitación, Cáritas lanza a toda la sociedad una propuesta “para caminar juntos hacia un nuevo modelo social más humano y más justo, y construir una sociedad nueva en la que la Humanidad actúe como una gran familia que se interpela y se cuestiona sobre la realidad de pobreza e injusticia que predomina en el mundo”.

Para impulsar ese cambio, desde Cáritas se apuesta por hacer realidad otros modelos de comercio y de consumo, que no se basen en primar el enriquecimiento por encima del bienestar y la dignidad de las personas.

En esa línea, la invitación a“vivir sencillamente” para garantizar la vida de quienes se debaten en condiciones de máxima precariedad social y económica supone confiar en quienes son nuestros hermanos compartiendo la vida y los bienes, y haciendo posible, para todos y en esta coyuntura, la multiplicación de los panes y los peces. El reto está en conseguir que “la lógica del don se convierta en el motor de nuestras vidas”.

Poner todos los medios para acabar con la pobreza

En el Día de Caridad, desde Cáritas se pide “a nuestros gobernantes que luchen con todos sus medios para acabar con la pobreza y la exclusión; que no recorten los gastos sociales, sino que los incrementen para paliar los efectos de esta crisis en los más vulnerables”.

Asimismo, se insta a los poderes públicos a “que mejoren sus políticas de empleo; que cumplan su compromiso de contribuir con el 0,7% de nuestra riqueza anual a los países empobrecidos; y que cumplan los Objetivos de Desarrollo del Milenio que se marcaron para el año 2015”.

Cáritas invita también a los ciudadanos a tener “la convicción cierta de que sí podemos hacer algo para mejorar la vida de miles de personas en el mundo” y de que “con nuestra manera de vivir, de comportarnos, de actuar ética y comprometidamente, podemos influir para bien en nuestro entorno”. “Cada uno de nosotros –se señala en el díptico editado para el Día de Caridad– tiene un trozo de mundo en el que sí que puede hacer algo para hacer posible una sociedad mejor”.

Llamada de los obispos a buscar el bien de todos Por su parte, los obispos que integran la Comisión Episcopal de Pastoral Social aseguran en su mensaje con motivo del Día de Caridad que en estos “momentos difíciles no podemos quedarnos de brazos cruzados ante la situación de extrema necesidad que viven muchos hermanos nuestros, pensando que no podemos hacer nada con nuestras limitadas fuerzas”. Para remediarlo, proponen asumir “un claro compromiso en favor de los más necesitados y vencer la tentación de crear necesidades para promover principalmente el desarrollo económico”.

“Es imprescindible mirar a la persona como sujeto de desarrollo, miembro de la comunidad humana, y no como simple consumidor”, afirman los prelados, que ven necesario “lograr que las relaciones de mercado estén sujetas a las exigencias morales de reciprocidad solidaria, como demanda una justa economía social de mercado”.

“Si de verdad queremos y buscamos el bien de todos, especialmente de los más pobres, habrá que sobrepasar, muchas veces, la justicia legal con la gratuidad propia de la caridad cristiana”. Esta es la propuesta que lanza la Comisión de Pastoral Social para afrontar la crisis, que pasa por no “cerrarnos cada uno en nuestro propio interés, sino buscar juntos lo que es mejor para todos en coherencia con la lógica del bien común y de la comunicación cristiana de bienes”.

Un millón de personas acompañadas en 2011 en la red de Acogida de Cáritas

El Día de Caridad es también el momento del año elegido por las 68 Cáritas Diocesanas del país para rendir cuentas públicas de sus acciones contra los efectos de la pobreza y evaluar cuál sigue siendo el impacto de la crisis en sus programas y servicios.

Según un avance de datos del nuevo informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas, que se publicará en breve, el número de personas atendidas en todo el país a través de la red estatal de Acogida y Atención primaria se ha disparado en los últimos años, al pasar de 370.251 en 2007 a 1.001.761 personas en 2011.

Una tercera parte de las personas que acudieron a Cáritas en demanda de ayuda de emergencia (unas 300.000 personas) lo hicieron “por primera vez”. Además, un tercio de quienes recibieron ayuda en 2009 tuvieron también algún apoyo social de Cáritas en 2011; de hecho, el 44% de las personas acogidas llevan, como media, tres o más años demandando ayuda de la institución.

El rostro de las personas atendidas

El perfil mayoritario de las personas que han sido acompañadas por Cáritas durante 2011 a través de la red de Acogida es el de personas solas, parejas con hijos y familias monoparentales; jóvenes adultos de entre 30 y 44 años; españoles e inmigrantes irregulares (principalmente “sobrevenidos”); personas en riesgo de perder su vivienda; y usuario sin ingresos, o con Rentas Básicas o Mínimas. También aumenta el número de personas en paro que carecen de prestaciones por desempleo.

Las ayudas más demandadas en Cáritas en 2011 siguen siendo, por este orden, alimentación, vivienda y empleo, que son los capítulos a los que se destinan, por ese mismo orden, mayor volumen de recursos económicos.

Riesgo de dualización social

A la luz de su experiencia diaria de trabajo con las personas en situación precaria, Cáritas alerta también de que la acumulación de desventajas en más de una cuarta parte de la población española conlleva un riesgo real de dualización y de falta de cohesión social.

Esta tendencia se manifiesta en el incremento de la desigualdad en España, en que el crecimiento de la pobreza se esté concentrando especialmente en los hogares con sustentadores principales jóvenes y con menores, el repliegue de los sistemas de protección social o el desgaste de los mecanismos de protección familiar.

Cáritas forma para el trabajo a 80.417 personas y coloca a 13.148

De las 80.417 personas atendidas en 2011 por los Servicios de Apoyo al Empleo y la Formación de Cáritas en toda España, un total de 13.148 (el 16%) consiguieron un puesto de trabajo.

 

Estos datos, que se han dado a conocer esta mañana en Madrid durante la presentación en la sede de Cáritas Española de la Memoria 2011 del Programa de Empleo, son, en palabras de su secretario general, Sebastián Mora, “una demostración de que la lucha contra la pobreza, cuando se ponen medios y recursos, personas comprometidas e ideas buenas, se pueden crear oportunidades para la vida de las personas más vulnerables”.

 

Sebastián Mora, que presentó la citada Memoria en compañía de Félix Miguel Sánchez, coordinador del Equipo de Empleo de Cáritas Española, señaló que el trabajo desarrollado por la institución en este ámbito “es también testimonio de coordinación y complementariedad con las políticas públicas, tanto españolas como europeas, y otras organizaciones sociales”. “Es también –añadió– una muestra del lugar social de Cáritas y de la Iglesia que no pretende, ni quiere, ni puede ser la sustitución de las políticas públicas”.

 

Ponerse en el lugar de las personas sin empleo

A este respecto, el secretario general aseguró que “no se entendería la posición de Cáritas como expresión caritativa de la Iglesia en la Memoria de Empleo si no somos capaces de situarnos en el lugar de las personas sin empleo y, especialmente, de las personas desempleadas más excluidas que son el colectivo de atención de Cáritas. Sin sus vidas, sus sufrimientos, sus anhelos, sus esfuerzos… nada adquiere sentido”.

 

La acción de Cáritas por el empleo:
itinerarios de desarrollo y crecimiento personal

Para poner rostro real a los datos de actividad recogidos en la Memoria y describir en primera persona cuál es el itinerario de desarrollo y crecimiento personal que Cáritas impulsa a través de los Programas de Empleo, Félix Miguel Sánchez puso voz al testimonio de Sergio, un joven de 17 años, usuario de un taller de inserción laboral de jardinería de Cáritas Diocesana de Toledo, quien explica cómo “me sentía perdido, inseguro, con muchos miedos y muchas inquietudes, no sabía lo que hacer, lo veía todo negro, no creía en las personas, ni en la sociedad, ni en mí mismo”.

Esa situación se transforma a medida que Sergio participa en las acciones de formación de Cáritas Toledo e inicia un proceso en el que asegura sentirse “más preparado, porque así, acudiendo diariamente veo lo que mantener un trabajo poco a poco, día a día, y el esfuerzo que cuesta”. “Me he sentido útil–prosigue—para hacer cosas, adquirir responsabilidad, como levantarme, no faltar; he respetado y me han respetado, y para mí esto ha sido muy importante”.

Mujer, inmigrante, de entre 25 y 45 años, y con bajo nivel de formación

Este testimonio es muy similar al de cualquiera de las decenas de miles de personas que han participado en los Programas de Empleo de Cáritas, cuyo perfil predominante es el de mujer, inmigrante, de entre 25 y 45 años, y con bajo nivel de formación.

El empleo, eje de la respuesta de Cáritas a la crisis

La acción en el campo del empleo es uno de los ejes de la respuesta de Cáritas a los efectos sociales de la crisis, en un contexto que Sebastián Mora ha descrito como “de una profundad complejidad e incertidumbre y que, con respecto a las situaciones de pobreza y exclusión, son extremadamente graves”. Reconoció, en este sentido, que “las previsiones a corto plazo no son especialmente positivas para la reducción de la pobreza, cuando la economía está en contracción, el desempleo parece que va a seguir incrementándose y las políticas sociales han sufrido una claro retroceso”.

“En este contexto de severidad –aseguró el secretario general de Cáritas–queremos volver a afirmar con rotundidad lo que venimos proclamando siempre y con especial insistencia desde que empezó la crisis: que las personas más débiles deben estar en el centro de las preocupaciones éticas y políticas. No son un mero sumatorio de problemas, por severos que estos sean, son personas dotadas de dignidad inviolable, tengan o no tenga papeles, sean jóvenes o mayores, vivan en España o en el Sahel”.

Llamada al compromiso de todos

Además de reiterar el principio de la Doctrina Social de la Iglesia de “que en contextos de crecimiento económico, en momentos de estancamiento y en momentos de profunda crisis, las personas no tienen precio, sino dignidad”, el secretario general de Cáritas lanzó una invitación “a un mayor compromiso con las personas y países empobrecidos en las políticas públicas, en el compromiso ciudadano, en la responsabilidad de las empresas y empresarios”.

“Sabemos –añadió– que vivimos tiempos en los que tenemos que hacer especiales esfuerzos y sacrificios, pero no podemos olvidar poner en el centro a las personas más frágiles. Una sociedad que no reconoce la dignidad y los derechos de las personas más vulnerables es una sociedad que acabará no reconociéndose a sí misma, que estará en continuo movimiento, sin saber de dónde viene ni a dónde va”.

Reforma de la cobertura sanitaria para inmigrantes indocumentados

En ese sentido se refirió a la reciente reforma de la cobertura sanitaria, que afectará a los inmigrantes indocumentados y que, como señaló, “previsiblemente se traducirá en un incremento de los casos de demanda de ayuda en cuestiones de salud atendidos por la red de Acogida y Atención primaria de Cáritas”. Defendió, asimismo, el derecho a la salud como “uno de los derechos básicos que garantizan la inclusión social de las personas y que, en la medida en que se limite, supondrá un aumento del riesgo de las condiciones de pobreza de las personas más vulnerables”.

Para Sebastián Mora, “si se producen abusos en el acceso al sistema público de salud, que se corrijan esos abusos, pero no que se recorten los derechos de los ciudadanos”. Alertó, a este respecto, del riesgo de que los recortes en materia social acaben por “dar pie a la creación de una red paralela de ayuda, que funcione al margen de los sistemas públicos que garantizan los derechos sociales”. “Y en Cáritas creemos que lo mas integrador y lo más justo para luchar contra los efectos de la pobreza es fortalecer nuestros sistemas sociales, de naturaleza público y universal”.

Iglesia Católica no acepta leyes que admitan alternativas a familia natural, reitera Benedicto XVI

 

Al recibir ayer por la mañana las cartas credenciales del nuevo Embajador de Hungría ante la Santa Sede, Gábor Gyorivanyi, el Papa Benedicto XVI explicó la urgencia de defender y promover el matrimonio y la familia, y precisó que “la Iglesia no puede aprobar iniciativas legislativas que impliquen una valorización de modelos alternativos de la vida conyugal y familiar”.

En su discurso en alemán y tras recordar que “el matrimonio y la familia constituyen un fundamento decisivo para un sano desarrollo de la sociedad civil, los países y pueblos”, el Santo Padre advirtió que las leyes que promueven modelos alternativos de vida conyugal y familiar “contribuyen al debilitamiento de los principios del derecho natural y a la relativización del conjunto de la legislación y de la conciencia de los valores en la sociedad”.

El Papa recordó entonces que “Europa dejaría de ser Europa si esta célula básica de la construcción social (la familia natural) desapareciera o se transformase sustancialmente”.

Por ello y refiriéndose al proyecto de la nueva constitución húngara, Benedicto XVI auspició que se inspire “en valores cristianos, en modo particular por lo que concierne al lugar del matrimonio y de la familia en la sociedad y la protección de la vida”.

El Papa dijo luego que tras la reanudación de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República de Hungría en 1990, “se ha establecido una confianza nueva de cara al diálogo activo y constructivo con la Iglesia Católica”, y manifestó su esperanza en que “las profundas heridas de la visión materialista del hombre, que se adueñó de los corazones de la comunidad de los ciudadanos de su país durante casi 45 años, se sigan curando en un clima de paz, libertad y respeto de la dignidad humana”.

“La fe católica es, sin duda, parte de los pilares básicos de la historia húngara. Cuando, en el lejano año 1000, el joven príncipe húngaro Esteban recibió la corona real que le envió el Papa Silvestre II, con ella iba unido el mandato de otorgar a la fe en Jesucristo espacio y patria en esa tierra”, recordó el Santo Padre.

En la actualidad, continuó, “ciertamente no se espera por parte del Estado la imposición de una determinada religión: su misión es la de garantizar la libertad de profesar y practicar la fe. Sin embargo, la fe cristiana y la política se encuentran”.

Esto, advirtió, “no significa imponer reglas o modos de comportamiento a aquellos que no comparten la fe. Se trata, sencillamente, de contribuir a la purificación de la razón y aportar su propia ayuda para que lo que es justo, aquí y ahora, pueda ser reconocido y después puesto también en práctica”.

El Papa se refirió después al importante papel que ha desempeñado Hungría tras la caída de la Cortina de Hierro, a su incorporación hace seis años a la Unión Europea y a su inminente Presidencia en 2011 del Consejo de la Unión Europea.

“Hungría –dijo Benedicto XVI– está llamada de forma particular a ser mediadora entre Oriente y Occidente. Ya la Sacra Corona, herencia del rey Estaban, con su ligamen entre la corona greca circular y la corona latina, muestra cómo Oriente y Occidente deben apoyarse y enriquecerse mutuamente a partir del patrimonio espiritual y cultural y de la viva profesión de fe”.

Finalmente el Papa resaltó que la Iglesia Católica, “al igual que otras comunidades religiosas, tiene un papel que no es absolutamente insignificante en la sociedad húngara, con sus instituciones en el ámbito de la educación y la cultura, y la asistencia social, y de esa forma contribuye útilmente a la construcción moral del país”.

“Ojala –concluyó- la colaboración entre el Estado y la Iglesia Católica crezca en este ámbito también en futuro y aporte beneficios a todos”

El Gobierno de Morales pretende que la Iglesia pague impuestos

Una nueva crisis ha estallado en Bolivia a raíz del anuncio de altos representantes del poder Ejecutivo y Legislativo del Estado boliviano, presidido por Evo Morales, de que harán pagar impuestos a la Iglesia católica bajo la amenaza de expropiación de sus bienes inmuebles.

Es el segundo punto álgido, en el mes de noviembre pasado, de unas relaciones que nunca han sido fluidas entre la Iglesia católica y el Gobierno del indigenista y cocalero Morales.

El anuncio de “reversión” de los bienes de la Iglesia fue hecho por autoridades del más alto nivel, mientras colean los efectos de las amenazas de los cocaleros al obispo Solaris de Cochabamba por advertir pastoralmente a sus fieles del microtráfico de cocaína, especialmente usando a menores. Los productores de coca exigen la expulsión del obispo fuera del país.

Este lunes, el ex canciller y ex embajador de Bolivia en el Vaticano, Armando Loaiza,   recordó que obligar a pagar impuestos a la Iglesia católica va contra los convenios  internacionales, firmados en el siglo XIX entre Bolivia y la Santa Sede.

La Iglesia católica paga impuestos fijados por ley, mientras que hay otros, de los que está exenta, por convenios con el Estado, señaló por su parte el obispo Jesús Juárez de El Alto, una de las diócesis más desfavorecidas del país.

Estas afirmaciones ya fueron corroboradas en diciembre de 2008 por la entonces presidenta del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) Marlene Ardaya, quien dijo que la Iglesia católica “está pagando sus impuestos de otro tipo de actividades que tienen características comerciales, por ejemplo las universidades: está la Universidad Católica, la Salesiana, o en su caso los colegios católicos”.

Ardaya aclaró que las instituciones religiosas no pagan tributos por actividades explícitamente referidas a la fe. “Nadie paga impuestos de eso, ninguna Iglesia, ni la cristiana, católica ni nadie, porque es un tema de orden de fe, es muy subjetivo el tema, es decir, qué pasaría con aquellos que creemos en los ritos aymaras, las ‘mesas’, las ‘milluchadas’, tendríamos que pagar impuestos”.

Por otra parte, el diario La Estrella de Iquique, de Chile, informaba que el 31 de julio del presente año el cuerpo de Carabineros de Chile detuvo en la frontera a un niño boliviano de catorce años transportando 160 kilos de droga.
El obispo Tito Solari, en cuya diócesis se incluye el Chapare –región cocalera desde la que Evo Morales se lanzó a la vida política–, advirtió: “Hay jóvenes de colegios de secundaria que, en la noche, salen para trabajar en el tráfico de cocaína”.
Los seis sindicatos de cultivadores de coca del Chapare, cuyo líder es el presidente de Bolivia, dieron el sábado pasado un nuevo plazo de 48 horas para que Solari se retracte  de sus afirmaciones.

Un seguimiento de Naciones Unidas revela que Bolivia, con más de 30.000 hectáreas plantadas, es el tercer productor de coca del mundo, con un 18% del total, detrás de Perú y Colombia. Las autoridades bolivianas estiman que, de ese volumen de coca, entre un 35 y un 40% se desvía al narcotráfico.

El subjefe de bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS), en la Cámara de Senadores de la República de Bolivia, Eugenio Rojas anunció que el Gobierno de Evo Morales “revertirá” las propiedades de la Iglesia católica si no paga impuestos, por considerar que es una institución privada. [En realidad es una expropiación por que “revertir” al Estado, inmuebles que nunca fueron del Estado, parece un término impropio].

Rojas dijo también que “los diezmos son aportes voluntarios de cada miembro [de la Iglesia], eso no se puede aplicar como impuesto, pero sí se puede y se deben aplicar impuestos a las propiedades inmuebles porque no prestan servicio efectivo a la población”.

Las declaraciones de Rojas siguieron al conflicto suscitado por algunos integrantes del Gobierno boliviano contra la Iglesia, a raíz de la advertencia pastoral a sus fieles del arzobispo de Cochabamba, Tito Solari sobre el uso de menores para la venta de coca.

Tras sus amenazas, el senador del MAS anunció sin embargo que mejorarán los convenios educativos entre Iglesia y Estado. Su amenaza responde a “denuncias” –dijo sin identificar a tales denunciantes–, y anunció “una investigación” porque, añadió, la Iglesia católica “no sólo tiene propiedades como capillas, unidades educativas o centros de salud, sino que hay otras que son de otra índole”.
El también senador del MAS David Sánchez afirmó que, con la nueva disposición, ya no hay privilegios para nadie. “Nosotros hemos entendido que ya no hay fuero especial para nadie con la Constitución y con el nuevo Estado, ya no hay privilegios ni para unos ni para otros, como la [Iglesia] Evangélica y las demás”, dijo Sánchez.

El cardenal Julio Terrazas, recientemente reelegido presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia, en su 88 Asamblea celebrada en noviembre último precisamente en Cochabamba, en la homilía dominical en su Archidiócesis de Santa Cruz de la Sierra, llamó a todos a no perder el ánimo ante los constantes ataques del Gobierno.
“No debe desalentarnos este problema que se ha suscitado allá con nuestro hermano el arzobispo de Cochabamba [Tito Solari], no es un motivo para desalentarnos, sino un motivo para darle gracias a Dios, que quiere que nos mantengamos despiertos, vigilantes y listos a tomar las acciones debidas para impedir que la muerte se vaya apoderando de personas, de grupos o de espacios físicos”, dijo el cardenal Terrazas durante la eucaristía celebrada en la catedral.

El cardenal boliviano también condenó el robo sufrido en el Museo de la catedral , asegurando que les pueden robar todo lo material pero la fe jamás: “Es doloroso lo que ha sucedido, es repudiable”, señaló. El 11 de noviembre pasado robaron reliquias valiosas del Museo que hasta ahora no han sido encontradas.
El cardenal llamó a todos los fieles hijos de Dios a decir la verdad, donde haya víctimas de la injusticia del narcotráfico. Los ataques a la Iglesia proceden del Gobierno y también de los cocaleros del Chapare que este sábado dieron un ultimátum de 48 horas para la expulsión de monseñor Tito Solari de Cochabamba.

En Bolivia, hay 1.469 establecimientos educativos católicos y 1.600 parroquias, santuarios o conventos, y 250 hogares y otros centros, aunque como se sabe, la mayoría de las propiedades de la Iglesia católica proceden de donaciones de sus fieles, o de otras instituciones a lo largo de la historia.
Todas las instituciones que administra la Conferencia Episcopal Boliviana gozan de una exención del pago de impuestos a la propiedad. El considerar entidad benéfica libre de impuestos a la Iglesia católica es consecuencia de los concordatos entre el Vaticano y Bolivia de 3 de agosto de 1993, ratificados en 1995 por el Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.

La actual Constitución boliviana establece la independencia del Estado en materia religiosa. La anterior, de 1967, en su artículo 3, decía que “el Estado reconoce y sostiene la religión católica, apostólica y romana”. Ahí es donde los obispos propusieron un cambio para que otras confesiones pudieran gozar de la misma situación,
Carlos Velásquez –secretario ejecutivo de la Comisión de la Conferencia Episcopal Caritas Bolivia- afirmó este sábado que la Iglesia católica solicitó mes es antes de la apertura de la Asamblea Constituyente, el 6 de agosto, separarse del Estado para promover la apertura a otras confesiones religiosas.
El 3 de mayo de 2006, antes de instalarse la Asamblea Constituyente, la Conferencia Episcopal de Bolivia solicitó públicamente la revisión del artículo 3 de la Constitución Política del Estado (CPE) “que tantas malas interpretaciones generó para ponernos a tono con las actuales circunstancias”, explicó Velásquez, en una entrevista concedida a la Red Erbol.

Velásquez mencionó que con esta acción, los obispos sugerían que la Constitución podría decir: “El Estado reconoce y sostiene a la religión católica, apostólica y romana. Garantiza el ejercicio público de todo otro culto. Las relaciones con la Iglesia Católica se regirán mediant e concordatos y acuerdos entre el Estado boliviano y la Santa Sede”.

La decisión de renunciar a su privilegio era una respuesta coherente a las orientaciones del Concilio Vaticano II.
Velásquez concluyó que era  “una muestra del respeto a las autonomías” y de la esperanza en una sana cooperación porque “el Estado y la Iglesia tienen enfrente al ser humano, cuya dignidad y el bien común debe ser respetados”.

La importancia y la dignidad de la mujer en la Iglesia Católica. Santa Brigida.

Santa Brígida

El Papa Benedicto XVI dedicó la Audiencia General de este miércoles, a Santa Brígida de Suecia, co-patrona de Europa que vivió entre 1303 y 1373, ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro. Su vida muestra la importancia y la dignidad de la mujer en la Iglesia Católica, y su ejemplo destaca la importancia de la oración profunda en el camino hacia Dios.

Brígida, proclamada co-patrona de Europa por Juan Pablo II, nació en Finster, Suecia. En su vida se puede distinguir dos periodos. El primero estuvo caracterizado por su condición de mujer felizmente casada y madre de ocho hijos. Se inició entonces en el estudio de la Sagrada Escritura y adoptó como norma de vida, junto a su esposo, la Regla de los Terciarios franciscanos. Practicó también generosamente las obras de caridad y fundó un hospital.

Este primer periodo de la vida de Brígida, dijo el Papa, “nos ayuda a apreciar lo que hoy podríamos llamar una verdadera ‘espiritualidad conyugal’: los esposos cristianos pueden seguir un camino de santidad, sostenidos por la gracia del Sacramento del Matrimonio.¡Que el Espíritu del Señor suscite también hoy en día la santidad de los esposos cristianos, para mostrar al mundo la belleza del matrimonio vivido de acuerdo con los valores del Evangelio: el amor, la ternura, la ayuda mutua, la fecundidad en la generación y educación de los hijos, la apertura y la solidaridad hacia el mundo, la participación en la vida de la Iglesia!”.

Cuando Brígida enviudó comenzó el segundo período de su vida. Renunció a otra boda para profundizar “la unión con el Señor mediante la oración, la penitencia y las obras de caridad”, y “después de distribuir sus bienes a los pobres, se estableció en el monasterio cisterciense de Alvastra, sin acceder a la consagración religiosa”. En ese lugar comenzaron las Revelaciones divinas, que la acompañaron por el resto de su vida y cuyo contenido y estilo son muy diferentes.

El Papa explicó luego que “el valor de las Revelaciones de Santa Brígida, que a veces ha sido objeto de algunas dudas fue precisado por el Venerable Juan Pablo II, que en la Carta ‘Spes aedificandi’ escribe: ‘Reconociendo la santidad de Brígida, la Iglesia, aunque no se pronuncia sobre las revelaciones individuales, ha aceptado la autenticidad global de su experiencia interior’”.

“De hecho la lectura de estas Revelaciones nos interpela sobre muchos temas importantes. Se describe con frecuencia la Pasión de Cristo, contemplando en ella el infinito amor de Dios por los seres humanos. Otro argumento recurrente es la maternidad dolorosa de María, que la convirtió en Mediadora y Madre de la misericordia“.

Benedicto XVI indica luego que esta Santa estaba firmemente convencida de que “todos los carismas están destinados a edificar la Iglesia. Precisamente por esta razón, no pocas de sus revelaciones estaban dirigidas, incluso en forma de admoniciones muy graves, a los creyentes de su tiempo, incluidas las autoridades religiosas y políticas, para que vivieran con coherencia su vida cristiana. Pero se caracterizaba siempre por su actitud de respeto y de fidelidad plena al Magisterio de la Iglesia, en particular al Sucesor de Pedro”.

En 1349 Brígida deja para siempre Suecia y peregrina a Roma para participar en el Jubileo de 1350 y pedir al Papa que aprobase la regla de fundación de la orden religiosa que quería dedicar al Santísimo Salvador, compuesta por monjes y monjas bajo la autoridad de la abadesa.

“Es un dato que no debe sorprendernos”, observó el Papa. “En la Edad Media hay fundaciones monásticas con una rama masculino y una femenina que practicaban la misma regla monástica bajo la dirección de la abadesa. La gran tradición cristiana reconoce a la mujer una dignidad propia, y según el ejemplo de María, Reina de los Apóstoles, un propio lugar en la Iglesia, que, sin coincidir con el sacerdocio ordenado, es igualmente importante para el crecimiento espiritual de la comunidad“.

Santa Brígida peregrinó también a Asís y a Tierra Santa. Murió en 1373 y fue canonizada en 1391 por Bonifacio IX. Su santidad, caracterizada por múltiples dones y experiencias, “la convierte en una figura destacada en la historia europea” ya que “muestra cómo el cristianismo ha impregnado profundamente la vida de todos los pueblos de este continente”.

“Proclamándola co-patrona de Europa, el Papa Juan Pablo II expresó su esperanza de que santa Brígida –que vivió en el siglo XIV, cuando la cristiandad occidental no estaba todavía herida por la división– intercediera ante Dios para obtener la gracia, tan esperada, de la plena unidad de todos los cristianos“, concluyó el Papa Benedicto XVI, pidiendo también la intercesión de la santa para que “Europa se alimente siempre de sus raíces cristianas”.

DERECHO A VIVIR – VALENCIA

http://www.tuenti.com/#m=Page&func=index&page_key=1_696_61943517

http://www.facebook.com/group.php?gid=49772382905&ref=ts