Obispos hondureños: “Exhortamos al pueblo a deponer actitudes de rechazo y a aceptar caminos de reconciliación”

Niña hondureña sumida en la pobreza

El misionero en Sangrelaya, Honduras, Joan Alonso Bonals, ha enviado a la Delegación de Misiones de Tortosa, Tarragona, el comunicado al pueblo hondureño que han redactado todos los sacerdotes y religiosos de la diócesis de Trujillo, ante la crisis política y social que se vive en Honduras.Cuenta también que “el domingo fue el último día del toque de queda y que ya se han iniciado las clases en muchos lugares”.

En el comunicado al pueblo hondureño señalan al principio que “Como diócesis, que históricamente ha hecho una opción preferencial por los pobres, deseamos compartir estos pensamientos como una búsqueda de la verdad, tan necesaria para deponer ciertas actitudes intransigentes y para facilitar el diálogo que todos debemos ejercitar en función de la realización del bien común”.

 El documento se refiere, entre otros cosas,  a los antecedentes de la crisis y a las actitudes que la han favorecido. También al valor de la verdad, del diálogo, la conciencia ciudadana y finaliza con la siguiente exhortación:

 “Exhortamos al pueblo hondureño a deponer actitudes de rechazo y a aceptar caminos de reconciliación  La reconciliación no significa dejar de aplicar la justicia o renunciar a la búsqueda y defensa de lo que creemos como verdad. La reconciliación consiste en poderse sentar alrededor de la misma mesa para seguir encontrando caminos por los que transitar, como hermanos y compatriotas, hacia un futuro mejor para todos“.

 “Exhortamos a la población de nuestra Diócesis de Trujillo, en los Departamentos de Colón y Gracias a Dios a no encerrarse en la obsesión por una persona, partido político o ideología, sino a luchar por nuestros verdaderos problemas:

 – Mejorar la calidad de la educación.

 – Conciliar posturas en la búsqueda de soluciones sobre la tenencia de la tierra.

 – Dialogar con el gobierno sobre la necesidad de mejorar las vías de comunicación.

 – Exigir al gobierno un plan para el desarrollo cultural, económico y social de La Moskitia.

 – Que las autoridades correspondientes garanticen la seguridad de los ciudadanos y actúen de acuerdo a la ley para impedir la presencia del narcotráfico en la región.

 – Que se revierta el problema de la deforestación en nuestros departamentos no sólo decomisando madera ya cortada sino impidiendo la tala de nuestras reservas forestales y la destrucción del medio ambiente”.

Testimonio de un Hno. Marista que reside en Honduras.

Esto puede hacernos reflexionar sobre cómo nos dan las noticias, según conveniencia.

Queridos familiares y amigos:
 
Escribo estas líneas con una manifiesta indignación por las informaciones que están circulando por Europa, por España sobre la situación que está viviendo Honduras.
Siento que se está mandando una información tendenciosa y espero llamar a la Embajada de España dentro de unos minutos para preguntarles cómo es posible que ellos permitan una tan falsa información en España!!!! La Embajada tiene que saber todavía mejor que nosotros lo que está pasando y ¿entonces? ¿Cómo podemos ser tan papanatas!!!
Aquí no ha habido un golpe de estado. Aquí ha habido un Presidente que nos llevaba acelerada e inexorablemente a ser un nuevo país que entraba en el área “chavista” y por tanto, marxista y dictatorial a ejemplo de su mentor Hugo Chávez.
Mel Zelaya, nuestro ex-Presidente quería, antes de terminar su mandato, cambiar la Constitución para poder perpetuarse él en el poder, como han venido haciendo exactamente Chávez, Evo, Correa, Ortega …. Infringió las leyes que le dio la gana para poder llevar esto a efecto a través de una llamada “encuesta” que debía realizarse ayer y que camuflaba sus manifiestas intenciones. El Congreso le dijo que no era legal. Todas las altas instancias judiciales le dijeron que no era legal, su propio Partido le dijo que no era legal (¿se dice en Europa que su partido político rompió con él?), pero siguió despreciando a todos y constituyéndose en norma suprema a ejemplo de su padre espiritual Hugo Chávez. Todas las instancias del país estaban en su contra: el Comisionado para los Derechos Humanos, el Congreso, toda la Judicatura, la Fiscalía, todas las iglesias católicas y protestantes, el partido y los mismos alcaldes de su partido político y al final, hasta el ejército.
A pesar de recibir la prohibición expresa, por inconstitucional, de realizar esa mal llamada encuesta, prohibición emanada de los más altos tribunales de justicia, él siguió adelante porque se tenía que perpetuar fuese como fuese en el poder y además no decepcionar las ansias expansionistas de Chávez. Dio orden al General Jefe de las FF.AA. para que distribuyese las urnas, pero éste había recibido orden de los jueces de no hacerlo por la razón de siempre: ilegalidad manifiesta. El general se negó con documento al apoyo y aquí empezó a explotar la situación porque nuestro sujeto Presidente veía que se le escapaba la ocasión ya que termina su mandato dentro de seis meses. En un abuso más de poder destituyó al general por desobediencia, cosa que repudió el pleno del Congreso y las más altas instancias judiciales demostraron la nulidad de esa destitución. El Congreso le invitó a que rectificase y el señor Mel dio una imagen esperpéntica, junto con un reducido grupo de seguidores yendo a recuperar las urnas para distribuirlas en coches particulares …. Ni había mesas constituidas, ni había listas de votantes …
El Congreso a la unanimidad menos 4 votos (los dos grandes partidos se unieron para no aceptar la dictadura que se nos venía encima)  aprobaron su destitución por desobediencia a la Constitución y los jueces dieron orden a las FF.AA. para que le arrestasen y le sacasen del país. Las FF. AA. se ejecutaron. ¿Es esto un golpe militar? En ningún momento el ejército ha tomado el poder ni ha pegado un solo tiro. Siguiendo la Constitución el Congreso nombró al nuevo Presidente ad ínterin por seis meses y siguen los tres poderes institucionales en pleno funcionamiento: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial. ¿Es esto un golpe de Estado?
Y ¿cómo los gobiernos democráticos de Europa pueden ser tan papanatas y no ver el régimen dictatorial de Chávez y su pandilla, que es al que íbamos nosotros de cabeza? Y cómo no ven que el señor Mel Zelaya estaba terminando de arruinar al país, sembrando el odio y …. sin haber presentado hasta la fecha los presupuestos del Estado para el año 2009 porque así malgastaba a su antojo el poco dinero que tiene el país? ¿Se puede ser tan ciegos? ¡No hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero ¿por qué?
Y ya el eminente Hugo Chávez ha amenazado con invadirnos con su ejército para derrocar al nuevo Gobierno. ¿Y esa amenaza pública por la T.V. pasa desapercibida? ¿Quién le da el poder y el derecho de amenazar con una guerra a un país con el que EN PRINCIPIO él no tiene nada que ver? ¿O empieza a ver las orejas al lobo y que este “mal ejemplo de Honduras” pueda cundir y se le hundan sus ansias imperialistas? ¿Y eso no lo ve ni la UE, ni los EE.UU. ni España en particular? ¿Tanto les ciega el petróleo? ¿Dónde queda la defensa de los derechos humanos?
Termino porque tengo otras cosas que hacer, pero por favor, si podéis difundir esta versión hacedlo. Yo voy a llamar ahora mismo a la Embajada de España para decirles mi indignación.

Un fuerte abrazo
Antonio Rieu

Chávez a Obama: “demuestre que no está apoyando el golpe”

Hugo Chávez en su programa dominical

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha exigido a su homólogo estadounidense, Barack Obama, que actúe en Honduras para que el golpe de estado no se prolongue, que si lo que pretende es ayudar congele cuentas y retire las visas a los golpistas.

Como es habitual en el presidente de Venezuela, Hugo Chávez sigue mandandole mensajes al presidente norteamericano, Barack Obama y su actuación en el golpe de estado de Honduras. En el programa dominical que Chávez tiene “¡Aló Presidente!” ha vuelto a pedir a su homólogo norteamericano que retire las tropas que su país tiene en Honduras y adopte medidas contra los golpistas como retirarles la visa o congelar sus bienes en EEUU. “Retire los soldados gringos, retíreles a los golpistas el apoyo, congéleles las cuenta bancarias y las propiedades que tienen en EEUU, retíreles las visas para que vea cómo ese gobierno se acaba”, aconsejo el mandatario venezolano a Obama.

 

El gobernante dijo que no tomar esas decisiones alarga la vida de los golpistas “porque ellos están tomando oxigeno del imperio y quieren alargarse en el poder hasta las elecciones de noviembre”. “Hágalo ya, Obama, y demuestre que no está apoyando el golpe. Si no lo hace, entonces está apoyando el golpe, no nos va a engañar con un discursito y una sonrisa”, expresó Chávez.

 

El gobernante venezolano ha comentado el importante moemnto que vive el presidente americano, está en un momento de definiciones que exige aclarar si está con los “halcones” de Washington o si tiene independencia de acción, Le llegó la hora de la prueba. Demuestre si es verdad que está dispuesto a enfrentar a los halcones, si no mejor que se vaya porque va a terminar peor que Bush”, le ha recordado Chávez, citando incluso a John Kennedy que ya en su momento advirtió de que “los que le cierran el camino a las revoluciones pacificas le abren los caminos a las revoluciones violentas”.

Zelaya niega que quisiera reelegirse y acusa del golpe a grupos económicos

Manuel Zelaya y Hugo Chávez

El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, niega que quisiera reelegirse con la reforma a la Constitución que promovía y acusa a los poderosos grupos económicos de su país de estar detrás del golpe de Estado que lo sacó del poder el pasado 28 de junio. Terminada la primera fase de contactos entre el nuevo presidente de Honduras y el depuesto Manuel Zelaya, aunque sin llegar a sentarse en la misma mesa y con la mediación del costarricense Óscar Arias, el venezolano Hugo Chávez ha cuestionado ese incipiente diálogo.

En una entrevista realizada el pasado jueves y publicada por el diario costarricense “La Nación”, Zelaya dice que es “falso” lo que han dicho sus opositores de que pretendía continuar como presidente mediante la reforma constitucional. El mandatario depuesto concedió la entrevista al diario costarricense minutos antes de abandonar el país, tras su reunión del jueves con el presidente costarricense, Óscar Arias, en el marco de la primera jornada de un diálogo que busca solucionar la crisis en Honduras y que concluyó el viernes sin un acuerdo. Reitera que su intención es retornar al poder, como lo ha exigido la comunidad internacional, y acusa a los “grupos económicos que se oponen a reformas sociales en Honduras” de gestar el golpe y utilizar al ejército para ello. “La clase gobernante que no pasa de 10 familias y dominan la energía, las telecomunicaciones y los bancos, son los ejecutores del golpe, los que pagaron“, expresa.

 Zelaya negó que el presidente venezolano, Hugo Chávez, tuviera injerencia durante su gobierno, pero dice que es su amigo y respeta su liderazgo. Asegura que quien sí tiene injerencia en Honduras es Estados Unidos, pero no aclara de qué forma. Manuel Zelaya afirma que no habrá impunidad para los responsables del golpe de Estado.

 Fidel Castro ha alertado de que si Zelaya no es devuelto a su cargo, una ola de golpes militares se extenderá en Latinoamérica bajo el auspicio de EEUU. Un temor al que se ha sumado el venezolano Hugo Chávez, que habla de las conversaciones Micheletti-Zelaya como de algo “indigno”.

La Iglesia hondureña, en defensa de la legalidad y de la democracia

Cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga

En el mensaje pronunciado ante la radio y la televisión el sábado, el cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, una de las voces más autorizadas de la Iglesia latinoamericana, ha pedido a la comunidad internacional tomar en cuenta todo el proceso de las instituciones hondureñas antes de juzgar los hechos del 28 de junio.

El documento reflexiona sobre el significado auténtico de las instituciones y de los valores democráticos, y advierte que “si el sistema interamericano se limita a proteger la democracia en las urnas, pero no le da seguimiento a un buen gobierno, a la prevención de las crisis políticas, económicas y sociales, de nada servirá el reaccionar tardíamente frente a ellas”.

 De acuerdo a la ley

 El marco de la ley, precisamente, es lo que fundamenta la exposición de los obispos, que citan el artículo 239 de la Constitución hondureña en donde se prohíbe la reelección al cargo de Presidente de la República, y donde se establece que “quien proponga la reforma” de esta disposición “cesa de inmediato en el desempeño de su cargo y queda inhabilitado por diez años para el ejercicio de toda función pública”. Siendo un efecto de pleno derecho y que obedece a una norma taxativa, dictada para conjurar las ambiciones caudillistas en un país cuya historia es tristemente rica en regímenes dictatoriales, el cardenal aclara que Manuel Zelaya, en el momento de ser capturado, “ya no se desempeñaba como Presidente de la República”.

 Los obispos hacen una exposición sucinta para poner en antecedentes a todos los que juzgan la situación de Honduras sin detenerse en consideraciones previas. Así, por ejemplo, y contra la afirmación de que Zelaya fue derrocado por una junta militar, como han repetido muchos medios de comunicación, el documento da fe de que “con fecha 26 de junio de 2009, la Corte Suprema de Justicia, por unanimidad, nombró un Juez Natural que giró la orden de captura contra el ciudadano Presidente de la República de Honduras, a quien se le supone responsable de delitos contra la forma de gobierno, de traición a la Patria, de abuso de autoridad y usurpación de funciones en perjuicio de la Administración Pública y del Estado de Honduras”. Una decisión que tomó el Poder Judicial como respuesta al “Requerimiento Fiscal presentado en esa Corte por parte del Ministerio Público”.

 En vista de estos hechos y ateniéndose a “todos y cada uno de los documentos que han llegado a nuestras manos”, advierten que “las instituciones del Estado democrático hondureño están en vigencia, y que sus ejecutorias en materia jurídico-legal han sido apegadas a derecho”. Más escueto: “Los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, están en vigor legal y democrático de acuerdo a la Constitución de la República de Honduras”.

 Petición a la OEA

 Aunque en su comunicado la Iglesia hondureña ha llamado a tomar en cuenta todos los antecedentes de lo que ocurrió el 28 de junio, también afirma que “todos nos merecemos una explicación” sobre la forma sorprendente e irregular en que fue expulsado Zelaya, pues el artículo 102 de la Carta Magna estipula que “ningún hondureño podrá ser expatriado ni entregado a un Estado extranjero”.

 Los obispos piden a la Organización de Estados Americanos (OEA) que “preste atención a todo lo que venía ocurriendo fuera de la legalidad en Honduras, y no solamente a lo sucedido a partir del 28 de junio”. También le hace saber que “el pueblo hondureño se pregunta por qué no han condenado las amenazas bélicas contra nuestro país”; y, a la vez que ha agradecido los gestos de solidaridad por parte de muchos ciudadanos extranjeros, ha comparado esta disposición con las “actitudes amenazantes de algunos gobiernos”.

 Dirigiéndose a la comunidad internacional manifiestan el derecho de Honduras a “definir nuestro propio destino sin presiones de cualquier tipo, buscando soluciones que promuevan el bien de todos”. Por esto, rechazan “amenazas de fuerza o bloqueos de cualquier tipo que solamente hacen sufrir a los más pobres”.

 Asimismo, la Iglesia hondureña ha hecho un llamamiento al gobierno interino y a las demás fuerzas del Estado para “no dejarse llevar por los egoísmos, la venganza, la persecución, la violencia y la corrupción”, entendiendo que “siempre se pueden buscar caminos de entendimiento y reconciliación, más allá de los intereses partidistas o de grupo”. Finalmente, el cardenal ha recordado a las autoridades a cargo del país su deber de garantizar el proceso electoral del próximo mes de noviembre.

 Tras la lectura del comunicado, el arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, se remitió al Compendio de Doctrina Social de la Iglesia para recordar que la Iglesia “aprecia el sistema de la democracia, en la medida que asegura la participación de los ciudadanos en las acciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes, o bien la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica”.

 En la misma línea, el prelado pidió al “amigo” Zelaya que no regrese en este momento al país para evitar violencias, haciéndole ver que como consecuencia de su destitución no había muerto hasta entonces (4 de junio) “ni un solo hondureño”, y pidiéndole meditase su decisión porque “después sería demasiado tarde”. La admonición del cardenal parecía tener en cuenta las palabras de Hugo Chávez, que durante la reunión extraordinaria del Grupo de Río en Managua se había comprometido a hacer “todo lo posible y todo lo que pueda hacer para derrocar a este gobierno”. “No bastan las declaraciones, hay que apoyar la rebelión en Honduras”, afirmó el presidente venezolano. Como se sabe, Zelaya emprendió luego viaje a Tegucigalpa, en un avión de la compañía Petróleos de Venezuela al que no se le permitió aterrizar, y durante el enfrentamiento de partidarios del presidente con el ejército en el aeropuerto de Tocontín murieron dos personas.

 Respaldo de la Iglesia latinoamericana

 En representación de la Iglesia de El Salvador, el obispo de San Salvador, Luis Escobar Alas, declaró respetar la opinión expresada por la Conferencia Episcopal hondureña, cuyos once obispos firmaron el comunicado leído por el cardenal Rodríguez Maradiaga.

 Asimismo el arzobispo de Maracaibo, Mons. Ubaldo Santana, ha expresado su “acompañamiento al cardenal Rodríguez Maradiaga, con quien estoy muy hermanado”. El prelado ha afirmado además que el clero de Venezuela ora “por la recuperación de la situación en este hermano país; sobre todo porque se respete el Estado de derecho, se busque la consolidación de la democracia, se respeten los espacios civiles, y para que los militares ocupen los lugares que les corresponden y se atengan a las funciones que la Constitución les otorga”.

Honduras se marcha de la Organización de Estados Americanos

La vuelta de Manuel Zelaya es condición para Honduras

El nuevo Gobierno que preside Roberto Micheletti ha anunciado su renuncia con “eficacia inmediata”, poco antes de su más que posible expulsión por la OEA como consecuencia del golpe que ha derrocado a un Manuel Zelaya que amenaza con regresar en las próximas horas. Le acusa de interferir en su país, y al secretario general del organismo, Jose Miguel Insulza, de “intransigente”. El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, asistirá a la Asamblea General Extraordinaria de la OEA que decidirá hoy si suspende a ese país centroamericano de su participación en el organismo interamericano por el golpe de Estado. La Iglesia hondureña apoya a Micheletti y pide a Zelaya que no vuelva.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha admitido hoy que, en Honduras, quienes rompieron el orden constitucional no tienen ninguna intención de revertir esa situación y ha advertido de la gran tensión que hay en el país. Asegura que “la renuncia de Micheletti a la OEA no tiene ninguna validez jurídica”.

 Tras una larga jornada de entrevistas con representantes del Poder Judicial, algunos candidatos a la presidencia, representantes de la sociedad civil y diplomáticos, Insulza ha cerrado una visita que tenía como propósito trasladar personalmente el rechazo de la OEA a la situación generada en el país el pasado domingo.

 En declaraciones del secretario general, “el resultado claro es que la ruptura del orden constitucional persiste y que los que hicieron esto no tienen por el momento ninguna intención de revertir esa situación“. También ha explicado que la OEA considera que ha habido “un golpe de estado” y ha pedido que “esa situación sea revertida y se acepte que sea revertida“. Sin embargo, ha reconocido que ni la “autoridad de facto” ni ninguna otra está dispuesta a dar pasos en ese sentido: “Veo una sociedad profundamente polarizada y dividida (…) hay mucha tensión“, aunque ha asegurado que “felizmente, no ha desencadenado aún ninguna cosa trágica“.

 Sobre el nuevo presidente, Roberto Micheletti, le ha restado cualquier tipo de relevancia: “él para mi no es ninguna autoridad“. Ante el hecho de que nadie asuma la responsabilidad sobre el destierro de Zelaya el domingo cuando fue detenido en respuesta a una orden judicial y el Congreso le destituyera, Insulza ha declarado: “Espero que la Corte Suprema o las autoridades que corresponda determinen en algún momento quiénes fueron los que echaron al presidente del país porque hasta esta altura nadie asume responsabilidad por eso“. También ha adelantado que informará mañana, sábado, de sus conclusiones a la Asamblea General y ese órgano “adoptará la decisión que estime pertinente“, al señalar que la decisión que corresponde es la que faculta a la organización “para suspender a un Estado en el cual se mantenga la ruptura del orden constitucional“.

 Todo esto se produce después de que la OEA diera el miércoles por la noche un ultimátum de 72 horas al nuevo gobierno de Honduras para que restableciera el orden constitucional bajo la amenaza de que, de no hacerlo, el país podría ser suspendido del organismo.El clima en las calles es de gran agitación, mayor que en días anteriores, con miles de seguidores y detractores de Zelaya que se congregaron en sendas manifestaciones multitudinarias. Cada uno de los grupos logró juntar a entre 10.000 y 15.000 personas para tomar las calles de forma pacífica, en la primera jornada en que ambos bandos han sido capaces de convocar en masa a la población.

Exclusiva: Las imágenes que los medios quieren ocultar de lo que está sucediendo en Honduras

Estas son las imágenes que los medios quieren ocultar de lo que está sucediendo en las calles de Honduras. Miles y miles de hondureños pidiendo a la comunidad internacional que no permitan que su país se convierta en una república socialista bolicariana chavista y apoye el mal denominado golpe. En estas horas, Honduras vive en la incertidumbre política y social y en la tensión generada por los acontecimientos de los últimos días. Los países occidentales con EEUU a la cabeza, la ONU y la OEA,  así como  los hispanoamericanos  y la práctica totalidad de la comunidad internacional se han apresurado a condenar la actitud de las Fuerza Armadas hondureñas, y exigir la inmediata vuelta a la democracia y al orden constitucional, así mismo numerosos países, entre ellos España han llamado a consultas a sus embajadores, el banco mundial a suspendido las lineas de crédito a Honduras mientras no vuelva Zelaya al poder incluso Hugo Chavez ha llegado a amenazar con el uso de la fuerza, contra un país extranjero en uno de los democráticos arrebatos a los que el histriónico líder nos tiene acostumbrados. Parece que existe unanimidad internacional tanto a nivel político como mediático y sin embargo, tras analizar los hechos, parece necesaria una reflexión de lo sucedido antes de emitir precipitados o malintencionados juicios que mas parecen destinados a crear una corriente de opinión al margen de la verdad, que ha defender la ley y el orden constitucional en la República hermana de Honduras. Para el pasado domingo estaba prevista la celebración de un referéndum impulsado por el depuesto presidente Zelaya por el que este pretendía modificar la constitución, entre otras cosas, para poder perpetuarse en el poder, formula esta, ya utilizada por otros líderes bolivarianos de la órbita de Hugo Chavez, incluso por el mismo. La estrategia es clara. Mediante un discurso populista y la utilización de sectores indígenas junto a revueltas sociales y huelgas (recuerden la crisis provocada por Evo Morales antes de llegar al poder) y aprovechando la corrupción que asola Hispanoamérica, los neomarxistas alcanzan el poder para después y en nombre de la democracia o directamente de la revolución, cambiar las leyes necesarias para perpetuarse en el “ad infinitum”, para por último instaurar sus dictaduras revestidas con un bárniz democrático. Pues bien, en el caso que nos ocupa, las estructuras democráticas hondureñas han funcionado a la perfección, haciendo cumplir la ley sin ningún complejo y evitando el intento ilegal del ya ex presidente Zelaya de modificar las leyes para perpetuarse en el poder.  La Corte Suprema, es decir el Poder Judicial falló en contra del proyecto de Manuel Zelaya y ordeno a las Fuerzas Armadas, responsables de la logística electoral, que no colaborasen en el proceso. Así mismo el poder legislativo, las Cortes hondureñas, también fallaron en contra del referéndum. Ante el empecinamiento de Manuel Zelaya por llevar a cabo el plebiscito pasando por encima de la resolución judicial y de la voluntad popular expresada en la decisión de los representantes de la Nación Hondureña, las Fuerzas Armadas han cumplido con su obligación de preservar el orden constitucional y han depuesto al aspirante a dictador.   No ha tomado el poder ningún general. No se han tomado las Cortes. El nuevo Presidente es el que hasta ahora era Presidente del Congreso, por cierto, del mismo partido que Manuel Zelaya.   Ocurre que algunos olvidan que los ejércitos están no solo para garantizar la seguridad frente a ataques externos o para apagar incendios en verano o para acudir a las mal llamadas misiones de paz, sino también para preservar el orden y la unidad de la Nación a la que sirven frente a las agresiones externas o internas, aunque estás vengan desde el poder ejecutivo.  Ocurre que algunos, quedan en evidencia ante el funcionamiento de las instituciones cuando la división de poderes existe, y el Ejecutivo no controla al Judicial y al Legislativo.  Ocurre que algunos que dicen defender la neutralidad de la noticia, omiten y silencian las masivas manifestaciones en defensa del orden democrático en Honduras y por tanto en apoyo a la deposición de Mel Zelaya, acusado de más de 18 delitos entre ellos el de traición a la Patria, delito este que a ciertos políticos españoles les provoca una tremenda carcajada.  Ocurre que a algunos se les ha olvidado que el Estado tiene derecho al uso legítimo de la fuerza para salvaguardar el bien común, y en su buenismo infinito prefieren la cesión al chantaje o a la  presión o al miedo al que dirán, antes que el uso legítimo de la fuerza. Por tanto, lo que ha ocurrido en Honduras, a la luz de los hechos, es que las instituciones democráticas hondureñas han logrado preservar el Estado de Derecho frente a una amenaza golpista, aunque esta proviniese de la mismísima presidencia del gobierno y esto no parece gustar a aquellos que desde el uso de los resortes del poder, han acabado con la división de poderes, han sometido a las Fuerzas Armadas reduciéndolas a un elemento al servicio del poder, que no de la Patria, y legislan día a día pensando en intereses políticos, cada vez mas alejados de los intereses reales de los ciudadanos.