Francisco Bolinches Serna

El pintor Francisco Bolinches Serna, y  su esposa Pili, están con sus hijos  de Misión Evangélica en los Cerros de Caracas (Venezuela).

Pertenecientes a la parroquia de San Jerónimo de Valencia,  los envió el Papa Juan Pablo II en la navidad del año 1990 – 1991. Viven en los Cerros de Caracas. Tienen doce hijos de los cuales dos están casados y diez viven con ellos. Son abuelos de 8 nietos. Y en la actualidad siguen evangelizando en Venezuela.

En esta ocasión ha traído:

·         Óleos de paisajes urbanos (“Mercaditos de Caracas”).

·         Iconos realizados sobre  tabla en oro fino de 22 kilates:

o   “San Miguel”.

o   “Virgen dolorosa” (o de la gran humildad).

o   “Virgen del beso”.

o   “Espíritu Santo”.

o   Retrato de Jesucristo “Yo soy la resurrección ¿Crees esto?”.

o   Etc.

·         Dibujos de poemas.

·         Figuras de apóstoles (estudios de iconos)

·         Apuntes:

o   “Bienaventurados los pobres de Espíritu”.

o   “Cristo coronado de espinas” ( Amarás al Señor tu Dios con toda tu mente).

o   Etc.

Los importes de las obras oscilan entre los 150 € y los 1.200€.

Podréis ver a Paco y sus pinturas el próximo viernes 20 de Abril, a partir de las cuatro y media de la tarde, en casa de su hermana Isabel en la calle Bilbao nº 42 puerta 1.

Aprovechad la ocasión para disfrutar de su compañía y su obra.

Puesto que el número de obras es limitado podéis reservarlas  bien por teléfono o por correo electrónico.

También podéis verlas en cualquier otro momento llamándome al 656423292-963659880 (isabelbolinches2@hotmail.com).

ESTRACTO CRÍTICO

-CONCHITA DE KINDELAN. Diario Pueblo.
 Exposición individual. Galería Torres Begue, Madrid, España.
“Pintura soñadora de diversa temática, con personaje de espalda en primeros términos, paisajes infinitos, maternidades, rostros, vírgenes y niños llenos de serenidad y de ternura, de belleza y de cálido color, acertados azules, morados, oros y ocres calientes. Valenciano con estudios en la escuela de Artes Gráficas y Oficios Artísticos de Valencia y en la Facultad de Bellas Artes de San Carlo, con el título de profesor de dibujo que domina perfectamente.su obra varía de un lienzo al otro, sobre todo los paisajes sencillos y hermosos; toda su obra respira emoción íntima, plasticidad de expresión y línea”
-EDUARDO MIRALLET (Crítico de Arte) Barcelona.
“Bolinches Serna es el pintor de la fuerza y de la suavidad al mismo tiempo. Tiene obras atrevidas, valientes y figuras femeninas plenas de delicadeza (…) en su pintura se impone la línea, el color solamente ayuda. Por eso no es extraño que “La parada del autobús” despierte nostalgias de Roulaut. Y es que Bolinches Serna deforma conscientemente la realidad para lograr efectos expresionistas.”
-MARIA FRANCISCA OLMEDO DE CERDA. Hoja del Lunes. Valencia.
“Bolinches Serna tiene personalidad. Pinta entusiásticamente sin mirar a penas su entorno, escudriñando dentro de sí mismo, hambriento de hallazgos, investigando con sed, impaciente, deseoso de encontrar respuestas a las preguntas que plantea un artista joven, lleno de posibilidades y aguijoneado por una inquietud profesional que lleva en el alma, intenta responder con realidades. Nombre con mañana.”
-RAFAEL ALFARO. Hoja del Lunes. Valencia.
 “De entre todas las líneas por las que transcurre su pintura, y con el tema básico de la pintura humana, a menudo en actitudes patéticas o melancólicas, elegiría la expresionista (…) en sus obras se concitan calidades plásticas de todo orden: línea, color, textura o concepto.”
-CALOS SENTI. Levante. Valencia.
“Francisco Bolinches Serna, al mismo tiempo que un pintor de notable calidad, es un teórico de las Bellas Artes, un hombre preocupado por la Filosofía del fenómeno plástico. Su pintura varía, casi literalmente, de un lienzo al otro, y va desde la contención cromática hasta un “fauvismo” casi exasperado, con ráfagas expresionistas, digamos así, que tiene casi toda la colección y que revelan un profundo afán de conocimiento humano.”
-E.L. CHABARRI. Las Provincias. Valencia.
“Las obras de Bolinches Serna plasman una pintura existencial, vertida en una formulación a caballo entre la angustia y la esperanza; figuras que insuflan de un humanismo íntimo, estos cuadros pasan de un hieratismo o una inquietud de mirada penetrante a interiores que atisban la soledad o la vivacidad introvertida de un grupo en la playa desnuda, de color habitual (…) Motivo todo de un trabajo estimulante y que alerta nuevas posibilidades.”
-ANA MARÍA CUESTA. La Tribuna. Albacete.
“Bolinches Serna (…) sus óleos reflejan un paisaje típicamentelevantino donde la luz juega un papel preponderante, siendo la tierra la que consigue dar la auténtica fuerza a sus obras. Toda su obra está caracterizada por una variedad temática, no fijándose límite alguno en su pintura. Bolinches Serna, intenta aproximarse a un vanguardismo cercano al natural, donde el constante estudio de las luces y las sombras constituyen la principal preocupación del pintor.

La evangelización del Camino Neocatecumental en todas las plazas del mundo

 

Kiko Argüello cuenta la “Gran Misión” que saldrá el próximo domingo contemporáneamente en la capital de Italia y en todo el mundo. Una iniciativa que papa Francisco ha definido “estupenda”…

“Dios ha salvado el mundo a través de la locura de la predicación”. Conscientes de esta frase del apóstol Pablo, los iniciadores del Camino Neocatecumental, Kiko Argüello y Carmen Hernández, a la petición de organizar alguna iniciativa específica por el Año de la Fe, pensaron que sólo una cosa era necesaria: llevar el Evangelio al hombre de hoy. En los cinco domingos de Pascua, por tanto, las comunidades de todo el mundo mantendrán contemporáneamente encuentros temáticos en las plazas de las ciudad cercanas a las parroquias de pertenencia.

En Roma serán cien las plazas ‘invadidas’ pacíficamente por los miembros de este itinerario de iniciación cristiana. Las modalidades serán las normales que el Camino utiliza, desde hace años, en sus misiones a cielo abierto, un escenario, un icono, un ambón, una cruz y grandes grupos de jóvenes con guitarras, panderetas y tambores, y sobre todo el espíritu para testimoniar a los que pasean las maravillas que el Señor ha realizado en sus vidas. El programa ha sido establecido por los iniciadores del Camino y el cardenal vicario de Roma Agostino Vallini, que el sábado 6 de abril, celebrará, en la basílica de San Pablo Extramuros, una liturgia en la que enviará, con su bendición, a todas las comunidades de Roma a la gran misión.

Con este motivo, ZENIT ha entrevistado al fundador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello.

Kiko, desde hace años las comunidades neocatecumenales anuncian la Buena Noticia por calles y ciudades. ¿Cómo surgió la idea de estos grandes encuentros en cien plazas de Roma?

–Kiko Argüello: Dice san Pablo que “dios ha querido salvar el mundo a través de la locura de la predicación”. Esta carta se ha escrito en griego y en el lugar de la palabra “predicación” san Pablo usa kerygma, que significa Buena Noticia. Podemos decir, por tanto, que fundamentalmente el cristianismo antes de ser una filosofía, una moral o un doctrina, es una “noticia” que debe ser proclamada y que salva a quien la acoge. Es la noticia que Dios ha enviado a su único Hijo para que de la vida por cada hombre. Y si el hombre acepta esta vida que se le ofrece recibe la salvación, la victoria sobre la muerte, porque Cristo se ha ofrecido a sí mismo por cada uno de nosotros para que cada uno de nuestros pecados pueda ser perdonado y podamos recibir al Espíritu Santo que nos hace nuevas criaturas.

En el Año de Fe en curso, pero también en un periodo de nueva Evangelización, y al mismo tiempo de secularización, ¿cómo es de importante anunciar a Jesucristo, a través también de nuevas modalidades?

–Kiko Argüello: En el Camino es fundamental proclamar esta “noticia”. El problema es entender que hoy hay mucha gente que tiene el oído cerrado a cualquier tipo de información, sobre todo de tipo religioso, a causa de prejuicios, conflictos personales o experiencias pasadas. Por esto, antes de proclamar el kerigma es necesario predisponer a las personas a la escucha, como dijo Jesucristo. Pero, ¿cómo es posible hacerlo? Como se lee en los Hechos de los Apóstoles, antes del anuncio del kerigma, Dios hace un milagro, realiza un evento extraordinario que pone al hombre en condición de abrir el oído. Pero estos milagros cesan cuando aparece otro milagro aún más grande: la Iglesia como comunidad de los que se aman.

¿Cuál es el objetivo de estas grandes misiones?

–Kiko Argüello: Salir a las plazas significa para nosotros dar un gran testimonio de tantos jóvenes que con la propia experiencia atraen a la gente que pasa, quizá solo por curiosidad, atraída sobre todo por los cantos, a escuchar la Buena Noticia de Cristo resucitado. Esto es lo que pretende el Camino Neocatecumental y que, entre otras cosas, hacemos desde hace años con las missio ad gentes. Gracias a este tipo de misiones hemos visto muchas conversiones, sobre todo de gente atea o totalmente lejana a la Iglesia, conmocionada y atraída por los cantos, la cordialidad entre los hermanos, las experiencias y la escucha del kerigma, que toca profundamente el espíritu del hombre, desde el momento en que, dice san Pablo, “es el espíritu de Cristo el que da testimonio a nuestro espíritu”

¿Por qué precisamente en las plazas?

–Kiko Argüello: No olvidemos que estamos en un momento histórico de transición. En todas las épocas, los hombres han tratado de encontrar en lo ‘sagrado’ un refugio, algo que les defienda de las catástrofes naturales, de las enfermedades y demás. Hoy, sin embargo, el hombre ya no tiene necesidad de la religión, porque tiene a la tecnología a su lado, los descubrimientos científicos, etc. Así como la Iglesia ha usado la religiosidad, una “catequesis del tiempo”, hoy debemos buscar nuevos métodos que puedan alcanzar al hombre contemporáneo. Algunos dicen que hoy se han abandonado los “templos”, por tanto las instituciones, las iglesias, etc, y sin embargo se llenan las plazas. Precisamente por esto creemos que puede ser un acontecimiento mostrar justo en esos lugares una nueva forma de diálogo con las personas, sobre todo a través de las palabras de los jóvenes.

El pontificado del papa Francisco se ha caracterizado hasta ahora por la continua exhortación a salir, seguir a Cristo, evangelizar. Partiendo precisamente de Roma. Parece que esta iniciativa siga la invitación del santo padre. ¿El papa tiene conocimiento de la iniciativa?

–Kiko Argüello: Después de que Benedicto XVI anunciara el Año de la Fe, en el Camino Neocatecumental pensamos una propuesta para este tiempo tan especial para la Iglesia, podía ser el anuncio del Evangelio en las calles. Cuando después fue elegido el nuevo papa nos sorprendimos al escuchar en sus homilías, en las audiencias, esta invitación constante a “salir” de sí mismos, de las parroquias, de las casas, a ir por las calles y a las periferias a evangelizar. Ha sido por tanto una confirmación. De hecho, cuando hemos propuesto al santo padre la idea de evangelizar en las plazas ha dicho que era una misión “estupenda” y nos ha animado mucho.

¿Cuál es la relación del papa Francisco con el Camino Neocatecumenal?

–Kiko Argüello: Ha sido siempre un padre y un buen pastor con nosotros. El equipo itinerante responsable del Camino en Argentina ha contado que cuando tuvimos problemas en algunas parroquias, él mismo intervino hablando con el párroco, o incluso invitándonos a cambiar de parroquia.

La iniciativa de las cien plazas recuerda un poco a las distintas misiones que los neocatecumenales realizan en las peregrinaciones de la Jornada Mundial de la Juventud. ¿Qué está preparando el Camino para la JMJ de Río de Janeiro?

–Kiko Argüello: Después del encuentro con el santo padre confirmamos el encuentro con todos lo jóvenes del mundo. También el encuentro de Río, como en la plaza Cibeles de Madrid, habrá una llamada vocacional, esta vez dirigida sobre todo a la evangelización en Asia. Invitaremos a chicos y chicas a ser generosos con el Señor, que les está llamando a ayudarle, a llevar la Buena Noticia a todos los rincones de la tierra.

Traducido de la edición italiana de ZENIT por Rocío Lancho García

Monseñor Osoro enviará a matrimonios misioneros valencianos

 

CATEDRAL DE VALENCIA
 
ENVIO
DE
GORKA Y CRISTINA
JUANJO Y CATI
 
MARTES, 31 DE ENERO
20:00 H.
 
Matrimonios misioneros valencianos serán enviados a Evangelizar por Monseñor Don Carlos Osoro.
Matrimonios valencianos que son enviados a diferentes países del mundo como misioneros con sus hijos  el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, los enviará en una eucaristía el martes 31 de enero a las 20:00 h.
Entre ellos se encuantran los feligreses de nuestra parroquia, Gorka y Cristina que D.M. marchan a Boston, Estados Unidos. Y Juanjo y Cati que marchan a Austria.

Envío de familias misioneras en “mision ad gentes”.- Aprobación del Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal por la Santa Sede

VIDEO:  Envio de Familias en Mision

Envío de familias misioneras en “mision ad gentes”

¡Queridos amigos!
Estoy contento de acogeros y de daros mi cordial bienvenida. Saludo en particular a Kiko Argüello y Carmen Hernández, iniciadores del Camino Neocatecumenal, y a don Mario Pezzi, agradeciéndoles las palabras de saludo y presentación que me han dirigido. Con mucho afecto os saludo a todos los aquí presentes: sacerdotes, seminaristas, familias y miembros del Camino. Doy gracias al Señor porque me ofrece la oportunidad de realizar este encu entro, en el cual vosotros renováis vuestro vínculo con el Sucesor de Pedro, acogiendo nuevamente el mandato que Cristo Resucitado dio a sus discípulos: “Id por todo el mundo, anunciando la Buena Noticia a toda la creación” (Mc 16,15).

Desde hace más de cuarenta años, el Camino Neocatecumenal contribuye a reavivar y consolidar en las diócesis y parroquias la Iniciación cristiana, favoreciendo un gradual y radical redescubrimiento de la riqueza del Bautismo, ayudando a saborear la vida divina, la vida celeste que el Señor ha inaugurado con su encarnación, viniendo a nosotros, naciendo como uno de nosotros.

Este don de Dios para su Iglesia, se pone “al servicio del obispo como una modalidad de actuación diocesana de la iniciación cristiana y de la educación permanente en la fe” (Estatuto, art 1 y 2). Tal servicio, como recordaba mi pred ecesor, el Siervo de Dios Pablo VI, en su primer encuentro con vosotros el año 1974 “podrá renovar en las comunidades cristianas de hoy, aquellos efectos de madurez y profundidad, que en la Iglesia primitiva se realizaban durante el periodo de preparación al bautismo” (Insegnamenti di Paolo VI, XII [1974], 406).

En los últimos años se ha realizado con éxito el proceso de redacción de Los Estatutos del Camino Neocatecumenal que, después de un periodo razonable de validación “ad experimentum” tuvo su aprobación definitiva en junio de 2008. Otro paso significativo se ha cumplido durante estos días, con la aprobación, obra de los competentes Dicasterios de la Santa Sede, del “Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal”.

Con estos sellos eclesiales, el Señor confirma hoy y os fía nuevamente este instrumento precios o que es el Camino, de modo que podáis, en filial obediencia a la Santa Sede y a los Pastores de la Iglesia, contribuir con un nuevo celo y ardor, al redescubrimiento radical y gozoso del Bautismo y ofrecer vuestra propia contribución a la causa de la Nueva Evangelización. La Iglesia ha reconocido en el Camino Neocatecumenal un don particular suscitado por el Espíritu Santo: como tal, tiende naturalmente a la inserción en la gran armonía del Cuerpo eclesial.

De esta manera, os exhortó a buscar siempre una profunda comunión con los Pastores y con todos los componentes de la Iglesia particular y de los contextos eclesiales, tan diversos, entre los cuales estáis llamados a actuar. La comunión fraterna entre los discípulos de Jesús es, de hecho, el primer y más grande testimonio del nombre de Jesús.

Estoy particularmente contento de poder enviaros hoy, a diversas partes del m undo. Más de 200 nuevas familias, que se han ofrecido voluntarias con gran generosidad y parten a la misión uniéndose a las casi 600 que ya actúan en los cinco continentes.

Queridas familias, la fe que habéis recibido en don, sea esta luz encima del candelabro, capaz de indicar a los hombres el camino hacia el Cielo.

Con el mismo sentimiento, enviaré 13 nuevas “missiones ad gentes”, que serán llamadas a realizar una nueva presencia eclesial en ambientes muy secularizados de varios países, o en lugares en los cuales el mensaje de Cristo no ha llegado todavía. Podéis sentir a vuestro lado la presencia viva del Señor Resucitado y la compañía de tantos hermanos, ¡así como la oración del Papa!
Saludo con afecto a los presbíteros, provenientes de los Seminarios diocesanos “Redemptoris Mater” de Europa, y a otros dos mil seminaristas aquí presentes. Queridos, sois un signo especial y elocuente de los frutos de bien que pueden nacer del redescubrimiento de la Gracia del propio Bautismo. A vosotros os miramos con particular esperanza , sed sacerdotes enamorados de Cristo y de su Iglesia, capaces de transmitir al mundo la alegría de haber encontrado al Señor y de poder estar a su servicio.
Saludo con afecto también a los catequistas itinerantes y a aquellos de las Comunidades neocatecumenales de Roma y del Lazio, y con especial y afecto, las “communitates in missionem”. Habéis abandonado, por decir así, la seguridad de vuestras comunidades de origen para ir a lugares más lejanos e incómodos, aceptando el ser enviados para ayudar a parroquias en dificultad y para buscar a la oveja perdida y devolverla al redil de Cristo. En el sufrimiento o aridez que podéis experimentar, sentíos unidos al sufrimiento de Cristo en la cruz, y a su deseo de reunir a los hermanos que están lejos de la fe y de la verdad, para devolverlos a la casa del Padre.

Como he escrito en la Exhortación Apostólica Verbum Domini, “la misión de la Iglesia no puede ser considerada como realidad facultativa o adicional a la vida eclesial. Se trata de dejar que el Espíritu Santo nos haga iguales al mismo Cristo […], de manera que se comunique la Palabra con toda la vida” (nº 93). Todo el Pueblo de Dios es un pueblo “enviado” y el anuncio del Evangelio es un empeño de todos los cristianos, como consecuencia del Bautismo (cfr ibid., 94). Os invito a deteneros en la Exhortación Verbum Domini, reflexionando en particular, donde, en la tercera parte del documento, se habla de “La misión de la Iglesia: anunciar la Palabra de Dios al mundo” (nº 90-98).

Queridos amigos, sintámonos partícipes del ansia de salvación del Señor Jesús, de la misión que Él encomienda a toda la Iglesia. La Beata Virgen María, que ha inspirado vuestro Camino y que os ha dado la familia de Nazareth, como modelo de vuestras comunidades, os conceda vivir vuestra fe en humildad, sencillez y alabanza, interceda por todos vosotros y os acompañe en vuestra misión. Os sostenga también mi Bendición, que de corazón os doy a vosotros y a todos los miembros del Camino Neocatecumenal diseminado por el mundo.

Aprobación del Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal por la Santa Sede

La aprobación del Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal por parte de las autoridades competentes de la Santa Sede es un acto histórico que confirma la validez de la liturgia, de la catequesis y de las obras de esta Fundación de bienes espirituales que cuenta con casi un millón de seguidores.

Así lo afirmó Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, durante una rueda de prensa que se celebró hoy a renglón seguido del encuentro con el Papa Benedicto XVI, y que tuvo lugar en los alrededores de la Puerta Angélica, que da acceso al Vaticano.

El fundador del Camino explicó el largo camino personal y de la Fundación para llegar a este reconocimiento.
Argüello habló de las “muchas dificultades, de los prejuicios de párrocos y obispos, de acusaciones y de historias extrañas por algunos que no conocen el Camino”, y habló también de “la disponibilidad, de la ayuda y de la solicitud con la que la Iglesia y los pontífices han ayudado al Camino Neocatecumenal”.

El primero en apoyar el Camino fue el papa Pablo VI. El papa Luciani lo quiso en las parroquias de Venecia cuando era aún Patriarca. Juan Pablo II lo reconoció “como un itinerario de formación católica, válido para la sociedad y los tiempos actuales”. Benedicto XVI conoció a los neocatecumenales cuando era aún profesor en Regensburg, y trabajó para introducirles en las parroquias de Alemania.

A pesar de las acusaciones que resultaron falsas, de dividir a las comunidades parroquiales, de entrar en co nflicto con la pastoral de algunos párrocos y obispos, el Camino Neocatecumenal ha crecido de forma increíble llenando iglesias y seminarios, con familias numerosas que cada vez más se ofrecen para llevar la misión católica al mundo.

Los números son impresionantes. Presentes en 1320 diócesis de 110 países en los cinco continenes, con 20.000 comunidades activas en 6.000 parroquias. Sólo en Roma, el Camino está presente en 100 parroquias y 500 comunidades. En Madrid están presentes en 85 parroquias y 300 comunidades.

Además del encuentro mantenido con el Pontífice Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro, el 10 de enero de 2009, con ocasión de los 40 años del nacimiento de la primera comunidad neocatecumenal en Roma, en la parroquia de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento y de los Santos Mártires Canadienses, Kiko presentó al Papa las primeras 14 comunidades de Roma dispuestas a dejar su parroquia, donde habían concluido el itinerario neocatecumenal, para ir en misión, a invitación de los párrocos, a zonas marginales difíciles: barrios a menudo degradados, con mucha violencia, droga, familias destruidas, inmigrantes…. donde la Iglesia encuentra dificultades en hacerse presente y ayudar a las personas.

La eficacia y la fuerza de la catequesis del Camino la demuestra también la apertura de 78 seminarios diocesanos misioneros Redemptoris Mater, de los cuales 37 en Europa, 26 en América, 7 en Asia, 6 en África, y 2 en Australia. Desde 1990, año de las primeras ordenaciones, hasta hoy, los presbíteros ordenados en los diversos seminarios Redemptoris Mater son más de 1600 y hay cerca de 2000 actualmente preparándose para recibir las Órdenes sagradas.
Confirmando una profunda vocación misionera , desde 1985 el Camino envía familias numerosas en los lugares donde la fe esta desapareciendo o no ha llegado nunca.

En 1985 Kiko, Carmen y el padre Mario, presentaron a Juan Pablo II un proyecto para reevangelizar el norte de Europa con el envío de familias misioneras, acompañadas por presbíteros. En 1986 el Papa envió las primeras tres familias: una al norte de Finlandia, otra en el barrio rojo de Hamburgo y la tercera a Estrasburgo.
Hoy, el número de las familias del Camino en misión para la nueva evangelización en 78 países es de más de 800, con 3.097 hijos, de las cuales 389 en Europa 189 en América, 113 en Asia, 56 en Australia, 46 en África y 15 en Oriente Medio.
Se trata de familias que, a través del anuncio del Evangelio y de un itinerario de iniciación cristiana de diversos años, han sido reconstruidas, han redescubierto el don de la comunión , y por ello se han abierto a la vida, y que por gratitud a Dios y a la Iglesia se ofrecen para ir allí donde un obispo vea la necesidad del testimonio de una familia cristiana.
Para comprender la eficacia del Camino, Kiko explicó su experiencia de vida, cuando siendo ateo, comunista radical, con la cabeza llena de prejuicios contra la Iglesia y el cristianismo, había llegado al punto de que quería suicidarse.

Después de una experiencia personal de conversión, pasó tres años junto a los más pobres entre los pobres en las chabolas de Palomeras Altas en Madrid, que le permitieron encontrar la fe e iniciar el Camino Neocatecumenal.
La pregunta a la que debemos responder todos, también los obispos y los cardenales, dijo Kiko, es “qué significa ser cristianos hoy”.
“No se trata de responder con filosofías o con citas de libros, sino con la convicción pro funda de que el cristianismo es la religión del amor”.
“Amaos como yo os he amado, dijo Jesús, y sólo su grandísimo amor nos da la fuerza para superar los sufrimientos y la muerte”.
“La fe en Jesucristo nos da la vida eterna – subrayó Kiko – y podemos reconquistar a aquellos que han dejado la Iglesia o que nunca la han conocido, sólo con la belleza del amor que caracteriza a nuestras comunidades”.

El Camino Neocatecumenal en misión por el mundo

Zenit
Por Antonio Gaspari
 La aprobación del Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal por parte de las autoridades competentes de la Santa Sede es un acto histórico que confirma la validez de la liturgia, de la catequesis y de las obras de esta Fundación de bienes espirituales que cuenta con casi un millón de seguidores.
Así lo afirmó Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, durante una rueda de prensa que se celebró hoy a renglón seguido del encuentro con el Papa Benedicto XVI, y que tuvo lugar en los alrededores de la Puerta Angélica, que da acceso al Vaticano.

El fundador del Camino explicó el largo camino personal y de la Fundación para llegar a este reconocimiento.
Argüello habló de las “muchas dificultades, de los prejuicios de párrocos y obispos, de acusaciones y de historias extrañas por algunos que no conocen el Camino”, y habló también de “la disponibilidad, de la ayuda y de la solicitud con la que la Iglesia y los pontífices han ayudado al Camino Neocatecumenal”.

El primero en apoyar el Camino fue el papa Pablo VI. El papa Luciani lo quiso en las parroquias de Venecia cuando era aún Patriarca. Juan Pablo II lo reconoció “como un itinerario de formación católica, válido para la sociedad y los tiempos actuales”. Benedicto XVI conoció a los neocatecumenales cuando era aún profesor en Regensburg, y trabajó para introducirles en las parroquias de Alemania.

A pesar de las acusaciones que resultaron falsas, de dividir a las comunidades parroquiales, de entrar en co nflicto con la pastoral de algunos párrocos y obispos, el Camino Neocatecumenal ha crecido de forma increíble llenando iglesias y seminarios, con familias numerosas que cada vez más se ofrecen para llevar la misión católica al mundo.

Los números son impresionantes. Presentes en 1320 diócesis de 110 países en los cinco continenes, con 20.000 comunidades activas en 6.000 parroquias. Sólo en Roma, el Camino está presente en 100 parroquias y 500 comunidades. En Madrid están presentes en 85 parroquias y 300 comunidades.

Además del encuentro mantenido con el Pontífice Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro, el 10 de enero de 2009, con ocasión de los 40 años del nacimiento de la primera comunidad neocatecumenal en Roma, en la parroquia de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento y de los Santos Mártires Canadienses, Kiko presentó al Papa las primeras 14 comunidades de Roma dispuestas a dejar su parroquia, donde habían concluido el itinerario neocatecumenal, para ir en misión, a invitación de los párrocos, a zonas marginales difíciles: barrios a menudo degradados, con mucha violencia, droga, familias destruidas, inmigrantes…. donde la Iglesia encuentra dificultades en hacerse presente y ayudar a las personas.
La eficacia y la fuerza de la catequesis del Camino la demuestra también la apertura de 78 seminarios diocesanos misioneros Redemptoris Mater, de los cuales 37 en Europa, 26 en América, 7 en Asia, 6 en África, y 2 en Australia.
Desde 1990, año de las primeras ordenaciones, hasta hoy, los presbíteros ordenados en los diversos seminarios Redemptoris Mater son más de 1600 y hay cerca de 2000 actualmente preparándose para recibir las Órdenes sagradas.
Confirmando una profunda vocación misionera , desde 1985 el Camino envía familias numerosas en los lugares donde la fe esta desapareciendo o no ha llegado nunca.

En 1985 Kiko, Carmen y el padre Mario, presentaron a Juan Pablo II un proyecto para reevangelizar el norte de Europa con el envío de familias misioneras, acompañadas por presbíteros. En 1986 el Papa envió las primeras tres familias: una al norte de Finlandia, otra en el barrio rojo de Hamburgo y la tercera a Estrasburgo.

Hoy, el número de las familias del Camino en misión para la nueva evangelización en 78 países es de más de 800, con 3.097 hijos, de las cuales 389 en Europa 189 en América, 113 en Asia, 56 en Australia, 46 en África y 15 en Oriente Medio.
Se trata de familias que, a través del anuncio del Evangelio y de un itinerario de iniciación cristiana de diversos años, han sido reconstruidas, han redescubierto el don de la comunión , y por ello se han abierto a la vida, y que por gratitud a Dios y a la Iglesia se ofrecen para ir allí donde un obispo vea la necesidad del testimonio de una familia cristiana.
Para comprender la eficacia del Camino, Kiko explicó su experiencia de vida, cuando siendo ateo, comunista radical, con la cabeza llena de prejuicios contra la Iglesia y el cristianismo, había llegado al punto de que quería suicidarse.
Después de una experiencia personal de conversión, pasó tres años junto a los más pobres entre los pobres en las chabolas de Palomeras Altas en Madrid, que le permitieron encontrar la fe e iniciar el Camino Neocatecumenal.
La pregunta a la que debemos responder todos, también los obispos y los cardenales, dijo Kiko, es “qué significa ser cristianos hoy”.
“No se trata de responder con filosofías o con citas de libros, sino con la convicción pro funda de que el cristianismo es la religión del amor”.
“Amaos como yo os he amado, dijo Jesús, y sólo su grandísimo amor nos da la fuerza para superar los sufrimientos y la muerte”.
“La fe en Jesucristo nos da la vida eterna – subrayó Kiko – y podemos reconquistar a aquellos que han dejado la Iglesia o que nunca la han conocido, sólo con la belleza del amor que caracteriza a nuestras comunidades”.

“Curso Apolo”, para predicar mejor el Evangelio

Un curso dirigido a agentes de pastoral (catequistas, voluntarios de cáritas, etc.) que quieren formarse para predicar mejor el Evangelio de Jesús a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Cartel del Curso de Evangelizadores

Uno de los departamentos pastorales que tiene la Diócesis corresponde al equipo de Pastoral Misionera. Departamento que ha organizado el curso denominado “Apolo” dirigido a agentes de pastoral que se dedican a llevar adelante el primer anuncio (llamada a iniciar una comunicación personal con Dios en Cristo) y que quieran formarse para predicar mejor el evangelio y así poder continuar la obra de Cristo Jesús en medio de esta sociedad.

Charlas, talleres, dinámicas, ejercicios prácticos, momentos de oración y reflexión, conforman estas jornadas impartidas de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 21:00 horas, impartidas por Enrique Vilar e Ignacio Valle, director y miembro de la Escuela de Evangelizadores “San Andrés” en España, respectivamente.

Todos los participantes se capacitarán para ayudar a todos aquellos que desen iniciar un camino o proceso de iniciación a la fe: niños, jóvenes y adultos no catequizados; bautizados que viven al margen de la vida de la Iglesia; personas creyentes sin los fundamentos en su fe,..

Estas jornadas son continuidad del retiro de reflexión que tuvo lugar en el mes de diciembre del pasado año 2009, dirigidas por el director de las Escuelas de Evangelización, Enrique Vilar.

Jornadas que se desarrollarán del 29 de Enero al 2 de Febrero, en el Seminario Diocesano (La Laguna) en régimen externo con posibilidad de almuerzo.

Benedicto XVI plantea el reto de evangelizar con medios digitales sin alterar el Evangelio

 

El Papa Benedicto XVI afirmó que los nuevos instrumentos y formas de comunicar en el “continente digital” presentan a la Iglesia el reto de “anunciar el Evangelio a la humanidad del tercer milenio, conservando su contenido inalterable”.

Al recibir a los participantes en la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales que en estos días analiza el papel de las nuevas tecnologías, el Santo Padre recordó que “la cultura moderna, se asienta, todavía antes que en los contenidos, en el hecho mismo de la existencia de nuevas formas de comunicar que utilizan nuevos lenguajes, se sirve de nuevas técnicas y crea nuevas actitudes psicológicas”.

“Todo ello supone un reto para la Iglesia, llamada a anunciar el Evangelio a la humanidad del tercer milenio, conservando su contenido inalterable, pero haciéndolo comprensible también gracias a instrumentos y modalidades afines a la mentalidad y la cultura de hoy”, indicó.

El Pontífice explicó que “la Iglesia ejerce lo que podríamos llamar una ‘diaconía de la cultura’ en el actual ‘continente digital’, recorriendo sus caminos para anunciar el Evangelio, la única Palabra que puede salvar al ser humano”.

Señaló que “toca al Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales la tarea de profundizar en los elementos de la nueva cultura de los medios, empezando por los aspectos éticos, y la de ejercer un servicio de orientación  y de guía para ayudar a las Iglesias particulares a percibir la importancia de la comunicación, que representa un punto clave e irrenunciable de cualquier plan pastoral”.

El Santo Padre citó las Instrucciones Pastorales “Communio et progressio” de Pablo VI y “Aetatis nova” de Juan Pablo II, dos “importantes documentos que han favorecido y promovido en la Iglesia una amplia sensibilización”, sobre los temas ligados a la comunicación.

También recordó la encíclica “Redemptoris missio” de Juan Pablo II en la que afirmaba que “el trabajo en estos medios no tiene solamente el objetivo de multiplicar el anuncio. Se trata de un hecho más profundo porque la evangelización misma de la cultura moderna depende en gran parte de su influjo. No basta, pues, usarlos para difundir el mensaje cristiano y el Magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta ‘nueva cultura’ creada por la comunicación moderna”.

El Papa se refirió asimismo al último Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, donde alentaba “a los responsables de los procesos de comunicación en todos los ámbitos, a promover una cultura del respeto por la dignidad y el valor del ser humano, un diálogo enraizado en la búsqueda sincera de la verdad, de la amistad, capaz de desarrollar los dones de cada uno para ponerlos al servicio de la comunidad humana”.

Finalmente, recordó el 50º aniversario de la Filmoteca Vaticana fundada por el beato Juan XXIII, que posee un “rico patrimonio cultural perteneciente a toda la humanidad”, e invitó a proseguir la recogida y catalogación de imágenes “que documentan el camino de la cristiandad, a través del sugestivo testimonio de la imagen”.

 

Palabra de Dios y Eucaristía deben animar acción evangelizadora de la Iglesia, dice el Papa

Terminada la Santa Misa de clausura de la Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, el Papa Benedicto XVI recitó el Ángelus dominical con los fieles presentes en la Plaza de San Pedro desde los pies de la Basílica Vaticana, recordando a todos en sus palabras introductorias el esfuerzo de la Iglesia para que nadie se vea privado de lo necesario para vivir y que todos puedan conducir una existencia digna del ser humano.

“Agradecemos a Dios por el impulso misionero que ha encontrado terreno fértil en numerosas diócesis y que se expresa en el envío de misioneros a otros países africanos y de diversos continentes”, dijo el Santo Padre refiriéndose a los frutos del Asamblea Especial para África.

El Pontífice destacó, entre los temas vistos durante la Asamblea, “la familia, que también en África constituye la célula primaria de la sociedad, que hoy en día es amenazada por corrientes ideológicas provenientes incluso del extranjero”.

“¿Qué decir a los jóvenes expuestos a este tipo de presión –se preguntó el Santo Padre-, influenciados por modelos de pensamiento y de comportamiento que contrastan con los valores humanos y cristianos de los pueblos africanos?”.

Más adelante se refirió también a la gran necesidad de “reconciliación, de justicia y de paz” en África, recordando que “justamente a estas necesidades responde la Iglesia re proponiendo, con renovada fuerza, el anuncio del Evangelio y la acción de promoción humana. Animada por la Palabra de Dios y por la Eucaristía, esta se esfuerza porque nadie esté privado de lo necesario para vivir y que todos puedan conducir una existencia digna del ser humano”.

Seguidamente el Papa habló brevemente del Mensaje final de la Asamblea sinodal, citándolo como “un Mensaje que parte de Roma, sede del Sucesor de Pedro, que preside la comunión universal, y que también tiene su origen en África, recogiendo las experiencias, expectativas, proyectos, y retorna a esta llevando la riqueza de un evento de profunda comunión en el Espíritu Santo”.

Dirigiéndose a los fieles en África dijo: “¡Queridos hermanos y hermanas que me escucháis desde África! Encomiendo a vuestra oración los frutos del trabajo de los padres sinodales, y os aliento con las palabras del Señor Jesús: ¡sed sal y luz en la amada tierra africana!”.

Concluyendo, Benedicto XVI recordó que para el próximo año está prevista una “Asamblea Especial para el Medio Oriente del Sínodo de los Obispos. En ocasión de mi visita a Chipre, tendré el placer de hacer entrega del Instrumentum laboris de tal encuentro. Agradezcamos al Señor que no se cansa nunca de edificar su Iglesia en la comunión, e invoquemos con confianza la maternal intercesión de la Virgen María”.