Enfermera cristiana obligada a dejar la enfermería por llevar una cruz

Se querellará contra el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido

Una enfermera cristiana del Reino Unido que fue objeto de una acción disciplinaria por llevar un colgante con una cruz ha aceptado una oferta de reempleo temporal pero, aconsejada por sus abogados, se querellará por discriminación.

 
Shirley Chaplin, de 54 años, aceptó este martes la oferta “bajo coacción”, según la Asociación de la Prensa del Reino Unido. Su abogado dijo que emprenderá una acción en el Tribunal de Empleo por discriminación, ya que la señora Chaplin cree ser discriminada a causa de su fe, informaba este miércoles el Christian Post.  
Anteriormente se le dijo a la señora Chaplin, por parte del Hospital Royal Devon and Exeter que no podía llevar la cruz de plata de 2,5 centímetros abiertamente en su cuello porque viola su política de uniforme y es un riesgo para los pacientes, según el diario Telegraph.
 
Se le dijo que o aceptaba el reempleo en un puesto no como enfermera o afrontaría el despido. El Servicio Nacional de Salud (NHS) insistió en que el colgante podría ponerle  en peligro a ella o a un paciente si era agarrado.
 
La señora Chaplin dijo que llevaba la cruz desde que empezó a trabajar en el hospital hace treinta años, y afirmó que está siendo perseguida por sus creencias cristianas.
 
Sin embargo, el hospital se acomoda a otros símbolos de fe, tales como las enfermeras musulmanas que llevan el chador, informó el Daily Exp ress.
 
El periódico dijo que la señora Chaplin, madre de dos niños, de Kem, cerca de Exeter, se jubilará dentro de ocho meses.
 
Ella añadió: “He llevado una cruz por años y años y ahora, al final de mi carrera, me han dicho que me la quite”.
 
“No puedo explicar lo importante que es la cruz para mí. Es como yo expreso mi fe. Decirme que me la quite me ha conmocionado completamente. Mi fe cristiana es lo que motiva a cuidar a los demás”, dijo Chaplin al Daily Express.
 
“Pero siento que estoy siendo intimidada y victimizada por mi fe. Me impresionó cuando el Ejecutivo de Salud y Seguridad me dijo que no hay datos de ningún caso de daños causados por un colgante”.
 
La señora Chaplin ha sido apoyada por el Centro Cristiano Legal (CLC), un grupo de presión que lucha por la libertad religiosa.
 
Andrea Minichiello Williams, abogado y director dijo: “Hoy, una enfermera que ha servido fielmente al público de Exeter con sus habilidades profesionales fue forzada, bajo coacción, a dejar la enfermería y asumir un papel administrativo, todo porque la empresa no le permite llevar una cruz, la imagen del cristianismo mundialmente reconocida y apreciada.
 
“A la señora Chaplin no se le dejó ninguna otra opción que aceptar, pero hoy nos ha instruido para iniciar una acción ante el Tribunal de Empleo por discriminación contra su empleadores”, según informó la Asociación de Prensa del Reino Unido.

Experta norteamericana revela: “Homosexualidad no es normal ni benigna”

 

Kathleen Melonakos

Una enfermera norteamericana que trabajó durante años en el hospital de la facultad de medicina en la Universidad de Stanford en California (Estados Unidos) publicó recientemente un revelador ensayo donde señala cómo se ha venido ocultando, por razones ideológicas, las graves consecuencias para la salud individual y pública de las conductas homosexuales.

El artículo, publicado en español por el Comité Independiente Anti-SIDA, fue escrito por la enfermera profesional Kathleen Melonakos, quien revela lo que ha observado en el mundo de la salud 30 años después de la controvertida decisión de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) de suprimir la homosexualidad como patología, cediendo a las presiones de los grupos militantes homosexuales.

“Trabajé como enfermera durante varios años en los ochenta y noventa en el Centro Médico Universitario de Stanford, donde pude ver algo del daño que los homosexuales hacen a sus cuerpos con algunas de sus prácticas sexuales”, dice el artículo.

“La co-autora de mi propio libro de referencia médica, Saunders Pocket Reference for Nurses, era la jefa del departamento de cirugía en Stanford. Estoy segura, a la luz de mi experiencia clínica, y como consecuencia de haber hecho considerables estudios sobre ello desde ese momento, que la homosexualidad ni es normal ni benigna; más aún, es una adicción letal de conducta, tal como subraya el Dr. Jeffrey Satinover en su libro ‘Homosexualidad y la Política de la Verdad’,” escribe Kathleen Melonakos.

“Por lo que yo sé, no existe otro grupo de personas en los Estados Unidos que muera de enfermedades infecciosas en sus cuarenta y tantos años, que el de los que practican la homosexualidad. Esto, para mí, es trágico cuando sabemos que la homosexualidad puede ser prevenida en muchos casos, o sustancialmente sanada en la edad adulta cuando existe suficiente motivación y ayuda”.

Según la experta, las enfermedades a las que los homosexuales activos son vulnerables pueden ser clasificadas como sigue: Enfermedades clásicas transmitidas sexualmente (sífilis); enfermedades entéricas (infecciones de especies Giardia lamblia, -‘enfermedad del intestino gay’-, Hepatitis A, B, C, D y citomegalovirus); trauma (que tiene como consecuencia incontinencia fecal, hemorroides, fisura anal, edema penil y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida SIDA).

“Mi pregunta principal es: ¿Por qué la homosexualidad no es considerada un desorden simplemente por sus consecuencias médicas? Muy simplemente, una persona objetiva, que tan sólo mire las consecuencias de estilo de vida de la homosexualidad, tendría que clasificarla como algún tipo de patología. ¿Conduce o no a una vida dramáticamente recortada? Los estudios dicen que sí, algunos hasta el 40%, siendo el estudio Cameron sólo uno de otros muchos estudios que sugieren esto. Tomados juntos, estos estudios establecen que la homosexualidad es más mortal que el tabaco, el alcoholismo o la adicción a las drogas“.

Según la enfermera, lamentablemente “hay un elemento de negación, en el sentido psicológico, de lo que las enfermedades relacionadas con el mundo homosexual realmente significan”.

“Existen razones sin ambigüedad –agrega la experta– para pensar que la homosexualidad en sí produce deterioro generalizado en la efectividad y funcionamiento social. Sí de hecho es una adicción letal, y los muchos estudios que documentan los patrones de conducta son correctos (muestran patrones compulsivos de promiscuidad, sexo anónimo, sexo por dinero, sexo en lugares públicos, sexo con menores, drogas concomitantes y abuso de drogas, depresión, suicidio), para que la APA discuta que estas características no constituyen un ‘deterioro de efectividad o funcionamiento social’, extiende los límites de la plausibilidad. Discutir que la muerte temprana no constituye un ‘deterioro de efectividad o funcionamiento social’ es absurdo”.

Demandan a hospital de NY por obligar a enfermera católica a participar en aborto

La organización Alliance Defense Fund (ADF) presentó una demanda contra el hospital Mount Sinai de Nueva York por obligar con amenazas legales a una enfermera católica a participar en un aborto, contra sus propias convicciones morales.

La enfermera Catherina Cenzon-DeCarlo recibió la orden de asistir el aborto de una mujer de 22 semanas de embarazo. El hospital sabía que la enfermera no participaba en aborto por objeción de conciencia desde que la contrató en el año 2004.

Cenzon-DeCarlo recordó a sus supervisores que no podía participar del procedimiento, pero le dijeron que si no lo hacía sería acusada de insubordinación y abandono del paciente” que podría resultar en una acción disciplinaria y la posible pérdida de su trabajo y su licencia de enfermera.

La ADF ha demandado a Mount Sinai por violar el derecho a la objeción de conciencia de la enfemera.