Informació​n sobre el Anteproyec​to de Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discrimina​ción

ANTEPROYECTO DE LEY INTEGRAL PARA LA IGUALDAD DE TRATO Y LA NO DISCRIMINACION

Dictamen del Consejo de Estado – Anteproyecto de LIPITYND

Educacion diferenciada – Estudio LIPITYND

Resumen del anteproyecto de LIPITYND

 

 

 

Así es PIES. Programa de Intervención en Educación Sexual

 

PIES son las siglas con las que se conoce comúnmente el ‘Programa de Intervención en Educación Sexual’, que se está desarrollando en numerosos centros docentes, tanto de titularidad pública como de iniciativa social, de la C. Valenciana.
Diseñado por la Conselleria de Sanidad, su aplicación tiene carácter voluntario tanto para los colegios e institutos como para sus alumnos. Así pues, los padres de los estudiantes menores de edad pueden autorizar o no, según su criterio, la asistencia de sus hijos a las actividades de este Programa.
De todo ello, así como de algunos otros detalles del PIES que es interesante que conozcan las familias con hijos en edad escolar, informa en este vídeo Jorge Sánchez-Tarazaga, presidente de Valencia Educa en Libertad (VAEL) y de la Federación Educación y Desarrollo en Libertad (FEDEL).

El Papa: “Exhorto a todos los Gobiernos a promover sistemas educativos que respeten el derecho primordial de las familias a decidir la educación de sus hijos, inspirándose en el prin cipio de subsidiariedad, esencial para organizar una sociedad justa”

El Papa calificó como “preocupante” que el servicio que las comunidades religiosas ofrecen a la sociedad a través de iniciativas en el ámbito de la educación de las jóvenes generaciones “sea puesto en peligro u obstaculizado por proyectos de ley que amenazan con crear una especie de monopolio estatal en materia escolástica”.
E indicó que esto “se puede constatar por ejemplo en algunos países de América Latina”, donde muchos países están celebrando “el segundo centenario de su independencia, ocasión propicia para recordar la contribución de la Iglesia católica en la formación de la identidad nacional”.

En referencia al ámbito educativo y las amenazas a la libertad de las familias, el Papa lamentó que en algunos países europeos “se ha impuesto la participación a cursos de educación sexual o cívica que transmiten una concepción de la persona y de la vida pretendidamente neutra, pero que en realidad reflejan una antropología contraria a la fe y a la justa razón”.

Marginación de la religión
El Pontífice también se refirió a otras amenazas que el pleno ejercicio de la libertad religiosa sufre en Occidente.
Habló a los diplomáticos presentes de “los países que conceden una gran importancia al pluralismo y la tolerancia, pero donde la religión sufre una marginación creciente”.
“Se tiende a considerar la religión, toda religión, como un factor sin importancia, extraño a la sociedad moderna o incluso desestabilizador, y se busca por diversos medios impedir su influencia en la vida social, advirtió.
“Se llega así a exigir que los cristianos ejerzan su profesión sin referencia a sus convicciones religiosas o morales, e incluso en contradicción con ellas”, añadió.
En este sentido, puso el ejemplo de las “leyes que limitan el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios o de algunos profesionales del derecho”.

Y a la vez, apuntó como “un motivo de alegría que el Consejo de Europa, en el mes de octubre pasado, haya adoptado una Resolución que protege el derecho del personal médico a la objeción de conciencia frente a ciertos actos que, como el aborto, lesionan gravemente el derecho a la vida”.

También destacó que “otra manifestación de marginación de la religión y, en particular, del cristianismo, consiste en desterrar de la vida pública fiestas y símbolos religiosos, por respeto a los que pertenecen a otras religiones o no creen”.
“De esta manera -indicó-, no sólo se limita el derecho de los creyentes a la expresión pública de su fe, sino que se cortan las raíces culturales que alimentan la identidad profunda y la cohesión social de muchas naciones”.

Sobre la cuestión de la exposición pública de símbolos religiosos, recordó que “el año pasado, algunos países europeos se unieron al recurso del Gobierno italiano en la famosa causa de la exposición del crucifijo en los lugares públicos”.
Y expresó su “gratitud a las autoridades de esas naciones, así como a todos los que se han empeñado en este sentido, episcopados, organizaciones y asociaciones civiles o religiosas, en particular al Patriarcado de Moscú y a los demás representantes de la jerarquía ortodoxa, y a todas las personas, creyentes y también no creyentes, que han querido manifestar su aprecio por este símbolo portador de valores universales”.

Finalmente, subrayó que “reconocer la libertad religiosa significa, además, garantizar que las comunidades religiosas puedan trabajar libremente en la sociedad, con iniciativas en el ámbito social, caritativo o educativo” y destacó que “se puede constatar por todo el mundo la fecunda labor de la Iglesia católica en estos ámbitos”.

S.S. Benedicto XVI. La familia es la primera educadora de las personas

El Papa Benedicto XVI señala en su mensaje al Cardenal Angelo Bagnasco, Arzobispo de Génova y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), que la familia es la primera educadora de las personas, en la que se “plasma el rostro de un pueblo” y esta comunidad debe formar a las personas para el adecuado uso de la libertad.

En el texto dado a conocer hoy y enviado en ocasión de la 62° Asamblea General de la CEI, que se celebra esta semana en la localidad italiana de Asís, el Papa comenta sobre el Santo de Asís que “de la asistencia a la Santa Misa y de recibir con devoción la Sagrada Comunión deriva la vida evangélica de San Francisco y su vocación a recorrer el camino de Cristo Crucificado”.

En este contexto resalta que “la santidad de la Eucaristía exige que se celebre y se adore este misterio, conscientes de su grandeza, importancia y eficacia para la vida cristiana, pero también exige pureza, coherencia y santidad de vida por parte de cada uno de nosotros, para ser testigos vivos del único sacrificio de amor de Cristo”.

Refiriéndose al tema principal que están examinando, la traducción al italiano de la tercera edición típica del Misal Romano, Benedicto XVI señala que “cualquier verdadero reformador es un obediente de la fe: no se mueve de manera arbitraria, ni se permite ninguna discrecionalidad sobre el rito; no es el dueño, sino el guardián del tesoro instituido por el Señor y que se nos ha confiado. Toda la Iglesia está presente en cada liturgia: la adhesión a su forma es condición de autenticidad de lo que se celebra”.

Los progresos de la ciencia y de la técnica, continúa el Papa, “se han producido, a menudo, en detrimento de los fundamentos del cristianismo, en los que hunde sus raíces la historia fecunda del continente europeo: la esfera moral se ha confinado al ámbito subjetivo, y Dios, cuando no es negado, es excluido de la conciencia pública”.

El Papa Benedicto XVI afirma luego que “para cambiar de dirección, no es suficiente un vago llamamiento a los valores, ni una propuesta educativa que se conforme con intervenciones puramente funcionales y fragmentarias. Es necesaria más bien una relación personal de fidelidad entre sujetos activos, capaces de tomar decisiones y de poner en juego la propia libertad”.

“Por esta razón, es más oportuna que nunca vuestra decisión de recordar a todos los que se preocupan por la ciudad de los hombres y el bien de las generaciones futuras, su responsabilidad educativa. Esta alianza indispensable debe partir de una nueva proximidad a la familia, que reconozca y apoye su primacía educativa: dentro de ella se plasma el rostro de un pueblo”.

El Papa concluye exhortando a los obispos a “valorar la liturgia como fuente perenne de educación a la vida buena del Evangelio, que introduce en el encuentro con Jesucristo, que por medio de palabras y obras edifica constantemente la Iglesia, formándola en las profundidades de la escucha, de la fraternidad y de la misión”.

Cardenal Zenon Grocholewski, sobre las Universidades Católicas.

En el marco del 20° aniversario de la exhortación apostólica Ex Corde Ecclesiae sobre las universidades católicas, el Prefecto de la Congregación para la Educación Católica, Cardenal Zenon Grocholewski, señaló que sólo la universidad católica que conserve su identidad tendrá un futuro y contribuirá con el bien de la sociedad” De perderla, se convertirá en una casa de estudios como cualquier otra.

Sobre este “documento estupendo que proporciona el espíritu a la universidad católica” y que regula a estos centros de estudios en todo el mundo, el Purpurado se refirió a las dos importantes razones que llevaron a Juan Pablo II a escribirlo y presentarlo el 15 de agosto de 1990: La primera, dijo, era la importancia que le daba a la universidad católica a la que el Papa peregrino dedica un acápite especial al final del texto sobre el testimonio católico.

La segunda, comentó, era que Juan Pablo II consideraba necesario generar una legislación que estableciera la misión de las universidades católicas, así como el marco jurídico para su creación.

Tras señalar que desde que saliera a la luz Ex Corde Ecclesiae unas 250 universidades se crearon en todo el mundo con la determinación de permanecer en esta identidad, el Purpurado recordó que un teólogo que enseña en una casa de estudios católica debe tener las cosas claras.

“Para ser teólogo uno tiene que creer en las Sagradas Escrituras y en la Tradición, y tiene que estar unido al Magisterio de la Iglesia. Es riesgoso que una persona quiera ser más importante que este Magisterio de la Iglesia”, precisó.

Luego de recordar la exhortación apostólica “sigue vigente actualmente en todo lugar“, el Cardenal alertó que “si una universidad católica pierde su identidad, se vuelve en algo similar a otras universidades, se hace entonces prácticamente menos significativa y eso es un gran desafío, o un gran problema“.

Al comentar que ha recibido distintas quejas y reclamos de personas que asisten a universidades católicas por recibir contenidos y enseñanzas que no están de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia calificando a este tipo de centros de estudios de “hipócritas y mentirosos”, el Purpurado vaticano indicó que “tienen razón y lo mismo se aplica para las escuelas católicas”.

“Ex Corde Ecclesiae no exige una ‘gran reforma’, el documento es actual, es una aproximación muy realista y en sí misma tiene un gran dinamismo para hacer a la universidad católica algo muy importante hoy en día… cuando se vive un relativismo cultural y moral que genera mucho daño”, dijo.

“Lo que se necesita en el contexto moderno de permisivismo y relativismo es que la universidad católica defienda la verdad, la verdad objetiva“, agregó.

Seguidamente explicó que las universidades católicas no deben compararse unas a otras sino buscar en el documento el marco para su desarrollo porque “allí se resalta el ideal de universidad católica, y creo que estudiar el texto es mucho más productivo” que mirar a “distintas realidades” u otras universidades para tener una guía.

Preguntado sobre la perspectiva del Papa Benedicto XVI sobre la educación católica actual, el Cardenal Grocholewski dijo que él es “un gran entusiasta de la universidad católica. Prácticamente se regocija cuando que la universidad católica progresa y preserva su identidad” y destacó que siempre lo alienta a “luchar por el futuro de las universidades católicas“.

Casi 3,5 millones de escoleres cursan la asignatura de religión católica

Supone más del 72% del alumnado que voluntariamente elige y estudia esta asignatura escolar.

Aumenta el porcentaje de los que la eligen en los centros de iniciativa social católica 

 La Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha elaborado el informe anual sobre el número de alumnos que reciben formación religiosa y moral en la escuela. Los datos han sido recabados en colegios e instituciones de toda España.  

 En el curso 2009-2010, la enseñanza religiosa y moral católica es una vez más la opción mayoritaria, escogida voluntariamente por tres de cada cuatro alumnos. En la actualidad cursan la asignatura 3.430.654 alumnos sobre un total de 4.759.190, lo que representa un 72,1%.

 Datos por tipos de centros  

 Por tipos de centros, ha aumentado el porcentaje de alumnos que cursan religión en la Escuela Católica (99,5 %). En los de titularidad estatal, la media porcentual entre todas las etapas es del 64,1% y en los de iniciativa social civil, la media se sitúa en el 71 %.

 Los datos, un año más, son especialmente significativos si tenemos en cuenta las dificultades a las que debe enfrentarse en su entorno la enseñanza de esta asignatura. Los obispos han denunciado en diversas ocasiones que la Ley Orgánica de Educación (LOE) ha introducido nuevas trabas para que los alumnos opten en igualdad de oportunidades por la enseñanza de la religión católica en los distintos tramos de enseñanza. Entre ellas destaca la configuración de la asignatura como si fuera una materia marginal y un peso añadido a la carga curricular. Ya en febrero de 2007, en la Declaración de la Comisión Permanente titulada La Ley Orgánica de Educación (LOE), los Reales Decretos que la desarrollan y los derechos fundamentales de padres y escuelas, los obispos señalaron que la nueva legislación “no regula la enseñanza de la Religión de modo que queden a salvo los derechos de todos”.

 A pesar de las graves dificultades, los padres y alumnos ejercen cada año, voluntaria y mayoritariamente, su derecho fundamental de elegir la formación religiosa y moral católica. Por ello, los obispos les agradecen la confianza depositada en la Iglesia y en particular reconocen la labor de los profesores de religión que, en medio de tantos obstáculos jurídicos, académicos y sociales, sirven con empeño y entrega a la formación religiosa de sus alumnos.

OFICINA DE PRENSA DE LA CEE