Solidaridad y libertad religiosa, con permiso

Articulo:   JOSÉ MANUEL BELMONTE           

 

 Nos volcamos con Haití. Las cifras nos han sobrecogido. ¡Todas! 150.000 victimas de la catástrofe  no pueden dejar indiferente a nadie. Innumerables personas afectadas, muchas de ellas, niños huérfanos. Ya era difícil ser los más pobres. Lo han perdido todo. Ello es una sacudida  a la conciencia y a la solidaridad. Eso, lo primero.

            La Iglesia, las ONG y los gobiernos se han volcado. Pero no todos, ni todos por igual. El desastre ha sido de tal magnitud, que hubiera sido necesaria una respuesta  rápida, al máximo y coordinada. Algo muy difícil, ciertamente.

            La reconstrucción del país, contando con la mejor respuesta y siendo optimistas, se estima que durará de 5 a 10 años. Mientras tanto esas criaturas, tienen que  vivir, alimentarse y recuperar la esperanza, día a día.

           Produce tristeza, la falta de cintura de las altas instituciones europeas. Es inaudito que la representante de la UE, no sólo no haya ido a conocer sobre el terreno la catástrofe. Es que ni se ha movido de su sillón para acudir a  la cumbre de Montreal donde se va a hablar  y debatir sobre las ayudas a Haití.

            Aquí en España, el asombro y la hipocresía vienen de  la “generosa ayuda” de la Generalitat  de Cataluña.  Su aportación solidaria asciende… a  205.000 euros, enviados por la Agencia Catalana  para el Desarrollo, dependiente de  Carod Rovira.

            Es verdad que estamos en crisis. Pero el Sr. Carod se gastó en Nueva York, en una fiesta para celebrar las ayudas catalanas al desarrollo, del dinero de todos, 272.000 euros ( noviembre de 2008). En marzo del 2009, cuando viajó a Ecuador entregó, del dinero de todos, un millón de euros a la agencia de Desarrollo del país, para fomentar las alternativas al castellano

           En  Haití ha habido 150.000 fallecidos, según los datos oficiales; la mitad de los heridos son niños, y la población afectada es de cuatro millones de personas. Desgraciadamente, su problema no es la lengua, sino la boca. ¡Algo que llevarse a la boca! Señor Carod, su aportación…(incalificable).  Y mientras, en este mismo mes de la catástrofe se concede 400.000 euros, para  autobombo. “El departamento de Presidencia se gastará cerca de 400.000 euros en el envoltorio de una revista, Infocatalunya, que edita la propia Generalitat, dedicada a “promocionar la obra de gobierno”, Según ABC. Aunque no difiera mucho de lo que sucede en otras CCAA, en las circunstancias actuales se nos antoja, “indecente”.

         Pero eso no es todo. Y es aquí  a donde quería llegar. La Generalitat  viene preparando desde hace tiempo, una Ley de Actividades Religiosas.

         Según el Anteproyecto de ley, para reunirse en un local, “con fines religiosos”, el local necesita una licencia. Y dicha licencia la concede o no, y la renueva o no, el Ayuntamiento respectivo. Según eso:

          1.- Cualquier alcalde tiene “la llave”, ya que puede cerrar cualquier parroquia, si carece de la licencia que el sólo concede. Luego todo queda sometido al poder político.

          2.- Para poder obtener licencia de apertura, el párroco deberá acatar las directrices y condiciones (ideológicas) que se le puedan imponer por parte del regidor municipal.

          3.-Si se carece de licencia para ello, una oración en la calle en grupo, una procesión o una romería puede ser delito.

          4.-Para otorgar una licencia, se tendrá en cuenta, el criterio de proporcionalidad con la población del término municipal. (Ello permitiría bien cerrar, o en su caso, no abrir parroquias, o monasterios, o conventos, y lo mismo para otras religiones).

           El Anteproyecto de ley está siendo elaborado por la Dirección de Asuntos Religiosos, de la Generalitat, dependiente en última instancia, (qué casualidad), de Carod-Rovira.

            La libertad que viene, es “asistida” ( para que sea ordenada), y siempre “con permiso”.  ¿Era o es, un ensayo general para otros territorios?  En todo caso, se incumple la Ley de Libertad Religiosa de 1980 en su artículo 2.2 que establece “el derecho de las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas a establecer lugares de culto o de reunión con fines religiosos” amparada en el artículo 16 de la Carta Magna de 1978. Se trata pues, de una iniciativa ilegal, anticonstitucional y va contra la libertad religiosa.

           Lo cierto es que mientras allí se sigue debatiendo, el grupo ERC en el Congreso, ha seguido presionando y fuerza la retirada de los crucifijos, no sólo de los centros escolares; logra que la retirada se resuelva a través, no de los centros escolares como quería el ministro,  sino de la Ley de la Libertad Religiosa. Con ello  la desaparición del crucifijo será en todos los centros públicos.

            Si la libertad de expresión es un pilar de la democracia, la libertad religiosa está en la base de nuestras creencias. ¡De cualquier confesión!.

            ¿Y el pueblo? ¡Bien gracias! ¿Tenemos lo que nos merecemos?. Amen.

             JOSÉ MANUEL BELMONTE