Hablando claro sobre el Aborto

Nonatos, nonacidos, nascituros, nascendos, prenacidos, nascentes, nacientes, infantes, niños.

Urge poner el lenguaje al día no solo para incorporar nuevos términos o acepciones cuando se requieran, sino también cuando, por tergiversaciones o desvíos interesados, hay necesidad de corregir el abuso y rectificar su trayectoria desde la autenticidad léxica.

1.-  Cultura  -de colere- se refirió primero a la agri-cultura. Y ya, en Catón el Viejo (s. III a. C.). Cultor vitis es el que cultiva la viña; cultores veritatis, fraudis inimici, son, según Cicerón, los amigos de la verdad y enemigos del fraude; Marcial llama  cultor Minervae a quien cultiva las letras. Para Cicerón, Philosophia est cultura animi ; y  el culto y práctica religiosa es Cultura Dei.

La cultura es, ante todo, una labranza o laboreo, esfuerzo de las potencias espirituales y materiales para la elevación del hombre. Es también el mejor  resultado de ese esfuerzo conseguido a través del tiempo por los diferentes pueblos. Engloba todos los valores que elevan al hombre y su dignidad en los distintos niveles. La cultura da al hombre capacidad de encontrarse a sí mismo y facilita caminos de superación. Cultura es, pues, concepto y contenido positivos. Nos enseña responsabilidad. El hombre se reconoce a sí mismo como proyecto y  busca valores que lo perfeccionen y lo trasciendan. Por el contrario, lo que se oponga a esta aspiración de ser mejores y al esmero ético de  crecer en dignidad, será, según los casos, incultura, subcultura, seudocultura, anticultura, contracultura.

El hombre no puede acceder a la verdadera y plena humanidad más que a través de la cultura, es decir, cultivando los bienes y valores de la naturaleza. Por tanto, siempre que se trata de vida humana, naturaleza y cultura están en la más íntima conexión.

Con la palabra “cultura” se indica, en general, todo aquello con lo que el hombre afina y desarrolla sus múltiples cualidades espirituales y corporales, nos enseña ya el Concilio en la Constitución pastoral Gaudium et Spes, 53).

El Evangelio es la más eminente forma de cultura porque integra todos los esfuerzos y posibilidades humanas para que el hombre vaya llegando a ser  -fieri-  lo que está llamado a ser: icono, imagen de Dios.  Y Jesucristo, que representa los más altos valores humanos, es el innegable patrimonio cultural de la humanidad.  El Evangelio vivo va asumiendo como propias todas las manifestaciones auténticas de valor y cultura del hombre. S. Pablo pregona atrevida e insistentemente: Todo es vuestro, Pablo,  Apolo, Cefas, el mundo, la  vida, la muerte, las cosas presentes, las futuras; todo es vuestro; vosotros de Cristo,  y Cristo, de Dios (I Co 3  21-23).

(La Iglesia, en gesto que la dignifica, ha pedido sincero perdón repetidas veces, y en forma solemne, de todos sus pecados,  de los malentendidos y errores que hubieren tenido lugar. A Dios y al mundo. ¿No es tiempo ya de que también el pensamiento de muchos hombres avance y no se retenga en la ignorancia, en resentimiento o en la revancha simplista?  ¿Ha pedido perdón el mundo de la política, del poder, de los intereses? Ciertamente, la Iglesia no lo necesita. Solamente pide, en actitud intelectual y moral, o sea, cultural, que cultive la comprensión y el respeto mutuo. ¿Tiene el mundo un estatuto lejanamente parecido, verbi gratia,  a la Constitución  Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II ?)

2.- Quienes llevamos la Luz de la Revelación debemos marcar el paso decididamente y trasmitir luz, certezas, seguridad. Lavemos fórmulas equívocas o deletéreas.  Pongamos al día el lenguaje liberándolo de esas inexactitudes, tergiversaciones y maliciosos abusos que suelen hacerle los intereses disimulados, y aun descarados, de muchos gremios de la sociedad.

La manipulación de las palabras se convierte en mentira porque oculta la verdad y es  grave hipocresía. Por la historia de la cultura sabemos que los límites u horizontes del lenguaje, son los límites u horizontes del mundo. También son definitorios de la persona. A modo de refrán:

Dime cómo te expresas y te diré tus veras.

Es deber nuestro, de los cristianos  -ministros del Verbo-  y maestros de la Palabra, devolver la verdad a las cosas;  que es adecuar la palabra con la cosa: Adaequatio intellectus cum re.  Una vez convenido el instrumento del lenguaje, debe respetarse, de lo contrario estaremos intencionadamente ocultando la realidad, y eso es engañar, mentir,  -mentior- , esto es, esconder el verbum mentis, o sea, lo que se piensa, bajo el disfraz del verbum oris, lo que se dice. Que vuestro hablar sea sí, por sí; no, por no. Lo que pase de ahí procede del Malo, enseñaba Jesús (Mt 5  37).

S. Pedro, exhortando a los fieles, trae los sufrimientos de Cristo que nos dejó su ejemplo  -upogrammón-  (la muestra que el pedagogo escribe para que los niños la imiten) y sigamos sus pasos;  y advertirle al cristiano, que por sentido de responsabilidad  -propter conscientiam Dei-  y debiéndose a la verdad,  sufrirá injustamente padecimientos. Y Jesús los sufrió, a pesar de no hallarse dolo en su boca:  Non est inventus dolus in ore eius (I  Pe  2  19-22 ).

Muchos emplean hoy la palabra cultura, tanto para cosas positivas como negativas. Las cosas negativas no debieran llevar el nombre de cultura, pues encierra contradictio in terminis, máxime cuando se refieren a situaciones límite. Las necesidades lingüísticas y literarias fueron creando los metaplasmos para adecuar el lenguaje a lo que se deseaba expresar. Recurramos a metaplasmos también hoy, si fuere necesario, aunque con urgencia no tanto literaria, cuanto moral. A las situaciones negativas límite, como lo nefando, las aberraciones y el crimen, a eso es a lo que llamamos subcultura, anticultura y contracultura.

3.- En cualquier campo científico y, por supuesto, en el jurídico y moral, hay que hacer palmaria defensa de la vida del niño y protegerla con máximo cuidado desde el primer instante de la concepción;  el abominable crimen del aborto debe ser condenado sin ambages (GS 51). El hombre, o lo es desde el principio, o no lo será nunca. Con palabras de Tertuliano: Homo est et qui est futurus:  El hombre ya es el que será. Y puntualmente anota el profesor Picasso Muñoz en su Antología latina: “Regla de oro: un ser con potencialidad (no digo posibilidad) de ser persona, es ya una persona”.

En la Biblia leemos textos que dicen cómo Dios nos teje y va bordándonos ya en el vientre de nuestra madre: Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Cuando me ibas formando  (mi hipóstasis, leemos en los LXX)  en lo oculto y entretejiendo en lo profundo de la tierra, tus ojos veían mi embrión  -to akatérgaston mou-. Se definían todos mis días antes de llegar el primero. El P. Alonso Schökel expone una actual y bellísima exégesis de estos versillos (Sal  139  13-16).

4.- Cómo llamar al concebido y aún no nacido. – Las palabras cigoto, mórula, embrión y feto en su origen griego o latino, hacen referencia a la unión, semejanza, al brote, germinación, al fruto de la fecundación.

1. Zigoto: de zygotós  = uncido, unido. Célula que resulta de la unión de dos gametos.

2. Mórula: de morula = (diminutivo de mora) embrión temprano que, durante el período de segmentación, tiene el aspecto de una mora.

3. Embrión: de en-brúo = brotar, germinar; surgir. Es un brote que germina, el nuevo ser vivo que acaba de ser concebido, y ya empieza a desarrollarse hasta adquirir las características morfológicas de la especie, y que acabará siendo completo lo que es ya  en esencia: un ser humano.  Microscópico organismo viviente que pesa, nos dicen,  tan solo 15 diez millonésimas de gramo. Esta primera célula es un ser humano con identidad propia,  con una composición genética propia y  distinta de la de su madre. En esa primera célula se encuentran todas las cualidades genéticas del individuo, que irán desarrollarse progresivamente.

Feto: de fetus -a -um, preñado, que lleva el fruto de la fecundación. Fetosus: fecundo. Fetus -us, parto, nacimiento. El feto es, pues, el embrión, fruto de la fecundación que desarrollará lo que ya es esencialmente en su ser hasta el nacimiento. Médica y técnicamente pueden recibir con legitimidad, nombres y conceptuación diferentes; ónticamente, aun con nombre distinto, es la persona única e inviolable.

2. El nasciturus o nascituro: Utilicemos de modo corriente las verdaderas palabras que expresan la realidad, el hecho verdadero y completo. S. Agustín y Paladio ya emplean nasciturus como participio futuro. La palabra nasciturus o nascituro está vigente en el lenguaje jurídico y moral, pero muchos que incluso manejan el derecho, se esfuerzan por ignorarla. Nasciturus es part. fut. del verbo intransitivo  nascor,  nasci, natus sum, nacer. Tiene la composición de incoativo, es decir, el hecho de nacer se está ya realizando; de modo semejante, el verbo cresco, crecer, iuvenesco, ir haciéndose joven; senesco, ir haciéndose viejo, envejecer… etc… En el  prenacimiento, diríamos, ya se está naciendo.

En el campo jurídico, la palabra ya está sustantivada; es un sustantivo: el que va a nacer, el que nacerá. No es una cosa que simplemente está ahí, manipulable. Sino un sujeto: el nasciturus, el nascituro. Palabra que debemos usar corrientemente, pues ello implica no solo el proceso natural de quien va a nacer, sino también configura la individualidad, alteridad  -personalidad-  del que ya se sabe, se espera que, está punto de, deberá  nacer.

3.  El nascendo: part. fut. de nascor. Señala deber e inminencia. En español podría llamársele también nascendo, pues el rasgo del deponente latino desapareció en castellano. Ya Aulo Gelio, gramático del s. II, emplea esta frase hablando de formar a los hombres ya en el seno materno: ad homines nascendos: a los que deben nacer, a los nascendos.

4. El nascente, el naciente: Es partic. pres. de nascor: que viene al nacimiento. Ya Tertuliano en su  Apologeticum nos habla de manera clarísima y rotunda del crimen del aborto, y lo define como homicidii festinatio, que traduciremos, con el vigor verbal del cartaginés, como  la prisa por matar.  Y habla de  prohibir nacer y de que, si se le mata, es el mismo crimen matar al  nacido como al nascente ( natum  o  nascentem).  Podemos usar, pues, el nascente, ya sustantivado, en su propia forma culta latino-española, o en la ya evolucionada de naciente.

5.  El nonato: Nonato es funcionalmente un sustantivo compuesto de la negación non, y del adjetivo natus;  así, de dos monemas (adverb. y partic. non natus, no nacido), formamos una sola palabra:  nonacido o nonato. Es curioso que la misma Academia, que admite el vocablo nonato, lo considere solamente como adjetivo y con denotación restringida aplicada exclusivamente al no nacido naturalmente, sino sacado del claustro materno mediante la operación cesárea. O sea, lo aplica al ya nacido, aunque no naturalmente, pero no al que aún no ha nacido. ¿Y no es ya hora de pedirle a la Academia que introduzca la acepción de nonato, también como sustantivo, y con toda propiedad, para quien ha sido concebido y está ya en el claustro materno aunque aún no ha sido dado a luz?

Desde hace siglos viene empleando nuestro lenguaje, familiar y universalmente, el adjetivo nonato para referirse al célebre santo español, S. Ramón Nonato,  mercedario y cardenal de la Iglesia en el s. XIV,  y que ha quedado como su característico apelativo. Habiendo muerto su madre, fue extraído por cesárea del vientre materno. Y se le invoca como abogado y patrono de todas las madres gestantes y parturientas. Es correcto y oportunísimo extender la palabra nonato para referirnos, con toda propiedad, y como sustantivo, a los nonacidos, o sea, a los aún no nacidos, pero que son ya nascituros, es decir, que están para nacer, o sea, que deberán nacer, y que, de hecho ya son nascentes o nacientes, porque el  verbo nascor (na-sc-or)  es, por el infijo -sc-,  de formación incoativa. La acción intransitiva-incoativa de nacer es un proceso desde la concepción hasta el nacimiento propiamente dicho.

6.  El prenacido o nonacido: Como en la formación de nonato, lingüísticamente hablando es económica, al formar una sola palabra de dos monemas. Pero sobre todo, semánticamente cobra una expresividad mayor, incluso personalidad. El nonacido o el prenacido, empleado ya como sustantivo, es la persona que desde el instante de su concepción está en el seno materno y que posee todos los derechos intrínsecamente inerentes a él, y nosotros todos los deberes para con él.

Gracias al deber cristiano de poner conciencia en el mundo  -propter conscientiam Dei (I Pe 2  19), en favor de la verdad y de la justicia, y para atajar la contracultura de muerte, se está universalizando el Día del Nonacido o del Niño por nacer, 25 de marzo, fiesta de la Anunciación y Encarnación. Varios países lo celebran ya con diversos actos, tanto oficiales en el marco civil, como eclesiales.

Nos incumbe devolver su significado a las palabras que, en lo posible, deben reflejar las realidades. Nomina sunt consequentia rebus, establece el derecho romano: los nombres deben ser consecuencia de lo que son las cosas; punto de partida del recto humanismo. Quien procede lealmente  -qui facit veritatem, dice S. Juan-   se acerca a la luz (Jn 3  21). O sea, la verdad se hace. 

Y el primer modo de hacer la verdad es decirla.

P. D. Jiménez Sanz, oar

Urgencia de #Podemos por abrazar la cultura de la muerte

Iniciativa 1 de 1

BOCV 35/IX de fecha 20.11.2015

Proposición no de ley de tramitación especial de urgencia sobre el
reconocimiento de la muerte digna y el derecho a recibir cuidados paliativos, presentada por el Grupo Parlamentario Podemos-Podem (RE número 5.053)

A LA MESA DE LES CORTS

Fabiola Meco Tébar, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Podemos-Podem,

según los artículos 160 y siguientes del Reglamento de Les Corts, presenta la siguiente proposición no de ley de tramitación especial de urgencia sobre el reconocimiento de la muerte digna y del derecho a recibir cuidados paliativos.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El artículo 149.1.16.ª de la Constitución española atribuye al Estado

la competencia exclusiva en materia de bases y coordinación general

de la sanidad.

La Ley orgánica 5/1982, de 1 de julio, reguladora del Estatuto de autonomía de la Comunitat Valenciana establece en su artículo 54 que son de competencia exclusiva de la comunidad, sin perjuicio de las facultades reservadas al Estado, «la organización, administración y gestión de todas las instituciones sanitarias públicas dentro del territorio de la Comunitat Valenciana».

Asimismo, el Estatuto establece en su artículo 54.6 que «la Generalitat
garantizará los derechos de los ciudadanos a conocer los tratamientos
médicos a los que serán sometidos, sus posibles consecuencias y riesgos, y a dar su aprobación a aquellos de manera previa a su aplicación».
En la Ley 1/2003, de 28 de enero, de la Generalitat, de derechos e información al paciente de la Comunidad Valenciana, en su artículo 3.10 se recoge como principio el derecho del paciente «a no ser sometido a procedimientos diagnósticos o terapéuticos de eficacia no comprobada, salvo si, previamente advertido de sus riesgos y ventajas, da su consentimiento por escrito y siempre de acuerdo con lo legislado para ensayos clínicos. Este consentimiento podrá ser revocado en cualquier momento del procedimiento, debiendo quedar constancia en su historia clínica».

Asimismo, el artículo 17 de la citada norma regula el documento de voluntades anticipadas como aquel en el que una persona puede manifestar las instrucciones previas que sobre las actuaciones médicas se deben tener en cuenta cuando se encuentre en una situación en la que las circunstancias no le permitan expresar libremente su voluntad, así como el deber de respeto de dicho documento por los servicios sanitarios y por cuantas personas tengan relación con el autor del mismo, incluyendo al o los representantes que pudiera designar una persona para dichos supuestos.

Por su parte, la Ley 10/2014, de 29 de diciembre, de la Generalitat,
de salud de la Comunitat Valenciana, establece en su artículo 3 que
uno de los principios rectores del sistema valenciano de salud es la
humanización de la asistencia sanitaria y de la atención sociosanitaria,
así como el respeto a la dignidad de la persona, a su intimidad y a
la autonomía de su voluntad en el ámbito de las actuaciones previstas
en la misma ley. Y el artículo 45 de esta norma categoriza como un derecho del paciente el de la elaboración de un documento de voluntades previas.

A nivel comunitario e internacional, se extiende de manera progresiva
el reconocimiento de la muerte digna y del derecho a recibir cuidados
paliativos como un elemento inherente a la dignidad humana en tanto
derecho fundamental reconocido en la Carta europea de los derechos humanos.

El primero de los derechos fundamentales recogidos en este texto es
la dignidad, por delante incluido del derecho a la vida. En su artículo
1, la carta establece que «la dignidad humana es inviolable y será respetada y protegida». El artículo 3 de la carta reconoce el derecho a la integridad física y psíquica.

La Recomendación 1.418/1999, de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, sobre «Protección de los derechos humanos y la dignidad de los enfermos terminales y moribundos», ya hace referencia al reconocimiento de esa muerte digna y esos cuidados paliativos. La Recomendación 24/2003, del Consejo de Europa, sobre «la organización de los cuidados paliativos», recomienda que se adopten medidas legislativas para establecer un marco coherente sobre cuidados paliativos.
El Convenio del Consejo de Europa para la protección de los derechos
humanos y la dignidad del ser humano respecto de las aplicaciones de
la biología y la medicina (Convenio sobre los derechos humanos y la
biomedicina), establece en su artículo 5 que una intervención en el
ámbito de la Declaración universal sobre bioética y derechos humanos, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO el 19 de octubre de 2005, determina en su artículo 5 que se habrá de respetar la autonomía de la persona en lo que se refiere a la facultad de adoptar decisiones.

II

El derecho a una vida digna incluye también el derecho a una buena muerte.
Cuando la enfermedad no tiene solución médica demostrada o es gravemente incapacitante y la muerte es inevitable o el sufrimiento es muy gravoso, los servicios sanitarios públicos deberían garantizar unos últimos momentos de vida y una muerte digna y sin sufrimientos, utilizando todos los recursos de la ciencia, incluida la sedación terminal, y el acompañamiento.

Por ello se han desarrollado los cuidados paliativos en el Estado y
en nuestra comunidad.

Pero el derecho a la disponibilidad de la propia vida en situación degrave enfermedad, discapacidad o sufrimiento intratable, sigue en entredicho. Así, el Código penal, en su artículo 143, considera punibles los actos de ayuda a la muerte sin cuya concurrencia ésta no sería posible, desprotegiendo a las personas que están en peor situación vital y que necesitan esa colaboración para morir. Es decir, prohíbe la eutanasia, que es el acto que de una forma directa y necesaria produce la muerte a una persona que lo ha solicitado libre y reiteradamente a causa de un padecimiento incurable que considera insoportable.

La cuestión fundamental que la sociedad se plantea es si debe permitirse o no asumir el propio control del proceso de morir; si una sociedad respetuosa con los derechos humanos, debe respetar también esa última parcela de la libertad individual.

En nuestra comunidad no existe a día de hoy una ley de muerte digna,solamente una regulación de voluntades previas y el registro correspondiente.

En base a todo ello, presentamos la siguiente:

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN

Les Corts instan al Consell a:

1. Intensificar la difusión del derecho al ejercicio de un testamento

vital, que continúa siendo en gran medida desconocido.

2. Potenciar los cuidados paliativos en nuestra comunidad para garantizar todos los días del año, y en toda nuestra geografía, una atención de calidad científica, técnica y humana, respetuosa con la biografía y la voluntad de cada persona, aumentando el número de unidades de hospitalización domiciliaria (UHD) encargadas también de los cuidados paliativos que actualmente son insuficientes.

3. Poner en marcha un programa de cuidados paliativos en la infancia

y adolescencia.

4. Garantizar el pleno cumplimiento de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, de autonomía del paciente, para que nadie sea sometido a tratamientos médicos innecesarios contra su voluntad, respetando siempre la voluntad de las personas en su derecho a morir dignamente.

5. Programar una formación continuada específica sobre «la muerte digna y la enfermedad terminal» orientada a los profesionales sanitarios y no sanitarios del ámbito de la atención especializada, atención primaria, equipos de cuidados paliativos y de los comités de ética del servicio valenciano de salud de la Generalitat valenciana.

6. Elaborar un proyecto de ley de muerte digna de la Generalitat valenciana.

7. Proponer al gobierno del Estado la reforma del artículo 143.4 del Código penal de forma que quede exento de pena quien, mediante actos necesarios o de cooperación activa, facilite la muerte digna y sin dolor a una persona que lo solicita de forma expresa, libre e inequívoca, en caso de enfermedad grave o padecimientos permanentes e insoportables.

8. Instar, a su vez, al gobierno del Estado a que elabore una ley que regule la eutanasia y el suicidio asistido, para reconocer el derecho a la libre disposición de la propia vida y de la dignidad en el proceso de morir y para hacer legal lo que ya es real en nuestra sociedad.

Corts Valencianes, 12 de noviembre de 2015

Fabiola Meco Tébar posición no de ley de tramitación especial de urgencia sobre el reconocimiento de la muerte digna y el derecho a recibir cuidados paliativos, presentada por el Grupo Parlamentario Podemos-Podem (RE número 5.053)

A LA MESA DE LES CORTS

Fabiola Meco Tébar, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Podemos-Podem, según los artículos 160 y siguientes del Reglamento de Les Corts, presenta la siguiente proposición no de ley de tramitación especial de urgencia sobre el reconocimiento de la muerte digna y del derecho a recibir cuidados paliativos.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El artículo 149.1.16.ª de la Constitución española atribuye al Estado
la competencia exclusiva en materia de bases y coordinación general
de la sanidad.
La Ley orgánica 5/1982, de 1 de julio, reguladora del Estatuto de autonomía de la Comunitat Valenciana establece en su artículo 54 que son de competencia exclusiva de la comunidad, sin perjuicio de las facultades reservadas al Estado, «la organización, administración y gestión de todas las instituciones sanitarias públicas dentro del territorio de la Comunitat Valenciana».
Asimismo, el Estatuto establece en su artículo 54.6 que «la Generalitat
garantizará los derechos de los ciudadanos a conocer los tratamientos
médicos a los que serán sometidos, sus posibles consecuencias y riesgos, y a dar su aprobación a aquellos de manera previa a su aplicación».

En la Ley 1/2003, de 28 de enero, de la Generalitat, de derechos e información al paciente de la Comunidad Valenciana, en su artículo 3.10 se recoge como principio el derecho del paciente «a no ser sometido a procedimientos diagnósticos o terapéuticos de eficacia no comprobada, salvo si, previamente advertido de sus riesgos y ventajas, da su consentimiento por escrito y siempre de acuerdo con lo legislado para ensayos clínicos. Este consentimiento podrá ser revocado en cualquier momento del procedimiento, debiendo quedar constancia en su historia clínica».

Asimismo, el artículo 17 de la citada norma regula el documento de voluntades anticipadas como aquel en el que una persona puede manifestar las instrucciones previas que sobre las actuaciones médicas se deben tener en cuenta cuando se encuentre en una situación en la que las circunstancias no le permitan expresar libremente su voluntad, así como el deber de respeto de dicho documento por los servicios sanitarios y por cuantas personas tengan relación con el autor del mismo, incluyendo al o los representantes que pudiera designar una persona para dichos supuestos.

Por su parte, la Ley 10/2014, de 29 de diciembre, de la Generalitat,
de salud de la Comunitat Valenciana, establece en su artículo 3 que
uno de los principios rectores del sistema valenciano de salud es la
humanización de la asistencia sanitaria y de la atención sociosanitaria,
así como el respeto a la dignidad de la persona, a su intimidad y a
la autonomía de su voluntad en el ámbito de las actuaciones previstas
en la misma ley. Y el artículo 45 de esta norma categoriza como un derecho del paciente el de la elaboración de un documento de voluntades previas.

A nivel comunitario e internacional, se extiende de manera progresiva
el reconocimiento de la muerte digna y del derecho a recibir cuidados
paliativos como un elemento inherente a la dignidad humana en tanto
derecho fundamental reconocido en la Carta europea de los derechos humanos.

El primero de los derechos fundamentales recogidos en este texto es
la dignidad, por delante incluido del derecho a la vida. En su artículo
1, la carta establece que «la dignidad humana es inviolable y será respetada y protegida». El artículo 3 de la carta reconoce el derecho a la integridad física y psíquica.

La Recomendación 1.418/1999, de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, sobre «Protección de los derechos humanos y la dignidad de los enfermos terminales y moribundos», ya hace referencia al reconocimiento de esa muerte digna y esos cuidados paliativos. La Recomendación 24/2003, del Consejo de Europa, sobre «la organización de los cuidados paliativos», recomienda que se adopten medidas legislativas para establecer un marco coherente sobre cuidados paliativos.

El Convenio del Consejo de Europa para la protección de los derechos
humanos y la dignidad del ser humano respecto de las aplicaciones de
la biología y la medicina (Convenio sobre los derechos humanos y la
biomedicina), establece en su artículo 5 que una intervención en el
ámbito de la sanidad sólo podrá efectuarse después de que la persona
afectada haya dado su libre e informado consentimiento. De igual manera, la Declaración universal sobre bioética y derechos humanos, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO el 19 de octubre de 2005, determina en su artículo 5 que se habrá de respetar la autonomía de la persona en lo que se refiere a la facultad de adoptar decisiones.

II

El derecho a una vida digna incluye también el derecho a una buena muerte.
Cuando la enfermedad no tiene solución médica demostrada o es gravemente incapacitante y la muerte es inevitable o el sufrimiento es muy gravoso, los servicios sanitarios públicos deberían garantizar unos últimos momentos de vida y una muerte digna y sin sufrimientos, utilizando todos los recursos de la ciencia, incluida la sedación terminal, y el acompañamiento.

Por ello se han desarrollado los cuidados paliativos en el Estado y
en nuestra comunidad.

Pero el derecho a la disponibilidad de la propia vida en situación de
grave enfermedad, discapacidad o sufrimiento intratable, sigue en entredicho.
Así, el Código penal, en su artículo 143, considera punibles los actos
de ayuda a la muerte sin cuya concurrencia ésta no sería posible,
desprotegiendo a las personas que están en peor situación vital y que necesitan esa colaboración para morir. Es decir, prohíbe la eutanasia, que es el acto que de una forma directa y necesaria produce la muerte a una persona que lo ha solicitado libre y reiteradamente a causa de un padecimiento incurable que considera insoportable.

La cuestión fundamental que la sociedad se plantea es si debe permitirse o no asumir el propio control del proceso de morir; si una sociedad respetuosa con los derechos humanos, debe respetar también esa última parcela de la libertad individual.

En nuestra comunidad no existe a día de hoy una ley de muerte digna,
solamente una regulación de voluntades previas y el registro correspondiente.

En base a todo ello, presentamos la siguiente:

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN

Les Corts instan al Consell a:

1. Intensificar la difusión del derecho al ejercicio de un testamento
vital, que continúa siendo en gran medida desconocido.

2. Potenciar los cuidados paliativos en nuestra comunidad para garantizar todos los días del año, y en toda nuestra geografía, una atención de calidad científica, técnica y humana, respetuosa con la biografía y la voluntad de cada persona, aumentando el número de unidades de hospitalización domiciliaria (UHD) encargadas también de los cuidados paliativos que actualmente son insuficientes.

3. Poner en marcha un programa de cuidados paliativos en la infancia
y adolescencia.

4. Garantizar el pleno cumplimiento de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, de autonomía del paciente, para que nadie sea sometido a tratamientos médicos innecesarios contra su voluntad, respetando siempre la voluntad de las personas en su derecho a morir dignamente.

5. Programar una formación continuada específica sobre «la muerte digna y la enfermedad terminal» orientada a los profesionales sanitarios y no sanitarios del ámbito de la atención especializada, atención primaria, equipos de cuidados paliativos y de los comités de ética del servicio valenciano de salud de la Generalitat valenciana.

6. Elaborar un proyecto de ley de muerte digna de la Generalitat valenciana.

7. Proponer al gobierno del Estado la reforma del artículo 143.4 del
Código penal de forma que quede exento de pena quien, mediante actos necesarios o de cooperación activa, facilite la muerte digna y sin dolor a una persona que lo solicita de forma expresa, libre e inequívoca, en caso de enfermedad grave o padecimientos permanentes e insoportables.

8. Instar, a su vez, al gobierno del Estado a que elabore una ley que
regule la eutanasia y el suicidio asistido, para reconocer el derecho
a la libre disposición de la propia vida y de la dignidad en el proceso
de morir y para hacer legal lo que ya es real en nuestra sociedad.
Corts Valencianes, 12 de noviembre de 2015

Fabiola Meco Tébar

¿SE ACABARÁ CON EL SISTEMA DE PLAZOS?

El Partido Popular da un paso adelante, pero debe concretar el cambio de “modelo de aborto” que anuncia en su programa

 

“Este cambio de modelo, si respeta la doctrina dictada por el TC hasta el momento, podría realizarse de muchas formas. La pregunta, ahora, es: ¿Cómo se concretará ese cambio de modelo?”, expone Gádor Joya.

 

LUNES, 31 DE OCTUBRE DE 2011.- El Partido Popular, después de pronunciamientos diversos a lo largo de los últimos meses, ha propuesto en su programa electoral sobre el drama del aborto que “la maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad. Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores”.

 

Derecho a Vivir considera positivo que el Partido Popular exprese un cierto compromiso para proteger el derecho a la vida en este programa con un “cambio de modelo”, lo que es significativo si tenemos en cuenta que la palabra aborto ni siquiera era mencionada en la propuesta electoral que realizaron los populares en 2008.

 

Este cambio de modelo, parece claro, no está destinado a acabar con el aborto en España, lo que no colma plenamente los deseos de los millones de ciudadanos que se han movilizado durante los últimos años en defensa del derecho a vivir.

 

Pero -en todo caso- debe estar en consonancia con la doctrina dictada por el Tribunal Constitucional en su sentencia de 1985 sobre el aborto, como ha señalado de manera verbal el propio presidente del PP, Mariano Rajoy. En ese sentido, las posibilidades de un “cambio de modelo” son muy diversas. Algunas acciones posibles son:

  • Acabar con el sistema de plazos que habilita la consideración legal del aborto como un derecho, o sólo limitarlo.
  • Endurecer los controles contra el fraude de ley, o permitir que se den más casos como el del abortero Carlos Morín.
  • Ampliar el periodo de reflexión o abocar a la mujer a una decisión rápida y poco meditada.
  • Crear centros provinciales de atención postaborto o mantener el nulo seguimiento del Síndrome Post Aborto.
  • Garantizar a la mujer una información clara y concisa sobre el desarrollo embrionario y todo lo relativo al aborto (incluidas las técnicas quirúrgicas), o limitar este derecho a la información parcial o críptica que se les ofrece hoy.

 

Estas y otras muchas posibilidades quedan en el aire en la redacción del programa electoral del PP. “La pregunta que surge ahora, es: ¿Cómo se concretará ese cambio de modelo? ¿Cuáles son las medidas precisas en las que piensa el PP?”, expone la portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya. “Del programa electoral del PP en esta materia cabe hacer diversas interpretaciones y lo mejor es que esas dudas sean despejadas cuanto antes a lo largo de la campaña”, añade.

 

Por eso, enfatiza la doctora Joya, “lo que deseamos es que Rajoy se comprometa públicamente a acabar con el aborto como un derecho y a acabar con el sistema de plazos”.

 

Pero además, es necesario que, una vez en el Gobierno, esta acción sea lo más rápida posible. “Nadie en su sano juicio piensa que Rajoy esperará un minuto al llegar a la Moncloa para intentar arreglar la situación económica que padecemos de manera trágica. De la misma manera pedimos que ponga en marcha estos cambios en los primeros 100 días de gobierno sin esperar al ya más que tardío dictamen del Tribunal Constitucional sobre la Ley Aído. Cada día que pasa sin que cambie nada, la vida de más de 300 españoles se perderá de manera irremediable”, subraya Gádor Joya.

Para que Europa defienda la vida desde su concepción

Meeting de Rímini, un llamamiento a la movilización continental

Una petición europea para que todas las niñas y niños concebidos tengan el derecho a nacer. Un millón de firmas para convencer a la Comisión Europea a que emita un acto jurídico que garantice la vida desde su concepción.

Una movilización europea, que sería la primera de democracia directa, fue pedida en el Meeting de Rímini por el honorable Carlo Casini, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo.

En el transcurso de la presentación de dos libros: “Sí a la vida. Historia y perspectivas del movimiento por la Vida” y “No historias, sino historias verdaderas. Vidas en la encrucijada”, que se realizó en el Meeting de Rímini el pasado domingo 21 de agosto, Casini anunció que durante los próximos meses millones de ciudadanos europeos pedirían que se añadiera a la Carta Europea de Derechos Fundamentales el reconocimiento de la concepción como inicio del derecho a la vida.

El presidente del Movimiento por la Vida explicó que “esta gran iniciativa es posible por el Tratado de Lisboa que prevé que, desde abril de 2012, al menos un millón de ciudadanos europeos puedan pedir a la Comisión Europea un acto jurídico”.

“El procedimiento -precisó- es mucho más vinculante que el de las peticiones italianas: La Comisión, de hecho, debe obligatoriamente dar una respuesta a los que realizan la propuesta y estos tendrán la ocasión de explicar adecuadamente sus razones ante las Instituciones”.

Así la primera petición europea será la presentada por los Movimientos Pro-Vida de toda Europa.

Recordando la invocación del beato Juan Pablo II: “el primer desafío es el de la vida”, Casini sostuvo que “es necesaria una gran movilización de las conciencias para vencer la resignación y la aceptación frente a las agresiones contra la vida”.

“Se trata de llevar a su término y perfección -añadió- el movimiento histórico que, en nombre de la igualdad y de la dignidad humana, ha liberado a los esclavos, ha promovido a las personas de color, ha exigido igual oportunidad para las mujeres y ha proclamado los derechos humanos”.

“Se trata -afirmó Casini- de ofrecer a Europa la energía de una verdadera renovación civil y moral” porque “en sus orígenes, sobre todo en el pensamiento de sus ‘padres fundadores’, la Unión no tenía que ser sólo una unión económico-monetaria, un mercado único que optimizase las economías nacionales a nivel individual”.

“Todavía hoy -concluyó el presidente del MpV- la idea de una Europa anclada en el respeto y en la promoción de la dignidad humana, de los derechos del hombre, de la igualdad, está muy presente en el derecho primario de la Unión y en numerosos actos de las instituciones”.

La movilización pedida por Carlo Casini y por los movimientos pro-vida europeos asume un significado particularmente relevante, considerando la situación de colapso demográfico y de pirámide invertida entre los jóvenes y los ancianos en Europa.

Para el crecimiento y la difusión del Evangelio para la vida, el MpV organizó una serie de encuentros en la caseta que se encontraba en el Meeting de Rímini.

D.E.P. Dña Ramona Estévez. Díselo a Zapatero.

 

 

 

Zapatero se va.

Y se marcha tras provocar una última víctima, Doña Ramona Estévez, a la que se ha aplicado la ley de muerte “digna” aprobada por su partido.

Mándale tu último mensaje a Zapatero y dile adiós recordándole que pasará a la historia de España como el Presidente Muerte:

Adiós, Señor Zapatero: pasará usted a la Historia de España como el Presidente Muerte

Gracias al PSOE de Zapatero y Rubalcaba, a cualquier enfermo que entre inconsciente en la urgencia de un hospital puede sucederle que un tercero decida si seguirá viviendo o ha de morir. Esto acaba de pasar en España por primera vez. Ya tienen el precedente. Y no dudes de que lo van a utilizar más veces.

Doña Ramona Estévez ha fallecido. Descanse en paz. Ha muerto tras 14 días de agonía durante los cuales, con la excusa de evitarle dolores, la han dejado de alimentar.

Esta señora ha muerto de hambre y de sed. Y a esta forma de tortura destinada a los enfermos terminales (o no: según la ley aprobada por el PSOE, también se puede aplicar a otros), le llaman “muerte digna”.

“Muerte digna” ha sido dejarla sin alimentación. Parece que también sin hidratación. Durante 14 días. Hasta que han logrado que muriera.

Por favor, imagínate el cuadro: un enfermo en situación terminal ingresa en un hospital. No se sabe cuánto tiempo de vida le queda. Pueden ser semanas, tal vez meses. Lo normal es que la familia pida que se le alivie el dolor. Pero puede suceder, como en el caso de Doña Ramona, que alguien diga: “Es que este enfermo dijo una vez que si se encontraba en esta situación, prefería que le mataran”. ¿Imaginas esa situación? ¿A que no te resulta del todo extraña?

Imagina que un hijo del enfermo dice que quiere que dejen de alimentar a su padre porque, total, tarde o temprano morirá. Y añade el siniestro, hipócrita, cínico argumento con el que se quiere justificar la atrocidad: “No quiero que sufra”.

Y para que no sufra exige a los médicos que dejen de alimentar a su padre. Quiere que le corten el agua y los nutrientes. Le condena a una larga agonía de hambre y de sed. ¡Para que no sufra!

Los médicos, que son los que conocen de estas cosas y los que deben decidir qué medidas aplicar, se niegan a esta petición porque saben que eso es un asesinato. La ciencia permite que el enfermo no sufra y la misión de los médicos no es matarlo sino proporcionarle los cuidados necesarios para que viva sus últimos días de la mejor manera posible.

Pero el Gobierno ha aprobado una ley que permite que la voluntad antinatura del familiar se imponga a la ciencia.

Con ese engendro jurídico en la mano, un instrumento de muerte más propio de sociedades primitivas que de una nación civilizada, las autoridades locales (en este caso la Junta de Andalucía) se apresuran a dictar una orden más allá de la razón y la ciencia: “¡Que se le retire la alimentación al enfermo!” Y el hospital cumple la orden.

Es difícil asumir que una atrocidad de este tipo haya podido suceder en nuestro país. Pero eso exactamente es lo que unos y otros han hecho con Doña Ramona.

Y sentado este precedente, a partir de ahora la vida de cualquier enfermo que entre inconsciente en la urgencia de un hospital puede quedar a merced de que un tercero decida si merece la pena ser vivida. Y el poder aparece como garante del crimen y se encargará de aplicar esta suerte de moderna pena de muerte. La pena de muerte que ha instaurado el PSOE de Zapatero y Rubalcaba.

Los socialistas aprobaron la ley de “muerte digna” en Andalucía, y ya se ha cobrado las primeras víctimas. En el resto de España quieren hacer lo mismo. En estos momentos hay un proyecto de ley de “muerte digna” presentado el Gobierno en el Congreso. Pérez Rubalcaba ha declarado que su primera prioridad si gana las elecciones será convertir esa ley en norma obligada para todo el país. Y Zapatero se despide cobrándose una nueva víctima.

Nos dijeron que su ley de “muerte digna” serviría para cuidar a los enfermos. Y a la primera oportunidad, ha matado de hambre a uno de ellos.

Zapatero pasará a la historia como el Presidente Muerte. Sus leyes, las leyes aprobadas por su partido, acaban con la vida de seres humanos. Hemos sumado las cifras oficiales que el Gobierno del PSOE ha proporcionado sobre el número de abortos. En este cálculo concedemos al Gobierno una atrevida suposición: que en 2010 y 2011, años para los que todavía no hay cifras oficiales, habrá el mismo número de abortos que en 2009. Aun haciendo semejante concesión optimista, la cifra resultante de seres humanos exterminados por la gestión de Zapatero asciende a 840.652.

A estos miles de seres humanos muertos con su ley del aborto, Zapatero, Rubalcaba y su partido han sumado ahora una nueva forma de exterminio: las muertes de los enfermos y los ancianos.

Despide a Zapatero recordándole el siniestro record que le convierte en el Presidente Muerte:

http://www.hazteoir.org/firma/41120-dile-zapatero-que-pasara-usted-historia-espana-como-presidente-muerte

Solo con el aborto, 840.652 seres humanos exterminados. Y ahora empiezan con los ancianos y los enfermos.

 

 

LEY EUTANASIA

Derecho a Vivir: “El Gobierno quiere colar la eutanasia por la puerta de atrás con una ley innecesaria”
 
Derecho a Vivir teme que el Gobierno que se aplique la eutanasia por la puerta de atrás
 
El Gobierno debería “dotar de más y mejores medios para que funcione la Ley de Dependencia y los servicios de cuidados paliativos”

Ante el anuncio realizado por el Gobierno en el día de hoy, relativo al tratamiento a pacientes en fase terminal, la portavoz de Derecho a Vivir, la doctora Gádor Joya, ha señalado que es “absolutamente innecesaria una ley para morir dignamente en España” puesto que la propia praxis médica así lo establece y son los miembros del personal sanitario quienes están cuidando hasta los últimos momentos de la vida a los pacientes.

Pese a que el propio vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba ha subrayado en su comparecencia tras el Consejo de Ministros que “no es una ley de eutanasia”, Derecho a Vivir teme que “se intente con esta ley forzar a los médicos a realizar prácticas contrarias a la atención digna a los pacientes y se les obligue a acelerar su muerte. Porque eso sólo tiene un nombre: eutanasia”.  Estos temores están fundados tanto en el discurso mantenido por los socialistas a lo largo de los últimos años como por el desarrollo de la ley andaluza relativa a esta materia. “Quieren colar la eutanasia por la puerta de atrás”, ha subrayado Joya.

“Aún más –señala Joya- creemos que esta regulación puede llevar a que el criterio del paciente esté por encima de la propia praxis médica y el profesional se vea en la obligación de acabar con la vida a petición”.
Derecho a Vivir entiende que “la única manera de proporcionar una muerte digna a un paciente es poner en juego todos los elementos necesarios para que viva de manera digna hasta el final, nunca provocando el último momento”. Por ello, explica su portavoz, “instamos al Ejecutivo a que dé soporte real a medidas existentes como la Ley de Dependencia o los servicios de cuidados paliativos”, señala Gádor Joya.

Al igual que en el caso del aborto, el Gobierno ha decidido que la manera de afrontar determinadas circunstancias sólo pasa por matar a un ser humano. En este caso un paciente generalmente adulto. En el del aborto, un ser humano por nacer.

Hace apenas unas horas, la doctora Gádor Joya, en un vídeo que puede verse en la plataforma Youtube, auguraba, en un certero análisis que “lo siguiente que Zapatero y los suyos nos digan, sea que hay que acabar por piedad con aquellos que ya no producen y que sólo gastan”. Pues ya está aquí.

Ante-anuncio. Ley de cuidados paliativos

P E T I C I Ó N contra el Gobierno Español

PROTECCIÓN DE LA VIDA NO NACIDA
El Tratado de Lisboa art. 6.1 introduce nuevos derechos para los españoles entre otros, el derecho de Petición ante el Parlamento Europeo: La Carta de los Derechos Fundamentales.
Recurrir ante el Tribunal Constitucional no tiene sentido: Este órgano de alto coste y baja productividad, es muy lento, justificando que es una institución política al igual que el CGPJ no cumpliendo con la obligación que les viene impuesta por la Constitución Española. 

El Parlamento de la Unión Europea considera, que España viola el convenio de derechos humanos, por eso proponemos para conseguir la máxima garantía, presentar cada persona la siguiente petición ante la Unión Europea lo antes posible (durante la Presidencia de J.- L. R. Zapatero para que comparezca y declare sobre el atentado que supone la interrupción del embarazo “VIDA NO NACIDA” ante el Parlamente Europeo): 

Petition_Aborto_-_01.03.10

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El equipo de
THEMIS EuroJuristas
Alameda, 16 – 1º
28821 Madrid