Encuentro con Kiko Argüello en Venezuela 23 de marzo 2017

Encuentro con Kiko Argüello en Venezuela 23 de marzo 2017

Encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal con Kiko Argüello

Encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal con Kiko Argüello en la Iglesia de la Santísima Trinidad de San Pedro del Pinatar

Vocaciones tras JMJ: unos 7 mil jóvenes dicen sí a Dios

IMG-20160801-WA0000

En un encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal que reunió a casi 200.000 jóvenes en Cracovia (Polonia), unos 3.100 chicos, 4.000 chicas y 2.000 familias se mostraron dispuestos a entrar en un seminario, a la vida religiosa o a partir en misión a cualquier lugar del mundo.

El encuentro se celebró con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Cracovia que tuvo lugar estos días en la ciudad polaca y que contó con la presencia del Papa Francisco.

El acto del Camino tuvo lugar en una zona del Campus Mesericordiae, el mismo en el que se celebró la Vigilia y la Misa de clausura de la JMJ.

Al encuentro asistieron 8 cardenales y unos 33 obispos de diversos países, entre ellos el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Stanislaw Dziwisz(Polonia), quien presidió en el encuentro; el Arzobispo de Boston (Estados Unidos), Cardenal Sean O’Malley; el Arzobispo Emérito de Madrid (España), Cardenal Antonio María Rouco Varela; entre otros. También asistieron varias autoridades civiles de Polonia.

El encuentro estuvo guiado por el iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, y el P. Mario Pezzi, responsables a nivel mundial de esta iniciación cristiana de adultos. “Damos un aplauso al Papa Francisco, que no podéis imaginar cómo quiere al Camino”, dijo al inicio Argüello al recordar que el Pontífice los recibió en audiencia hace tan solo unas semanas.

En el encuentro se tuvo un constante recuerdo de Carmen Hernández, co-iniciadora del Camino que falleció el pasado 19 de julio en España. Argüello explicó brevemente cómo ambos iniciaron juntos el Camino entre los pobres de Madrid en los años 60, y recordó algunas de sus aportaciones más destacadas, entre ellas, el redescubrimiento de la “noche Pascual”, es decir, la celebración de la Pascua durante toda la noche.

Después se proclamó un Evangelio y Argüello predicó elKerigma, la Buena Noticia de Cristo muerto y resucitado. “El cristianismo no conquista con la espada ni con la guerra, se propone con el testimonio personal. Lo máximo que podemos decir es: ‘Yo te cuento mi vida’”, indicó.

Por su parte, el P. Mario Pezzi recordó las palabras del Papa Francisco a los jóvenes durante la JMJ y explicó que gracias al Concilio Vaticano IInació el Camino Neocatecumenal, un camino gradual, progresivo que lleva a la fe.

El presbítero pidió a los jóvenes no menospreciar “el don que Dios os ha hecho haciéndonos nacer en una familia cristiana y en el Camino Neocatecumenal”. “Estos días habéis escuchado al Papa Francisco decir que el que cumple todos los deseos de nuestro corazón es Jesucristo, que lo más importante es encontrarse con Jesucristo, pero hay un problema, ¿cómo nos encontramos con Él?”.

“Frente a la situación de la sociedad insegura y cada vez más aterrorizada por los hechos que conocéis, Dios ha suscitado el Concilio Vaticano II, donde hay 3 constituciones dogmáticas que son el fundamento sobre los que crecen la Iglesia y la vida cristiana: la liturgia participada, la celebración de la Palabra de Dios y la Iglesia como cuerpo de Cristo”.

El sacerdote también afirmó que “la Iglesia se rejuvenece siempre en cada época y un ejemplo de estos son las realidades eclesiales nacidas poco antes y después del Concilio” e invitó a los jóvenes a no tener miedo de decir “sí” a la llamada de Dios.

Ahora estos jóvenes iniciarán un proceso de discernimiento en el que catequistas y sacerdotes los ayudarán en su vocación.

 

ACI

La evangelización del Camino Neocatecumental en todas las plazas del mundo

 

Kiko Argüello cuenta la “Gran Misión” que saldrá el próximo domingo contemporáneamente en la capital de Italia y en todo el mundo. Una iniciativa que papa Francisco ha definido “estupenda”…

“Dios ha salvado el mundo a través de la locura de la predicación”. Conscientes de esta frase del apóstol Pablo, los iniciadores del Camino Neocatecumental, Kiko Argüello y Carmen Hernández, a la petición de organizar alguna iniciativa específica por el Año de la Fe, pensaron que sólo una cosa era necesaria: llevar el Evangelio al hombre de hoy. En los cinco domingos de Pascua, por tanto, las comunidades de todo el mundo mantendrán contemporáneamente encuentros temáticos en las plazas de las ciudad cercanas a las parroquias de pertenencia.

En Roma serán cien las plazas ‘invadidas’ pacíficamente por los miembros de este itinerario de iniciación cristiana. Las modalidades serán las normales que el Camino utiliza, desde hace años, en sus misiones a cielo abierto, un escenario, un icono, un ambón, una cruz y grandes grupos de jóvenes con guitarras, panderetas y tambores, y sobre todo el espíritu para testimoniar a los que pasean las maravillas que el Señor ha realizado en sus vidas. El programa ha sido establecido por los iniciadores del Camino y el cardenal vicario de Roma Agostino Vallini, que el sábado 6 de abril, celebrará, en la basílica de San Pablo Extramuros, una liturgia en la que enviará, con su bendición, a todas las comunidades de Roma a la gran misión.

Con este motivo, ZENIT ha entrevistado al fundador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello.

Kiko, desde hace años las comunidades neocatecumenales anuncian la Buena Noticia por calles y ciudades. ¿Cómo surgió la idea de estos grandes encuentros en cien plazas de Roma?

–Kiko Argüello: Dice san Pablo que “dios ha querido salvar el mundo a través de la locura de la predicación”. Esta carta se ha escrito en griego y en el lugar de la palabra “predicación” san Pablo usa kerygma, que significa Buena Noticia. Podemos decir, por tanto, que fundamentalmente el cristianismo antes de ser una filosofía, una moral o un doctrina, es una “noticia” que debe ser proclamada y que salva a quien la acoge. Es la noticia que Dios ha enviado a su único Hijo para que de la vida por cada hombre. Y si el hombre acepta esta vida que se le ofrece recibe la salvación, la victoria sobre la muerte, porque Cristo se ha ofrecido a sí mismo por cada uno de nosotros para que cada uno de nuestros pecados pueda ser perdonado y podamos recibir al Espíritu Santo que nos hace nuevas criaturas.

En el Año de Fe en curso, pero también en un periodo de nueva Evangelización, y al mismo tiempo de secularización, ¿cómo es de importante anunciar a Jesucristo, a través también de nuevas modalidades?

–Kiko Argüello: En el Camino es fundamental proclamar esta “noticia”. El problema es entender que hoy hay mucha gente que tiene el oído cerrado a cualquier tipo de información, sobre todo de tipo religioso, a causa de prejuicios, conflictos personales o experiencias pasadas. Por esto, antes de proclamar el kerigma es necesario predisponer a las personas a la escucha, como dijo Jesucristo. Pero, ¿cómo es posible hacerlo? Como se lee en los Hechos de los Apóstoles, antes del anuncio del kerigma, Dios hace un milagro, realiza un evento extraordinario que pone al hombre en condición de abrir el oído. Pero estos milagros cesan cuando aparece otro milagro aún más grande: la Iglesia como comunidad de los que se aman.

¿Cuál es el objetivo de estas grandes misiones?

–Kiko Argüello: Salir a las plazas significa para nosotros dar un gran testimonio de tantos jóvenes que con la propia experiencia atraen a la gente que pasa, quizá solo por curiosidad, atraída sobre todo por los cantos, a escuchar la Buena Noticia de Cristo resucitado. Esto es lo que pretende el Camino Neocatecumental y que, entre otras cosas, hacemos desde hace años con las missio ad gentes. Gracias a este tipo de misiones hemos visto muchas conversiones, sobre todo de gente atea o totalmente lejana a la Iglesia, conmocionada y atraída por los cantos, la cordialidad entre los hermanos, las experiencias y la escucha del kerigma, que toca profundamente el espíritu del hombre, desde el momento en que, dice san Pablo, “es el espíritu de Cristo el que da testimonio a nuestro espíritu”

¿Por qué precisamente en las plazas?

–Kiko Argüello: No olvidemos que estamos en un momento histórico de transición. En todas las épocas, los hombres han tratado de encontrar en lo ‘sagrado’ un refugio, algo que les defienda de las catástrofes naturales, de las enfermedades y demás. Hoy, sin embargo, el hombre ya no tiene necesidad de la religión, porque tiene a la tecnología a su lado, los descubrimientos científicos, etc. Así como la Iglesia ha usado la religiosidad, una “catequesis del tiempo”, hoy debemos buscar nuevos métodos que puedan alcanzar al hombre contemporáneo. Algunos dicen que hoy se han abandonado los “templos”, por tanto las instituciones, las iglesias, etc, y sin embargo se llenan las plazas. Precisamente por esto creemos que puede ser un acontecimiento mostrar justo en esos lugares una nueva forma de diálogo con las personas, sobre todo a través de las palabras de los jóvenes.

El pontificado del papa Francisco se ha caracterizado hasta ahora por la continua exhortación a salir, seguir a Cristo, evangelizar. Partiendo precisamente de Roma. Parece que esta iniciativa siga la invitación del santo padre. ¿El papa tiene conocimiento de la iniciativa?

–Kiko Argüello: Después de que Benedicto XVI anunciara el Año de la Fe, en el Camino Neocatecumental pensamos una propuesta para este tiempo tan especial para la Iglesia, podía ser el anuncio del Evangelio en las calles. Cuando después fue elegido el nuevo papa nos sorprendimos al escuchar en sus homilías, en las audiencias, esta invitación constante a “salir” de sí mismos, de las parroquias, de las casas, a ir por las calles y a las periferias a evangelizar. Ha sido por tanto una confirmación. De hecho, cuando hemos propuesto al santo padre la idea de evangelizar en las plazas ha dicho que era una misión “estupenda” y nos ha animado mucho.

¿Cuál es la relación del papa Francisco con el Camino Neocatecumenal?

–Kiko Argüello: Ha sido siempre un padre y un buen pastor con nosotros. El equipo itinerante responsable del Camino en Argentina ha contado que cuando tuvimos problemas en algunas parroquias, él mismo intervino hablando con el párroco, o incluso invitándonos a cambiar de parroquia.

La iniciativa de las cien plazas recuerda un poco a las distintas misiones que los neocatecumenales realizan en las peregrinaciones de la Jornada Mundial de la Juventud. ¿Qué está preparando el Camino para la JMJ de Río de Janeiro?

–Kiko Argüello: Después del encuentro con el santo padre confirmamos el encuentro con todos lo jóvenes del mundo. También el encuentro de Río, como en la plaza Cibeles de Madrid, habrá una llamada vocacional, esta vez dirigida sobre todo a la evangelización en Asia. Invitaremos a chicos y chicas a ser generosos con el Señor, que les está llamando a ayudarle, a llevar la Buena Noticia a todos los rincones de la tierra.

Traducido de la edición italiana de ZENIT por Rocío Lancho García

Jóvenes del Camino Neocatecumenal con el Papa S.S.Benedicto XVI en el Líbano

Encuentro vocacional en Beirut coincidiendo con la visita papal

Por Salvatore Cernuzio

Pasaron ya algunos días desde que Benedicto XVI dejó el Líbano, si bien aún se mantiene muy vivo el recuerdo de la calurosa acogida que el pueblo libanés le reservó al pontífice.

En particular en el encuentro con los jóvenes de Bkerké donde 25.000 -entre los cuales numerosos musulmanes- estaban presentes en la plaza situada ante el Patriarcado Maronita, para recibir el mensaje de paz y de esperanza que dio el santo padre.

Entre ellos, una buena parte eran jóvenes del Camino Neocatecumenal, que al día siguiente, domingo 16 de septiembre, se reunieron para el tradicional encuentro vocacional. Nos habló de este encuentro don Gianfranco Vitola, catequista itinerante responsable de Medio Oriente, en la breve entrevista a ZENIT que les proponemos a continuación.

¿Cuántos jóvenes del Camino Neocatecumenal estaban presentes en el encuentro con el santo padre en Bkerké?

Don Gianfranco Vitola: En la cita con el pontífice participaron unos 250 jóvenes que pertenecen al Camino Neocatecumenal. Tal número estaba condicionado por el hecho que las invitaciones eran limitadas para cada movimiento y que había también un límite de edad que iba de los 16 a los 35 años.

¿Después del encuentro con el papa se realizó la habitual cita vocacional de las comunidades neocatecumenales?

Don Gianfranco Vitola: Sí, el encuentro se realizó en el campo deportivo de una escuela católica en la población de Rumieh, cerca de Beirut, la tarde del domingo 16 de septiembre, último día del viaje papa.

Kiko Arguello, el fundador del movimiento, no estaba presente pues estaba empeñado en la convivencia en Italia, en Puerto San Jorge, con los seminaristas de todo el mundo. El encuentro fue presidido por el equipo itinerante responsable del Líbano. Estaban presentes el corepíscopo Michel Aoun, obispo de Jbeil Byblos de los Maronitas (Libano); el obispo de Kuwait, monseñor Camillo Ballin y el vicario patriarcal copto católico, monseñor Kyrillos Kamal William Samaan.

¿Cómo se desarrolló en encuentro?

Don Gianfranco Vitola: Después de una presentación de los hermanos provenientes desde el exterior -o sea de Iraq, Egipto, Jordania y Chipre, y de los libaneses que venían de Beirut, Bcharre, Zgharta, etc- celebramos una liturgia de la palabra con el anuncio del Kerigma tomado de la segunda carta a los Corintios de S. Pablo. Y enseguida la lectura del evangelio de Juan, en el que Jesús renueva su llamado a Pedro. Justamente este fue el sentido de la proclamación de la Palabra: no vivir más para si mismos sino para Aquel que murió y resucitó por nosotros.

Especialmente porque el llamado de seguir a Cristo no se basa sobre las capacidades humanas, sino en su potencia y su fidelidad.

¿Una clara invitación, por lo tanto, a no tener miedo de donar la propia vida a Cristo. A la luz de esta palabra, cuántos muchachos y muchachas dieron su disponibilidad ‘levantándose’?

Don Gianfranco Vitola: En total se levantaron 20 jóvenes para el seminario y 18 muchachas para el monasterio o evangelización.

El papa se dirigió directamente a las nuevas generaciones exhortándolas a resistir a las tentaciones y tener confianza en Dios y a ‘trabajar’ por un futuro de paz entre el cristianismo y el islam, pues son el único medio para garantizar tal diálogo. ¿Cómo han recibido los jóvenes del Camino las palabras del pontífice?

Don Gianfranco Vitola: Con gran entusiasmo pero también con gran seriedad, conscientes que todas estas no son puras y simples exigencias éticas, sino el fruto de una verdadera y propia ‘vocación’ para vivir una vida como hijos de Dios, con una ‘ciudadanía’ celeste que supera, en Cristo, todas las contraposiciones que normalmente dividen a los hombres.

¿Cómo han recibido los jóvenes del Camino las palabras del pontífice?

Don Gianfranco Vitola: Con gran entusiasmo pero también con gran seriedad, conscientes que todas estas no son puras y simples exigencias éticas, sino el fruto de una verdadera y propia ‘vocación’ para vivir una vida como hijos de Dios, con una ‘ciudadanía’ celeste que supera, en Cristo, todas las contraposiciones que normalmente dividen a los hombres.

¿Qué frutos trajo por lo tanto la visita de Benedicto XVI al país?

Don Gianfranco Vitola: Es temprano para decirlo con precisión, entretanto se ha notado seguramente una atención más fuerte no solamente hacia los temas estrictamente políticos, sino también y sobre todo a los relacionados con la Nueva Evangelización.

¿Cómo se puede definir la realidad del Camino Neocatecumenal en el Líbano?

Don Gianfranco Vitola: Esa es una realidad pequeña pero fecunda, compuesta por unas treinta comunidades insertadas en parroquias maronitas o griego católicas, ricas de familias abiertas a la vida y con muchos hijos. En Beirut hay además un seminario misionero interritual que ha ordenado ya a once presbíteros encardinados o abscritos en diversas Iglesias católicas de rito oriental.

¿Qué se prevé para el futuro de los neocatecumenales libaneses, teniendo en vista la Nueva Evangelización y del Año de la Fe convocado por el Papa?

Don Gianfranco Vitola: La convicción de no dejarse persuadir por la “mentalidad corriente” que se traduce lamentablemente en la fuga emigratoria de Medio Oriente y en el conformarse a los modelos de comportamiento anticristianos -la así llamada ‘civilización de la muerte’- tan difundida actualmente en el mundo. Además de un renovado empuje misionero por parte de todos los jóvenes, muchachos y muchachas, y de las familias.

Zenit