7 de marzo – VALENCIA

Aquí dejo una pequeña muestra de la Concentración por la Vida-Valencia.

La crónica vendrá después……

Por cierto el dinero recogido, se le entregó a la Casa Cuna San Isabel, que estuvo con nosotros en todo momento.

GRACIAS, MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS.

Por si tienes dudas de salir mañana a la calle: Testimonio Gráfico sobre el Aborto

Aborto por operación cesárea

Con 24 semanas, esta criatura fue arrancada del vientre materno mediante una operación cesárea. Es el mismo procedimiento que se utiliza para partos por cesárea, solo que en este caso se deja morir al niño.

Aborto por envenenamiento salino

Este bebé de 19 semanas murió envenenado y quemado por una solución salina altamente concentrada introducida en el líquido amniótico de la madre.

Aborto por succión

Este bebé de 8 semanas fue asesinado mediante una potente aspiradora que lo destrozó completamente.

En este otro aborto por succión de un bebé de 10 semanas es posible ver claramente sus pequeños miembros destrozados luego de pasar por el tubo de la aspiradora.

Aborto por dilatación y curetaje

Este bebé fue destrozado con un filudo cuchillo curvo (cureta) mientras se encontraba en el vientre materno. La enfermera debe juntar las piezas del bebé para asegurar que ha sido extraído totalmente.

Aborto por parto parcial (procedimiento en gráficos)

El aborto por parto parcial comienza cuando el doctor toma con unas pinazas al bebé dentro del vientre materno.

Cuando los pies del bebé están fuera del útero, el abortista lo toma con sus manos y lo saca, como si se tratara de un parto natural, pero asegurándose que salga por los pies.

Cuando el bebé tiene el cuerpo fuera pero su cabeza está aún dentro del vientre materno, el abortista le atravieza la nuca con unas tijeras.

AÚN DUDAS…

 

7 DE MARZO

12:00 H.

PLAZA DE LA VIRGEN

VALENCIA

CONCENTRACIÓN POR LA VIDA

Eliminar la pobreza, eliminando a los pobres

NOTIVIDA

A partir de 1985, Estados Unidos y los países desarrollados de Europa decidieron que el inicio de un nuevo ser humano se determinaba en el momento en que el embrión humano se fijaba en la pared superior del útero de su madre (endometrio), alrededor de siete días después de la concepción. La concepción es entendida como el proceso que culmina con la fusión del óvulo y el espermatozoide en una nueva célula. Es decir que en los países desarrollados del planeta, el embrión humano está desprovisto de la protección inherente al ser humano hasta la anidación en el útero de su madre.

El resultado de este cambio ha sido la destrucción de embriones humanos sobrantes en forma habitual en las técnicas de fecundación “in vitro”; la destrucción de embriones que se gestaron al sólo efecto de que sus células puedan ser usadas como repuesto biológico para otros seres humanos ya nacidos, al punto que gestan seres humanos que destruyen de inmediato para usar sus células germinales en terapia de personas ancianas. Por haber corrido en forma antojadiza el comienzo de la vida humana, ahora mismo vemos que carecen de argumentos contundentes para oponerse a la clonación de seres humanos porque el embrión clonado y no implantado en el endometrio no es, para ellos un ser humano protegible.

Más aún, al no protegerse la vida de un ser humano desde la concepción sino desde la anidación del embrión en el endometrio, la industria de los laboratorios comenzó a producir anticonceptivos que no impedían siempre la concepción, pero que sí alteran químicamente el endometrio haciéndolo no receptivo para que el embrión se implante.

Banco Mundial, ¿usted también aquí?

En 1995, en el Foro de Belaggio (Italia), el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud, ambas al servicio de las estrategias de los países desarrollados que los solventan, reúnen y exigen a los países subdesarrollados de América latina que autoricen las “píldoras del día después”. Se trata de la continuidad de la permanente obsesión de los países ricos de detener en la forma que sea el crecimiento poblacional de los países en vías de desarrollo, por el riesgo que temen de que cambie el eje del poder en el mundo.

No podemos olvidar que para la filosofía que domina las estrategias del Banco Mundial, la forma más eficaz y económica de eliminar la pobreza, es eliminar a los pobres. Si no, basta recordar las palabras del presidente Lyndon Johnson en la Asamblea de las Naciones Unidas, cuando afirmó que no podían olvidarse que “cinco dólares por cada pobre en anticonceptivos, representaban 100 dólares por cada pobre en proyectos de desarrollo”. Todo esto está descripto en el informe Kissinger de 1974, memorándum reservado del entonces secretario de Estado de los Estados Unidos (http://www.mov-rgentinaviva.com.ar/archivos/Kissinger.htm)

A partir de 1995, el Banco Mundial exigió para conceder créditos la autorización de la píldora del día después”, lo que explica que en 1996, Argentina la autorizara. También explica que, entre 1996 y 1999, nuestro país haya recibido del Banco Mundial casi 20 mil millones de dólares. Esa cifra lo convierte en el país que más fondos recibió, después de China. Además, esos fondos correspondían a las 44 naciones más pobres y hambrientas del planeta y se desviaron a la Argentina, uno de los principales productores mundiales de alimentos. Sólo el 60 por ciento de ese dinero se invirtió en los destinos que se prefijaron, habiéndose diluido el restante 40 por ciento vaya a saber dónde.

Era evidente que Estados Unidos, a través del Banco Mundial, necesitaba penetrar con créditos las políticas internas de la Argentina, para que de esta forma se pudiera controlar más fácilmente a otros países de América latina más pequeños. A esto no lo dice el que escribe, lo dice con toda claridad la Auditoría del Senado de estadounidense, conocido como informe Meltzer del año 2000 que se difunde en Internet. (Informe Meltzer 17 de noviembre del 2000 (teclear el logo de la carta al lado de la fecha) http://www.heritage.org/Research/InternationalOrganizations/EFP00-04.cfm

El engaño a toda una nación

Se preguntará el lector cómo han hecho los laboratorios para vender en la Argentina la “píldora del día después” y decenas de anticonceptivos orales que se consumen durante 21 días, así como dius que tienen el efecto confesado por sus fabricantes en Europa y los Estados Unidos de destruir el embrión humano, alterando el endometrio y evitando así que el niño concebido anide en el útero de su madre.

Ha sido tan burda la maniobra que cualquier familia puede, por Internet, ingresar a cualquier laboratorio extranjero y ver una composición de drogas como las que contiene el seudo anticonceptivo que toma en la Argentina.

Podrá observar con sorpresa e indignación que, allí, los laboratorios venden los fármacos, con el mismo nombre comercial y las mismas composiciones hormonales. Cuando describen los mecanismo de acción, les dicen a los consumidores claramente que una de las acciones del fármaco es impedir que el embrión anide en el endometrio.

Pero cuando esos mismos laboratorios les venden los mismos fármacos a nuestra gente aquí en Argentina, desaparece toda referencia en la descripción de los mecanismos de acción respecto al efecto abortivo al destruirse el embrión por alteración del endometrio.

Buscando en Internet, encontramos 27 fármacos de los llamados anticonceptivos orales combinados o minipíldoras y dius brutalmente adulterados en cuanto a la información esencial de sus mecanismos de acción. Usted puede también intentarlo y lo verá con sus propios ojos. Estos pequeños seres humanos silenciosamente destruidos han tenido en algún momento una existencia tan real como la que alguna vez tuvieron los hijos que hoy podemos ver, amar y disfrutar. Pero aquellos fueron destruidos contra nuestra voluntad y sin que nosotros pudiéramos defenderlos de forma alguna.

Pobres e igualdad de oportunidades

Hoy también reciben estos fármacos y dius, adulterados en su información esencial, los sectores más humildes en los dispensarios y hospitales, fármacos que son enviados por el Gobierno nacional que sabe de su adulteración. Y, como no podía ser de otra manera, el Banco Mundial, que también sabe de la adulteración de la información esencial, provee el dinero para su adquisición. Aparentemente, habría llegado a las familias más humildes de nuestra patria la tan apreciada igualdad de oportunidades de poder planificar una familia como lo hacen los sectores medios y altos de nuestra sociedad que tienen acceso a las píldoras y a los dius.

Lamentablemente, no se trata de la igualdad de oportunidades que todos merecemos para planificar una familia, cual es el trabajo y vivienda dignas, educación suficiente para obtener los beneficios de una cultura común, salud integral, etcétera.

La igualdad de oportunidades que se quiere mostrar es más aparente que real porque los humildes sólo han alcanzado a las familias de clase media y alta en la posibilidad cierta y frecuente de poder matar a sus propios hijos sin saberlo, triste privilegio que hasta ahora sólo tenían en nuestra patria las familias de mejores ingresos que podían comprarse los anticonceptivos adulterados en su información esencial

7 de marzo

12:00 H.

Plaza de la Virgen

Valencia

Concentración por la Vida

La mujer, una víctima del Aborto

La mayoría de abortos que hoy por hoy se practican en España se amparan en el primer presupuesto despenalizador, esto es: que sea necesario [el aborto] para evitar un grave peligro para la vida o la salud psíquica de la embarazada.

Paradójicamente, las estadísticas sugieren exactamente lo contrario: el aborto (que siempre es no deseado) es causa de importantes trastornos psicológicos que incluso pueden conducir a la muerte.

La salud física y psicológica de la madre es injustificablemente puesta en peligro por aquellos que, de un modo irresponsable e interesado, afirman que el aborto es psicológicamente “seguro”. Esta equivocada y obcecada actitud, al negar los efectos psicopatológicos del aborto, dificulta el tratamiento y la recuperación de la mujer que los padece.

El deseo y el deber de proteger la salud psicológica de la madre deberían contraindicar el aborto, pero en ningún caso aconsejarlo.

Síndrome Post Aborto (SPA)

El Síndrome Post-Aborto (SPA) consiste en una serie de trastornos psicológicos y psicosomáticos que experimentan muchas mujeres a consecuencia de haber abortado.

Merece la pena aclarar que las manifestaciones del SPA son normales: es decir, lo natural después de haber sufrido un aborto provocado, es sentir dolor, tristeza, culpabilidad, vacío,… lo anormal, sería quedarse completamente indiferente como si nada hubiera ocurrido (ello reflejaría un cierto grado de trastorno mental, aunque es preciso diferenciarlo de la actitud de negación, con la que la mujer aparenta ante sí misma y ante los demás esta supuesta indiferencia).

El SPA suele aparecer tardíamente, pasados meses e incluso varios años desde que el aborto tuvo lugar; las manifestaciones más frecuentes son depresión, ansiedad, rabia, vergüenza, rechazo de sí misma y gran sentimiento de culpa. Si la mujer padecía algún trastorno mental previo o bien tenía una cierta predisposición a padecerlo, el aborto suele agravarlo o desencadenarlo.

Estas alteraciones básicas, afectan la vida cotidiana de la mujer y se concretan de múltiples formas, perjudicando e interfiriendo en sus relaciones interpersonales (especialmente las conyugales o de pareja), su capacidad de trabajo o estudio, el interés por las cosas y por las otras personas, etc.

También favorecen ciertas actitudes anormales como: auto-aislamiento, apatía, indiferencia, trastornos de la conducta alimentaria (anorexia o bulimia), conducta autodestructiva (tendencia suicida, abuso de alcohol y drogas), estado hiperalerta (sensación de estar permanentemente amenazada, en peligro, de modo que se vuelven mucho más susceptibles e irritables), comportamiento esquivo con los niños, maltrato infantil, dificultad para establecer un vínculo apropiado con los propios hijos, promiscuidad, automutilación (histerectomía, ligadura de trompas), tendencia a establecer relaciones abusivas (en las que resultan maltratadas), búsqueda de sobrecompensación profesional, etc.

La herida abierta por el aborto puede provocar otro tipo de manifestaciones como insomnio, alucinaciones auditivas (oír el llanto de un niño), pesadillas (en las que el capítulo del aborto se repite continuamente, aparecen niños despedazados o mutilados,…), intrusiones (es decir: recuerdos súbitos diurnos de la experiencia del aborto), etc.

Además, el aborto puede ocasionar dificultades en embarazos y partos posteriores, pero, en esta ocasión, influyen alteraciones tanto físicas cómo psicológicas que pueden comportar disfunción sexual (sobretodo con el padre de la criatura abortada) esterilidad, interrupción espontánea del embarazo, parto prematuro, (que, por cierto, incrementa el riesgo de parálisis cerebral en el neonato)…

Tampoco es infrecuente que las mujeres busquen embarazos “expiatorios” (es decir, que compensen la pérdida sufrida) o que se involucren en el movimiento pro-vida (con una intención de reparación) o pro-aborto (con la esperanza inconsciente de fortalecer la idea de que el aborto fue una decisión correcta y razonable, de modo que no hay motivos para arrepentirse o dolerse por ella).

Estas manifestaciones típicamente empeoran en las fechas en que tuvo lugar el aborto o en que el niño debería haber nacido (reacciones de aniversario) y también pueden desencadenarse o agravarse ante determinados acontecimientos vitales estresantes o emocionantes.

En palabras del profesor Willke: “es más fácil sacar al niño del útero de su madre que sacárselo de su pensamiento”.

Factores de riesgo para sufrir SPA:

No todas las mujeres que abortan experimentan el SPA ni todas las que lo padecen, sufren las mismas alteraciones ni en el mismo grado. Es difícil determinar a priori qué mujeres lo padecerán y cuáles no, pero sí se ha podido identificar ciertos factores que incrementan el riesgo de padecerlo:

– Ser adolescente
– Sufrir el aborto en el 2º o 3r trimestre de gestación
– Presentar antecedentes de enfermedades o alteraciones psicológicas previas al aborto.
– Haber sido presionada a abortar por terceras personas (pareja, padres, tutores, jefe del trabajo,…)
– Que el aborto vaya en contra de creencias o convicciones morales.
– Que se aborte con la esperanza de que de este modo se salvaguarda la salud psicológica.


El Aborto en las Adolescentes

De todos los factores de riesgo antes mencionados, el más importante es el hecho de ser adolescente; esto es así por varios motivos:

– las adolescentes manifiestan más a menudo el deseo de tener el bebé
– se sienten obligadas a abortar con más frecuencia
– tienen convicciones anti-abortistas más sólidas

El SPA se manifiesta en ellas de un modo más cruento, les cuesta mucho más superarlo y a menudo sufren secuelas psicológicas irreversibles. El riesgo de suicidio es del doble en comparación con las mujeres adultas y el riesgo de padecer alteraciones mentales graves que requieran hospitalización, tres veces superior. También están expuestas a un mayor riesgo de sufrir lesiones uterinas, vaginales y abdominales durante la intervención abortiva.

El aborto supone un riesgo de muerte cuatro veces mayor que el parto

Contrariamente a la idea que los promotores de la cultura de la muerte se han encargado de difundir, el aborto supone un riesgo para la salud de la mujer significativamente mayor que el embarazo y el parto.

El estudio más serio que se ha realizado al respecto, fue llevado a cabo en Finlandia, por el Centro Nacional Finlandés de Investigación y Desarrollo para la Salud y el Bienestar.
Dicho estudio se realizó sobre 9.192 mujeres que fallecieron entre los años 1987-1994 con una edad comprendida entre los 15 y los 49 años (es decir, en edad reproductiva); de todas ellas, 281 murieron en el curso de un año desde su último embarazo.

Analizando la mortalidad global y la mortalidad por causas, encontramos en todos los casos que el embarazo y el parto reducen el riesgo de morir mientras que el aborto provocado lo incrementa.

Las conclusiones de dicho estudio son las siguientes:

MORTALIDAD GLOBAL
3,5 veces superior en las mujeres que habían abortado en comparación con las mujeres que habían dado a luz.

MORTALIDAD POR SUICIDIO
7 veces superior en las mujeres que habían abortado en comparación con las mujeres que habían dado a luz a un hijo.

Merece la pena añadir que el 30-55% de las mujeres que abortan tienen ideas de suicidio y entre el 7-30% llegan a cometer intentos. Estos últimos son especialmente importantes en las mujeres de menos de 30 años y en las mujeres con antecedentes de alteraciones psicológicas o tendencia suicida.

Es preciso destacar que una cierta proporción de suicidios en mujeres que han abortado, se asocian a infanticidio: la mujer se suicida después de haber acabado con la vida de sus otros hijos.

Hay otro dato muy revelador que refuerza esta constatación: la tasa de suicidio femenino en China es la más elevada del mundo; además, China es el único país donde mueren más mujeres que hombres por este motivo. No deja de ser “curioso” que sea precisamente China el país donde el control de la natalidad es más agresivo y la sociedad más coacciona a las mujeres a cometer abortos no deseados.

MORTALIDAD POR CONDUCTA DE RIESGO
El riesgo de morir a causa de un accidente es 4 veces superior para una mujer que ha sufrido un aborto en comparación con una mujer que ha dado a luz a un hijo

Por un lado, las mujeres que dan a luz a un hijo, adoptan actitudes más cuidadosas y evitan situaciones de riesgo que puedan poner en peligro a su hijo o a ellas mismas.

Contrariamente, las mujeres que han sufrido un aborto, adoptan actitudes más imprudentes y temerarias que ponen en peligro sus vidas (conducta auto-destructiva). La adquisición de esta conducta de riesgo es el resultado de los trastornos psicológicos incluidos en el denominado síndrome post-aborto: indiferencia, apatía, depresión, desprecio de la vida, baja auto-estima, sentimiento de culpabilidad, desesperación, mayor tendencia a abusar del alcohol y las drogas o automedicación con sustancias antidepresivas o estimulantes… Las muertes por conducta de riesgo serían el reflejo de un grado menor de conducta suicida: el deseo de morir o de no continuar viviendo sin llegar a pensar en quitarse activamente la vida. El resultado es un mayor riesgo de morir por “accidente”.
MORTALIDAD POR HOMICIDIO
El riesgo de morir a causa de agresiones por otras personas es 4 veces superior para las mujeres que han sufrido un aborto en comparación con la población en general

Otros estudios realizados en mujeres que habían abortado muestran que alrededor del 60% de ellas referían haber perdido el control sobre ellas mismas y adoptado conductas hostiles, agresivas y violentas a raíz del aborto. Todo ello puede favorecer la generación de conflictos en las relaciones interpersonales que pueden llegar a tener un desenlace fatal.

También es posible que entre las mujeres que optan por abortar haya una proporción superior de mujeres con trastornos psicológicos y con mayor tendencia a establecer relaciones conflictivas o abusivas en las que puede predominar el maltrato.
MORTALIDAD POR CAUSAS NATURALES
1,6 veces superior en las mujeres que han abortado en comparación con las mujeres que han dado a luz o han sufrido una interrupción espontánea del embarazo.

Son diversas las causas que podrían explicar esta constatación:
– Por un lado es posible que las mujeres que logran quedarse embarazadas y dar a luz a un hijo, presenten un estado de salud superior al de las mujeres en edad fértil en general: este hecho podría justificar que la mortalidad por causas naturales en mujeres que han dado a luz a un hijo sea inferior que la media, pero, en cualquier caso, no explicaría que la mortalidad entre las mujeres que abortaron sea un 60% superior que en las mujeres que quedaron embarazadas pero no sufrieron un aborto provocado. Los abortos provocados que se practican por estar en peligro la salud física de la madre no fueron lo suficientemente abundantes como para explicar esta diferencia.

– Por otro lado, el aborto provocado induce una serie de cambios físicos y psicológicos no fisiológicos (es decir, no naturales) que pueden repercutir negativamente en el estado general de salud de la mujer. Entre estos procesos encontramos: el estado depresivo (que compromete la funcionalidad del sistema inmunitario), los conflictos psicológicos (que consumen energía, de modo que la mujer descuida otros aspectos que condicionan su estado de salud) y las alteraciones del sueño y la alimentación o el abuso de sustancias tóxicas (alcohol, drogas y fármacos) que tan frecuentes son en las mujeres que han abortado.

El aborto como factor de riego para sufrir complicaciones en embarazos posteriores

El aborto se ha identificado como factor de riesgo para dar a luz a bebés con bajo peso (alteración que se traduce en un mayor riesgo de parálisis cerebral). En este sentido las estadísticas norteamericanas son muy sugerentes: la población de color presenta una incidencia de bebés con parálisis cerebral notablemente superior a la población caucásica. No deja de ser “curioso” que la tasa de aborto sea proporcionalmente superior en la población negra que en la blanca. La asociación estadística entre ambos fenómenos es significativa y el punto de conexión se encuentra precisamente en la mayor incidencia de partos prematuros y de bebés con bajo peso entre las mujeres que han padecido algún aborto provocado.

También se ha relacionado el aborto con una mayor dificultad para con embarazos y partos posteriores, con un amplio abanico de manifestaciones que van desde la esterilidad hasta la dificultad para llegar a término, mayor incidencia de partos prematuros, alteraciones durante el embarazo que ponen en peligro la salud tanto de la madre como la del hijo (eclampsia, pre-eclampsia, muerte fetal, infección intrauterina, hemorragia uterina,…), retención de la placenta, hemorragia posparto, embarazo ectópico, disfunción sexual (con gran componente psicológico) y dificultades para establecer un vínculo adecuado madre-hijo (tanto desde el punto de vista afectivo como físico, no siendo infrecuente la dificultad para amamantar al bebé).

El aborto quirúrgico comporta ciertos riesgos y efectos secundarios que dependen sobretodo de la técnica utilizada (que a su vez está en función de las semanas de embarazo en el momento del aborto). En general, estos riesgos son: perforación uterina, infección, embolismo, convulsiones, hemorragia, daño cervical (es decir, del cérvix uterino), fiebre y vómitos entre otros. Estas lesiones pueden tener consecuencias inmediatas o bien manifestarse en forma de alteraciones de la fertilidad, el embarazo y el parto en gestaciones posteriores y que pueden repercutir negativamente tanto en la salud de la madre como del bebé.

Por otro lado, la interrupción del embarazo en el primer trimestre de gestación supone un riesgo 30-50% superior de desarrollar cáncer de mama. A esto hay que añadir que el hecho de dar a luz a un hijo tiene un efecto protector frente al cáncer de mama, de modo que el aborto no sólo supone un factor de riesgo positivo para desarrollar este tumor, sino que también priva a la mujer de un factor protector frente al mismo, como es el embarazo a término y la lactancia. Son los embarazos en edades tempranas los que presentan un mayor efecto protector frente al cáncer de mama. Y son precisamente las muchachas jóvenes las que padecen mayores trastornos físicos y mentales por el hecho de haber abortado. Estas observaciones contradicen el argumento pro abortista según el cual el aborto beneficia a la mujer en general y a las adolescentes o jóvenes en particular.

Aborto y consentimiento informado

Los modelos sanitarios actuales, no conciben ningún tipo de relación médico-paciente que no observe lo que se denomina “consentimiento informado”: es decir, el enfermo debe conocer las distintas opciones terapéuticas que en su caso concreto merece la pena valorar y bajo el consejo del médico, ambos (médico y paciente) valoran conjuntamente cuál de las opciones posibles es más conveniente. Para que el paciente pueda decidir, es preciso que se le explique en qué consiste cada opción, así cómo sus ventajas y sus inconvenientes, los riesgos y los posibles efectos secundarios de cada intervención o tratamiento (naturalmente, es preciso que el médico adapte su lenguaje a la capacidad de entendimiento del paciente).

En el caso de las mujeres que están considerando la opción de abortar, es preciso que, al igual que en el resto de intervenciones médicas, se respete su derecho al consentimiento informado. Esto implicaría:

– Prevenir acerca de las consecuencias psicopatológicas que entraña el aborto.
– Avisar del mayor riesgo de complicaciones en embarazos posteriores al aborto (niños de menos peso, parálisis cerebral)
– Explicar en qué consiste la técnica abortiva
– Explicar que, de acuerdo con el estadio del embarazo, el embrión o feto, es de un determinado modo: tiene bracitos, piernas, un corazón que late desde la cuarta semana,…
– Informar acerca de las posibles complicaciones, riesgos y efectos secundarios que sobre la salud física y sobre la fisiología reproductiva de la mujer entraña la técnica abortiva a que se va a someter.
– En el caso de la “píldora abortiva del día después” es necesario que la mujer sepa que es posible que esté ABORTANDO (es decir, acabando con la vida de su hijo todavía no nacido), y no impidiendo la concepción.
– Informar acerca de las otras alternativas: por ejemplo, no abortar y decidir después del parto entre ejercer la maternidad o dar al bebé en adopción.

Quizá sea cierto que abortar de un modo inconsciente, sin conocer todos estos detalles sea mucho menos doloroso. Pero lo que yo creo es que muchas mujeres tomarían la decisión de no abortar si lo supieran. Si socialmente se acepta este engaño es porque se tiene la convicción de que lo que realmente le conviene a esa mujer es abortar y, lo que hay que hacer por caridad, es hacer que esta difícil decisión sea más soportable, menos dolorosa y más fácil de tomar.

Ni que decir tiene que, por lo menos en España, el derecho al consentimiento informado es violado a diario en cada mujer que se dirige a una consulta de planificación familiar con la esperanza de recibir orientación e información para poder tomar una decisión “libre” acerca de su embarazo. No es posible tomar decisiones libres cuando uno desconoce la realidad sobre lo que es objeto de su decisión, especialmente si es posible adquirir este conocimiento. Es un delito sugerir o favorecer que una persona tome una determinada decisión a la par que se le oculta información que podría modificar la resolución final.

Conclusiones

El aborto supone, en primer lugar, acabar con la vida de un ser humano en desarrollo, el más inocente e indefenso de todos. Pero, a la vez, supone herir profundamente en el cuerpo y en el alma a la mujer que aborta. Me resulta difícil imaginar un sufrimiento mayor al que puede llegar a experimentar una mujer que ha abortado cuando toma conciencia de ello. Al duelo natural por la muerte evitable de un hijo, se suma la carga de saberse responsable de tan dolorosa pérdida.

Todo aborto tiene, por lo menos, dos víctimas: una de ellas muere; la otra, sobrevive y sufre a diario las consecuencias de un crimen abominable.

De nada sirve el intentar mentalizar a la mujer de que el aborto fue una decisión correcta y razonable de la que no tiene porqué arrepentirse; de nada sirve cuando la mujer ya ha descubierto en su dolor, que aquel montoncito de células que arrancaron de su seno era algo más que una masa informe. Insistir en negar lo trágico del aborto sólo contribuye a incrementar el sentimiento de soledad e incomprensión en las madres víctimas de un aborto.

En nuestra sociedad son muchas las mujeres (sobretodo adolescentes y jóvenes) que quedan embarazadas en situaciones en que quizás lo más conveniente o lo más deseable (bajo un criterio y un juicio humanos) hubiera sido que ese embarazo no se produjera. Pero eso no quiere decir que la solución al problema sea interrumpir ese embarazo y acabar con la vida de un bebé inocente.

Estoy convencida de que la inmensa mayoría de abortos (sino todos) son no deseados. Ninguna mujer desea pasar por la experiencia de un aborto. Es mucho más indeseado e indeseable un aborto que cualquier embarazo. Los pro abortistas insisten en combatir los embarazos no deseados con abortos todavía menos deseados y con bastantes más efectos secundarios negativos que el llevar a término un embarazo imprevisto y dar a luz a un hijo aunque sea dado en adopción.

La mayoría de mujeres que optan por abortar ante un embarazo no deseado, lo hacen presionadas por personas allegadas o por problemas de carácter social o económico. La mayoría de ellas refiere que si sus circunstancias hubieran sido otras, habrían tenido a su bebé. El 70% afirma que jamás volverían a abortar por muy adversas que fueran las circunstancias.

Son muchos los motivos que pueden hacer que una mujer se plantee la opción de abortar en una sociedad donde el aborto es legal y considerado como un medio por el cual la mujer es liberada de las cadenas de su feminidad. En el fondo de estas decisiones se suele encontrar la falta de apoyo por parte del padre del bebé o de los familiares y amigos más allegados y también por parte de la sociedad que, en lugar de buscar medios para ayudar a las mujeres en su maternidad deseada, invierte recursos humanos y económicos en clínicas donde llevar a cabo los abortos no deseados.

No se ha publicado en la prensa científica ningún estudio acerca de las supuestamente gravísimas y más que “evidentes” consecuencias de completar hasta el parto un embarazo no deseado en un principio. Pero, por desgracia, la abundancia de víctimas supervivientes del aborto, está proporcionando datos suficientes como para continuar afirmando, confirmando y reafirmando lo expuesto en este artículo: el aborto es una amenaza para la integridad física y psicológica de la mujer.

Para concluir este artículo, recomiendo la lectura del texto:

El proyecto Raquel: Fe en acción, un Ministerio de compasión y solicitud

Que pueden encontrar en la dirección:

http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/raquel-fe.html

Bibliografía

A) ARTÍCULOS Y COMUNICACIONES

1. Gómez Lavín, Carmen, Consecuencias psicopatológicas del aborto en la mujer, Comunicación presentada en el I Simposium Europeo de Bioética, Santiago de Compostela, V-1993.
http://www.bioeticaweb.com/Inicio_de_la_vida/consecuencias_psicopatologicas_d.htm
(2002-03-23)

2. Thorn, Vicky, El Proyecto Rachel, en VIDA HUMANA INTERNACIONAL
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/raquel.html

3. ¿Qué es el Síndrome post aborto?
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/sindrome.html

4. Los pro abortistas reconocen que existe el Síndrome post aborto
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/reconocen.html

5. Dr. Alberto Iglesias, El Síndrome post aborto en la mujer
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/sindrome_mujer.html

6. Dr. Edgar Hernández Gálvez, Síndrome post aborto
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/galvez.html

7. Dr. Pablo Verdier, El Síndrome post aborto: ¿Porqué se diagnostica menos de lo que se debería?
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/diagnostica.html

8. Dr. Pablo Verdier, Subtipos clínicos del síndrome post aborto
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/subtipos.html

9. Dra Anne Speckhard, Ph. D., ¿Qué dicen las estadísticas?
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/sindrome_estadisticas.html

10. Seis pasos hacia la sanación después del aborto
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/pasos.html

11. Burke Theresa., Reardon David C., Abortion Trauma and Child Abuse, en Post-Abortion Review, Volume 6, number 1 (winter 1998)
http://www.afterabortion.org/PAR/V6/n1/ChildAbuseReenactment.htm
(2002-03-23)

12. Reardon, D.C, Ph.D., Abortion is four times deadlier than childbirth, en Post-Abortion Review, Volume 8, number 2 (spring 2000)
http://www.afterabortion.org/PAR/V8/n2/finland.html
(2002-03-23)

13. Rue, Vincent M, Ph.D., The psychological safety of abortion: the need for reconsideration, en en Post-Abortion Review, Volume 5, number 4 (fall 1997)
http://www.afterabortion.org/PAR/V5/n4/Rue.htm
(2002-03-23)

14. Sobie, Amy R., The risks of choice, en Post-Abortion Review, Volume 8, number 3 (summer 2000)
http://www.afterabortion.org/PAR/V8/n3/abortionrisks.html
(2002-03-23)

15. Sobie, Amy R., Reardon David C., Ph.D., Detrimental effects of adolescent abortion, en Post-Abortion Review, Volume 9, number 1 (winter 2001)
http://www.afterabortion.org/PAR/V9/n1/teens_vs_older.html
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16. 15th study links abortion and substance abuse, en Post-Abortion Review, Volume 8, number 1 (winter 2000)
http://www.afterabortion.org/PAR/V8/n1/substanceabuse.html
(2002-03-23)

17. Abortions vs. Childbirth, en Post-Abortion Review, Volume 8, number 3 (summer 2000)
http://www.afterabortion.org/PAR/V8/n3/mentalhealthstudy.html
(2002-03-23)

B) PÁGINAS DE ORGANIZACIONES DE AYUDA A LA MUJER QUE HA ABORTADO

18. Instituto de investigaciones para la recuperación del aborto
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/recuperacion.html

19. WEBA
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/sufrido.html

20. Elliot Institute
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/elliot.html

21. Sobrevivientes del aborto
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/saa.html
C) TESTIMONIOS DE MUJERES QUE HAN SUFRIDO UN ABORTO

22. Testimonios de mujeres que han abortado:
http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/testimonios_mujeres.html

23. Amy Sobie, David C. Reardon, Ph.D., A generation at risk: how teens are manipulated into abortion, en Post-Abortion Review, Volume 8, number 1 (winter 2000)
http://www.afterabortion.org/PAR/V8/n1/teensabortion.html
(2002-03-23)

24. Cindy Hendrickson, Consequences, en Post-Abortion Review, Volume 5, number 2 (spring 1997)
http://www.afterabortion.org/PAR/V5/n2/consequences.htm
(2002-03-23)

25. Karen Temple, Finding real place, en Post-Abortion Review, Volume 9, number 1 (winter 2001)
http://www.afterabortion.org/PAR/V9/n1/testimony91.html
(2002-03-23)

26. Sally Garneau, The Choice, en Post-Abortion Review, Volume 6, number 3 (summer 1998)
http://www.afterabortion.org/PAR/V6/n3/TESTIMONY.HTM
(2002-03-23)

27. Terri Hurst, Never Again, en Post-Abortion Review, Volume 5, number 3 (summer 1997)
http://www.afterabortion.org/PAR/V5/n3/neveragain.htm
(2002-03-23)

28. Theresa Karminski Burke, Ph.D., When de Doll Breaks, en Post-Abortion Review, Volume 6, number 1 (winter 1998)
http://www.afterabortion.org/PAR/V6/n1/DollHeads.htm
(2002-03-23)

D) Páginas web de interés

Página web del Elliot Institute (ayuda a la mujer que ha sufrido un aborto):
http://www.afeterabortion.org

Página web de Vida Humana Internacional:
http://www.vidahumana.org

Página de la Asociación Canaria de Bioética (ACABI):
http://www.bioeticaweb.com

María Valent
maria_valent@hotmail.com

7 de marzo

12:00 H.

Plaza de la Virgen

Valencia

Concentración por la Vida

El ADN: Argumento científico para poner fin a los abortos

Por Joseph A. Wottering

En años recientes las agencias de policía y de investigaciones, en EE.UU. y en otros países por todo el mundo, han comenzado a depender mucho del uso del ADN (Ácido Desoxirribonucleico), que se encuentra en cada célula humana, como la manera infalible de identificar a cada ser humano que haya vivido, que vive ahora o que vivirá en el futuro. La ciencia asegura ahora a la ley que el ADN de cada ser humano es absolutamente único e individual para siempre.

El 29 de Abril de 1991 la cadena de TV CNN dio a conocer que el ejército de los EE.UU. ha reconocido la infalibilidad del ADN como medio de identificar a los humanos, y está en proceso de cambiar las tradicionales medallas de identificación por un sistema identificador ADN, que incluiría muestras de sangre. Las células retenidas en estas muestras serían suficientes, para poder hacer una identificación positiva del ser humano al cual pertenecía esa sangre.

Por añadidura, un experto militar indicó durante el programa de televisión de CNN ya mencionado, que EE.UU. utilizó ese sistema de identificación ADN por lo menos parcialmente, en la guerra “Tormenta del Desierto”, y así se pudieron identificar piernas y otras partes del cuerpo, cosa que no hubiera sido posible lograr con los métodos antiguos.

Aún más importante, la maravilla científica del ADN establece positivamente el hecho, de que por mandato de la naturaleza, la primera célula humana viviente, que se forma cuando el espermatozoide del hombre penetra el óvulo de la mujer, contiene un ADN que es exclusivo del nuevo ser humano al cual pertenece. Es indiscutible y demostrable que este ADN es diferente al ADN de los padres.

Por lo tanto, desde el comienzo de esta primera célula en adelante, existe un nuevo y totalmente diferente ser humano. Si se destruye esa célula o las que después se desarrollarán, puesto que ese ADN humano no ha existido antes ni volverá a existir otra vez, sería como destruir para siempre toda una especie. Además, puesto que la ciencia del ADN establece que esta primera célula humana y todas las que después se forman sin duda alguna no son parte del cuerpo de otra persona, es muy reprensible que un gran número de mujeres en el mundo, sin razón, rehusen aceptar la infalibilidad del ADN como prueba de que desde su primera célula, el embrión en su vientre no es, con absoluta seguridad, parte de su cuerpo. Con esto se anula el argumento de que “soy libre de escoger lo que haga con mi propio cuerpo”.

Por supuesto, comprendemos esta postura tan deshonesta al tomar en cuenta el hecho de que según nuestras leyes, el destruir una vida humana inocente es asesinato, y el asesinato premeditado se castiga con la pena de muerte. Todos los métodos de aborto obviamente son siempre premeditados. ¿Por qué a la matanza de un inocente ser que se puede identificar como humano se le llama aborto y no asesinato? Ni la ciencia ni nuestras cortes han dado respuesta a esta pregunta. Ni siquiera han tratado de dar una explicación seria públicamente. Hasta ahora las cortes sencillamente han permitido estos asesinatos de hecho, pero ahora el ejército ha dado su aprobación a la infalibilidad del ADN como medio de identificación, confirmando el hecho de que se trata de un ser humano desde las primeras células.

Está claro pues, que comienza una nueva vida humana en el instante mismo de la concepción. Esto no es ya solamente la posición mantenida durante miles de años por todas las principales religiones, ahora es un hecho científico probado y aceptado, que se usa constantemente en beneficio de la dignidad de los muertos, de los derechos de los inocentes y de la seguridad de la sociedad en general, excepto en el caso de los que están por nacer. Solamente a ellos se les han negado todos los maravillosos beneficios que se derivan de la ciencia del ADN, a pesar de que como prueba éste, son seres humanos únicos e irremplazables, y el quitarles la vida es asesinato por definición. El aborto legalizado es una contradicción. En vista de todos estos hechos nos preguntamos: ¿cuanto tiempo más permitirá EE.UU. que su historia quede manchada por semejante contradicción?

7 de marzo

12:00 H.

Plaza de la Virgen

Valencia

Concentración por la VIDA

Fuente: Vida Humana Internacional

Aborto en casos de abuso sexual

“¿Cómo pueden negarle un aborto a una niña de doce años que ha sido víctima del incesto?” se queja un indignado partidario del aborto. “Y como puede llamarse a usted misma una amante cristiana si puede forzar a la víctima de una violación violenta a dar a luz al hijo del violador?” Cada partidario pro-vida ha escuchado estos mismos desafíos de una forma u otra. Estas son preguntas emocionalmente cargadas, diseñadas para probar: 1) que los partidarios pro-vida son insensibles “amantes de fetos”, 2) o, con una ética inconsistente, permitir el aborto para algunas circunstancias, pero no en otras.

Desafortunadamente, muchas personas pro-vida tienen dificultad en responder a estos desafíos porque el asunto de los embarazos por asaltos sexuales es algo ampliamente incomprendido. Típicamente, ambos lados del debate aceptan la presunción de que las mujeres con embarazos debidos a asaltos sexuales querrían un aborto y que el aborto de alguna forma las ayudaría a recobrarse del asalto. Así, las personas pro-vida se quedan en la posición incómoda de que la santidad de la vida es más importante que las necesidades de las víctimas de asaltos sexuales con quienes todos simpatizamos con toda justicia.

Pero de hecho, el bienestar de la madre y del niño nunca están en conflicto, ni siquiera en casos de asaltos sexuales. Tanto la madre como el niño son ayudados al preservar la vida, al no perpetuar la violencia. La razón por la que la mayor parte de la gente alcanza la conclusión equivocada acerca del aborto en casos de violación e incesto es que las verdaderas experiencias de las víctimas de asalto sexual que se han embarazado, son dejadas de lado siempre. Muchas personas, incluyendo las víctimas de asalto sexual que no se embarazaron, han formado opiniones basadas en prejuicios y temores que están desconectadas de la realidad.

Por ejemplo, se asume comúnmente que las víctimas de violación que se embarazan querrían naturalmente tener abortos. Pero en un estudio importante de víctimas embarazadas de violaciones hecho por la Dra. Sandra Mahkorn se encontró que 75 a 85 por ciento escogieron contra el aborto.(1) Esta evidencia debería hacer que la gente se detenga y reflexione en la presunción de que el aborto es deseado o incluso que es lo mejor para las víctimas del asalto sexual.

Muchas razones se dan para no abortar. Primero, aproximadamente el 70 por ciento de todas las mujeres creen que el aborto es inmoral. Aproximadamente el mismo porcentaje cree que el aborto sería otro acto de violencia perpetrado contra sus cuerpos y sus hijos.

Segundo, algunas creen que la vida de sus niños tiene un significado intrínseco o un propósito que ellas aún no entienden. Este niño fue traído a sus vidas por un acto horrible, repulsivo. Pero tal vez Dios, o el destino, usará a los niños para un propósito más grande. El bien puede venir de un mal.

Tercero, las víctimas de un asalto muchas veces se vuelven introspectivas. Su sentido del valor de la vida y el respeto a otros se hace mayor. Ellas han sido victimizadas, y la idea de que se pueden volver el verdugo de su propio e inocente hijo a través del aborto es repulsivo.

En cuarto lugar, al menos a un nivel inconsciente, la víctima puede sentir que si ella puede superar el embarazo, ella habrá conquistado la violación. Al dar a luz, ella reclamará algo de su autoestima perdida. Dar a luz, especialmente cuando la concepción no fue deseada, es un acto totalmente desinteresado, un acto generoso, un despliegue de coraje, fuerza y honor. Es la prueba de que ella es mejor que el violador. Mientras él fue egoísta, ella puede ser generosa. Mientras él destruyó, ella puede dar cuidados. Si dar a luz construye el auto respecto, ¿qué hay acerca del aborto? Esta es una cuestión que muchas personas no consideran. En vez de eso, la mayoría de la gente asume que un aborto al menos ayudará a la víctima de violación a poner atrás el asalto y continuar con su vida. Pero al saltar a esta conclusión el público está adoptando un punto de vista no realista respecto al aborto.

El aborto no es una cirugía mágica que regresa el tiempo y hace que una mujer se “desembarace”. En vez de eso, es un evento real que siempre es estresante y muchas veces traumático. Una vez aceptado que el aborto es en si mismo un evento con ramificaciones en la vida de una mujer, entonces debemos mirar cuidadosamente a las especiales circunstancias de una víctima de violación embarazada. ¿Podrá un aborto en verdad consolarla, o solo causará más dolor a su ya golpeada psiquis?

Al contestar a esta pregunta, es de ayuda, el empezar por notar que muchas mujeres reportan que sus abortos se sintieron como formas degradantes y brutales de violación médica. (2) Esta asociación entre el aborto y la violación no es difícil de entender.

El aborto involucra un examen doloroso de los órganos sexuales de una mujer por un extraño enmascarado que está invadiendo su cuerpo. Una vez que ella se encuentra en la tabla de operaciones, ella pierde el control sobre su cuerpo. Si ella protesta y pide a aborcionista que pare, probablemente se la ignorará y se le dirá “Es demasiado tarde para que cambie de opinión. Esto es lo que quería. Tenemos que terminar ahora.” Y mientras ella yace ahí tensa y desvalida, la vida escondida dentro de ella es literalmente succionada fuera de su útero. La diferencia? En un asalto sexual, a una mujer le roban su pureza, en esta violación médica a ella le roban su maternidad.

Esta asociación experimental entre el aborto y el asalto sexual es muy fuerte para muchas mujeres. Es especialmente fuerte para mujeres que han tenido una historia previa de asalto sexual, esté o no la mujer embarazada como resultado del asalto (3). Esta es solo una razón de porque las mujeres con una historia de asalto sexual son proclives a experimentar una mayor angustia durante y después del aborto que otras mujeres.

Segundo, investigaciones muestran que después de cualquier aborto es común para las mujeres el experimentar culpabilidad, depresión, sensaciones de estar “sucia”, resentimiento contra los hombres y baja autoestima. Lo que es más significativo es que esas sensaciones son idénticas a las que las mujeres sienten típicamente luego de una violación. El aborto, entonces, solo se suma y acentúa las sensaciones traumáticas asociadas con el asalto sexual. Más que eliminar las cargas psicológicas de la víctima de asalto sexual, el aborto se suma a ellas.

Esta es la experiencia de Jackie Bakker, quien reporta: “Descubrí muy pronto que las consecuencias de mi aborto continuaron mucho después que el recuerdo de mi violación se había desvanecido. Me sentí vacia y horrible. Nadie me dijo acerca del dolor interno que causaría pesadillas y profundas depresiones. Ellos solo me dijeron que después del aborto podría continuar mi vida como si nada hubiera pasado.”

Los que alientan el aborto muchas veces lo hacen porque se sienten incómodos en tener que tratar con víctimas de la violación, o tal vez por prejuicios contra las víctimas a quienes ven como “culpables por dejar que les sucediera.” El deshacerse del embarazo es una forma de esconder el problema. Es el camino “rápido y sencillo” de evitar el tener que enfrentar las verdaderas necesidades emocionales, sociales y financieras de la mujer.

De acuerdo a Kathleen DeZeeuw, “He sobrevivido la violación y también he criado a un hijo “concebido en una violación”, me siento personalmente asaltada e insultada cada vez que escucho que el aborto debería ser legal en el caso de violación e incesto. Siento que somos usadas por los pro-aborcionistas para promover el aborto, incluso a pesar de que no nos han pedido que demos nuestra opinión.

El caso contra el aborto de embarazos por incesto es aún más fuerte.

Los estudios muestran que las víctimas de incesto raramente acceden en forma voluntaria a un aborto (4). En vez de ver el embarazo como indeseado, es más común que la víctima de incesto vea el embarazo como una forma de parar la relación incestuosa porque el nacimiento de su hijo expondrá a la luz la actividad sexual. Es más probable que ella también vea el embarazo como una esperanza de tener un hijo con quién establecerá una verdadera relación afectiva, una muy diferente de la relación de explotación en la cual se encontraba atrapada.

Pero mientras las víctimas de incesto pueden atesorar su embarazo porque ofrece una esperanza de liberación, y la esperanza de encontrar amor, su embarazo es una amenaza para el abusador. También es una amenaza para el secreto patológico que puede incluir a otros miembros de la familia quienes están asustados de reconocer que el abuso está ocurriendo. Ya que esta es una amenaza doble, las víctimas pueden ser obligadas a un aborto no deseado tanto por parte del abusador como de otros miembros de la familia.

Por ejemplo, Edith Young, una víctima de incesto de 12 años de edad se embarazó de su padrastro, y escribe veinticinco años después del aborto de su hijo: “Al pasar de los años he estado deprimida, suicida, furiosa, ultrajada, sola, y he tenido un sentimiento de pérdida… El aborto que iba a ser por “mi mejor interés” no lo fue. Tanto como puedo expresar, solo salvó sus reputaciones, resolvió sus problemas, y permitió que sus vidas continuaran alegremente… Mi hija, como extraño a mi hija. La extraño sin importar la razón de su concepción.”

Los proveedores del aborto, quienes ignoran esta evidencia, y se no se molestan en entrevistar a menores que se presentan para abortos por signos de coerción o incesto, están en realidad contribuyendo al abuso de jóvenes niñas. No solo le están robando a la víctima su hijo, están escondiendo el crimen, incitando al perpetrador, y devolviendo la víctima al abusador de forma que la explotación continúe.

Finalmente, debemos reconocer que los niños concebidos a través del asalto sexual también tienen una voz que merece ser escuchada. Julie Makimaa, concebida en un acto de violación, trabaja diligentemente contra la percepción de que el aborto es aceptable o incluso necesario en casos de asalto sexual. Mientras que es compasiva al sufrimiento que su madre en las manos de su atacante, Julie también está muy orgullosa de su valor y generosidad.

Respecto a su propia percepción de su origen, Julie proclama: “No me importa como empecé. Lo que importa es en lo que me he convertido.”

Ese es un eslogan con el cual todos podemos vivir.

D. Reardon.

Referencias

1. Mahkorn, “Pregnancy and Sexual Assault,” The Psychological Aspects of Abortion, eds. Mall & Watts, (Washington, D.C., University Publications of America, 1979) 55-69.

2. Francke, The Ambivalence of Abortion (New York: Random House, 1978) 84-95, 167.; Reardon, Aborted Women – Silent No More (Chicago: Loyola University Press, 1987), 51, 126.

3. Zakus, “Adolescent Abortion Option,” Social Work in Health Care, 12(4):87 (1987).

4. Maloof, “The Consequences of Incest: Giving and Taking Life” The Psychological Aspects of Abortion (eds. Mall & Watts, Washington, D.C., University Publications of America, 1979) 84-85.

Publicada originalmente en The Post-Abortion Review 2(1) Winter 1994.

Copyright 1994 Elliot Institute

Elliot Institute, PO Box 7348, Springfield, IL 62791-7348 Información adicional puede encontrarse en http://www.afterabortion.org/.

7 de marzo

12:00 H.

Plaza de la Virgen

Valencia

Concentración por la VIDA

El Aborto también daña a la mujer

Una nueva estrategia para propagar el movimiento provida, incidiendo en los perjuicios que el aborto causa a la mujer, la segunda víctima de las leyes y la mentalidad antivida.

El aborto, en la mayor parte del mundo, ha sido legalizado basándose en dos razones falsas:

– Una de ellas dice que el aborto únicamente destruye “un grupo de células”, no una vida humana.

– La segunda razón es que el aborto es seguro, y que ayuda a la mujer a controlar y mejorar su vida.

Durante las últimas dos décadas, el movimiento pro-vida ha concentrado todos sus esfuerzos para probar que la primera de estas razones no es válida. Millones de dólares se han invertido en campañas publicitarias, libros, anuncios, e importantes películas como El Grito Silencioso, para demostrar a la gente que el niño no-nacido es una vida humana.

Estos esfuerzos informativos, han tenido un gran éxito. Encuestas de opinión pública muestran que el 65% o más de la población, piensan que el aborto es moralmente malo, sin embargo, muchos dentro de este mismo grupo creen que debe ser legalizado. Estudios muestran que aún en mujeres que han practicado un aborto, aproximadamente el 70% creen que el aborto es moralmente malo, o por lo menos un mal comportamiento. Estas mujeres eligen el aborto, no porque estén conscientes o no de su derecho a abortar, pero piensan que no tienen otra opción.

La gran mayoría de las personas saben que el aborto es quitarle la vida a un ser humano. Incluso muchos abortistas admiten esta verdad y por lo tanto, han dejado de defender la idea de que el aborto es solo destruir un”grupo e células” y la han cambiado por el siguiente reclamo: “Los derechos y necesidades de la mujer son más importantes que los derechos de un feto”

Una nueva estrategia

En todo esto, hay una lección importante que aprender:

Todos los esfuerzos que se realicen para sensibilizar a las personas en cuanto a demostrar que el bebe es un ser humano desde su concepción, motivará a los que están a favor de la vida, pero estos esfuerzos no tendrán ningún efecto en aquellos que defienden el aborto. Estas personas han endurecido su corazón hacia el “feto”. Biológicamente, pueden aceptar que sea un ser humano, pero están convencidos que el niño no-nacido es menos importante que la mujer. Cualquier información que se presente, no los hará cambiar su posición.

La lucha de los abortistas está enfocada totalmente hacia la mujer. Por lo tanto, la única manera de luchar contra ellos, es enfocar los esfuerzos pro-vida hacia la mujer. Es necesario cambiar el debate del aborto y discutir sobre su mismo punto de fuerza: los intereses de la mujer.

Por lo tanto, se deben concentrar todos los esfuerzos pro-vida en probar que la segunda razón para hacer legal el aborto es falsa, el aborto no es seguro. El decir que “el aborto es seguro” es la razón más fuerte de los abortistas.

El aborto lastima a la mujer. En muchos casos, ocasiona un daño irreparable a la función reproductiva de la mujer. En los últimos diez años, se ha comprobado que tiene graves daños psicológicos y emocionales.

En muchos casos, el trauma post-aborto es psicológicamente devastador, afectando sus relaciones familiares, amistades e incluso laborales.

Actitudes frente al aborto

Los psicólogos nos describen tres niveles de conciencia moral o actitudes hacia el problema del aborto:

– En el más bajo nivel es cuando afecta únicamente a uno mismo.
– El segundo nivel es cuando afecta a alguna persona cercana: familiares, amigos o conocidos.
– El tercer nivel es cuando afecta a personas ajenas, desconocidas, no nacidas.

Es en este tercer nivel donde el movimiento pro-vida está trabajando. Todos los argumentos a favor del niño no nacido son efectivos para las personas con éste nivel moral.

Para sensibilizar a las personas del primero y segundo nivel, se deben informar todos los riesgos y problemas que causa el aborto a mujeres adultas y adolescentes. Presentar el daño que puede hacer el aborto a sus hijas, esposas o novias. En caso que una mujer considere el aborto, que este enterada de lo que le puede afectar a sí misma.

En el caso del padre de una adolescente embarazada de catorce años, él solo está preocupado por la situación de su hija y no de su nieto al cual lo considera todavía como algo abstracto. Lo único que él puede ver en ese momento es que el embarazo destruye los sueños del futuro de su hija, perdiendo todas las oportunidades y retos que la vida le puede presentar. Aunque su hija quisiera tener al bebe, consideraría la opción del aborto por su “propio bien” pues pensaría que el conservar al bebe, es solamente una “fantasía juvenil”.

Para poder convencer a estos padres, no es suficiente darles datos acerca del desarrollo del bebe, sino los efectos destructivos que provoca el aborto en las adolescentes. Deben estar informados de los riesgos de un daño permanente en el aparato reproductivo y de los traumas psicológicos post-aborto.

Los familiares de adolescentes embarazadas deben saber que más del 90% de las mujeres que han abortado tienen problemas de autoestima. Cerca del 50% han incrementado el uso de drogas y alcohol. El 60% han tenido tendencias a suicidarse. Otros problemas son promiscuidad, depresión, problemas de concentración, tensión emocional, stress y cambios de personalidad entre otros problemas.

En el momento en que una adolescente está embarazada, se encuentra en la decisión de tener al bebe o realizar un aborto, es una decisión entre tener al bebe o… tener una experiencia traumática.

El 52% de las mujeres que han abortado, reportan que han sido “forzadas por alguien”. Es indispensable educar a este “alguien” acerca de los riesgos del aborto, ya que están lastimando a las personas que aman por quererlas ayudar. Mientras no se logre que los padres, novios, consejeros o médicos estén conscientes del peligro del aborto para la mujer, seguirá habiendo “abortos por tu propio bien”.

Una estrategia – muchas victorias

La estrategia es simple: Realizar todos los esfuerzos para informar y convencer a todo el público, acerca de los peligros que representa el aborto en la salud mental, emocional y física de la mujer. El enfoque principal es sobre la mujer.

Esta estrategia tendrá varios efectos:

1) El conocimiento de los riesgos del aborto, hará que disminuya el número de abortos. Familiares, amigos y novios, dejarán de presionar a la mujer para que aborte por su “propio bien”.

2) Si los efectos post-aborto se documentan perfectamente, las mujeres que sufren este trauma, tendrán el valor para rechazar la falsa información que les puedan dar las clínicas o consejeros abortistas.

3) En el momento en que se publiquen los efectos del aborto, muchas mujeres que han abortado, podrán entender las causas de sus problemas psicológicos y recurrirán a programas de tratamiento y ayuda post-aborto, así como contar con una ayuda espiritual y psicológica. Estas mismas mujeres ayudarán a los movimientos pro-vida, ya que ellas mismas hablarán de los efectos negativos del aborto.

4) Hasta el momento, muchas personas están convencidas por los abortistas de que el aborto “ayuda a la mujer”. Pero en el momento que se den cuenta que la realidad es que sí daña a la mujer, entonces matar bebes que no han nacido no tiene ningún sentido.

5) Se podrán demandar derechos para la mujer que ha abortado. Que cuenten con la ayuda necesaria para todos los tratamientos que requiera

6) Al presentar información a los políticos que entran en sus nuevos cargos, que estudios han demostrado que el aborto es peligroso para la mujer y le ocasiona diversos problemas de salud, se puede lograr que tomen una actitud de rechazo hacia las posturas abortistas.

7) Si los riesgos que produce el aborto están perfectamente documentados, los jueces que decidan si se debe practicar o no el aborto, tenderán a defender los derechos de la mujer y de los niños.

Que el aborto no sea una opción

No debemos olvidar que lo más importante que se quiere lograr es que además de que el aborto no sea legal, sea “impensable”.

Lograr cambiar la percepción que tiene la gente de que el aborto es “seguro y legal”. Debemos convencer al público que aún aunque el aborto sea legal, jamás será seguro.

Nuestro ideal es que toda persona que se compadezca de una joven que está embarazada, nunca se atreva a aconsejarla que aborte, ya que está perfectamente informada y consciente de los daños espirituales, físicos y emocionales que le provocará después..

Lograr que todas las personas crean que la verdad fundamental es que cuando lastimamos a un bebe que no ha nacido, también lastimamos a su mamá y lo contrario: cuando ayudamos a la madre, también ayudamos al bebe. Por lo tanto, la solución de un embarazo no deseado, o de una adolescente embarazada, no es el aborto, sino estar bien informada acerca de los daños que le ocacionará a ella misma y a las personas que la quieren.

C. Reardon (con la colaboración de Álvaro Fernández).

7 de marzo

12:00 H.

Plaza de la Virgen

Valencia

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