Arrestan nueve a cristianos que celebraban la Navidad

La Asamblea General de la ONU adoptó el 17 de diciembre pasado una resolución condenando la violación a los derechos humanos en Irán

El régimen iraní arrestó el 25 de diciembre a un grupo de nueve cristianos en el día de Navidad, en una casa utilizada como lugar de oración, ubicada en la ciudad de Shiraz, en el sur del país.

Lo indicó el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI) en su web, precisando que los fieles se habían reunido el pasado viernes 25 de diciembre para celebrar la Navidad, cuando los agentes de inteligencia y seguridad allanaron el domicilio.

Los oficiales del MOIS (agencia de inteligencia iraní) armados saquearon el domicilio y confiscaron diferentes artículos.

Los detenidos fueron Mohsen Javadi, Elaheh Izadi, Ahmad Golshani Nia, Reza Mohammadi, Mahmoud Salehi, Moussa Sari Pour, Alireza Ali Qanbari y Mohammad Reza Soltanian. No se reveló la identidad de la novena persona.

Dos días antes, el miércoles 23 de diciembre, agentes de la central ciudad de Isfahan arrestaron al cristiano Meysam Hojjati, en un allanamiento en su domicilio. El hombre fue golpeado y esposado mientras que su casa fue saqueada por cuatro agentes del MOIS. Sus libros, computadora, teléfono móvil e incluso su árbol de Navidad fueron confiscados.

Al conocer la noticia de los cristianos arrestados, Shahin Gobadi, integrante del Comité de Asuntos Exteriores del CNRI declaró: “Ha habido un deterioro constante y abusos contra los derechos humanos en Irán durante el mandato de Hassan Rohani, incluyendo ejecuciones y represión sobre minorías religiosas y étnicas”.

En las Naciones Unidas
De otro lado, el jueves 17 de diciembre pasado, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución condenando firmemente la brutal y sistemática violación a los derechos humanos en Irán, particularmente las ejecuciones masivas y arbitrarias, el aumento en la violencia y la discriminación contra mujeres, minorías étnicas y minorías religiosas. Esta es la resolución número 62 que condena las violaciones a los derechos de parte del régimen.

La Sra. Maryam Rajavi presidenta electa del CNRI celebró la resolución y dijo: “el incremento a las violaciones contra los derechos humanos en Irán y las condenas al régimen de parte del organismo más importante del mundo durante años consecutivos en las últimas tres décadas indican claramente que este régimen no tiene lugar en la comunidad internacional.

Y con motivo del año nuevo, la presidenta del CNRI envió un mensaje en el que recuerda que el nacimiento de Jesucristo, que coincide este año con el cumpleaños del profeta Mahoma. Recuerda además la frase de Jesús ‘amarás al prójimo como a ti mismo’ y la del Corán ‘Os enviamos como muestra de misericordia para la humanidad’.

“Este es el mensaje de todas las religiones y por tanto la coincidencia de estos dos natalicios es una celebración de la hermandad entre naciones” dijo.

“Saludamos también –prosigue el mensaje– a la Virgen María, símbolo de amor y sacrificio descrita en la Biblia como ‘amada por Dios’.

El mensaje concluye invitando “a la comunidad internacional a formar un frente internacional contra la dictadura religiosa en Irán y sus satélites y milicias en Siria e Irak, y para luchar contra el extremismo islámico, enemigo de los verdaderos musulmanes, cristianos y de todos los seguidores de cualquier religión”.

Zenit

Redcoon: Retiren la publicidad de los Reyes Magos como delincuentes

Redcoon: Retiren la publicidad de los Reyes Magos como delincuentes

Dicen que los Reyes Magos no son trigo limpio. Pidan perdón a los millones de niños que esperan los regalos de los mismos. A la vez que a los creyentes. http://www.redcoon.es/rc-navidad2015?refId=emas&xtor=ES-182-[Newsletter_…

Santos Inocentes Mártires

El día de hoy se conmemora a los Niños Inocentes que el cruel Herodes mandó matar.

Según señala el Evangelio de San Mateo, Herodes llamó a los Sumos Sacerdotes para preguntarles en qué sitio exacto iba a nacer el rey de Israel, al que habían anunciado los profetas. Ellos le contestaron: “Tiene que ser en Belén, porque así lo anunció el profeta Miqueas diciendo: “Y tú, Belén, no eres la menor entre las ciudades de Judá, porque de ti saldrá el jefe que será el pastor de mi pueblo de Israel” (Miq. 5, 1).

Entonces Herodes se propuso averiguar exactamente dónde estaba el niño, para después mandar a sus soldados a que lo mataran. Y fingiendo dijo a los Reyes Magos: – “Vayan y averiguen acerca de ese niño, cuando lo encuentren regresan y me lo informan, para ir yo también a adorarlo”. Los magos se fueron a Belén guiados por la estrella que se les apareció otra vez, al salir de Jerusalén, y llenos de alegría encontraron al Divino Niño Jesús junto a la Virgen María y San José; lo adoraron y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra. En sueños recibieron el aviso divino de que no volvieran a Jerusalén y regresaron a sus países por otros caminos, y el pérfido Herodes se quedó sin saber dónde estaba el recién nacido. Esto lo enfureció hasta el extremo, por lo que rodeó con su ejército la pequeña ciudad de Belén, y dio la orden de matar a todos los niñitos menores de dos años, en la ciudad y alrededores.

El mismo evangelista San Mateo afirmará que en ese día se cumplió lo que había avisado el profeta Jeremías: “Un griterío se oye en Ramá (cerca de Belén), es Raquel (la esposa de Israel) que llora a sus hijos, y no se quiere consolar, porque ya no existen” (Jer. 31, 15).

Homilía del papa Francisco en la fiesta de la Sagrada Familia

Sagrada Familia

Las Lecturas bíblicas que hemos escuchado nos presentan la imagen de dos familias que hacen su peregrinación hacia la casa de Dios. Elcaná y Ana llevan a su hijo Samuel al templo de Siló y lo consagran al Señor (cf. 1 S 1,20- 22,24-28). Del mismo modo, José y María, junto con Jesús, se ponen en marcha hacia Jerusalén para la fiesta de Pascua (cf. Lc 2,41-52).

Podemos ver a menudo a los peregrinos que acuden a los santuarios y lugares entrañables para la piedad popular. En estos días, muchos han puesto en camino para llegar a la Puerta Santa abierta en todas las catedrales del mundo y también en tantos santuarios. Pero lo más hermoso que hoy pone de relieve la Palabra de Dios es que la peregrinación la hace toda la familia. Papá, mamá y los hijos, van juntos a la casa del Señor para santificar la fiesta con la oración. Es una lección importante que se ofrece también a nuestras familias. Es más, podemos decir que la vida de la familia es un conjunto de pequeñas y grandes peregrinaciones.

Por ejemplo, cuánto bien nos hace pensar que María y José enseñaron a Jesús a decir sus oraciones, y esta es una peregrinación, la peregrinación de la educación a la oración. Y también nos hace bien saber que durante la jornada rezaban juntos; y que el sábado iban juntos a la sinagoga para escuchar las Escrituras de la Ley y los Profetas, y alabar al Señor con todo el pueblo. Y, durante la peregrinación a Jerusalén, ciertamente han rezado cantando con las palabras del Salmo: «¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”. Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén» (122,1-2).

Qué importante es para nuestras familias peregrinar juntos, caminar juntos para alcanzar una misma meta. Sabemos que tenemos un itinerario común que recorrer; un camino donde nos encontramos con dificultades, pero también con momentos de alegría y de consuelo. En esta peregrinación de la vida compartimos también el tiempo de oración. ¿Qué puede ser más bello para un padre y una madre que bendecir a sus hijos al comienzo de la jornada y cuando concluye? Hacer en su frente la señal de la cruz como el día del Bautismo. ¿No es esta la oración más sencilla de los padres para con sus hijos? Bendecirlos, es decir, encomendarles al Señor, –como hicieron Elcaná y Ana, José y María– para que sea él su protección y su apoyo en los distintos momentos del día. Qué importante es para la familia encontrarse también en un breve momento de oración antes de comer juntos, para dar las gracias al Señor por estos dones, y para aprender a compartir lo que hemos recibido con quien más lo necesita. Son pequeños gestos que, sin embargo, expresan el gran papel formativo que la familia desempeña en la peregrinación de todos los días.

Al final de aquella peregrinación, Jesús volvió a Nazaret y vivía sujeto a sus padres (cf. Lc 2,51). Esta imagen tiene también una buena enseñanza para nuestras familias. En efecto, la peregrinación no termina cuando se ha llegado a la meta del santuario, sino cuando se regresa a casa y se reanuda la vida de cada día, poniendo en práctica los frutos espirituales de la experiencia vivida. Sabemos lo que hizo Jesús aquella vez. En lugar de volver a casa con los suyos, se había quedado en el Templo de Jerusalén, causando una gran pena a María y José, que no lo encontraban. Por su «aventura», probablemente también Jesús tuvo que pedir disculpas a sus padres. El Evangelio no lo dice, pero creo que lo podemos suponer. La pregunta de María, además, manifiesta un cierto reproche, mostrando claramente la preocupación y angustia, suya y de José. Al regresar a casa, Jesús se unió estrechamente a ellos, para demostrar todo su afecto y obediencia. También forman parte de la peregrinación de la familia estos momentos que, con el Señor, se transforman en oportunidad de crecimiento, en ocasión para pedir perdón y recibirlo, de demostrar el amor y la obediencia.

Que en este Año de la Misericordia, toda familia cristiana sea un lugar privilegiado de esta peregrinación en el que se experimenta la alegría del perdón. El perdón es la esencia del amor, que sabe comprender el error y poner remedio. Pobres de nosotros, si Dios no nos perdonase. En el seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados no obstante los errores que se puedan cometer.

No perdamos la confianza en la familia. Es hermoso abrir siempre el corazón unos a otros, sin ocultar nada. Donde hay amor, allí hay también comprensión y perdón. Os encomiendo a vosotras, queridas familias, esta peregrinación doméstica de todos los días, esta misión tan importante, de la que el mundo y la Iglesia tienen más necesidad que nunca.

Feministas entrometidas de la ONU, fuera de los EE.UU. – Austin Ruse

Editorial: Feministas entrometidas de la ONU, fuera de los EE.UU.

By Austin Ruse | December 26, 2015

Facio-Zilinska-Raday

NUEVA YORK, 24 de diciembre (C-Fam)  En C-Fam nunca hemos tomado la posición de promover la clausura de la ONU o promover el translado de ésta fuera de la ciudad de Nueva York. Nosotros, creemos que nuestro principal encargo es dar a conocer los temas que se tratan en la Asamblea General de dicha institución.

Sin embargo, sí tomamos la posición de pedir que se expulse a los grupos feministas entrometidos, no sólo de los EE.UU sino de todo país. Tres abogados de izquierda, hicieron una gira de diez días en los EE.UU representando a la ONU, tiempo en el cuál se reunieron únicamente con otros grupos de izquierda que se dedican a apoyar la muerte de niños no nacidos.

Su informe está repleto de malentendidos sobre la ley de los EE.UU. y la política estadounidense. Peor aún, está repleto de mentiras deliberadas con respecto a lo que establece el derecho internacional.

Una de las declaraciones más cómicas en su informe, propone que los EE.UU. apruebe la Enmienda de Igualdad de Derechos (Equal Rights Amendment). Dicha propuesta es risible, la Enmienda de Igualdad de Derechos es una de las propuestas más muertas sobre políticas públicas en los EE.UU., fue derrotada hace décadas y nunca más revivida.

Estas tres feministas radicales también se quejan de que los EE.UU. no ha ratificado la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination Against Women o CEDAW). ¡Continúan diciendo que EE.UU. se comprometió a ratificarlo! Para ponerlo claro, sólo si el presidente Barack Obama fuera un dictador podría ser posible dicho absurdo, así que, como están las cosas, aprobar la CEDAW no es ni remotamente posible.

C-Fam y otros grupos afines han dedicado la mayor parte de las últimas dos décadas a explicar al Congreso y al pueblo estadounidense los peligros de los tratados aprobados por la ONU para nuestros ciudadanos y nuestro sistema de gobierno. Por otra parte, hemos pasado casi veinte años exponiendo cómo los cuerpos de supervisión de dichos tratados de la ONU están fuera de control, especialmente el Comité de la CEDAW.

Tanto éxito hemos logrado al exponer los peligros de dichos tratados, que el Senado de EE.UU. se ha negado tres veces a ratificar un tratado en particular, mismo que se considera como “el fruto que cuelga mas bajo del árbol” es decir, el más factible de ser aprobado, llamado tratado sobre las Personas con Discapacidad. Éste ha sido derrotado en varias ocasiones por dos razones, porque en él se intenta introducir el tema del aborto dentro del cuerpo del tratado y también por lo inevitablemente difícil que sería controlar el cuerpo de vigilancia del mismo.

Un grupo de mujeres que apoyan a éstos grupos radicales en particular, se molestaó con los manifestantes pro-vida frente a una clínica de aborto, arguyendo que dichos manifestantes pro-vida actuaban como grupos terroristas, ¡qué absurdo! si estas señoras quieren restringir la libertad de expresión deben hacerlo en otro lugar, no en este país, en donde el diálogo y la libre expresión está protegida por la Constitución más antigua del mundo.

También se molestaron con los candidatos republicanos a la presidencia por, supuestamente, utilizar un lenguaje que estereotipa a las mujeres y les declaran la guerra.

Estos supuestos profesores radicales en derecho le dieron una mención honorífica al grupo pro-aborto conocido como “la Lista de Emily” por sus esfuerzos en promover la participación de las mujeres en la política y las elecciones. ¿Pensaron siquiera en reconocer también a Susan B. Anthony List, un grupo pro-vida que hace lo mismo? ¡Ni pensarlo!

Y así llegamos al fondo de nuestro asunto. Ni uno sólo de los tratado de la ONU dice que el aborto es un “derecho del ser humano”, ni uno sólo. Pero estas mujeres, de forma deshonesta, insisten en que el derecho internacional otorga el derecho a exigir el aborto. Vienen a nuestros países y proceden a mentir sobre el contenido de los mismos. Esto es simplemente indignante.

Señoras, ustedes simplemente no son bienvenidas aquí. Regresen a su casa y no vuelvan jamás.

Traducido por Viviana Rodriguez Flores

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S.S. Francisco en la fiesta de San Esteban

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy celebramos la fiesta de san Esteban. El recuerdo del primer mártir sigue inmediatamente a la solemnidad de la Navidad. Ayer hemos contemplado el amor misericordioso de Dios, que se ha hecho carne por nosotros; hoy vemos la respuesta coherente del discípulo de Jesús, que da su vida. Ayer ha nacido en la tierra el Salvador; hoy nace para el cielo su testigo fiel. Ayer, como hoy, aparecen las tinieblas del rechazo de la vida, pero brilla más fuerte aún la luz del amor, que vence el odio e inaugura un mundo nuevo.

Hay un aspecto particular en el relato de hoy de los Hechos de los Apóstoles, que acerca a san Esteban al Señor. Es su perdón antes de morir lapidado. Jesús, clavado en la cruz, había dicho: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”; de modo semejante, Esteban “poniéndose de rodillas, exclamó en alta voz: ‘Señor, no les tengas en cuenta este pecado’”. Por tanto, Esteban es mártir, que significa testigo, porque hace como Jesús; en efecto, es un verdadero testigo el que se comporta come Él: el que reza, el que ama, el que da, pero, sobre todo, el que perdona, porque el perdón, como dice la misma palabra, es la expresión más alta del don.

Pero –podríamos preguntarnos– ¿para qué sirve perdonar? ¿Es solo una buena acción o conlleva resultados? Encontramos una respuesta precisamente en el martirio de Esteban. Entre aquellos por los cuales él imploró el perdón había un joven llamado Saulo; este perseguía a la Iglesia y trataba de destruirla. Poco después Saulo se convirtió en Pablo, el gran santo, el Apóstol de los gentiles. Había recibido el perdón de Esteban. Podemos decir que Pablo nace de la gracia de Dios y del perdón de Esteban.

También nosotros nacemos del perdón de Dios. Y no solo en el Bautismo, sino cada vez que somos perdonados nuestro corazón renace, es regenerado. Cada paso hacia adelante en la vida de la fe lleva impreso al inicio el signo de la misericordia divina. Porque solo cuando somos amados podemos amar a nuestra vez. Recordémoslo, nos harán bien: si queremos avanzar en la fe, ante todo es necesario recibir el perdón de Dios; encontrar al Padre, que está dispuesto a perdonar todo y siempre, y que precisamente perdonando sana el corazón y reaviva el amor. Jamás debemos cansarnos de pedir el perdón divino, porque solo cuando somos perdonados, cuando nos sentimos perdonados, aprendemos a perdonar.

Pero perdonar no es una cosa fácil, es siempre muy difícil. ¿Cómo podemos imitar a Jesús? ¿Por dónde comenzar para disculpar las pequeñas o grandes ofensas que sufrimos cada día? Ante todo por la oración, como ha hecho Esteban. Se comienza por el propio corazón: podemos afrontar con la oración el resentimiento que experimentamos, encomendando a quien nos ha hecho el mal a la misericordia de Dios: ‘Señor, te pido por él, te pido por ella’.

Después se descubre que esta lucha interior para perdonar purifica del mal y que la oración y el amor nos liberan de las cadenas interiores del rencor. ¡Es tan feo vivir en el rencor! Cada día tenemos la ocasión para entrenarnos a perdonar, para vivir esto gesto tan alto que acerca al hombre a Dios. Como nuestro Padre celestial, nos convertimos, también nosotros en misericordiosos, porque a través del perdón vencemos el mal con el bien, transformamos el odio en amor y así hacemos que el mundo sea más limpio.

Que la Virgen María, a quien encomendamos a aquellos –y por desgracia son muchísimos– que como san Esteban padecen persecuciones en nombre de la fe, nuestros mártires de hoy, oriente nuestra oración para recibir y donar el perdón. Recibir y donar el perdón.

Al término de estas palabras, el Santo Padre rezó la oración mariana:

Angelus Domini nuntiavit Mariae…

Al concluir la plegaria, llegó el turno de los saludos que tradicionalmente realiza el Obispo de Roma:

Queridos hermanos y hermanas,

Os saludo a todos los peregrinos, procedentes de Italia y de varios países. Renuevo a todos mi deseo de que la contemplación del Niño Jesús, junto a María y José, pueda suscitar una actitud de misericordia y de amor recíproco en las familias, en las comunidades parroquiales y religiosas, en los movimientos y en las asociaciones, en todos los fieles y en las personas de buena voluntad.

En estas semanas he recibido muchos mensajes con felicitaciones desde Roma y desde otras partes. No me es posible responder a cada uno. Por lo tanto, expreso hoy a todos mi vivo agradecimiento, especialmente por el regalo de la oración.

El papa Francisco terminó su intervención diciendo:

Feliz fiesta de san Esteban. Y por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

Zenit