Entrevista a Kiko Argüello, Europa necesita la Familia Cristiana.

El Camino Neocatecumenal es una de las realidades eclesiales que cada año promueve la realización de este encuentro, que tiene carácter festivo, y que normalmente se celebra en torno a la fiesta litúrgica de la Sagrada Familia.
Con este motivo, uno de los iniciadores del Camino, el pintor español Kiko Argüello, concedió una entrevista a Z ENIT, explicando las claves de este acontecimiento.

-De nuevo este año se convoca para el 2 de enero, una celebración en defensa de la familia en Madrid, y de nuevo el Camino Neocatecumenal participa en su organización. ¿Por qué salir un año más a la calle? ¿Por qué precisamente en España?

Kiko Argüello: No pretendemos hacer un meeting, si no que quisiéramos, con la Iglesia, ayudar a muchas familias que se encuentran en dificultad porque el ambiente que les rodea es un ambiente laico, o ateo, en el que es habitual el divorcio.
Cada cuatro minutos en España se rompe una familia. Parece que esto es lo normal, pero no es cierto. Hay miles de familias cristianas en España. El ambiente que nos rodea parece decirnos que está todo perdido, sin embargo la familia cristiana es “la esperanza para Europa”. Eso quisiéramos decir a todo el mundo.

– En otras ocasiones han participado obispos y cardenales de la Curia Romana y de otros países. ¿Qué presencia está prevista este año? ¿Habrá también conexión con el ángelus del Papa?

Kiko Argüello: Este año han respondido, como el año pasado, con mucho entusiasmo. Vendrán más de cien familias de Holanda, con el obispo de Roermon (Amsterdam), monseñor Franciscus Jozef Wiertz, a la cabeza; vendrán muchos de Alemania, 150 familias, junto a monseñor Paul J. Cordes, también viene a Madrid monseñor Jean-Pierre Marie Cattenoz, arzobispo de Avignon, con más de 250 familias de Francia. De Italia viajarán hasta Madrid más de 15.000. También participará con mucho entusiasmo el cardenal Antonelli, que es el presidente del Pontificio consejo para la Familia. De Polonia llegarán hasta la capital más de diez mil familias. Vendrá también monseñor Zbigniew Kiernikowski, obispo de Sietdlce etc. Muchas familias están agradecidas al Señor y al Camino, que es una iniciación cristiana que les ha sostenido en la fe, les ha apoyado y les ha hecho descubrir la belleza, el amor en el matrimonio cristiano.

– Muchas veces usted ha insistido en el testimonio público que ofrecen las familias numerosas e incluso muy numerosas. Precisamente en unos momentos en que este modelo de familia se considera “superado” o irrealizable, o incluso por muchos, no deseable. ¿Por qué es para ustedes tan importante?

Kiko Argüello: Esto es fundamental. El día 2 mostraremos como una familia transmite la fe a sus hijos en medio de una celebración doméstica, llena de amor y diálogo entre dos generaciones. Todos los hijos están en la Iglesia. Los h ijos están casados ya y tienen nietos. Es algo impresionante. Es aquí donde se juega el futuro de Europa.
Pablo VI dijo en la Humanae Vitae que todo acto conyugal tiene que ser abierto a la vida. Fue un error el que muchos criticaran a Pablo VI y no quisieran obedecer al Papa en esta línea. Pensaban que la familia católica era tener uno o dos hijos, por lo que hoy faltan millones de niños que los cristianos no quisieron tener. Se ha cometido un pecado de omisión muy grave. No solamente el aborto.
El problema es la connotación “cristiano”. ¿Qué es ser cristiano? Es un hombre que vive no para él mismo sino que hace la voluntad de Dios. Todo hijo primero es pensado por Dios. Los cónyuges, los padres colaboran con Dios en un proyecto que viene del cielo.
Europa ha dejado de ser cristiana, está andando hacia la apostasía, ha perdido sus raíc es, está en una crisis económica, cultural, artística. Pero hay que decir que Dios no nos abandona, es posible un renacer gracias a los cristianos. Pero para que haya cristianos hace falta la iniciación cristiana, educarlos en la fe, que es lo que intentamos hacer en el Camino en miles y miles de parroquias.

– Esta realidad eclesial se distingue por una serie de carismas propios, como las familias en misión o “ad gentes”, familias que parten con sus hijos a países, especialmente de antigua cristianización, donde ya no hay presencia de la Iglesia. ¿Por qué el Camino Neocatecumenal da tanta importancia a la familia dentro de la nueva evangelización?  ¿Qué sentido tiene esta forma de evangelizar?

Kiko Argüello: En la familia se da el misterio enorme de la fe. ¿Qué es la fe? La participación de la vida divina en nosotros. Hemos manda do muchas veces por ejemplo a Holanda itinerantes y no los han querido. Sin embargo, enviando familias que se amaban en una nueva dimensión, los párrocos han quedado sorprendidos. Al ver las familias abiertas a la vida y con tantos hijos que se reunían en casa a rezar y cuyos padres preguntaban a los hijos ¿qué te dice la Palabra de Dios?, ¿cómo vives tu fe? han quedado sobrecogidos.  Se han encontrado con la fe.
La fe es una virtud sobrenatural. Para tenerla hace falta escuchar el Kerygma, hace falta una comunidad donde se verifique la estatura de la fe, si tienes o no tienes fe. La fe se ve en los frutos, por eso, quien tiene fe ha vencido a la muerte, quien tiene fe no se separará jamás de su mujer porque tiene una capacidad nueva de amor al enemigo, como Cristo nos amó.

– El Papa acaba de erigir un dicasterio específico para la nueva evangelización. ¿Qu&ea cute; papel tienen en él los nuevos movimientos y realidades eclesiales, y en especial el Camino?

Kiko Argüello: Monseñor Fisichella reconoce que el Camino ha sido el primero que ha avanzado la nueva evangelización, llevando a cabo la misión “ad gentes” en medio de no bautizados, enviando familias con muchos hijos por todo el mundo. Más de 50 familias en China, en Japón, la India…
El problema es dónde están los cristianos y qué es ser cristiano hoy. ¿Es ir a misa? No basta sólo con eso. Ser cristiano es tener dentro la victoria de Cristo sobre la muerte. Los cristianos no viven más para sí mismos, viven para Cristo. Su vivir es Cristo, su pensar es Cristo, su actuar es Cristo. Es Cristo que vive en ellos. Tienen dentro vida inmortal y pueden amarse en una nueva dimensión, la dimensión de la cruz. ¡Mirad como se aman! Gritaban l os paganos al ver a los cristianos. Esto tiene que volver a gritarse en el mundo entero. ¡Mirad como se quieren los cristianos! Muchos paganos al ver nuestras comunidades nos preguntan ¿cómo os relacionáis? Porque les impresiona. En el fondo hay muchos en nuestra sociedad que están solos y quisieran amar, pero no saben como.

Zenit

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PORTO SAN GIORGIO (ITALIA)– El iniciador del Camino Neocatecumenal es uno de los principales impulsores del gran encuentro de oración por la familia cristiana que se celebrará el domingo en la plaza de Colón de Madrid.

– «La familia cristiana, esperanza para Europa». ¿Por qué este lema?
–Porque creemos firmemente que es así. Estamos asistiendo a una falta de relevo generacional por la falta de hijos. Según las estadísticas, necesitaríamos 2,11 hijos por familia y Europa tiene 1,5. Dicen los estudiosos que es una situación muy grave. Si la familia es cristiana está abierta a la vida, comprende que tener un hijo no es una cosa arbitraria, sino que es colaborar con Dios en crear un ser humano que vivirá eternamente. Es algo tan serio que el Vaticano II habló de paternidad responsable. Después del Concilio se ha creído por error que esto era tener uno o dos hijos, pero el Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede ha dicho que no es así. Si los cristianos toman conciencia de su ser cristiano, la familia tendrá los hijos que Dios le dé y serán los futuros médicos, abogados, etc.

– ¿Cómo es la familia cristiana?
– Los cristianos tenemos dentro vida eterna. Por el pecado original, el hombre está como condenado a ofrecerse todo a sí mismo. Sin embargo, dice San Pablo que «Cristo murió por todos los hombres, para que no vivan más para sí mismos». Todo hombre sabe que amar, que ofrecerse al mundo para salvar a los hombres es la verdad y Dios ha enviado a su Hijo para salvarnos de este egoísmo radical. El hombre cristiano es el que no vive más para sí mismo, porque ha recibido de Dios la victoria sobre la muerte y puede amar al enemigo.

– ¿Por qué es importante transmitir la fe a los hijos y cómo lo hace el Camino Neocatecumenal?
–La Iglesia ha dicho que transmitir la fe a las siguientes generaciones es de vida o de muerte. Es muy importante que la familia, padres e hijos, se reúnan y hablen. En el Camino hacemos una celebración en la que los domingos se reúne la familia en torno a una mesa con mantel, una Biblia, una vela en el centro y una cruz. Se lee la Escritura y el padre pregunta a los hijos: «¿esta palabra qué le dice a tu vida?» La palabra viene a ser luz a la historia de cada hijo y al final aparecen todos los problemas que tienen. El padre o la madre entonces les dan una palabra y todos rezan el Padre Nuestro y se dan la paz. Para terminar, cada uno de los hijos recibe la bendición de los padres.

– ¿Cuál es la situación de la familia en Europa?
–Se ha ido destruyendo poco a poco. Por ejemplo, Holanda está llena de matrimonios homosexuales, es como una moda. En Francia el 50% de la población ya no está bautizada. Juan Pablo II habló de la apostasía de Europa. Se ha caído en el error de pensar que todos tienen fe, pero no es así. Es muy importante recuperar la fe, abrir en las parroquias una iniciación cristiana donde dialogar con la gente. Es urgente la nueva evangelización.

– En el encuentro participarán obispos europeos…
– Organizar esto humanamente es difícil, pero lo hacemos por amor a Jesucristo y a la familia. Nos sorprende que los obispos, que están con muchos problemas en sus diócesis, sean capaces de ir a Madrid. Tenemos un único espíritu en la Iglesia y estamos todos de acuerdo en que la batalla sobre la familia es crucial.

–Usted cantará «María, paloma incorrupta». ¿De qué trata?
– El cardenal Rouco me invitó a hacer un disco sobre la Virgen con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. En el disco aparece este canto nuevo. Tomé un texto de San Romano el Meloda, un artista sirio. En Bizancio se reunía con los cristianos en una celebración y les enseñaba arte con los iconos, música y después hacía una homilía dialogada. Terminaba con un himno que tenía estribillos para el pueblo, llamados «kontákia». Uno de ellos dice que la Virgen es la «única paloma incorrupta», el «refugio de las almas débiles» y la «filacteria de la perfecta castidad». Le he puesto música y como es un canto nuevo se lo dedicamos a la familia.