Dedicación de la Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María de Valencia.

 

 

LA LITURGIA
“¿Es posible que Dios habite en la tierra?” (1R 8, 27).
La liturgia nos presenta en la consagración de una Catedral estas palabras del rey Salomón. Y continúa: “Si no cabes en el cielo, y en lo más alto del cielo, ¡cuánto menos en este templo que te he construido!” (Ibíd., 8, 28). El hombre es consciente de la infinitud e inmensidad de Dios, no circunscrito a los límites del espacio y del tiempo, pues “siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos del hombre” (Hch 17, 24). Pero el Dios de la Alianza, “Aquel que es” (Ex 3, 14), ha querido venir a habitar en medio de su pueblo. El que abarca y lo penetra todo habitaba en la tienda, llamada del Encuentro, durante el peregrinar del pueblo hacia la tierra prometida. El Señor puso su morada en el monte santo, Jerusalén, porque “su delicia es habitar entre los hijos de los hombres” (Pr 8, 31); y, cuando “llegó la plenitud de los tiempos” (Ga 4, 4) se hizo Emmanuel, “Dios con nosotros” (Mt 1, 23). En la persona de Jesucristo, Dios mismo sale al encuentro del hombre. Dios se hace accesible a los sentidos, tangible: “Hemos visto”, “hemos oído” y “hemos tocado al Verbo de la Vida”, “porque la Vida se ha manifestado, y nosotros la hemos visto”, escribe el apóstol san Juan (1Jn 1, 1-2). En efecto, en Jesucristo “habita corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col 2, 9), hasta el punto de que su cuerpo es el templo verdadero, nuevo y definitivo, como hemos oído en la lectura del Evangelio (Jn 2, 21). El Verbo de Dios se hizo carne, y puso su morada entre nosotros (Ibíd., 1, 14). Por ello, con el corazón henchido de gozo, proclamamos con el Salmista: “¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!” (Sal 83, 2).

LA TORRE DEL MIGUELETE

TEMPLOS DEL ESPIRITU SANTO
“No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” (1Co 3, 16). Estas palabras de san Pablo, que hemos escuchado en la segunda lectura, nos llevan también, queridos hermanos, a preguntarnos: Cuál es el fundamento de ser y sabernos templos de Dios? Y la respuesta es: Jesucristo. Por eso el mismo apóstol podrá decir: “Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo” (1Co 3, 11). Y todo ello sin abrogar lo que el Antiguo Testamento dice sobre el templo de Jerusalén, y que en el Salmo responsorial hemos repetido con tanta fuerza emotiva: “Dichosos los que viven en tu casa” (Sal 83, 5). En la cupula los angeles musicos traidos a valencia desde roma por el obispo rodrigo borja
 

EL TEMPLO DE LA NUEVA ALIANZA ES JESUS
El celo por la casa de Dios lleva a Jesús un día, en el templo de Jerusalén –aquel templo levantado por Salomón y reconstruido tras el exilio en Babilonia– a expulsar a los mercaderes diciéndoles: “No hagáis de la casa de mi Padre una casa de mercado” (Jn 2, 16). Y a la pregunta de los judíos: “Qué señal nos muestras para obrar así?” (Ibíd., 2, 18), el Señor responde: “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré” (Ibíd., 2, 19). Esas palabras no podían ser comprendidas entonces, porque Jesús estaba hablando del templo de su cuerpo. Sólo después de la resurrección sus discípulos las entendieron y creyeron.

 RETABLO DEL ALTAR MAYOR CON LAS TABLAS ABIERTAS DESTACANDO LA VIRGEN TITULAR. ARRIBA DETALLE DE LOS ANGELES MUSICOS DEL RENACIMIENTO, TRAIDOS A VALENCIA POR SU PRIMER ARZOBISPO RODRIGO DE BORJA

El templo de la Nueva y Eterna Alianza es Cristo Jesús: el Señor crucificado y resucitado de entre los muertos. En Él “habita corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col 2, 9). Él mismo es el Emmanuel: “La morada de Dios entre los hombres” (Ap 21, 3). En Cristo toda la creación se ha convertido en un grandioso templo que proclama la gloria de Dios. A semejanza de este edificio material en cuya edificación todas las piedras, bien ensambladas, contribuyen a su estabilidad, belleza y unidad, por ser hijos de Dios mediante el bautismo, “como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por Jesucristo”. Y en la base de este edificio estará como garantía de estabilidad y perennidad la “piedra angular, escogida y preciosa” (1P 2, 5.6), cuyo nombre es Jesucristo. ¡No dañemos ese templo! No entristezcamos al Espíritu Santo de Dios con el que hemos sido marcados (Ef 4, 30), al contrario, cuidad la unidad de la fe y la comunión en todo: en el sentir y en el obrar, en torno a nuestro Pastor, el Obispo, en comunión con el sucesor de Pedro –“roca” sobre la que se edifica la Iglesia (Mt 16, 18)– es el Pastor de cada Iglesia particular y ha recibido de Cristo, a través de la sucesión apostólica, el mandato de enseñar, santificar y gobernar la Iglesia diocesana (Christus Dominus, 11). .

DE MEZQUITA A CATEDRAL
En el año 1238, conquistada Valencia, Jaime I el Conquistador se dirigió a la Mezquita Mayor, el obispo purificó y la convirtió en su Catedral bajo la advocación de “Nostra Dona Santa Maria de València”.
La Catedral de Valencia desde su inicial consagración en 1238, se puso bajo la advocación de la Santísima Virgen María, ante cuya imagen propiedad del mismo Jaime I el obispo Pere de Albalat celebró la primera misa. Una leyenda narra que el rey con un martillo de plata, ayudado por sus hombres, dejaron la mezquita convertida en ruinas en pocas horas derribando las paredes con decoración musulmana. La imagen de la Virgen de la Reconquista, fué destruida durante la Guerra Civil en 1936.
Adosada en la parte exterior del ábside hay una capilla, cerrada por una puerta metálica, donde se celebró la primera misa en la Valencia conquistada. Una placa de piedra rememora este hecho con esta inscripción: En este lugar, según tradición, se celebró la primera misa al ser reconquistada Valencia por el rey don Jaime. Excmo.Ayuntamiento de Valencia. 9-X-1952
En el interior de la capilla, sobre un altar, hay una tabla gótica, con una pintura de Sant Jordi y una inscripción: Sant Jordi en la batalla del Puig de Santa Maria. Any 1237.

SOBRE LA SEO VISIGODA
La Catedral de Valencia está construida sobre la antigua seo visigotica que fue convertida en mezquita. En las excavaciones efectuadas en la Pl.Almoina, han dejado al aire, el ábside de la antigua seo visigoda. Se supone que bajo la actual Catedral estarían los restos de la seo visigoda.
Para la construcción de la nueva catedral, se usaron piedras de las canteras de Burjassot y Godella y de Benidorm y Jávea.

UNA CATEDRAL NUEVA EN 1262
Hasta el año 1262 persistió la Mezquita-Catedral con las sentencias coranicas en las paredes, hasta que el 22 de junio de 1262 fray Andres de Albalat, hermano del obispo, demolió la antigua Mezquita y construyó una Catedral de nueva planta. La fecha de inicio de las obras, constaba en una lápida situada en la girola y que desapareció en las obras de remodelación del siglo XVIII, que modificaron arquitectónicamente el interior de la catedral. La inscripción decia según Sanchis Sivera: Anno Domini M CC.LXII.-X kalend.ju lii fuit positus primarius lapis in Ecclesia Beate Marie sedis Valentine per venerabilem patrem fratem Andream Valentinae Civitatis Episcopum. En el año del Señor de 1262, a X de las calendas de julio (22 de junio) fué colocada la primera piedra en la iglesia de Santa Maria, Seo de Valencia, por el venerable padre Fray Andreu, tercer obispo de la Ciudad de Valencia.

LA PUERTA ROMANICA DE LA ALMOINA

PUERTA GOTICA DE LOS APOSTOLES

La antigua mezquita musulmana, se correspondería con el actual transepto de la catedral, siendo la puerta de los apóstoles, la puerta de entrada a la mezquita y el lugar donde se encuentra la puerta de la Almoina el lugar donde se encontraba el mihrab.

ESTILOS DISTINTOS
La Catedral se tardó varios siglos en su construcción por lo que la mezcla de estilos artísticos es su característica más relevante lo que la convierte en una joya de la arquitectura universal.
El gótico es el estilo básico y predominante de la catedral, ya que la nave  principal y las capillas fueron construidas entre los siglos XIII al XV. El gótico valenciano se caracteriza por ser más bajo y alargado. En el caso de la catedral de Valencia, las ventanas se tapan con finas láminas de mármol blanco que dejan pasar la luz. Nuevo concepto de espacio, más amplio, ligero y luminoso. Todo está dispuesto para la adoración de Dios.
Las obras fuerón iniciadas por el arquitecto Arnau Vidal, aunque no hay pruebas de ello, ya que los primeros libros de obras de la catedral datan de 1380.
El recorrido por el interior de la catedral es muy rico y nos lleva de unos estilos a otros casi sin discontinuidad. La Catedral comenzó a construirse por la girola o cabecera, que es la parte semicircular donde se localizan las capillas principales y en cuyo centro se situa el altar mayor. Antes de finalizar el siglo XIII se había concluido la girola con sus ocho capillas, avanzando la obra según se derribaba la mezquita hasta llegar a la Puerta del Palau, en el brazo sur del crucero.

EL CIMBORRIO SOBRE EL TRANSEPTO

Situado entre el presbiterio y las naves longitudinales está montado el cimborrio de estilo gótico,  se terminó entre 1300 y 1350, y se iniciaron las tres naves hacia los pies.
El templo, que hasta entonces constaba de tres naves de tres tramos desde el crucero, dejaba la Sala Capitular   y la torre del Miguelete separadas de la iglesia. En 1459 los maestros Francesc Baldomar y Pere Compte amplían en un tramo mas la catedral, con la Arcada Nova o Arcada de la Seu, uniendo la catedral con la sala capitular y el Miguelete que estaban exentos.

EL RENACIMIENTO
Los siglos XV y XVI, En el orden arquitectonico, este estilo no supuso una ruptura violenta con el gótico. Se dió un regreso al lenguaje de la arquitectura clásica, órdenes clasicos, arco de medio punto. En lo decorativo, los elementos vegetales, guirnaldas, almohadillados, eran predominantes.

EL NEOCLASICO
En el siglo XVIII su estructura interior gótica fué sustituida por el estilo de la época el neoclasico, el 1 de Septiembre de 1774, siendo arzobispo de Don Francisco Fabian y Fuero, los arquitectos Antonio Gilabert Fornes y Lorenzo Martinez comenzarón las obras de reforma interior, revistiendo la vieja catedral de pilares corintios, cornisas y archivoltas grecorromanas, estucos y dorados. Últimamente se retiraron todos los elementos clásicos, volviendo a dar a la Catedral su aspecto de iglesia gótica, dejando algunas capillas con su revestimiento clásico y poder contemplar ambos estilos que han marcado la historia de la catedral. Interesante resulta observar las capillas de la girola, unas con su estilo gótico original de piedra labrada y desnuda y otras con su revestimiento neoclásico.

EL INCENDIO DE LA GUERRA
Ya en el siglo XX y en la guerra civil española, la catedral fué incendiada y muchos elementos artísticos fueron destruidos. El coro situado en la parte central, fué desmontado en 1940 y se situó al fondo del altar mayor. Los órganos, que habian sufrido importantes daños durante el conflicto, no fuerón reconstruidos. En 1972 se emprendió la tarea de repristinación de la catedral bajo la dirección de Fernando Chueca Goitia.
En 1970 las Casas de los Canónigos, adosadas a las capillas exteriores recayentes a la calle del Miguelete, fueron derribadas para devolver a la catedral su pureza original.
La Catedral de Valencia, mide 94 metros de largo por 53,65 metros de ancho.

EL SANTO CALIZ DE LA CENA DEL SEÑOR, SALVADO DE LA GUERRA SE CONSERVA EN SU CAPILLA DE LA CATEDRAL

Es posible reconstruir la historia del Santo Cáliz de Valencia hasta el día de  la Última Cena. No se puede dudar del carácter histórico de la Última Cena, a la cual se refieren  los evangelistas y también las cartas de San Pablo. En  palabras de la investigadora Janice Bennett, “es innegable que Jesús utilizó una copa para la consagración y que esta copa es un objeto histórico, no un mito”. Además, es evidente el importante papel que la primera comunidad cristiana otorgó a las palabras pronunciadas por Jesús en esa Cena. Siendo ello así, no nos puede extrañar, sino más bien todo lo contrario, que, después de los acontecimientos ocurridos inmediatamente después de la Cena, la copa o cáliz utilizado esa noche por Jesús fuera diligentemente conservado por la primera comunidad cristiana.
La profesora Bennet explica el proceso del itinerario del Santo Cáliz de Jerusalén a Roma: “Se cree que el Cenáculo, y el Santo Cáliz eran propiedad de la familia de san Marcos, el evangelista, intérprete de san Pedro en Roma. San Marcos y san Pedro vivían en relación estrecha y tiene sentido que san Marcos diera la Santa Copa a san Pedro, porque era muy importante para los primeros cristianos usar reliquias en la liturgia, y Pedro era la cabeza de la Iglesia. El Santo Cáliz fue conservado y llevado a Roma, donde sería utilizado por los primeros Papas. El profesor Antuñano dice que existen indicios de que el verdadero Cáliz fue utilizado por los primeros Papas en la celebración de sus misas solemnes. El canon litúrgico romano de los primeros Papas, en el momento de la consagración, decía textualmente “…tomando este glorioso cáliz…”,  con lo que se hacía específica referencia a que en la consagración se estaba utilizando el mismo cáliz utilizado por Jesús en la Última Cena.
El año 258, siendo  Papa Sixto II, se desató una persecución contra los cristianos, promovida por el emperador Valeriano. Con el fin de impedir que el Santo Cáliz sufriera algún daño, el Papa Sixto II lo entregó en custodia a uno de los diáconos de Roma, llamado Lorenzo, cuyos padres residían en Huesca.

   
 
EL PAPA SIXTO II SAN LORENZO
 Sixto II como que hoy es San Lorenzo, murieron como mártires en las persecuciones de Valeriano. Pero, poco antes, San Lorenzo pudo enviar el Santo Cáliz a  sus  padres Orencio y Paciencia, en España.

EL SANTO CALIZ EN HUESCA
El Santo Cáliz permanecería escondido en Huesca hasta el año 711, guardado en la Iglesia del Santo Pedro el Viejo de dicha localidad. El año 711 comenzó la invasión árabe de España. Para proteger el Santo Cáliz, el obispo de Huesca, Acilso,  abandonó su ciudad junto con el Cáliz. La antigua sede episcopal de Huesca iniciaría así un largo período itinerante, en el que iría cambiando su emplazamiento. Cada cambio de sede episcopal suponía el traslado de del Santo Cáliz. Así, el Santo Cáliz pasaría por los siguientes lugares:
-En un primer momento, parece ser que se refugió en la Cueva de Yebra, en el Pirineo aragonés. en la parroquia de Yebra se conservan algunas reliquias que podrían dar testimonio de que allí estuvo durante unos años la sede episcopal.
-Despué estaría en el Monasterio de San Pedro de Siresa. Se conserva una Carta de San Eulogio de Córdoba que menciona a  Ferríolo, “Obispo de San Pedro de Siresa”, que gobernó la Iglesia aragonesa los años 815-831. En Siresa debió estar la sede episcopal durante más de cien años.
-Posteriormente el Santo Cáliz se trasladó, al trasladarse también la sede episcopal, a Santa María de Sasabre.  Siete Obispos están enterrados en esta iglesia.
-En tiempos del Obispo Mancio II (1014-1033) la Sede Episcopal se trasladó a la Iglesia de la Corte, en el municipio de Bailo. En Bailo el Cáliz debió permanecer del 1014 al 1045.
-En 1045 la Sede Episcopal se trasladó a Jaca. El Santo Cáliz se ubicaría en la Iglesia o Monasterio provisional, desde donde pasaría a la nueva Catedral de Jaca, hastsa el año 1063.
-Finalmente, alrededor del año 1071 el  Santo Cáliz fue llevado desde la Catedral de Jaca hasta el Monasterio de San Juan de la Peña, hasta 1399.

MARTÍN EL HUMANO
El año 1399 el rey de Aragón Martín el Humano solicitó de los monjes de San Juan de la Peña la entrega del Cáliz, pues deseaba tenerlo en su casa en Zaragoza. Se conserva en el Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona, Pergamino nº 136 de la Colección de Martín el Humano, el documento fechado el 26 de septiembre de 1399 de entrega del Santo Cáliz a Martín el Humano. En él consta que “… sea a todos de manifiesto que, como el excelentísimo Príncipe y señor D. Martín, por gracia de Dios Rey de Aragón, Valencia, Mallorca, Cerdeña y Córcega, y Conde de Barcelona, del Rosellón y de la Ciretánea, haya deseado y procurado, con ahinco, tener en su Capilla Real, aquel Cáliz de piedra en el cual Nuestro Señor Jesucristo, en su Santa Cena, consagró su Preciosa Sangre, y que el bienaventurado Lorenzo, que lo recibió de San Sixto, a la sazón Sumo Pontífice, cuyo discípulo era, y diácono de Santa María in Dominica, envió y dio con una su carta al Monasterio y Convento de San Juan de la Peña, situado en las montañas de Jaca del Reino de Aragón…”.

MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA
De este modo, el Santo Cáliz fue llevado desde el Monasterio  de San Juan de la Peña, donde había permanecido oculto más de trescientos años, hasta el Oratorio del Real Palacio de la Aljafería de Zaragoza. Más tarde fue trasladado a la Residencia del Rey Martín el Humano en Barcelona.  En el Inventario de Bienes hecho en 1410, a  la muerte de Martín el Humano, consta que entre los bienes muebles del monarca en Barcelona se halla el “Calix de vincle  e calcedonia, lo cual, segons se diu, fo aquell ab que Jhsu Chist consegrà la sua Saneta e preciosa sanch lo dijous sant de la Cena…” .
Al morir Martín el Humano le sucedió en el Reino, en virtud del Compromiso de Caspe, su sobrino Don  Fernando de Antequera. Y su hijo y sucesor, Alfonso V el Magnánimo, hizo llevar el Santo Caliz desde Barcelona a su Palacio Real de Valencia, el año 1414.

LA PUERTA “DELS FERROS O BARROCA
La puerta principal, llamada “de los hierros”, es la mas moderna, iniciada en 1703 por el escultor y arquitecto aleman Konrad Rudolf. Llegó a Valencia con el archiduque Carlos de Austria, su escultor de cámara, paralizadas las obras las terminó el valenciano Francisco Vergara “el Viejo” y Francisco Stolf. También intervinierón Andrés Robles e Ignacio Vergara y los canteros, José Mines y Domingo Laviesa. Es una obra barroca, grandiosa y bella, con esculturas a los santos hijos de Valencia, San Vicente Ferrer y San Vicente Martir. Es un monumento a la exaltación de la Virgen, de la Iglesia y los santos valencianos. Es un retablo con de 36 metros de altura, precedida por un pequeño atrio con una verja de hierro, también barroca. Se desarrolla en tres cuerpos superpuestos: tres columnas a cada lado de la puerta, con fustes decorados y capiteles corintios, realizados por Konrad Rudolf con dos hornacinas con las imágenes de Santo Tomas de Villanueva y obra de Francisco Stolff. Sobre el arco de entrada destaca un bajorrelieve, de Ignacio Vergara que representa el anagrama de la Virgen Maria con gloria de ángeles, y enmarcado sobre una venera de estilo rococó. El segundo cuerpo, tiene cuatro columnas y un rosetón oval y en los laterales, las imágenes de San Lorenzo de Francisco Stolff y de San Vicente, obra de Konrad Rudolf y los bustos de los papas valencianos, Calixto III y Alejandro VI obra de Francisco Vergara. En el tercer cuerpo, se representa la Asunción de la Virgen en un altorrelieve atribuido a Ignacio Vergara y en ático, el símbolo del Espiritu Santo en relieve y a sus extremos, las imágenes de San Luis Beltran y San Vicente Ferrer , obra de Stolff.

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