Los universitarios saldrán a la calle: “no queremos aprender a practicar abortos”

Las Asociaciones Médicos por la Vida, Nasciturus y Universitarios por la Vida se revuelven contra una de las últimas enmiendas de la Ley del Aborto Zapatero que hemos conocido, y es el hecho de que se incluya formación sobre el aborto en todas las carreras sanitarias. Además de atacar el derecho a la vida, desproteger a la mujer y despreciar la maternidad, la sociedad civil entiende que ahora esta ley restringe los derechos de los médicos y enfermeros. Contra ello, han convocado una manifestación el lunes 14 a las 14:00 horas en la Facultad de Medicina de la Complutense.

Universitarios de carreras sanitarias unen sus fuerzas contra el aborto

Bajo el lema “los universitarios no queremos aprender a practicar abortos“, Médicos por la Vida, Nasciturus y Universitarios por la Vida han convocado una concentración pacífica en la entrada de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, el lunes 14 de diciembre a las 14:00 horas. Con esta movida quieren demostrar que la comunidad universitaria rechaza que se le obligue por ley, a médicos y enfermeros, a estudiar cómo se comete un aborto. Esta concentración esta enfocada como un acto por la defensa de la Vida, la Mujer y la Maternidad. Pero también es un acto por la defensa de la libertad del personal sanitario, que con la futura Ley del Aborto se podrá distinguir, con una “lista negra“, a los médicos y enfermeros objetores de aquellos que no lo son.Acudir a la concentración es obligación de todos, pero sobre todo, del personal sanitario que considere agredidos sus derechos. Médicos, enfermeros o farmacéuticos que estén estudiando dichas carreras, pueden acudir con su bata blanca

Martínez Camino: “no entiendo cómo quitar la vida a un ser inocente no pueda ser delito”

El secretario general de la Conferencia Episcopal y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Martínez Camino, asegura que “quitar la vida de un ser humano naciente es algo que nunca puede ser admitido moralmente y las leyes tienen obligación de proteger ese derecho”. Ha añadido que estamos ante un pecado gravísimo, el del aborto, y que “una cosa es el pecado y otra el delito”.

Martínez Camino

La claridad del obispo no deja lugar a dudas: “No todo lo que es pecado tiene que ser siempre también delito, pero no se entiende cómo quitar la vida a un ser humano inocente, algo que afecta tan directamente a la dignidad y a los derechos fundamentales del ser humano, no pueda ser también un delito“.En opinión del secretario general de la Conferencia Episcopal, “este proyecto de ley constituye un serio retroceso respecto de la actual legislación despenalizadora que ya es, de por sí, injusta” y sostiene que empeora aún más la situación, desprotegiendo el derecho a la vida de los que van a nacer. Un proyecto de ley que, en opinión de Martínez Camino, “se inscribe en un contexto de políticas contrarias a la vida humana, que dan curso legal a la grave lesión del derecho a la vida”.

Tres de cada cuatro españoles, contrario a la prohibición del crucifijo en los colegios

La reciente aprobación del PSOE de una iniciativa de ERC para quitar los crucifijos de los centros escolares es recibida con un rechazo mayoritario de la sociedad. Tres de cada cuatro españoles están en contra de que se prohíba por ley la presencia de crucifijos y otros símbolos cristianos en las aulas de los centros escolares. El resto tampoco está a favor: sólo uno de cada diez españoles se declara a favor de la prohibición del crucifijo.

El Crucifijo en las aulas garantiza la libertad

La amplia mayoría favorable al crucifijo se convierte en práctica unanimidad cuando se trata de rechazar la posibilidad de prohibir las manifestaciones cristianas de la Navidad en los colegios. Casi nueve de cada diez ciudadanos están en contra de que se prohibieran los belenes y las representaciones navideñas que se realizan en los centros escolares

Fiestas de familia, tradiciones y sentido cristiano  

La práctica totalidad de los españoles celebra las fiestas navideñas en familia (95% ), aunque son minoría los que “vuelven a casa por Navidad” (42% ). Entre las diversas formas de celebrar la Navidad destacan las costumbres cristianas como poner el árbol (68% ), colocar el Belén (60% ), dedicar algún tiempo a meditar o rezar (55% ) y acudir a la Iglesia (53% ). La Navidad también estimula los sentimientos de solidaridad para uno de cada dos españoles, que aprovechan estos días para realizar alguna acción solidaria. En estas fechas se producen los dos hábitos que mayor arraigo tienen en la población: la costumbre de tomar las uvas para despedir el año –en nueve de cada diez casos- y comprar Lotería –en ocho de cada diez-. Otra de las tradiciones navideñas que mantienen un mayor arraigo entre los españoles, son los regalos. Estas navidades los Reyes Magos llegarán a 7 de cada 10 hogares españoles, mientras Santa Claus lo hará en más de un tercio de los hogares. A juzgar por las respuestas del Barómetro COPE, los niños españoles se han portado muy bien este año: ningún hogar con menores se quedará sin regalo: incluso en uno de cada cinco hogares con niños habrá regalos los dos días.      

Un llamamiento a que los cristianos defiendan sus ideas como ciudadanos

Ante los intentos de intimidación de algunos grupos, 152 líderes religiosos de tres confesiones cristianas de EE.UU. (ortodoxos, católicos y evangélicos) han firmado la Declaración de Manhattan. Se trata de un llamamiento a los cristianos para que no abdiquen de sus convicciones en los debates públicos sobre la vida, el matrimonio, la libertad religiosa y la objeción de conciencia.

La Declaración de Manhattan defiende la libertad de expresión de todos los cristianos

El origen del manifiesto se encuentra en la polémica que ha suscitado la reforma sanitaria de Barack Obama, donde la financiación del aborto se ha convertido en un tema conflictivo (cfr. Aceprensa, 9-11-2009).La Conferencia episcopal estadounidense hizo campaña a favor de la enmienda impulsada por el congresista demócrata Robert Stupak, que excluía la financiación federal al aborto en el seguro público y en los seguros privados subsidiados con dinero público.La enmienda salió adelante en la Cámara de Representantes por una mayoría de 240 contra 194. Pese al amplio apoyo que recibió en las filas de los dos partidos (con 176 republicanos y 64 demócratas a favor), algunos analistas calificaron de injerencia la intervención de los obispos.En un blog del Washington Post (17-11-2009), la escritora Susan Jacoby escribe: “La Iglesia tiene derecho a promover sus creencias y a utilizar a una minoría de legisladores para bloquear la voluntad de la mayoría. Y aquellos de nosotros que discrepamos, tenemos el derecho y el deber de plantar cara al chantaje religioso que se quiere hacer a un gobierno laico”.Otros muchos analistas –sin ir más lejos, dentro del blog citado– proclaman el derecho de los obispos a intervenir en la vida pública, del mismo modo que lo hacen los demás ciudadanos del país. Galen Carey da un paso más y afirma que “ante las presiones de los lobbistas pagados por ricos y poderosos grupos de interés” era necesaria una voz “que defendiera a los inmigrantes, a los pobres, a los enfermos, a los ancianos y a los no nacidos en el debate sobre la reforma sanitaria”.Verdades innegociablesEn este contexto, varios obispos católicos de Estados Unidos no han dudado en adherirse a la Declaración de Manhattan que defiende la libertad de expresión de todos los cristianos. Entre ellos están Donald Wuerl, arzobispo de Washington; el arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan; el arzobispo de Philadelpia, Justin Rigalli; y el obispo de Denver, Charles Chaput, conocido por impulsar el compromiso de los católicos en la vida pública (cfr. Aceprensa, 13-04-2009).Los firmantes se presentan como “cristianos que nos hemos unido por encima de nuestras diferencias históricas, para reafirmar nuestro derecho –y, lo que es más importante, nuestra obligación– de hablar y actuar en defensa de estas verdades”.El manifiesto proclama como “verdades innegociables” –no solo como convicciones de los creyentes– la sacralidad de la vida humana; la dignidad del matrimonio que consagra la unión conyugal entre hombre y mujer; y los derechos de conciencia y de libertad religiosa.La declaración denuncia la ceguera del gobierno hacia el cambio de opinión que se ha producido sobre el aborto en la sociedad estadounidense (cfr. Aceprensa, 13-10-2009): “Pese a que la opinión pública se está moviendo a favor de la postura pro vida, observamos con tristeza que la ideología abortista prevalece en nuestro gobierno”.Ante el auge de algunos fenómenos sociales como la cohabitación, el divorcio o los intentos de legalizar las bodas gays, el manifiesto recuerda que “cuando se erosiona el matrimonio surgen las patologías sociales. (…) El impulso de redefinir el matrimonio es un síntoma, más que la causa, de la erosión de la cultura del matrimonio”.Advierte, asimismo, del peligro de sustituir la riqueza de esa cultura por “la falsa y destructiva creencia de que el matrimonio es sólo una aventura sentimental o una satisfacción para adultos”.Dos amenazas a la libertad religiosaLa declaración es particularmente firme en la defensa de la libertad de expresión frente a “los que atropellan la libertad de los demás para expresar sus compromisos morales y religiosos con la santidad de la vida y la dignidad del matrimonio”.El manifiesto denuncia dos amenazas actuales a la libertad religiosa. De un lado, los intentos legislativos de eliminar la objeción de conciencia en las profesiones sanitarias. De otro, el uso de medidas antidiscriminación para imponer los criterios del Estado a las organizaciones religiosas que desarrollan actividades de utilidad social, a través de hospitales, escuelas o agencias de adopción.El mensaje final es claro: “No daremos nuestro consentimiento a ninguna ley que nos obligue a nosotros o a las instituciones que dirigimos a practicar abortos, investigar con embriones humanos, participar en suicidios asistidos o en la eutanasia, o cualquier otro acto que viole el principio de la profunda, inherente e igual dignidad de todos y cada uno de los miembros de la familia humana”.“Nos comprometemos ante nosotros y ante los demás creyentes a no dejarnos intimidar por ningún poder terreno, ya sea político o cultural (…). Con mucho gusto, daremos al César lo que es del César. Pero bajo ninguna circunstancia daremos al César lo que es de Dios”.El manifiesto se publicó en Internet el pasado 20 de noviembre. En menos de dos semanas se han adherido más de 240.000 firmantes. Entre los más conocidos figuran: James Dobson, presidente y fundador de Focus on the Family; Leith Anderson, presidente de la National Association of Evangelicals; Timothy George, editor de la revista Christianity Today; Tony Perkins, presidente de Family Research Council; y Robert Sirico, fundador del Acton Institute. 

Se mercadea con la Ley del Aborto

¿Alguna vez se ha preguntado cómo se cierran los acuerdos entre los diversos partidos para sacar adelante las leyes? Seguro que se imagina que son discusiones muy sesudas en las que cada uno de los participantes aporta su visión en función de sus principicios políticos y morales. Pues se equivoca. Lo sucedido en la Comisión de Igualdad del Congreso nos muestra cómo se mercadea con algo tan importante como la Ley del Aborto.

Aguirretxea y Tardá

Este jueves era el día en que la Comisión de Igualdad del Congreso aprobaba el dictamen de la ley del aborto para que ésta pase al pleno. Los diputados iban llegando uno a uno a la sala de la cámara baja, pero no todos tenían muy claro el nuevo texto. Joseba Aguirretxea, del PNV, explica a Joan Tarda, de ERC, los cambios. Esta es la explicación del partido vasco para apoyar la ley. Sólo si uno de los padres están avisados la menor de 16 años podrá abortar. Pero Tardá sigue sin tenerlo claro. Una diputada de CiU aclara: “han bajado mucho el listón. El diputado penuvista contesta: “Ya, pero es que hemos tenido que…”. Tardá sigue en la confusión y acude a Gaspar Llamazares, de IU, para que disipe sus dudas. Incluso le dice que hay que tener cuidado con las notas de prensa.Carmen Calvo, que está al frente de la Comisión de Igualdad, pide que por favor no se debata más porque ya se ha hecho en muchas ocasiones. Después de un vaivén de dudas, aclaraciones y llamadas, el texto se aprueba con las modificaciones. Las menores de 16 años podrán abortar si uno de sus padres está al tanto, excepto alguna excepción. Y los médicos podrán objetar de manera individual. Tras el pacto con el PNV, IU y ERC….el texto llegará al pleno del Congreso la próxima semana.

Documento de la CEE: Declaración ante la crisis moral y económica

Conferencia Episcopal Española

 XCIV Asamblea Plenaria

 Madrid, 27 de noviembre de 2009

 Hecho público el 11 de diciembre de 2009

 1. «Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo». (1)

 Ante las dificultades económicas y sociales de tantas familias y víctimas de la crisis, nosotros, pastores de la Iglesia que peregrina en España, con esta declaración queremos transmitir una palabra de aliento y de esperanza. Animamos a las comunidades cristianas y a todos los hombres de buena voluntad a discernir el momento presente y a comprometerse con generosidad y solidaridad.

 Conscientes de nuestra misión pastoral, nos proponemos ofrecer una reflexión más amplia y profunda sobre la actual crisis moral y económica.

 La crisis económica que vivimos tiene que ser abordada, principalmente, desde sus causas y víctimas, y desde un juicio moral que nos permita encontrar el camino adecuado para su solución. No tenemos soluciones técnicas que ofrecer, pero sí entra dentro de nuestro ministerio iluminar con la doctrina social de la Iglesia el grave problema de la crisis, teniendo presente la verdad sobre el hombre, «porque la cuestión social se ha convertido en una cuestión antropológica» (2). Sólo de esta manera podemos afrontar su auténtica solución.

Causas y víctimas de la crisis

 2. Somos conscientes de la gravedad de la situación en la que nos encontramos, por causas que tienen su origen en la pérdida de valores morales, la falta de honradez, la codicia, que es raíz de todos los males (3), y la carencia de control de las estructuras financieras, potenciada por la economía globalizada. Todo ello ha provocado la situación actual, cuyas repercusiones llegan a diversos ámbitos de la vida social y afectan gravemente a los más débiles, con especial incidencia en los países en vías de desarrollo.

 • ‑Es especialmente significativa la incidencia de la crisis en las familias, sobre todo en las familias numerosas y en los jóvenes, como bien atestiguan los últimos estudios realizados por Cáritas (4). El contexto socioeconómico actual nos muestra una tasa de desempleo disparada, hasta el punto de que hay muchos hogares que tienen a todos sus miembros activos en desempleo, que no reciben ingresos ni del trabajo ni de las prestaciones sociales.

 ‑La escasa protección social de la familia y las políticas antinatalistas son perniciosas para la sociedad y tendrán efectos económicos perjudiciales para las generaciones futuras. El juicio de la reciente Encíclica del Papa ilumina y orienta nuestra situación en este ámbito: «La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica. Grandes naciones han podido salir de la miseria gracias también al gran número y a la capacidad de sus habitantes. Al contrario, naciones en un tiempo florecientes pasan ahora por una fase de incertidumbre, y en algún caso de decadencia, precisamente a causa del bajo índice de natalidad, un problema crucial para las sociedades de mayor bienestar» (5).

 • ‑Los pequeños y medianos empresarios, así como los agricultores y ganaderos, viven en una angustiosa situación económica, asistiendo con impotencia a la destrucción de empleo y cierre de sus empresas, perjudicando gravemente a sus familias, su patrimonio y al mismo progreso de la sociedad.

 • ‑Otro grupo de importancia notable es la población emigrante procedente de países pobres: «Se trata de personas, para noso­tros hermanos, que un día vinieron invitados, contratados, o simplemente atraídos por la fascinación de un soñado paraíso. Muchos de ellos han colaborado con su trabajo y con sus servicios, en tiempos de prosperidad, a nuestro desarrollo y bienestar, aumentaron considerablemente los recursos de nuestro país, de la caja de la hacienda pública y de la Seguridad Social, animaron el consumo, el mercado de la vivienda y la vida laboral en general. Ahora, en momento de crisis, de paro y de recesión, no podemos abandonarlos a su suerte» (6).

 Es evidente que la crisis está infundiendo miedo al futuro no sólo por la inseguridad respecto al posible mantenimiento del Estado de Bienestar, sino también por las consecuencias que genera, al aumentar la tasa de desempleo y reducir la actividad económica. Con todo, el desarrollo ha sido y sigue siendo un factor positivo. Nuestro país ha experimentado un alto bienestar durante estos últimos años; bienestar que no siempre ha sido administrado correctamente y que nos ha llevado a vivir por encima de nuestras posibilidades.

 No hay verdadero desarrollo sin Dios

 3. «Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre en cuanto, habiéndolo creado a su imagen, funda también su dignidad trascendente y alimenta su anhelo constitutivo de “ser más”» (7). La raíz de nuestros problemas no está sólo, ni principalmente, en las dificultades económicas para seguir manteniendo un crecimiento y bienestar en un mundo sometido a crisis periódicas: «el primer capital a salvar y valorar es el hombre, la persona, en su integridad» (8). El verdadero desarrollo debe alcanzar a todo el hombre y a todos los hombres (9). Inevitablemente debemos preguntarnos: ¿qué hombre queremos promover con el estilo social que estamos procurando? ¿Podemos considerar como desa­rrollo verdadero el que cierra al hombre en un horizonte intraterreno, hecho sólo de bienestar material, y que prescinde de los valores morales, del significado trascendente de su vida? ¿Puede conseguirse el verdadero desarrollo sin Dios?

Ante todo, es necesario decir en estas circunstancias que el hombre que ha conocido a Cristo se sabe responsable del cambio social en su auténtica verdad: «El desarrollo es imposible sin hombres rectos, sin operadores económicos y hombres políticos que vivan fuertemente en su conciencia la llamada al bien común» (10). Esto demanda un mayor compromiso en el mundo de la educación y en la vida pública, para erradicar en todo momento la corrupción, la ilegalidad y la sed de poder.

 Estamos llamados a tomar decisiones
y a aliviar la miseria

 4. El espectáculo del hombre que sufre toca nuestro corazón de creyentes. Dios mismo nos empuja en nuestro interior a aliviar la miseria. No basta contemplar la realidad compleja, sometida a una crisis muy grave; ni basta tomar conciencia de los problemas que está ocasionando. Es imprescindible un profundo sentimiento de solidaridad con todos los que sufren. Hay problemas derivados de esta crisis que están exigiendo una respuesta inmediata.

 5. Una de las preocupaciones más graves tiene que ver con la ocupación y el empleo. No son fáciles ni de aplicación inmediata soluciones que sean verdaderamente eficaces. La pobreza y el desempleo degradan la dignidad del ser humano. Por ello es necesario impulsar un nuevo dinamismo laboral que nos comprometa a todos en favor de un trabajo decente que «sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación»(11).

 6. Pedimos un trato humano y solidario con los emigrantes, pues la recién aprobada Ley de Extranjería restringe derechos que afectan decisivamente a su dignidad como personas. Una sociedad con un objetivo de auténtico progreso humano se preocupa por el bien de todos y de cada uno (12).

 Nuestro compromiso permanente
como Iglesia

 7. La Iglesia realiza el servicio al mundo y a su progreso como exigencia de la misión que ha recibido. A través de su doctrina social ilumina con una luz que no cambia los problemas siempre nuevos que van surgiendo (13) y anima a comprometernos de forma más urgente en estos ámbitos:

 • ‑La aspiración a lograr un desarrollo integral requiere una renovación ética de la vida social y económica que tenga en cuenta el derecho a la vida: «La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social» (14).

 • ‑En un mundo globalizado, donde los pobres sufren la peor parte, la Iglesia renueva su compromiso con ellos. Y lo hace porque este compromiso brota de su misma entraña de misericordia, de la fe y de su misión evangelizadora. En efecto, Jesús vino a anunciar la Buena Nueva a los pobres, reclamando también de ellos la conversión y la fe. Jesús nos ha revelado que Él es servido y acogido en los hambrientos y forasteros (15). «Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual siendo rico, por nosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza» (2 Cor 8, 9). Debemos sentirnos Iglesia samaritana y solidaria con los pobres ante la angustia de tantas familias, jóvenes y de­sempleados.

 • ‑La Iglesia ha tenido siempre entre sus compromisos la lucha contra la pobreza como una exigencia de la caridad, pues «el amor –caritas– siempre será necesario incluso en la sociedad más justa» (16); y, especialmente, en momentos en los que los más débiles se encuentran expuestos a cargar con el precio de las consecuencias de la crisis.

 • ‑La comunidad cristiana, y en particular Cáritas, Manos Unidas y otras instituciones de caridad de la Iglesia, están atendiendo y acompañando a los más necesitados de nuestro país y de los países en vías de desarrollo, víctimas, también, de la crisis económica global y de la recesión. Agradecemos este signo de solidaridad a quienes lo hacen posible: voluntarios, socios, donantes; y les animamos a seguir en esa lógica del don y de la gratuidad como expresión de fraternidad.

 8. La crisis debe ser una ocasión de discernimiento y de actuación esperanzada para cada uno de nosotros, para los responsables públicos y para las instituciones que pueden contribuir a una salida de ella. Pero, sobre todo, la crisis debería ayudarnos a poner en Dios la referencia verificadora de nuestras actitudes y comportamientos. Sólo teniendo en cuenta la dimensión trascendente de la persona, podemos lograr un desarrollo humano integral: «Ante los grandes problemas del desarrollo de los pueblos, que nos impulsan casi al desasosiego y al abatimiento, viene en nuestro auxilio la palabra de Jesucristo, que nos hace saber: “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15, 5). Y nos anima: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final del mundo” (Mt 28, 20). Ante el ingente trabajo que queda por hacer, la fe en la presencia de Dios nos sostiene, junto con los que se unen en su nombre y trabajan por la justicia» (17).

 Llamada final

 9. Queremos finalizar esta declaración haciendo una llamada a las comunidades cristianas y a todos los hombres y mujeres que deseen unirse en un compromiso decidido para salir de la crisis, sabiendo que es prioritaria la conversión del corazón para obtener los cambios sociales(18). A este respecto, apuntamos:

 • ‑El momento actual requiere tomar conciencia del sufrimiento de nuestros hermanos más afectados por la crisis, y un compromiso más solidario de todos, especialmente de los que tienen más capacidad para poner a disposición de los demás los bienes y recursos recibidos de Dios.

 • ‑Es urgente un discernimiento sobre las decisiones de gasto tanto de los poderes públicos como de las familias y de cada uno en particular.

 • ‑Fomentar la responsabilidad hacia el bien común y hacia las víctimas más afectadas por esta situación.

 • ‑Promover actitudes cristianas para el compartir es especialmente necesario en esta coyuntura. Por ello, urgimos a las comunidades cristianas a que compartan sus bienes con los afectados por la crisis. Algunos ya lo han hecho donando el 1% de sus ingresos como un signo de su compromiso con los pobres. Por nuestra parte, la Conferencia Episcopal Española, a través de Cáritas, se dispone a entregar un porcentaje que este año será del 1,5% del fondo común interdiocesano.

 • ‑Aun cuando la responsabilidad primera de promover soluciones para salir de la crisis le corresponde a los poderes públicos, sin embargo será preciso también que como Iglesia samaritana colaboremos con otras instituciones y organizaciones sociales en la solidaridad con las víctimas de la crisis.

 NOTAS:

 (1) Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, 1.

 (2) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 75.

 (3) Cf. 1 Tim 6, 10.

 (4) Cf. Cáritas Española, VI Informe FOESSA, 2008.

 (5) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 44.

 (6) Conferencia Episcopal Española, Comisión Episcopal de Migraciones, Mensaje de la Jornada Mundial de Migraciones, 18-I-2009.

 (7) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 29.

 (8) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 25.

 (9) Cf. Pablo VI, Carta encíclica Populorum progressio, 14.

 (10) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 71.

 (11) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 36.

 (12) Cf. Juan Pablo II, Carta encíclica Sollicitudo rei socialis, 39.

 (13) Cf. Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 12.

 (14) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 28.

 (15) Conferencia Episcopal Española, Reflexiones en torno a la «eclesialidad» de la acción caritativa y social de la Iglesia, 12.

 (16) Benedicto XVI, Carta encíclica Deus caritas est, 28.

 (17) Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, 78.

 (18) Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1888.

Propuestas de HO para el Congreso del PPN

El Partido Popular celebra este próximo fin de semana su Congreso.  ¡Solicita a la organización del congreso que incluya reformas a favor de los derechos fundamentales!

HO.-Este sábado, previsiblemente, se celebrará el I congreso del PP Navarro, con la única candidatura de Santiago Cervera. Para el mismo ya ha finalizado el plazo de presentación de enmiendas a la ponencia política y a la económica. Entre algunas de las presentadas se encuentran las firmadas por Pablo Torres Ruiz, Víctor Ochoa López y Pascual Tamburri Bariain que tienen como fin definir, defender y aplicar desde el ámbito de acción del PP navarro el derecho a la vida. También hay otras que tienen como objetivos el deber/derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales, el reconocimiento de la objeción de conciencia ante asignaturas obligatorias adoctrinantes, la igualdad de oportunidades en la educación a través de la implantación del cheque escolar, la igualdad de oportunidades de todas las madres por lo que las políticas públicas promovidas no discrimiarán por la opción laboral o no laboral elegida y la solidaridad entre todas las tierras y gentes de España.

A continuación reproducimos las enmiendas presentadas:

Ponencia política.

3.1. La primera preocupación del PPN, antes de toda consideración económica, será la defensa de la vida, la dignidad y la libertad foral de los navarros, la recuperación de los valores constitutivos del ser de Navarra y la formación íntegra de cada persona, única e irrepetible independientemente de su riqueza o su bienestar; todo ello en el seno de España, a la que Navarra y los navarros no pertenecen ni por casualidad ni por capricho, sino por participar esencialmente de su identidad histórica.

3.8. Para el PPN todo ser humano tiene derecho a la vida por el simple hecho de existir y consideramos que la vida es un derecho fundamental de todos, desde la concepción hasta la muerte natural.
El párrafo TERCERO del artículo 3.8. pasa formularse como sigue:
Desde el PPN nos oponemos a nuevas regulaciones legales para el aborto ya que solo traerían más sufrimiento para miles de mujeres. El Partido Popular Europeo – del que forma parte el PP- aprobó en 2001 un documento programático, Una Unión de valores, en el que reconoce explícitamente el derecho a la vida del nasciturus. Considerando que el PPE apoya los principios de la protección y promoción de la dignidad humana y, en consecuencia, respeta el derecho a la vida y el carácter único de cada ser humano desde el momento de la concepción hasta la muerte, el PP se compromete en su acción política a:
a) Oponerse por todos los medios legales a que el aborto –así como la eutanasia- se convierta en un derecho o en un negocio. El aborto es un mal que los navarros no desean, y queremos poner los medios para que no exista.
b) Aplicar la legislación nacional en cada momento vigente, en lo que sea competencia de las Administraciones navarras, garantizando ante todo los derechos de la madre a serlo y del niño no nacido a nacer, y en concreto asegurando con la oportuna reglamentación que los supuestos de despenalización parcial del aborto, hoy vigentes, se dan realmente y no se convierten en un acceso libre al aborto en fraude de ley.
c) Facilitar a las mujeres embarazadas toda la ayuda material y moral para que lleven a buen término su estado, sin escatimar recursos; y para que puedan criar y educar a sus hijos sin que su deseo de hacerlo sea anulado por consideraciones materiales o por la presión social o propagandística; y en último caso a que puedan dar su niño o niña en adopción a familias que subsidiariamente puedan y quieran asumir la paternidad y maternidad con plenas garantías para los y las menores.
d) Proporcionar a las mujeres embarazadas que estén en riesgo de abortar los argumentos objetivos y recursos materiales de toda índole que les hagan considerar el bien del nasciturus, evitando decisiones mortales precipitadas.
e) Dar voz a los futuros padres en la decisión sobre el aborto si éste fuese legal, y a los padres y madres de las madres menores en su caso.
f) Aplicar, en lo legalmente posible, la normativa sobre el aborto a la llamada “píldora del día después”, por tratarse de un fármaco abortivo que se suministra en fraude de ley respecto a la actual ley de despenalización parcial del aborto.
g) Garantizar el derecho de todo el personal sanitario y del administrativo y de servicios vinculado a la sanidad a la objeción de conciencia ante la práctica del aborto, en todas las fases del proceso.
h) No favorecer en modo alguno, dentro de lo posible legalmente, la instalación en Navarra de empresas dedicadas a la comisión lucrativa de abortos, y aplicar las leyes vigentes a tales empresas si en el futuro se instalasen.
Ponencia económica.
13. Es necesario el establecimiento de ayudas de carácter progresivo, tanto en forma de subvenciones como de exenciones fiscales, en función del número de hijos. Con objeto de vincular mejor esta política con la protección y el estímulo a las nuevas generaciones, las ayudas pueden tomar la forma de subvención al gasto educativo, que debe ser primera prioridad del gasto familiar. Se valorará entre otras posibilidades la introducción del cheque escolar, ya que se trata de conjugar el estímulo público a la natalidad, la libertad de las familias, en especial la libertad de enseñanza, y la eficiencia en el gasto público. En esta y en todas las políticas consideraremos prioritaria la protección de la maternidad y de la infancia, y en especial la de las familias numerosas

Terminado ya el plazo de presentación de enmiendas, el presidente de la ponencia política, el senador José Cruz Pérez Lapazarán, debe decidir en este momento si y cómo incluirlas en el texto definitivo de su ponencia. La aprobación de las mismas abrirá una puerta a muchas esperanzas el PP se comprometa, sin matices, con la vida en este Congreso regional.

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