Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primer Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental, su celebración se comenzó a dar en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto con la dedicación –el 1º de enero– del templo “Santa María Antigua” en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma.

La antigüedad de la celebración mariana se constata en las pinturas con el nombre de “María, Madre de Dios” (Theotókos) que han sido encontradas en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma, donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa en tiempos de las persecuciones.

Más adelante, el rito romano celebraba el 1º de enero la octava de Navidad, conmemorando la circuncisión del Niño Jesús. Tras desaparecer la antigua fiesta mariana, en 1931, el Papa Pío XI, con ocasión del XV centenario del concilio de Éfeso (431), instituyó la Fiesta Mariana para el 11 de octubre, en recuerdo de este Concilio, en el que se proclamó solemnemente a Santa María como verdadera Madre de Cristo, que es verdadero Hijo de Dios; pero en la última reforma del calendario –luego del Concilio Vaticano II– se trasladó la fiesta al 1 de enero, con la máxima categoría litúrgica, de solemnidad, y con título de Santa María, Madre de Dios.

De esta manera, esta Fiesta Mariana encuentra un marco litúrgico más adecuado en el tiempo de la Navidad del Señor; y al mismo tiempo, todos los católicos empezamos el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María.

El Concilio de Éfeso

En el año de 431, el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, afirmando: “¿Entonces Dios tiene una madre? Pues entonces no condenemos la mitología griega, que les atribuye una madre a los dioses”. Ante ello, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso –la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años– e iluminados por el Espíritu Santo declararon: “La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios”. Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: “Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.

Asimismo, San Cirilo de Alejandría resaltó: “Se dirá: ¿la Virgen es madre de la divinidad? A eso respondemos: el Verbo viviente, subsistente, fue engendrado por la misma substancia de Dios Padre, existe desde toda la eternidad… Pero en el tiempo él se hizo carne, por eso se puede decir que nació de mujer”.

Madre del Niño Dios

“He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra”

Es desde ese fiat, hágase que Santa María respondió firme y amorosamente al Plan de Dios; gracias a su entrega generosa Dios mismo se pudo encarnar para traernos la Reconciliación, que nos libra de las heridas del pecado.

La doncella de Nazareth, la llena de gracia, al asumir en su vientre al Niño Jesús, la Segunda Persona de la Trinidad, se convierte en la Madre de Dios, dando todo de sí para su Hijo; vemos pues que todo en ella apunta a su Hijo Jesús.

Es por ello, que María es modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación. En nuestra Madre Santa María encontramos la guía segura que nos introduce en la vida del Señor Jesús, ayudándonos a conformarnos con Él y poder decir como el Apóstol “vivo yo más no yo, es Cristo quien vive en mí”.

La Ley del Aborto Zapatero

El 14 de mayo el Consejo de Ministros dio luz verde al anteproyecto de reforma de Ley del Aborto por el que se permite abortar libremente hasta la semana 14. El texto también dice que se podrá abortar hasta la semana 22 si hay grave riesgo para la vida o salud de la madre o graves anomalías en el feto, y sin límite de tiempo con anomalías del feto incompatibles con la vida o enfermedad muy grave e incurable siempre y cuando varios especialistas lo consideren pertinente. Y junto a ello, la sanidad pública garantizará la práctica del aborto o lo financiará en centros privados concertados. Asimismo, desaparece la pena de cárcel para la mujer que aborte fuera de los casos permitidos. Todas las claves, aquí.

Las ministras de Zapatero tras la aprobación de la ley del Aborto

De boca de mujeres progresistas, de sobra conocidas, hemos sufrido indoctos análisis basados en la salvaguarda de la dignidad y los derechos de la mujer, la falsa seguridad jurídica de los profesionales de la sanidad y de las mujeres, la verborrea sobre el avance en paralelo a la Unión, o la propaganda esquelética de que “el feto no es un ser humano“. Y para más INRI, hemos tenido que escuchar pacientemente que la ley “ha sido redactada desde el máximo consenso posible“. Un aclamado consenso desde el que se excluye del seno de la comisión de expertos del Ministerio de Igualdad a insignes figuras provida de reconocido prestigio, o desde el que se legitima el soplo de la izquierda más radical. Ya no es ningún secreto que se esté mercadeando con la Ley del Aborto: Joseba Aguirretxea y Joan Tarda mercadean con cadáveres de fetos para obtener réditos políticos.Start to endEl anteproyecto pasó en primer lugar por la mesa del Consejo Fiscal, y posteriormente por la del Consejo General del Poder Judicial y la del Consejo de Estado, órganos consultivos no vinculantes. El primero, contrario a la Ley; el segundo, claramente dividido e incapaz de emitir un informe; el tercero, cedió pero con reservas, con críticas a los puntos fundamentales de la Ley.Y el trámite parlamentario ya está en marcha: en el Congreso se han presentado recientemente las enmiendas después de cuatro intentonas fallidas: han sido rechazadas cinco enmiendas a la totalidad y aprobadas algunas enmiendas parciales; en el Senado ya veremos lo que sucede en febrero. Hasta el momento, esas enmiendas parciales sólo han derivado en una radicalización aún mayor de la Ley: Izquierda Unida y Esquerra tiraron todavía más de la soga socialista para conseguir que sólo puedan objetar los médicos implicados directamente en un aborto (o sea, el cirujano y el enfermero), para que los anticonceptivos modernos sean totalmente gratuitos, para que las carreras sanitarias incluyan formación sobre el aborto (algo ya contemplado en la Ley), para que se eduque sexualmente a los niños en los colegios, y para que, en caso de que se pueda abortar hasta la semana 22, se pase de dos informes médicos a uno solo. Y es que el soberbio, cuando se equivoca, no rectifica, ahonda el error.La puntilla de los 16 añosEl anteproyecto incluía desde el principio un apartado en el que se permitía a las niñas de 16 años abortar sin el consentimiento de los padres, ante lo que el apoyo del PNV a la ley saltó por los aires. Lo cierto es que los peneuvistas en un principio exigieron información completa a ambos progenitores, pero sin embargo, bajaron el listón aceptando que sólo se informe a un progenitor, y eximiendo a la menor siempre que alegue conflicto. Una condición que, en el fondo, no evita que este artículo sea un nuevo coladero para que las menores aborten y que, en todo caso, ha sido una estrategia orquestada por el partido del Gobierno para dar una imagen de moderación de cara a la opinión pública, simulando rectificar ante ciertos puntos conflictivos de la Ley.Lo que queda claro con este anteproyecto es la nula intención del Gobierno de apoyar a la mujer con un embarazo difícil, dado que sólo se le entrega un sobre cerrado con una información incompleta, y se le deja tres días de plazo antes de decidir si aborta.  No pasa nada si se tienen relaciones sexuales porque puedesa abortar sin que tus padres se enterenEn 2008 abortaron en España un total de 115.812 mujeres, según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Sanidad, un 3,27% más que en el año anterior. De ellas, 10.221 eran menores de entre 15 y 18 años. Ante estas cifras, es inmoral pretender atajar el problema matando a un ser humano inocente. Es urgente educar a los jóvenes en una sexualidad responsable alejada de la promiscuidad que venden las campañas gubernamentales en torno al “Yo pongo condón”.¿Magma ciudadano?Pese a encontrarnos ante un proyecto ideológico del Gobierno Zapatero cuyo objetivo es el de tatuar la sociedad con motivos nihilistas, relativistas y laicistas, el movimiento cívico ha sido contundente en su recorrido: Manifiestos de Madrid, de Juristas, de Académicos, de la Conferencia Episcopal, de Cristianos Socialistas, de Mujeres contra el Aborto, etc. Y como colofón la manifestación del 17-O, o la reciente concentración de Universitarios por la Vida que se niegan a estudiar la práctica del aborto en la carrera. Gracias al trabajo de multitud de asociaciones sin ánimo de lucro como Derecho a Vivir, Hazte Oír, Red Madre, Foro de la Familia, Línea de Atención a la Mujer Embarazada, Fundación Madrina, Universitarios por la Vida, Médicos por la Vida, y muchas otras junto a ciudadanos anónimos comprometidos, es posible la construcción de un mundo mejor en aras del bien común y del respeto de la dignidad del ser humano frente al drama del aborto.Un año después, la movilización da sus frutos, la conciencia social ha despertado esperanzada. Y es que no se puede seguir mirando hacia otro lado ante uno de los grandes problemas de la España contemporánea. Frente a las maquinaciones del mundo orco, el PP ha de comprometerse a derogar la Ley si gana las elecciones. 

Así fue el año 2009 en la Iglesia Católica – Difuntos

 

 Cuatro obispos españoles ya jubilados fallecieron en 2009: Cipriano Calderón (Curia Romana) y los eméritos de Bilbao, Vic y Urgell, monseñor Larrea, Guix y Martí Alanis. Los cardenales fallecidos ascendieron a sietes: Pio Laghi, Stéphanos II Ghattas, Stephen Kim Sou-Hwan, Paul Joseph Pham Ðình Tung, Umberto Betti, Jean Margéot  y Peter S. Shirayanagi, todos ellos ya no electores.

            En las vísperas del final del año fallecía en su Sevilla de adopción uno de los grandes sacerdotes, escritores y periodistas de nuestra Iglesia española: José María Javierre Ortas. A finales de agosto, también ya con avanzada edad, marcharon a la casa del Padre Joaquín Ruiz-Giménez y Jesús Urteaga.

         2009 dio también su adiós a los religiosos  Bartolomé Vicens, Albert Dou, Severino María Alonso, Antoni Domench, Ignacio Iglesias…; a los sacerdotes diocesanos Jaime Riera, Antonio Garrigós, Francisco Odriozola, Francisco Gil Peláez, Juan José Cebrián, Jaime García Rodríguez, Francisco Girón, Pablo Domínguez –a los 42 años-…; al teólogo ortodoxo francés Oliver Clement y al ex jesuita y gran cooperante y misionero laico en India Vicente Ferrer.

             Ya a mediados de año habían sido asesinados en todo el mundo veintiún misioneros y la espiral de la violencia prosiguió y hasta se incrementó en el segundo semestre de 2009. De ellos tres son españoles: el madrileño Eduardo de la Fuente y el cántabro Mariano Arroyo en Cuba y, en Brasil, el toledano Ramiro Ludeña. Desde el dolor y la indignación por estos atentados, en la mayoría de los casos impunes, contra la libertad religiosa y contra la vida, nos conforta saber que la sangre de los mártires ha sido, es y será siempre semilla de vida cristiana.

Así fue el año 2009 en la Iglesia Católica – Movimientos y nombramientos

Elecciones y nombramientos en Movimientos e Instituciones  

         La Acción Católica fundió en un único movimiento laical a sus secciones de niños, jóvenes y adultos. El asturiano Higinio Junquera es el presidente de la nueva Acción Católica General. Del seno de la Acción Católica de mujeres nació en 1959 Manos Unidas, que en mayo recibió una nueva presidenta en la persona de la madrileña Myriam García-Abrisqueta. También del tronco común y fecundo de la Acción Católica es la HOAC, que desde agosto cuenta por primera vez en su historia con una mujer como presidente: la canaria María del Pino Jiménez.

         Cáritas Española renovó por un nuevo cuatrienio a Rafael del Río Sendino como presidente y en diciembre Sebastián Mora Rosado fue nombrado secretario general. Sucede, tras diez años, a Silverio Agea. Por su parte, Escuelas Católicas (FERE-CECA y EyG) elegían al hermano de La Salle Juan Antonio Ojeda como nuevo secretario general, cargo donde sucede al salesiano Manuel de Castro, que ha desempeñado en el oficio desde 2010.

           El joven canonista conquense Carlos Morán de Bustos es de primeros de año decano de Tribunal de la Rota en España. Por otro lado, monseñor Jesús Sanz Montes fue nombrado por la Santa Sede comisario pontificio para el Lumen Dei en sustitución de monseñor Fernando Sebastián. Ecclesia Digital

Así fue el año 2009 en la Iglesia Católica -Elecciones en la Vida Consagrada

La Conferencia de Religiosos y Religiosas de España (CONFER) cuenta desde otoño con nueva presidencia en las personas del jesuita Elías Royón, como presidente; Margarita Bofarull, de los Sagrados Corazones, vicepresidenta; y la calasancia Julia García Monge como secretaria general. 

         Dos significativas y conocidas abadías monásticas españolas tienen nuevo abad: Juan Manuel Apesteguía para los benedictinos de Leyere (Navarra) y Juan Javier Martín para los cistercienses de Oseira (Ourense).

        El salesiano mexicano Pascual Chávez fue reelegido presidente de la USG (Unión de Superiores Generales). Las Javieranas, Obra Misionera de Jesús y María y las Calasancias eligieron a Elisa Soler, Juliana Santacruz y Sacramento Calderón como superioras generales. Asimismo hubo capítulos generales en significativos Institutos Consagrados masculinos. Así los españoles José Rodríguez Carballo y Josep Abella Batlle fueron reelegidos al frente de los franciscanos y los claretianos. Otra reelección fue la del manchego Valentín Arteaga como prepósito general de los teatinos. Los asimismo españoles Emili Turú y Pedro Aguado son los nuevos superiores y respectivos general de los Maristas y de los Escolapios.

 Los carmelitas descalzos cuenta con el italiano Saverio Canistra como nuevo prepósito general y los redentoristas hacen lo propio con el canadiense Michael Brelh.

Así fue el año 2009 en la Iglesia Católica – Vicarios generales y deanes de catedrales

 

Al menos de una decena de diócesis españoles estrenaron en 2009 nuevo vicario general. Son Tarragona (Joaquín Fortuny), Lleida (Ramón Prat), Vic (David Compte), Osma-Soria (Gabriel Angel Rodríguez Millán), Huesca (Nicolás López Congosto), Pamplona (Juan Antonio Aznárez), Valencia (Vicente Fontestad) y Coria-Cáceres (José Antonio Fuentes Caballero). En la Iglesia riojana  Vicente Robredo es el nuevo vicario general. Sustituyó a nuestro colaborador Javier Velasco, fallecido a los 45 años, tras dos meses y medio de ejercicio de este servicio, donde  había reemplazado a José Luis Moreno, quien murió en junio a los 63 años. En Toledo, Angel Fernández Collado fue nombrado provicario general.

         En Málaga, Alfonso Fernández Casamayor ha sido renovado como vicario general y nombrado, a su vez, deán del cabildo catedralicio. También han estrenado deán las catedrales de Tarragona (Miquel Barbará) y de Sigüenza (Marciano Somolinos).

Lo que es el Año Santo Compostelano 2010

De los caminos que llevan a Santiago de Compostela

 Desde el 25 de julio de 1122 cada vez que el día de Santiago cae en domingo se celebra, en la ciudad del Apóstol, año santo y jubilar. Así lo dispuso el Papa de entonces, Calixto II. Medio siglo después, el Papa Alejandro III, en 1179, mediante la Bula “Regis aeterni”, le confirió carácter de perpetuidad a esta gracia jubilar. Desde entonces, el año jubilar compostelano se repite en secuencias de 11, 6, 5 y 6 años y vuelta a comenzar. Cada siglo hay catorce años jubilares. 2004 es año santo, el 118 año jubilar compostelano de la historia y el primero del tercer milenio. Los últimos años jubilares compostelanos fueron en 1976, 1982, 1993 y 1999, y los próximos serán en los años 2010 (ya comenzado) y 2021 y luego la secuencia de años citados: es decir, en 2027, 2032, 20

Las esencias del año santo compostelano

 La veneración de las reliquias del Apóstol Santiago centra toda la historia y tradición jacobea. La esencia del año santo compostelano es, pues, la veneración de la tumba del primer Apóstol que bebió el cáliz del Señor Jesús.

 A partir de esta creencia, avalada científicamente tras los estudios y hallazgos arqueológicos en la tumba del Apóstol a finales del siglo pasado y la correspondiente Bula del Papa León XIII “Deus omnipotens” de 1894, los “caminos” de Santiago pasan por la búsqueda, por el esfuerzo, por la reconciliación, por la gran “perdonanza”, tal y como recoge la tradición jacobea.

 El camino de Santiago se convertirá así en símbolo y metáfora de la condición cristiana y humana. La búsqueda del perdón de Dios por los pecados cometidos y la necesidad de la reconciliación configuran también la entraña del Jacobeo, que está lucrado por la Iglesia con indulgencia plenaria.

 La tradición jacobea se inserta plenamente en la clave de las grandes peregrinaciones de la Edad Media -Roma, Jerusalén y Santiago se convertirán en los tres grandes y hasta competitivos focos de peregrinaciones- y en el entonces preponderante culto a las reliquias. En tiempos todavía de milenarios y de una visión teocéntrica de la realidad, esta tradición surgirá también como camino de penitencia y conversión.

 Es “año de la gran perdonanza, del perdón de los pecados y de las penas de los pecados, año de la reconciliación entre los adversarios, año de múltiples conversiones y de penitencia sacramental y extrasacramental”.

 Ganar el Jubileo

Para ganar el jubileo compostelano se necesitan cuatro requisitos: visitar la catedral y la tumba del Apóstol; rezar por las intenciones del Papa; y, quince días antes o después de la peregrinación a la catedral, confesarse y comulgar. A estos cuatro requisitos, bueno sería añadir, fiel al espíritu de la tradición de la Iglesia, otro: una obra de caridad.

 De este modo, el año santo será ocasión privilegiada para la gran “perdonanza” y para la conversión, que los peregrinos del Medievo, simbolizaban entrando a la catedral compostelana por la puerta del perdón y saliendo, una vez cumplidos los citados requisitos, por la puerta de la gloria.

 El Jubileo compostelano, con su indulgencia plenaria y demás prerrogativas, antecederá en más de un siglo al Jubileo romano de los años santos -cada 25 años-, instituidos en el año 1300 por el Papa Bonifacio VIII.

 Los más masivos años santos compostelanos de la historia

 El final del Medievo, el barroco y el final del siglo XX  y comienzos del siglo XXI han sido y están siendo los grandes momentos de la peregrinación y popularidad jacobeas. La actual repercusión mediática, social y cultural del llamado Xacobeo es extraordinaria y hasta excesiva.

 Así, cuando el próximo 31 de diciembre se cierre la puerta santa, la puerta del perdón de la Catedral compostelana, más de seis millones de personas habrán peregrinado a Santiago de Compostela. De ellos, en torno a 200.000 habrán sido propiamente peregrinos, es decir, habrán recorrido, al menos, cien kilómetros a pie o a caballo, o doscientos en bicicleta.

 Por lo que se respecta a grupos de peregrinos formalmente constituidos como tales o peregrinaciones varias, en junio  de 2004,  anterior año jubilar, a título de ejemplo, hubo 655 peregrinaciones organizadas, de las 428 procedían de instituciones eclesiales.

 En los últimos años santos, acudieron a Santiago 183 peregrinaciones en 1948, 470 en 1954, 387 en 1965, 602 en 1971 y 2.483 en 1993. En 1999 hubo 5.557 peregrinaciones organizadas. En 1993, fueron 99.436 los peregrinos reconocidos como tal por la Oficina compostelana del peregrino y más de seis millones las personas que viajaron hasta la capital gallega. Seis años más tarde, en el último Jubileo el número de peregrinos en sentido estricto ascendió a 154.613, y casi doscientos mil en 2004.

 En el Jubileo de 1999, la motivación religiosa alcanzó el 74,39% del total; el 23,52% peregrinó por una motivación religiosa-cultural; y el 2,07% por un motivo exclusivamente cultural. En cuanto al medio utilizado, el peregrino a pie fue el más numeroso, con un 82,80%; en bicicleta llegó el 15,55%; a caballo el 0,92%, y por mar el 0,72%.

 Sin duda la ruta preferente ha sido siempre el ya tradicional camino francés, por el que llegaron a Compostela, en el año 1999 el 80,64% de los peregrinos. El camino portugués fue la opción tomada por el 7,92%; seguido del Camino del Norte, con un 6,01%; la Ruta de la Plata, con el 2,70%; y el Camino Inglés, con un 1,81%.

 En lo referido al desglose por meses, cabe destacar el desbordamiento de peregrinos en los meses de verano, especialmente, por este orden, agosto y julio, donde las cifras se aproximan al 30% del total. Los estudiantes son el grupo más numeroso, configurando el 38,07%. Eran seguidos de los empleados, con un 13,00%; y los profesionales liberales, con el 10,63%.

 El número de peregrinos españoles en el Jubileo de 1999 ascendió a 136.198 de los 154.613. En cuanto a los peregrinos extranjeros los más numerosos fueron los europeos, con 13.910, de 37 países diferentes. De América llegaron 4.160, de 22 nacionalidades. De África llegaron 44 peregrinos de 17 países diferentes; por última Oceanía aportó 130 peregrinos, de 2 países diferentes.

 Peregrinos y viajeros

 Aquellos que recorren, al menos, cien kilómetros a pie o doscientos en bicicleta o a caballo serán considerados propiamente como peregrinos y recibirán la “compostela”, el pergamino acreditativo. Treinta y un mil peregrinos caminaron hasta Santiago en 1998; casi cien mil, en 1993, el último año santo.

 El 80% de los peregrinos a pie o caballo o en bicicleta confiesan que su motivación es fundamentalmente religiosa. El 18% dice hacer el camino por motivos religioso-culturales y el 2%, por razones tan sólo culturales o turísticas.

 Los caminos de Santiago, con su universalismo, son también, en cualquier caso, caminos de cultura, de historia y tradición y al final del camino, la experiencia demuestra que el peregrino se encuentra interiormente más renovado y purificado.

 La práctica totalidad de los municipios y parroquias de Galicia peregrinan en los años santos hasta Santiago. Empresas, instituciones varias y hasta variopintas, parroquias, cofradías, movimientos, comunidades, congregaciones, hermandades, colegios, asociaciones y particulares sin fin de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia tienen o han tenido su peregrinación y su encuentro jubilar en Santiago, a la vera de la tumba del Apóstol, en compromiso de renovación de nuestras raíces cristianas.

 Peregrinos ilustres

En los pasados Años Santos Compostelanos 1999 y 2004, el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, acudió a la Catedral compostelana como peregrino tras recorrer a pie 25 kilómetros. Era hasta ahora uno de los últimos peregrinos más afamados e ilustres.

 El Cid, Raimundo Lulio, Francisco de Asís, Brígida de Suecia, Domingo de Guzmán, Fernán González, el rey Jaime el Conquistador, Vicente Ferrer, los Reyes Católicos, Juan de Austria, Felipe II, Giuseppe Angelo Roncalli, antes de ser el Papa Juan XXIII, el Papa Juan Pablo II, en dos multitudinarias y emblemáticas ocasiones -en noviembre de 1982 y en agosto de 1989- forman parte de este elenco de ilustres y hasta santos peregrinos… Y es que, como ya escribiera Dante en el final del Medievo, “peregrinos sólo los de Santiago”.

 Los dos viajes del Papa Juan Pablo II a Santiago de Compostela, y de una manera muy particular, su visita en agosto de 1989 en el marco de la Jornada mundial de la juventud, que atrajo a cerca de medio millón de jóvenes de todo el mundo, han sido, sin duda, uno de los factores que más han contribuido al actual momento de pujanza -hasta desborda- de las peregrinaciones jacobeas. En el emblemático Monte del Gozo, a cinco kilómetros de la Catedral compostelana, un hermoso monumento recuerda al Papa Juan Pablo II peregrino jacobeo.

 El campo de estrellas

 El camino de Santiago y la devoción al Apóstol nacieron en los finales del primer milenio de la era cristiana como respuesta a la creencia y fervor popular de que en estos confines de Galicia y de España, en un “campo de estrellas”, se hallaba la tumba del Apóstol Santiago, uno de los predilectos del Señor y el primero en beber su cáliz de martirio.

 El Obispo Teodomiro, el monje Pelayo y el Rey Alfonso II el Casto son los primeros protagonistas y nombres propios de esta historia. A ellos, y por diferentes motivos, le seguirán otros como los Papas, ya citados, Calixto II y Alejandro III, los Obispos Godescalco y Gelmírez o Aymeric Picaud.

 En el año 813 el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlomagno, acuñaba monedas alusivas al Apóstol y a su enterramiento en el Finisterre y el camino a Santiago se irá haciendo camino al andar. El ser humano, “homo viator”, encontraba en el camino de Santiago una de las expresiones más simbólicas y hasta metafóricas de su misma condición y destino, acrecentado por la índole cristiana y religiosa de este camino.

 En el siglo XII el camino y la devoción jacobea adquiere tal relieve en la Iglesia que los Papas Calixto II y Alejando III, grandes devotos de esta tradición, instituyen, tal y como decíamos al comienzo, el año santo jubilar, haciéndolo coincidir siempre que el día de Santiago, 25 de julio, caiga en domingo, lo que sucede en la secuencia de años ya indicada.

 Camino de Europa, camino del hombre, camino de las estrellas

 El camino de Santiago fue desde sus comienzos camino de Europa y de cristiandad unida. De ahí, aquel memorable discurso del Papa Juan Pablo II, en su primera visita a Santiago, el 9 de noviembre de 1982, cuando recordó que Santiago está en las raíces de Europa y cuando pronunció aquella célebre frase: “Europa, sé tú misma”, aludiendo a su identidad e historia cristiana, alentada y significada en Santiago de Compostela y en su camino.

 El bajo medievo, el barroco y los finales del siglo XIX y XX y ya el comienzo del siglo XXI han sido los momentos más esplendorosos de esta tradición, promovida, en sus albores, por los monjes cluniacenses, quienes convirtieron el Camino en instrumento de evangelización, de renovación y de purificación, en una época donde, como queda dicho, las peregrinaciones y el culto a las reliquias eran el corazón de la religiosidad popular.

 Junto a ello, la tradición jacobea intensifica su dimensión penitencial y el año santo es también el año de la “gran perdonanza”, a la par que el camino se traduce asimismo en el surgimiento y crecimiento de Burgos y ciudades y de una red de infraestructuras al servicio de los peregrinos.

 El camino se transforma también en camino de leyendas como las del gallo o la gallina de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, la del paso honroso del río Orbigo en tierras leonesas, la piedra a recoger en Triacastela o los himnos y cánticos…

 Mientras tanto, el camino de Santiago, camino hacia Finisterre, se convertirá también en un gran símbolo de la condición humana, creyente y cristiana y de su destino peregrino en búsqueda de perdón, de reconciliación y su misma identidad.

 España y América

 Como afirmaron los historiadores y ensayistas Claudio Sánchez Albornoz y Américo Castro el camino de Santiago y la creencia en la autenticidad de las reliquias del Apóstol en este nuestro “campo de estrellas” fueron uno de los elementos constituyentes e integradores de la identidad nacional española. Tanta verdad es decir “España de Santiago” como “Santiago de España”, tal como se puso de relieve en la reconquista o en el descubrimiento y evangelización de América.

 Como botón de muestra, en la Iglesia Católica hay nueve diócesis con el nombre de Santiago: desde Cabo Verde a Chile, desde Argentina a Cuba, desde España a República Dominicana, desde Panamá a Venezuela, desde México a Nicaragua…, amén de otras muchas dedicadas en su patronazgo a este santo apóstol.

 A luz de todo ello, nacerá el Voto y la Ofrenda nacionales a Santiago, quien se convertirá en el patrón de España y cuya devoción se transplanta pronto por las tierras americanas, como lo demuestran las referidas ciudades, al igual que otras muchas localidades y lugares puestos bajo el nombre del Señor Santiago.

 El camino francés

 Al menos, seis rutas históricas son camino de Santiago. El camino francés -con entradas en España bien por Roncesvalles o Jaca y con ruta única desde Puente la Reina- es el más célebre y popular de todos ellos. Es el camino glosado, descrito y dividido en etapas por el “Liber Sancti Jacobi” o “Codex Calixtinus”, en el siglo XII. Es el camino que recorrieron los primeros peregrinos como el Obispo Godescalco de Le Puy y Aymeric Picaud -quizás el Papa Calixto II-, autor del citado “Códice”. Son ochocientos excepcionales kilómetros de hondura, de belleza, de arte, de historia, de naturaleza, de espiritualidad.

 Al camino francés se accedía, desde la Europa central y del este, por otras cuatro vías: la vía turonense -por Tours-, de los ingleses y flamencos; la vía lemovicense – por Limoges- que recorrían los peregrinos de Bélgica, Champaña y Las Ardenas; la vía podiense – por Pau-, utilizada por borgoñones y alemanes; y la vía tolosana -por Montpellier- o egidiana, que servía a los peregrinos de la Provenza y de Italia.

 Patrimonio de la humanidad

 En 1982 la Unesco declaraba al Camino francés de Santiago patrimonio de la humanidad. Los ochocientos kilómetros entre Jaca o Roncesvalles y Santiago -el camino francés, camino jacobeo por excelencia- bien merecían esta declaración.

 Y es que, en este cerca de millar de kilómetros, encontramos lo mejor del románico, del gótico y del barroco, traducido en iglesias, ermitas u hospitales, trenzado, todo ello, con historias y leyendas inefables y hasta inmortales.

 Tanto en su arte como su naturaleza el camino de Santiago es camino de espiritualidad, de belleza y de cultura excepcionales. Jaca, Roncesvalles, Leyre, Puente la Reina, Alfaro, Santo Domingo de la Calzada, San Juan de Ortega, Burgos, Castrojeriz, Frómista, Villarcázar de Sigra, Carrión de los Condes, Sahagún, León, Astorga, Villafranca del Bierzo, Ponferrada, O Cebreiro, Triacastela, Lugo, Samos, Sarria, Portomarín, Palas del Rey, Melide y Santiago son algunos de los lugares y de las tierras fecundadas y embellecidas por el camino.

 Todos los caminos conducen a Santiago

 Hay todavía otros varios caminos más con destino a Santiago. Todos los caminos conducen a Compostela. Los dos primeros son el camino del norte, que entra en Galicia por Ribadeo, desde Irún, atravesando toda la cornisa cantábrica; y el camino inglés, que comienza en A Coruña y por el que llegaban los peregrinos del norte de Europa y de las islas del norte del Atlántico.

 También hay un camino portugués, cuya puerta de acceso era la bella y medieval ciudad de Tui. La vía desde el interior de España es el llamado camino del suroeste o vía de la plata, que surgía de la prolongación hasta Galicia de la calzada romana que comunicaba las ciudades de Mérida y Astorga.

 Restan todavía dos caminos de mar por tierras gallegas: el camino de Fisterra-Muxia, el camino del fin de la tierra; y la ruta marítima del mar de Arousa y río Ulla, que conmemora la llegada en barco de los restos del Apóstol Santiago desde Tierra Santa y cuyos puntos de entrada son los municipios de Ribeira, en el norte, y de Sanxenxo, en el sur.

 Existía también el camino del Mediterráneo y después camino catalán, que entraba en España por Barcelona y seguía por Lérida, Zaragoza, Soria y Burgos, para enlazar ya con el camino francés. El llamado camino aragonés es el que desde Jaca transcurre, dentro del camino francés y recorriendo pasajes de gran belleza natural y artística, por tierras aragonesas.

 Experiencia de Iglesia

 El camino de Santiago de Compostela -su tradición, su jubileo, su alma e historia- supone la oportunidad privilegiada de sentir y de vivir la Iglesia en su variedad, en su pluralidad, en su misma vitalidad y condición peregrina.

 Ir a Santiago como peregrino es una reconfortante experiencia eclesial, cristiana y humana.

 El camino en si mismo, la tan numerosa presencia de fieles, las largas filas para venerar los lugares de la tradición jacobea, los penitentes en confesión -quizás una de las dimensiones y realidades a potenciar y cuidar más por parte de todos-, la tan abultada presencia de cristianos en las Eucaristías y las posibilidades de participación en la misma mediante la comunicación de los peregrinos presentes, la presentación de una o dos Invocaciones al Apóstol y la realización de las ofrendas, las muy abundantes comuniones y los bancos siempre repletos en la capilla de la adoración son experiencias hermosas y profundamente eclesiales e inequívocos motivos para el gozo y la esperanza. Peregrinar a Santiago es, sí, una plenificadora experiencia de Iglesia.

 La condición del peregrino

 A Santiago hay que ir siempre como peregrino. El auténtico peregrino, como apuntábamos antes, debe además penetrar en el Santuario compostelano por la puerta santa, la puerta del perdón para salir después por el pórtico de la gloria, como los auténticos y renovados peregrinos de ayer, de hoy y de siempre.

 El peregrino debe ir en actitud de búsqueda, de apertura, de disponibilidad. Sin demasiadas ataduras ni condicionamientos. Puede seguir portando el sombrero de ala ancha, el abrigo marrón con esclavina, el bordón, la calabaza, el zurrón y la concha venera, como manda la tradición.

 Pero, en cualquier caso, deberá ir siempre libre de amarras y experimentar progresivamente la transformación del paso del camino y de su raudal de gracia y del encuentro con los otros peregrinos, compañeros del mismo camino.

 Y es que la experiencia jacobea para ser verdadera y plenificadora debe pasar por la renovación y por la potenciación de su dimensión espiritual y cristiana, que no tiene porque entrar en contradicción con los otros aspectos culturales, históricos o turísticos de Santiago. También estos otros “caminos” pueden y deben conducir a Santiago.

 Los caminos del Jubileo

 Ganar el Jubileo es meta del camino, aún cuando el camino en sí mismo es ya gracia. Ganar el Jubileo es salir adecuadamente por el pórtico de la gloria y experimentar el gozo de la gracia de Dios de manos del Apóstol y del don excepcional de la “gran perdonanza”, el corazón del jubileo compostelano.

 Para ello, para ganar el jubileo, es preciso recorrer los “caminos” del jubileo, las condiciones y requisitos que se precisan para lucrarse con la gracia jubilar y que ya enumerábamos: confesión sacramental, participación en la Santa Misa y recepción de la Eucaristía y oración por el Papa y la Iglesia. Como dijéramos también anteriormente, bueno será hacer alguna obra de caridad como fruto granado de la peregrinación y como signo de la nueva vida cristiana que debe iniciarse tras un camino con un “antes” y un “después”.

 Deberán asimismo recorrerse también los otros “caminos” de la tradición jacobea: persignarse tres veces sobre un cruz esculpida en piedra por la piedad de los peregrinos en las jambas de la puerta santa, venerar y orar ante las reliquias del Apóstol en su hermoso “sagrario” de plata, abrazar la imagen peregrina de Santiago, posar los dedos de la mano derecha en los cinco huecos que la historia ha labrado en el pie del parteluz del pórtico de gloria e inclinar tres veces la cabeza -los célebres y tan reiterados “croques”- ante Maese Mateo, el autor, en 1188, de esta verdadera e inigualable “capilla sixtina” del románico.

 Deberán igualmente ser rociados por el incienso del “botafumeiro”, en permanente ofrenda y alabanza al Señor Jesús, a su Apóstol Santiago y a los peregrinos de todos los tiempos. El “botafumeiro” es uno de los signos más reconocidos, más populares y hasta más hermosos de toda la tradición jacobea.

 El pórtico de la Gloria

 El camino de Santiago y la tradición jacobea son todo esto. Pero es aún más: es signo del proceso interior y exterior del hombre en búsqueda de su transformación y de su mismo destino. Es, como afirmáramos antes, metáfora de vida humana y cristiana.

 En la época histórica, como queda ya dicho, los peregrinos de los años santos accedían a la Catedral compostelana por la puerta del perdón, la puerta del año santo, y tras orar, recibir los sacramentos y abrazar al Apóstol, salían del templo, en gracia de Dios y transformados, por la puerta de la Gloria. Todo un signo a valorar y seguir potenciando y urgiendo en esta hora de popularidad y de multitudinarias visitas a Santiago.

 Hasta el 31 de diciembre

 La puerta del perdón -la puerta santa- de la Catedral de Santiago de Compostela está abierta desde el atardecer del 31 de diciembre de 2009 hasta el mismo día de 2010. Estamos en año santo compostelano, en el 119 año jubilar de toda la historia, en el primero del tercer milenio del cristianismo.

 Todos los caminos de España y de Europa, y por extensión, del mundo conducirán a lo largo de estos 365 días a Santiago de Compostela, corazón de Galicia, Finisterre legendario, cuna de la Iglesia Católica en España y patria común de Europa y de América. Como exclamaran los peregrinos del Medievo, desde el Monte del Gozo, y quizás de todos los tiempos,”¡más allá, más arriba!”, “E-ultr-eia, E-sus-eia”. Todos tenemos cita en Santiago.